SOBRE
LA PRODUCCIÓN
©
2002
Hispano Foxfilm
El guionista y
director Mark Romanek dice que su inspiración para RETRATOS DE
UNA OBSESIÓN nace de “el deseo de hacer una película
contemporánea a la manera de las películas de `hombre solitario’
de los años setenta. Sus influencias provienen de películas como
“La conversación”, “The Tenant”, “Taxi Driver” o “The
Passenger”.
Tras terminar el
guión, Romanek se lo envió a las productoras Christine Vachon y
Pamela Koffler a quienes les encantó la historia nada más
leerla. Vachon recuerda: “El guión era lo suficientemente
intrigante para nosotras como para que tuviéramos ganas de
sentarnos a hablar con él. Esto es parte del proceso ¿Nos
convencería un director de que un guión que nos parece bueno es
aun todavía mejor? ¿Nos emocionaría pasar de la página escrita a
la pantalla?”
El productor Stan
Wlodkowski se unió al equipo de realización después de tener
conocimiento del proyecto en ciernes por medio de un colega.
Admirador de Vachon y Koffler durante largo tiempo, Wlodkowski
también encontraba el guión de Romanek “inteligente además de
provocativo”.
El equipo
emprendió enseguida la tarea de encontrar al actor adecuado para
los zapatos de Sy Parrish. Koffler señala: “Llegamos a Robin a
través de la visión de Mark. Pensamos que para que RETRATOS DE
UNA OBSESIÓN alcanzara el nivel que pretendíamos y para hacerla
todo lo notoria que fuese posible, necesitábamos a una auténtica
estrella cinematográfica para el papel de Sy. Alguien con ese
tipo de carisma, deseoso de interpretar a un personaje
posiblemente distinto a todos los que hubiera interpretado con
anterioridad”.
Romanek dice que
lo que le convenció de que Williams era la persona adecuada para
el papel fue el entusiasmo y la empatía que aportó al personaje.
“Cuando nos vimos por primera vez para hablar sobre la película,
coincidimos de tal manera acerca de cómo debía de ser
interpretado el personaje de `Sy’, que inmediatamente empecé a
vislumbrar el increíble potencial que podía darnos el contar con
Robin en la película”.
“Tener a Robin
Williams interpretando un papel que resulta tan diferente a los
que el público ha visto antes era innegablemente un elemento
importante a la hora de convertir la historia en una película”,
explica Koffler. Vachon comparte su opinión, añadiendo: “Creo
que al público le va encantar la idea de ver a Robin haciendo
algo que no le han visto hacer con anterioridad, o al menos no
en mucho tiempo. Robin ha interpretado papeles dramáticos a lo
largo de su carrera, pero ninguno es como el de Sy. Ha
demostrado en el pasado la clase de actor que es, por lo tanto,
de alguna forma, todo lo que hicimos es recordárselo a la
gente”.
Romanek está de
acuerdo. “Si miras más en profundidad algunos de los trabajos
dramáticos de Robin, te vas a dar cuenta de que este personaje
no se encuentra tan lejos de sus anteriores actuaciones como en
un principio cabría imaginar”
Williams se mostró encantado con este personaje tan poco común.
“Me alegra que pensaran en mí para el papel”. Explica: “La gente
siempre dice, ‘¡Oh, interpreta a gente tan simpática!’ Este tipo
es simpático, pero también tiene su lado oscuro. Me hacía
muchísima ilusión. Hace cosas que resultan terribles, extrañas.
Es algo muy interesante encarnar a un personaje real y muy, muy
sugestivo”.
Romanek dice que
también era fascinante ver a Williams interpretar a su
personaje. “El nivel de compromiso, emoción y atención al
detalle que Robin mostró al interpretar su papel era
verdaderamente increíble de ver”.
Connie Nielsen,
quien interpreta a Nina Yorkin, el personaje central en el
idealizado mundo de fantasía de Sy Parrish, reconoce el mérito
de Romanek en su visionario desarrollo del personaje. “Creó que
Mark ha escrito un guión que trata el personaje de Robin con
humanidad e inteligencia”.
Michael Vartan,
que interpreta a Will Yorkin, está de acuerdo: “Una de las cosas
más interesantes era en verdad pensar en Robin Williams
interpretando a un personaje como éste”. Vartan se explica: “No
es que se aparte mucho de los papeles dramáticos que ha
interpretado con anterioridad, pero en mi cabeza, cuando pienso
en Robin Williams, tengo la idea de alguien muy divertido, muy
chistoso, muy rápido, y siempre más en el lado cómico de las
cosas. Así que cuando leí el guión, especialmente cuando estaba
hacia el final de la historia, pensé, ¡Dios mío, va a estar
fantástico en esta película!”
Además de la
compleja naturaleza del personaje de Sy, Williams dice que
también le atrajo la trama. “Cuando lo leí por primera vez”,
explica Williams, “pensé que tenía giros muy interesantes.
Piensas que va ir por un lado, y luego va y se vuelve muy
inquietante; muy inquietante en el buen sentido, si algo puede
ser inquietante en el buen sentido”, se ríe. “Su foco de
atención cambia de una escena a la siguiente y me veía sin saber
qué era lo siguiente que iba a pasar, lo que es bueno. Me vi
atraído hasta el punto de ponerme a pensar como él. Eso era algo
que me fascinaba”.
Sy, que siempre
ha sido un desconocido, se ve inmerso en la existencia de postal
de los Yorkin, que parece ser totalmente opuesta a la que él
lleva. Williams señala: “No son como la familia de Norman
Rockwell, pero son como cualquier otra familia que ves en la
tele hoy en día. Son jóvenes, guapos y perfectos por lo que se
refiere a la imagen ideal y parecen tenerlo todo. Y eso es
precisamente lo que le maravilla, porque él es justo lo
contrario: no es apuesto y además vive solo. Son polos opuestos
y eso es lo que le resulta tan atractivo”.
Esta dualidad en
la percepción (la apariencia de los Yorkin frente a su propia
realidad) también despertaba la curiosidad de Nielsen. “Creo que
es interesante interpretar a un personaje que tiene ese doble
aspecto exterior, el lado fantástico, si quieres. Ella es un ama
de casa y, al mismo tiempo, también vemos su lado privado, que
no es sino perfecto. Me encantaba la dicotomía”, afirma Nielsen.
Y Sy es
ciertamente un personaje que la mira desde fuera. Nielsen
señala: “Lo que me atraía era esa sensación de tener quince años
y pensar, ‘Si fuese esa persona o tuviera su dinero o lo que
fuera, mi vida sería perfecta’. Luego creces y te das cuenta de
que no hay nada tan perfecto. Ésa es una de las cosas de las que
se tiene que dar cuenta Sy”.
Vachon señala que
es también el hecho de que Sy parezca una persona corriente y
moliente lo que resulta tan inquietante. “Lo que Robin consigue
con su personaje es hacer que quieras saber más de él y te
compadezcas de alguien así y, al mismo tiempo, que te inspire
aversión lo que está haciendo”.
“Y aversión”,
añade Koffler, porque todo el mundo ha experimentado las
sensaciones de Sy; la imposibilidad de conectar con otra gente,
de estar un poco al margen, esa clase de soledad. El truco está
en que Sy lo hace de manera amable, sin que resulte empalagoso y
eso es algo que Robin ha conseguido de verdad”.
Williams añade:
“Hablamos sobre nuestro personaje y del hecho que él se vea a sí
mismo no como un personaje malvado, sino como un hombre que, a
su manera, es honrado. Un hombre que considera que está haciendo
lo que debe, de una forma extraña, pero lo que debe”.
El fundamental
papel del detective Van Der Zee, el resuelto y la vez compasivo
detective de policía que sigue los pasos de Sy, es interpretado
por el aclamado actor Eriq La Salle (“Urgencias”). La Salle ve
la película como una exploración “de lo que significa que te
hagan daño, de lo que significa estar solo y ser un solitario,
de lo que significa tener tal necesidad de que te quieran que
llegas al punto de crearte un mundo imaginario sólo para ti, el
cual has de arrebatárselo a la vida de otra persona para que
puedas sentirte completo y realizado”. Añade: “Es una de esas
películas que nos puede hacer darnos cuenta de la suerte que
tenemos”.
Y en cuanto a la
interpretación personal que Williams aporta al destino que elige
su personaje afirma: “Vive sólo por su incapacidad para
conectar, para ser el tipo más cariñoso del mundo. Está
desconectado en algunos ámbitos, de ahí la fascinación que
siente por la precisión. ¿Terminará siendo mejor persona? Es una
persona diferente a los demás como consecuencia de todo lo que
le ha pasado. Ha expresado algo desde lo más profundo de sí
mismo. No creo que al final sea la misma persona, no es el mismo
hombre”.
Sy Parrish y el
mundo en el que vive tienen un aspecto muy característico,
creado mediante las intensas imágenes de Romanek. Williams lo
describe así: “La tienda SavMart parece hiperrealista. Es como
muchas de esas grandes tiendas que tienen de todo y en la que él
ocupa su pequeño rincón. Pero incluso la misma tienda; todo
tiene esa especie de luz blanca y brillante y Sy se confunde con
ella. No destaca e incluso podría desaparecer de repente en su
levedad. En el mundo exterior sí que Sy destaca, especialmente
cuando le ves cerca de la casa de los Yorkin que es muy cálida e
increíblemente hermosa, casi dolorosamente bella al ser su hogar
idealizado.”. Comparándolo con la realidad en la que está
inmerso Sy, Williams señala: “En su propia vida, sabes, las
cosas están su lugar. Es muy distinto; no es una persona que
haga cosas que no correspondan con su personalidad. Todo está
planeado excepto cuando las cosas empiezan a ir mal. Y cuando su
mundo se desmorona, lo hace de verdad”.
Para crear este
mundo idílico, meticulosamente ordenado y cuidadosamente
fabricado de Sy Parrish, Romanek acudió a su durante largo
tiempo colaborador y aclamado director de producción Tom Foden
(“La celda”). Usando unas instalaciones que en breve iban a ser
demolidas, Foden creó SavMart, una tienda que sería la piedra
angular de los dominios de Sy Parrish. Como Robin Williams lo
describe: “Está diseñada para ser el mundo de Sy y él es la
criatura que forma un conjunto armonioso con el entorno, quiero
decir, sus ropas, su pelo, todo. Es alguien que está muy, muy
entregado a su trabajo, el cual para él es una forma de arte y
al que le pone enorme pasión. En esa tienda, si estuviera
sonando música, dudo que él la oyera. Está volcado en sus
fotografías y para él todo es una imagen”.
El estilo visual
de la película también se extiende al aspecto concreto de cada
uno de los trajes y vestidos de los personajes creados por la
diseñadora de vestuario Arianne Phillips. Como señala Michael
Vartan: “Iba de marrón todo el día. No había ni una pizca de
otro color que no fuera el marrón; muy monocromático. Todo está
pintado en este retrato perfecto. También tiene que ver con el
hecho de que se muestre desde el punto de vista de Sy, el cual,
a veces, es más una fantasía que algo real. Esta familia parece
ser muy organizada … hasta el color del perro hace juego con los
muebles”, se ríe.
Imágenes
y notas de producción de "Retratos de una obsesión" - Copyright © 2002 Fox Searchlight
Pictures, Catch 23 Entertainment y Killer Films / John Wells.
Distribuidora en España: Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
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