Es común ver que las películas dirigi-das por
ex directores de videos musi-cales y comerciales tienden a
utilizar (algunos dirían "abusar") los mismos elementos visuales
y estéticos que les funcionaron en aquellos formatos cortos.
Desde la frenética edición de Danny Cannon en "Judge Dredd"
has-ta las impactantes pero vacías imáge-nes de Tarsem en "The
Cell", hemos visto cómo una y otra vez este tipo de directores
pone excesivo énfasis en la forma, descui-dando el fondo de su
obra. Por hermosas o agresivas que sean sus imágenes, no son más
que tarjetas postales si no están respalda-das por un buen guión
interpretado por competentes actores que encarnen personajes
bien construidos.
Es por eso agradable ver una película como
"Retratos de una Ob-sesión"; además de sus numerosos aciertos, el
director Mark Ro-manek (quien
ha hecho videos para R.E.M., Nine Inch Nails y Ma-donna) ha
escrito y dirigido un estudio de carácter que si bien no es
muy innovador, al menos logra despertar las emocio-nes apropiadas
y transmitir un difícil mensaje haciendo uso en igual medida de
recursos narrativos y visuales.
"Retratos de una Obsesión" muestra a
Seymour Parrish, un pusilánime empleado a cargo del quiosco de
re-velado rápido en un gran supermer-cado. Sy (como todos le
llaman) se precia mucho de hacer un buen tra-bajo con todos los
rollos de película que le llevan, y a pesar de su débil
personalidad parece llevar una exis-tencia apacible, aunque
sumamente solitaria. Por eso se ha ido "encariñando" con la
familia Yorkin, clientes asiduos del quiosco de revelado. A
través de las fotos Sy ha contemplado de lejos la vida de los
Yorkin y éstos, sin saberlo, se han convertido en su familia
"postiza". Pero lo que podría ser un inocente deseo de alejar su
soledad se convierte poco a poco en una enfermiza obsesión que
tendrá repercusiones en la vida de Sy y de la familia Yorkin.
Sin duda lo que todo el mundo alabará en
"Retratos de una Obsesión" es la actuación de Robin Williams. Ciertamente la
película es totalmente suya. Los actores secundarios
funcionan adecuadamente (el que mejor queda es
Eriq La Salle como un
competente policía) pero es indudable que todo gira alrededor
del personaje de Williams. Y aunque este actor tuvo un papel
similar en la reciente cinta "Insomnio", el "sabor" de la
actuación es dis-tinto e igualmente válido en ambas.
Pero lo que no todos mencionarán es la
extraordinaria dirección de Mark Romanek. Tal vez los cortos de
esta película sugieren un thriller estándar, cortado de la misma
tela de obras pa-sadas como "Fatal Attraction", "Basic Instinct"
o "The Crush", pero el astu-to guión ha preferido seguir un
ca-mino mucho más realista, mos-trándonos la patología mental del
protagonista sin dramáti-cas exageraciones ni malévolos planes
dignos de algún villano de comic. En vez de eso, el director
prefiere subir el grado de incomo-didad paulatinamente... lejos
de buscar el barato sobresalto, Roma-nek muestra poco a poco el
daño mental de Sy, buscando un tono perturbador que encaja
perfectamente con el ritmo del guión.
Pero todo esto no quiere decir que se haya
descuidado la estética visual de la cinta; todo lo contrario. El
realismo de la historia con-trasta con los estilizados escenarios
y diseño de producción. La cinematografía, como debe ser, se
convierte en una herramienta narrativa que subraya el tono de
cada escena y contribuye gene-rosamente al aire de amenaza y
suspenso.
Desde luego es bueno ver a Robin Wi-lliams
retomando su carrera de actor serio, pero es aun mejor ver
promete-dores talentos como el director Mark Romanek. "Retratos
de una Obse-sión" podrá ser poco original y algo previsible,
pero la mezcla del inte-ligente guión y dirección de Ro-manek y la
excelente actuación de Williams la convierten en una cinta de
suspenso psico-lógico poco convencional y muy satisfactoria,
aunque no ne-cesariamente memorable. Aun así, gran debut de un
talento a se-guir.
Calificación: 8