SOBRE LA PRODUCCIÓN
©
2002
Buena Vista International
2. La producción
Schumacher
declara: “Jerry Bruckheimer es único. Trabajar con él es una
experiencia fantástica de principio a fin. Es una bendición.
Schumacher ya está planeando volver a colaborar con Bruckheimer
en su decimoctava película, "Veronica Guerin" (título
provisional), la próxima producción de Touchstone Pictures y
Jerry Bruckheimer Films.
Y continúa:
“Jerry me apoyó incondicionalmente y así pude concentrarme sólo
en la dirección. Siente verdadera devoción por sus películas y
lo demuestra en todo lo que hace. Ya había trabajado con algunos
miembros de su equipo, y debo decir que son la flor y nata.
Trabajar con Jerry Bruckheimer Productions es sentir que formas
parte de un equipo, porque todos se apoyan y están volcados en
un mismo proyecto”.
Schumacher
bromea: “El único inconveniente de trabajar con Jerry es que te
mima demasiado. No sé cuántas películas me esperan en el futuro,
pero me consideraría muy afortunado si me hicieran un contrato
con una cláusula que dijera: ‘A partir de ahora harás todas tus
películas con Jerry”.
Bruckheimer y
Schumacher comenzaron la producción de “Bad Company” (9 días) en
la primavera de 2001, una vez que reunieron el reparto y el
equipo de producción.
Schumacher
explica: “La historia se desarrolla en Nueva York y Praga, así
que hemos rodado en ambas ciudades”.
Bruckheimer
señala: “Nuestra intención era sacar el máximo partido de la
belleza natural y arquitectónica de Praga. Es una ciudad que
refleja el transcurso de la historia. Tiene influencias desde el
Barroco hasta el Renacimiento, un elemento místico que encaja a
las mil maravillas con la historia”.
Schumacher añade:
“Praga es una especie de lugar de encuentro. Es una de las
ciudades más bellas del mundo, y la gente se portó muy bien con
nosotros. Hitler no la bombardeó, así que su magnífica
arquitectura está intacta. Parece el reino de un cuento de
hadas”.
Y continúa
diciendo: “En el guión, muchas escenas tenían lugar en el
interior de habitaciones, pero cuando llegamos a Praga, nos
preguntamos qué sentido tenía rodar aquí si no aprovechábamos la
atmósfera de la ciudad. Nos permitieron rodar en lugares tan
significativos como el tejado de la Ópera Nacional, donde no se
ha permitido filmar a nadie y puede que no vuelva a permitirse”.
Schumacher nos
habla del director de fotografía: “Dariusz Wolski es un director
de fotografía realmente brillante. No te puedes imaginar la
emoción que sentí cuando supe que trabajaría para nosotros.
Wolski ya había colaborado con Bruckheimer en “Crimson Tide”
(Marea roja)”. Su último proyecto ha sido “The Mexican”, con
Julia Roberts y Brad Pitt.
Y añade: “Le
había pedido que trabajara conmigo en mi primer proyecto de
Batman, ‘Batman Forever’, pero no pudo ser… hasta ahora. Dariusz
ha sacado el máximo partido de Praga y de Nueva York, sin
olvidar los elementos visuales de una película de acción”.
Schumacher nos
habla del diseñador de producción: “Jan Roelfs y yo colaboramos
en ‘Flawless’ (Nadie es perfecto), y es un diseñador de
producción magnífico”. Roelfse ha recibido sendas nominaciones a
los Oscar® por su trabajo en “Gattaca” y “Orlando”. Y añade:
“Reunió un equipo fantástico tanto en Praga como en Nueva York,
y ha hecho un trabajo excelente”.
Beatrix Pasztor
completa el estelar equipo de diseño. Entre sus más de doce
proyectos, esta modista nacida en Hungría ha colaborado con el
director Gus Van Sant en películas como la ganadora de un Oscar®
“Good Will Hunting” (El indomable Will Hunting).
Schumacher nos
habla de Praga: “Praga es la ciudad de los puentes, con el río
Vltava serpenteando bajo todos ellos. El puente Charles es uno
de los más bonitos del mundo. Hay personas que vienen de todo el
planeta para caminar por él y contemplarlo. Decidí rodar una
escena en la Isla Strelecky, situada en medio del río, para que
el público también disfrutara de las vistas al puente Charles y
a toda la ciudad de Praga. En la vida real, no se puede llegar
en coche hasta la isla, pero nosotros lo hicimos para la
película”.
Rock declara:
“Praga es una ciudad preciosa. Es como Nueva Orleáns pero sin la
gastronomía. Y, por supuesto, está Nueva York, que es como mi
casa. He rodado muchas películas en Nueva York”. Una vez más,
Rock ha tenido la oportunidad de rodar en casa.
A finales de
abril, después de un mes de rodaje en Nueva York, el equipo de
producción se trasladó a Praga, en la República Checa. Por
razones de clima y de horario, algunas de las secuencias que se
desarrollan en Estados Unidos. se grabaron en Praga.
Kerry Washington,
que nació en Nueva York, declara: “En la película, Julie no va a
Praga. Pero la escena de la Gran Estación Central se rodó en
Praga, así que resulta irónico que tuviera que hacer todo el
viaje hasta Praga para estar en Nueva York”. Al igual que otros
miembros del reparto, Washington estaba encantada de tener la
oportunidad de visitar esa histórica ciudad.
También se rodó
fuera de la ciudad, por ejemplo, en el antiguo Monasterio de
Chotesov y en los campos de lúpulo que lo rodean. El lúpulo es
un ingrediente clave de la famosa cerveza checa. Otra de las
localizaciones conocidas fue el Cementerio Olsany, uno de los
más grandes de Europa.
Los realizadores
realizaron viajes de inspección previos a la producción en los
que descubrieron otras localizaciones que son verdaderas joyas y
que se incorporaron como fondo de la acción. Un ejemplo es una
enorme planta de gas natural abandonada en la localidad de
Kladno, que se demolió una vez terminada la producción. Aunque
ya no existe, esta construcción no se borrará nunca de la mente
de Gabriel Macht, ya que forma parte de una experiencia
cinematográfica inolvidable para el actor: “Era un lugar
espectacular. En su interior habían construido una plataforma de
hierro de unos quince metros de altura. En mi papel del agente
Seale, conducía una moto y me citaba con un ruso llamado Darius,
que interpreta Petr Jakl, un deportista olímpico de judo que
mide 2,4 metros y pesa 126 kilos”.
“En la escena,
Darius tiene que eliminar al agente Seale. En un momento dado,
empiezo a sospechar, así que me giro, le golpeo la cara con mi
ordenador personal y nos enredamos en una pelea. Cuando era
pequeño, mis hermanos y yo jugábamos a enfrentarnos en combates
que se parecía a las peleas típicas de las películas, como las
de Roger Moore como agente 007. Así que interpretar a Seale en
‘Bad Company’ (9 días) y fingir una pelea para una película real
ha sido increíble. Medir 1,80 metros, pesar 82 kilos y
enfrentarte a un gigante es un sueño infantil hecho realidad”.
Aunque Macht
tenía experiencia en esgrima después de interpretar a Mercutio
en la producción de un amigo y al francotirador Frank James en
“American Outlaws”, enfrentarse a un rival tan físicamente
superior le ha abierto los ojos sobre las dificultades físicas
del género de acción.
Macht continúa:
“Lo más gracioso de la escena es que ese magnífico atleta no
tenía ni idea de cómo luchar en una película. Así que me tumbó
sobre la plancha de hierro y casi me estrangula. Yo le decía:
‘Cuidado, que tienes mucha fuerza, cuidado… lo importante es el
contacto visual. Es sólo en juego, estamos jugando’. Entonces,
me volvió a atacar. No podía parar de reír. Conseguí salvar el
pellejo y fue muy divertido, pero tenía moratones por todo el
cuerpo”.
El género de
acción puede llegar a ser muy exigente para los actores, pero la
mayoría del reparto de “Bad Company” (9 días) estuvo a la
altura.
Matthew Marsh
recuerda: “En una secuencia, tenía que bajar corriendo unos
cincuenta escalones atravesando una maraña de monjas y armas,
saltar una cortina de fuego y volver a subir corriendo unos
trescientos escalones. Por supuesto, hay muchas consideraciones
técnicas para conseguir la toma perfecta, por eso, cuando la
repetimos por octava vez, estaba agotado. Cuando por fin
terminamos, casi me desmayo en las escaleras. No pude moverme
durante cinco minutos. Y después empezamos otra vez. Pero, a
pesar de todo, fue muy divertido”.
Chris Rock ya
había participado en largometrajes de acción, como “Beverly
Hills Cop” (Superdetective en Hollywood) y “Lethal Weapon 4”
(Arma letal 4), pero reconoce: “Nunca he estado en tan buena
forma. No hay duda de que 'Bad Company' (9 días) es una película
de acción, aunque también tiene un toque de humor. Pero es la
acción lo que te cautiva, y hablo por mí mismo. Puede que no
haya tenido que saltar entre edificios, pero he peleado, he
subido y bajado escaleras corriendo, he corrido por todo el
barrio... me he pasado la mayor parte del tiempo practicando
atletismo”.
Por su parte,
Anthony Hopkins declara: “Estoy en buena forma y no he utilizado
especialistas en la película”. Cuando le preguntan si va a
continuar participando en películas de acción, responde: “No me
veo saltando por los coches, pero estoy en forma y soy valiente.
Me he hecho daño unas cuentas veces por no utilizar
especialistas. Me he torcido el tendón de Aquiles, un caballo me
ha aplastado un brazo y casi me rompo el cuello. Es fácil salir
herido, pero también forma parte de la diversión”.
Smith recuerda:
“Rodábamos de noche, persiguiendo a los malos por esa
interminable escalera. Fue una experiencia muy bonita, porque me
di cuenta que interpretar es también un juego. Son pistolas
falsas y nosotros éramos como niños jugando a perseguirse unos a
otros”.
Este proyecto ha
contado con un gran número de expertos y asesores que se
encargaban de la seguridad de los actores y de que las escenas
de acción fueran lo más creíbles posible.
Schumacher aclara
algunos puntos: “Algunos expertos eran veteranos de la CIA que
se leyeron todo el guión y estaban presentes en las
localizaciones al menos una vez a la semana. Se ocupaban de que
todo fuera lo más real posible y nos decían: ‘La CIA no haría
esto o lo otro’ o ‘Lo harían así’. Por ejemplo, nos contaron que
la CIA nunca intercambia el dinero por la bomba en el mismo
lugar. Lo hacen a través de un ordenador y las dos partes están
en distintos lugares por razones de seguridad, así que tuvimos
que modificar el guión. De todas formas, hay veces que es
necesario tomarse alguna licencia para poder contar bien una
historia”.
Bruckheimer
añade: “Los expertos de la CIA eran muy graciosos. Incluso nos
dejaron rodar en uno de sus edificios del cuartel general de
Virginia, y eso no es muy corriente. Hemos tenido mucho cuidado
de mostrar nuestro respeto por los hombres y las mujeres que
trabajan en todo el mundo por nuestro país y en situaciones en
las que arriesgan sus vidas”.
Y explica:
“Incluso si se trata de comedia, intentamos que parezca lo más
real posible. La comedia debe proceder del propio personaje. Si
la historia se desarrolla en un ambiente adecuado, creíble, los
espectadores entienden mejor la situación tan peculiar en la que
se encuentra Jake, porque a ellos les pasaría lo mismo. El mejor
humor siempre se encuentra en la vida real”.
El montador
cinematográfico Mark Goldblatt, ACE, recibió una nominación a
los Oscar® por su trabajo en el éxito de taquilla de James
Cameron “Terminator 2: Judgment Day” (Terminator 2: El juicio
final). Con anterioridad, había trabajado para Jerry Bruckheimer
Films en “Pearl Harbor” y “Armageddon”. Además, ha colaborado en
la producción de Don Simpson y Jerry Bruckheimer “The Rock” (La
roca) para Touchstone Pictures. Goldblatt y su equipo comenzaron
el montaje al mismo tiempo que la fotografía principal. Cuando
se realiza el montaje de una película que es al mismo tiempo
acción y comedia, el talonaje se convierte en un factor clave.
Por eso, Goldblatt y Schumacher trabajaron estrechamente durante
la producción y la posproducción.
Schumacher habla
sobre el compositor: “Debo decir que nuestro compositor, Trevor
Rabin, no lo tenía nada fácil en este proyecto. Sin embargo, ha
creado una banda sonora provocativa y cautivadora. Gracias a su
sensibilidad, ha sabido combinar las características del viejo
continente y de la ciudad de Praga con la acción trepidante de
la historia”.
Rabin ya había
colaborado con Bruckheimer en numerosas ocasiones, componiendo
para “Remember The Titans” (Titanes), “Gone in 60 Seconds” (60
segundos) y “Armageddon”. Asimismo, es el responsable de la
complicada y palpitante banda sonora electrónica del thriller
tecno de Bruckheimer “Enemy of the State” (Enemigo público).
Schumacher
continúa diciendo: “Además, hemos traído a un músico británico
de hip-hop new-age llamado Tricky. Su música progresiva y urbana
ha llevado la banda sonora a otro nivel. Trevor y Tricky han
sabido combinar a las mil maravillas sus estilos. Hemos
conseguido algo único”.
Los supervisores
musicales Kathy Nelson y Bob Badami también han participado en
la producción de “Bad Company” (9 días), colaborando una vez más
con Jerry Bruckheimer.
1.
La película
2.
La
producción
3.
El
reparto
Imágenes
y notas de producción de "9 días (Bad company)" - Copyright © 2002 Touchstone Pictures
y Jerry Bruckheimer Films. Distribuidora en España: Buena Vista
International. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "9 días (Bad company)"
Añade "9 días (Bad company)" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|