CRÍTICA
por Tònia
Pallejà
Canalcine.net, Barcelona
Peor
imposible, ciertamente
 Nos hallamos ante una
película por llamarla de alguna manera
ya no prescindible, innecesaria o nada
recomendable, sino total-mente injustificable
como produc-ción. Y es que en última
instancia, la culpa de esta broma de mal gusto no
es ni de sus directores, ni de su guión, ni de
su reparto, sino de esos señores que decidieron
apor-tar el capital, dando luz verde al proyecto
y permitiendo que llegara a las salas de
exhibición. Espero que tengan una buena excusa
para haber financiado tan desafortunado capricho.
Nada menos que 2.1 millones de euros de
presupuesto visto lo visto tampoco se
entiende a qué fueron destinados, y tanta
gente pasando hambre en este mundo. Disculpen mis
comentarios excesivamente categó-ricos en cuanto
sigue (cosa que me habría gustado evitar), pero
ante la nulidad absoluta me rindo.
Este atentado en
primer grado y sin atenuantes contra la
indus-tria cinematográfica española, el
entretenimiento y el arte, se pre-sentaba como
"una versión hispánica de El Guateque
de Blake Edwards y Jo, qué noche de
Martin Scorsese"... Me sobran las pa-labras
(y contengo los exabruptos) porque la falta de
talento con humildad se perdona, pero si a la
falta de talento se le suma tama-ña
pretenciosidad, apaga y vámonos, que el cine no
se inventó ayer y una ya tiene edad para ejercer
su derecho al voto. Al menos, sus responsables
nos lo han puesto tan fácil que su título,
"Peor impo-sible", dejó de ser un mal
augurio para convertirse en su mejor definición.
 Esta comedia por
lo menos su ambi-ción es hacernos reír
parte de una situación trasnochada
complicándose conforme avanza es un decir
con toda suerte de enredos y malenten-didos, más
que trillados, agotados, más que previsibles,
casi insultantes, que irritarían al más
paciente de los espectadores. La idea era
resucitar la esencia de las screwball co-medies
americanas, pero cualquier guiño u homenaje
resulta aquí una ofensiva burla. Sus diálogos
tampoco tienen desperdicio, ni en E.G.B.
hubiéramos tramado chistes y gags tan burdos
para la fun-ción teatral de fin de curso. El
interés, la gracia, el acierto, la medida, el
buen gusto, el ingenio y la originalidad brillan
por su ausencia en todo momento, dejando paso a
un conti-nuo disparate insufrible y agotador.
Porque eso sí, su única virtud es su capacidad
de provocar una reacción en el público a lo
largo de toda su duración: resoplidos de
desesperación, voces de indignación y
espectadores abandonando la sala presa del nervio-sismo
en medio de la proyección.
Pero el delito no se
limita a su obtusa trama y su soporífero desa-rrollo.
El espíritu que rezuma "Peor imposible"
es caspa vetusta, humor encorsetado con tufillo a
naftalina, cursilería de hondo cala-do,
cutrerío de Todo a cien, estulticia
recalcitrante. Tan juvenil co-mo Perales, tan
fresca y dinámica como los decorados de
cartón-piedra del 123 de hace tres décadas.
Para que me entiendan: Pa-rada ya tiene una nueva
adquisición para su videoteca de Cine de
Barrio sin necesidad de esperar a que esta
cinta envejezca. "Peor imposible" se
sitúa en las mismas coordenadas que Ana y
los siete o el vodevil de
Noche de
fiesta, y si es cierto aquello de
que "en el país de los ciegos, el tuerto es
el rey", a su lado "El robobo de la
jojoya" se convertiría en una cult movie
indiscutible. Ya es raro que no aparezcan en
pantalla, a modo de cameo, Bigote Arrocet o los
hermanos Calatrava, tal es el nivel.
 Este crimen
organizado no lo salva nadie, y así sus actores
tampoco desmerecen la oportunidad y están a la
altura de las circunstancias. A Víctor
Clavijo el protagonismo le queda grande, y por
más que se es-fuerce, ni un actor de altos
vuelos y muchas tablas podría apañar un trabajo
mínimamente digno en semejante entorno.
Guillermo Toledo, tan
efectivo y espontáneo en ruedos como 7 vidas,
tampo-co puede defender algo inexistente. A Elsa Pataky deberían
recor-darle que interpretar no es sólo poner la
cara, pero como en ade-lante dudo mucho que
ninguna de sus actuaciones sea tan nefasta como
la presente, sus expectativas de futuro siempre
serán opti-mistas. Y Pere Ponce interviene
en una triste caracterización. Jun-to a ellos,
un extenso elenco de secundarios que no podría
calificar de otra forma que no fuera "la
parada de los monstruos".
Creo que hacía años
que no había tenido el disgusto de presenciar
una producción tan escandalosamente lamentable.
Y solicito el libro de reclamaciones, porque me
sigo preguntando cómo algo tan vergonzoso ha
podido llegar a ver la luz. En definitiva, un
cero patatero para estos dos debutantes en el
largo, José Sem-prún y David
Blanco, y para aquéllos
que les hicieron creer que este producto valía
la pena que se llevara a la pantalla grande.
Como vídeo casero, para enseñar a familiares y
amigos que siempre te ríen las gracias,
aunque sea por compromiso hubiera quedado
muy apañadito y nos hubiera ahorrado perder el
tiempo. Obviamente, no se la podría recomendar
ni para pasar el rato si no tienen nada,
absolutamente nada, mejor que hacer, porque se
les van a cargar las piernas con los nervios y se
aca-barán comiendo el reposabrazos de la butaca
por la crispación.
Valoración:
0 /10

Imágenes
de "Peor imposible" - Copyright © 2001
Morena Films y Ensueño Films. Distribuidora en
España: Aurum. Todos los derechos reservados.
Página
principal de "Peor imposible"
Añade "Peor imposible" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|