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Dirección
y guión: Guy Ritchie.
País: USA.
Año: 2000.
Duración: 104 min.
Interpretación: Brad
Pitt (Mickey O'Neil), Benicio Del Toro (Franky Cuatro
Dedos), Stephen Graham (Tommy), Jason
Statham (Turkish), Dennis Farina (Avi), Vinnie
Jones (Bullet Tooth Tony), Lennie James (Sol),
Mike Reid (Doug The Head), Rade
Serbedzija (Boris The Blade), Robbie Gee (Vinny),
Ewen Bremmer (Mullet), Jason Flemyng (Darren).
Fotografía: Tim
Maurice-Jones.
Música: John Murphy.
Montaje: John Harris, Jon Harris
y Les Healey.
Diseño de producción: Hugo Luczyc-Wyhowski.
Dirección artística: Julie Philpott.
Decorados: Linda Wilson.
Vestuario: Phoebe De Gaye y Verity
Hawkes. |
SINOPSIS
Un ladrón (Benicio Del Toro) al que
quieren desplumar unos gangsters, un nómada
irlandés (Brad Pitt) que pelea para poder
comprarle una caravana a su madre, una granja de
cerdos, combates de boxeo amañados, un perro
hambriento... y en medio de todo ello un gran
diamante.
CRÍTICA por
Mateo
Sancho Cardiel
Por una parte, es injusto que el
nombre de Guy Ritchie vaya incondicionalemnte acompañado
del explicativo "el novio de Madonna". Pero por otra, es
indudable que eso le da una campaña publicitaria
extra que favorece a los espectadores, pues
tienen mucho más a mano una película tan
rabiosamente entretenida como "Snatch:
cerdos y diamantes", un filme de trepidante
ritmo y estética deliberadamente videoclipera
que posee unos de los guiones más brillantes que
se han podido ver en meses.
Por si acaso hay alguien que va a
verla por el morbillo, Ritchie se permite hacerle
un pequeños homenaje a su pareja con la
incursión de "Lucky Star" en la película. Pero,
evidentemente, "Snatch" tiene muchos
más valores mucho más interesantes. Para
empezar, su estructura no es nada convencional, a
lo "Pulp Fiction" pero con mayor
vinculación entre las historias y con un guión,
para mí, bastante más inteligente. El
humor más negro, la acción más desenfreneda y
la trama más enrevesada son los ingredientes
principales. Durante casi dos horas
seguimos varias historias paralelas que de vez en
cuando se entrecruzan, todas ellas detrás de un
mismo objetivo: un enorme diamante. Por él no se
ahorrará en sangre, disparos y humor, con puntos
de muy mala leche.
Los
personajes son a cada cual más especial,
cada uno en su estilo entrañable, y sus actores,
tanto lo más conocidos como los anónimos,
están estupendos. Brad Pitt hace bien su papel, pero
no es lo mejor de la película. Está también Benicio del
Toro, Dennis
Farina y un
largo etcétera que se meten en la piel de sus
personajes y nos hacen sumergirnos por completo
en todas las historias; todas son interesantes y
divertidas.
 La estética de videoclip, en
principio se hace algo cargante, pero pronto se
hace más sobria y es una manera de rodar
francamente interesante, acelera el ritmo de la
narración con esa esforzada labor de montaje.
Además de los tortuosos giros de cámara,
también podemos disfrutar de una estética sucia
de los bajos fondos de Londres, y los que han
estado allí saben a lo que me refiero. Y, desde
luego, es especialmente brillante la manera en
que estamos siguiendo las andanzas de unos
matones que son de lo más tirado del mundo pero
que, entre golpe y asesinato o incluso dentro de
ellos, tienen sus momentos de paradójica
filosofía que no puede resultar más que
chocante en una película de estas
características.
Aunque esta película
no es perfecta, lo cierto es que no puedo
encontrar en ella ningún defecto, que no llega a
más porque no quiere hacerlo, está a la altura
de sus pretensiones: conseguir una
película irreverente, simpática, inteligente y
entretenida. Una gran sorpresa en la
cartelera que no debe pasar desapercibida para
nadie y que a muchos nos va a llevar directos al
video club a por "Lock &
Stock",
porque Guy Ritchie es un nombre que hay que
empezar a tener muy en cuenta.
ENLACES
Datos en la
IMDB
Imágenes
de Snatch - Copyright © 2000 Columbia Pictures y
SKA Films
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