CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Puntuación:
4.5 / 10
Banda Sonora Original: *****
Hace bastantes meses, me entusiasmé
al conocer uno de los proyectos cinematográficos
que iba a realizar nuestro actor más
internacional, Antonio Banderas. Ciertamente me interesaba
ver cómo se llevaría al cine una historia de
necesaria complejidad en la que unos arqueólogos
descubrían una tumba en la que se encontraban
los supuestos huesos de Jesucristo. Por
desgracia, la decepción no ha podido ser mayor.
Aburrida e insustancial, la
película no deja de ser un batiborrillo de ideas
políticas que se anteponen a lo que de verdad le
interesa al espectador: ¿en verdad se ha hallado
el cuerpo de Cristo? Por desgracia, el
director (y también guionista), Jonas
McCord, se
olvida completamente de las repercusiones que tal
acontecimiento podría suponer en las sociedades
católicas, seguramente debido a su incapacidad
para llenar de complejidad una trama en
apariencia interesante. Por ello, prefiere
centrarse (y no mucho, la verdad) en la
conmoción que la noticia produce en determinadas
personas, obviando la necesaria trascendencia que
una producción como ésta sí debería poseer.
 En definitiva, es como si Contact hubiera sido dirigida
por otro realizador menos inspirado y talentoso
que el genial Robert Zemeckis, buscando la vía fácil
para resolver el atolladero que se le presenta al
intentar resolver un punto de partida tan
atractivo como el que nos presenta The Body (El
Cuerpo). En todo caso, lo que de verdad
lastra a la película es su ritmo sosegado,
casi de telefilm, esa realización carente de
chispa que desaprovecha paisajes y situaciones, y
la escasa profundidad en el tratamiento de los
personajes, en especial aquél que
interpreta Antonio Banderas. De hecho, sólo
recuerdo una escena realmente buena, y es
aquélla que se produce después del ataque a la
tumba, donde el sacerdote evita que un soldado
dispare a uno de los terroristas (no obstante,
instantes antes hay una disertación absurda
acerca de la Sábana Santa, puesto que Sharon da
por sentado que no es de la época de Cristo y se
enfada, precisamente cuando no hay estudios
concluyentes al respecto).
Desconozco a Serge
Colbert, el
compositor de The Body (El Cuerpo), pues hasta
ahora nunca había escuchado nada suyo (parece
que ha trabajado en películas pequeñas y de
serie B). A lo largo del metraje recurre
a musiquillas de corte árabe, tamizadas todas
ellas por el sintetizador (y no siempre de forma
acertada). Me quedo con aquellos temas
que no emplean estos recursos, como el que se
escucha en los títulos de crédito finales. Por
lo demás, nada del otro mundo.
Imágenes
de The body (El cuerpo) - Copyright © 2001 MDP
Worldwide, Helkon Media y Green Moon Productions.
Todos los derechos reservados. Fuente: Tri
Pictures.
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