Así como "Scream" inyectó
nueva vida al subgénero de terror slasher, ahora llega "El
Ataque de las Arañas"*
a revitalizar el sub-género de insectos gigantes. Claro que
"revitalizar" probablemente no signifique nada, puesto que dudo
mucho que surja una oleada de cintas de tema similar, pero por
lo pronto esta sencilla película, junto con "Blade
2", se perfilan como las mejores cintas de
acción-horror de tiempos recientes.
Ésta no es una película
para tomarse en serio, sino para dis-frutar los venerables
clichés del cine "radioactivo" de los cin-cuentas y
sesentas, adaptados a la sensibilidad contemporánea con ayuda de
un diestro guión y de excelentes efectos especiales.
Como
buena película del género, "El Ataque de las Arañas" comienza
con un barril de desperdicio tóxico cayen-do accidentalmente a
un lago en las cercanías de un pequeño pueblo en Arizona,
Estados Unidos. El material, posiblemente radioactivo, afecta
pau-latinamente a la fauna local, incluyen-do los insectos que
un entomólogo usa para alimentar a las exó-ticas arañas que
mantiene en su museo, como débil atracción de turistas. Las
arañas, por supuesto, comienzan a crecer, y... bueno, las
consecuencias son perfectamente lógicas para quien esté
familiarizado con cintas como "Them!" (1954), "The Deadly
Man-tis" (1957) o "Tarantula" (1957). Eventualmente la valerosa
sheriff Parker (Kari Wuhrer) y un
grupo de audaces pueblerinos encabe-zados por Chris McCormack (David
Arquette), dueño de las minas locales, tienen que
enfrentar la amenaza arácnida para salvar lo que quede de la
pequeña comunidad.
Aunque una cinta como ésta
no requiere buenas actuaciones, re-sulta una agradable sorpresa
ver que "El Ataque de las Arañas" usa actores bastante
competentes, que por estar al tanto del tono juguetón del guión,
logran adoptar el balance perfecto entre seriedad y comedia,
sin burlarse del tema de la cinta, pero sutilmente aceptando la
inherentemente absurda posición en la que están. El siempre
entretenido David Arquette está especialmente capacitado para
esto, pues incluso se las ingenia para introducir valores
emocionales en un personaje tan simple que parecería no
necesitarlos. Arquette es un buen actor, a pesar de las
desafor-tunadas decisiones que ha tomado en su carrera, y su
audacia como intérprete siempre eleva los bobos papeles que
comúnmente toma.
¿Y las arañas? Bueno,
los efectos especiales son muy vistosos, y aunque no son del
todo realistas, encajan perfectamente con el estilo de la
película. Y debo decir que las escenas en las que las arañas
atacan al pueblo me tenían alternativamente son-riendo de oreja
a oreja y boquiabierto por la energía de las secuen-cias y el
desvergonzado amor que los creadores evidentemente profesan por
este menospreciado género.
Me
da mucho gusto que la frase "De los creadores de Godzilla"
(versión norteamericana, desde luego) no sea en este caso una
advertencia para mantenerse lo más alejado posible. El valiente
pero falible dueto de Dean Devlin y
Ronald Emmerich (también
responsables de "Independence Day"), con la ayuda del
director Ellory Elkayem han logrado
una película emocionante y divertida, que sirve como
homenaje al espíritu del cine radioactivo de hace cincuenta
años, pero que consigue asimilar un estilo moderno, produciendo
así una película que recompensará agradablemente a quienes
puedan dejar atrás los prejuicios que tengan contra el género de
terror. Y por favor, no se la tomen muy en serio (si dudan, vean
el póster). Así se divertirán mucho más.
Calificación: 9