Hace algunas semanas la revista Time puso en su portada al
director M. Night Shyamalan (nombre real: Manoj Nelliyattu Shyamalan), llamán-dolo "El Nuevo
Spielberg". Ciertamen-te ese tipo de revista "noticiosa" se presta mucho a la hipérbole y exage-ración para
vender ejemplares, pero en este caso el escandaloso encabe-zado está muy cerca de la verdad. No quiero decir con esto que Shyamalan tenga un estilo igual
al de Spielberg... Dios nos libre. Aunque disfruto mucho de buena parte de la obra de Spielberg,
creo que Shyamalan podría convertirse en alguien con tanta influen-cia como él, no porque su obra
sea similar, sino porque su impacto en la industria del cine podría ser parecido;
al igual que
Spiel-berg, Shyamalan está cambiando la cara del cine fantástico, llevando los cansados convencionalismos
del género a un nuevo nivel, poniendo por delante de todo la historia y a sus personajes, y
generando inusitada emoción sin caer en el barato sentimentalismo. Esta "innovadora" actitud (compartida
por directo-res de antaño como James Whale, Tod Browning y Fritz Lang) con-fiere mucho mayor peso
emocional a sus películas, centrándolas en las relaciones y desarrollo de sus personajes, y no en los
efec-tos especiales, que por mucho que me gusten, han rebajado la ca-lidad narrativa del cine
fantástico, pues casi siempre terminan con-virtiéndose en un fin, y no en un medio para contar mejor
la historia.
Pero dejémonos de comparaciones subjetivas e irrelevantes.
Bas-te decir que M. Night Shyamalan es uno de los directores más inte-resantes en la actualidad, y si
bien sus películas no son absoluta-mente perfectas, al menos muestran muy superior
estilo narrativo e integridad comparadas con el producto promedio de Hollywood. Lo cual nos lleva a su más reciente obra: "Señales". Conviene
saber lo menos posible sobre la trama antes de ver la película, para
así poder experimentar sin
preconcepciones las sorpresas y suspenso que nos esperan, por lo que sólo diré lo que revelan los cortos: una
familia viviendo en una aislada granja en Estados Unidos, encuentra una de las famosas marcas
de desconocido origen que frecuente-mente aparecen en los campos de trigo en Inglaterra.
Poco a poco se revela su posible significado y consecuencias.
El guión de "Señales" es real-mente brillante. El enfoque es
su-mamente original, pero ha sabido mantenerse en un nivel muy asimila-ble, a pesar de su
complejidad. Las actuaciones del elenco son unifor-memente buenas; ya era hora de que
Mel Gibson
encontrara un papel jugo-so, que aprovechara su talento al máximo.
Joaquin Phoenix, co-mo siempre, hace
excelente trabajo como el hermano de Gibson. Y como ya es costumbre en las películas de este director,
hasta los niños Rory Culkin y
Abigail Breslin tienen perfectas interpreta-ciones, a pesar de su
corta edad.
Pero quien se lleva
las palmas es definitivamente Shyamalan. La dirección es
extraordinaria. Las decisiones que toma sobre en-cuadres, movimientos de cámara e
incluso coreografía de la esce-na se conjugan para dar un resultado sencillo y elegante, pero
re-pleto de contenido y suspenso. En ocasiones, durante una escena tensa o "de acción" (al menos
se podría considerar de acción den-tro de esta parsimoniosa película) la atención de la cámara se
cen-tra sobre un punto alejado de los eventos que transpiran, dejando que la pista de audio y la
imaginación del espectador interpreten lo que realmente sucede. Absolutamente brillante.
Y hablando de brillante,
el sonido es otra herramienta muy
bien utilizada en esta película. Se antoja posible que cada soni-do ambiental, cada acento musical
(de los cuales hay muy pocos) y, sobre todo, cada silencio, están en su lugar para subrayar o
en-fatizar la acción, y no para lucir al músico ni para vender discos con forzadas canciones
populares.
Pero estoy seguro de que habrá mu-cha gente que tenga una gran
obje-ción contra esta cinta: el final. Desde luego no lo voy a revelar, pero sí diré que mi
primera impresión fue que es-taba fuera de lugar y que traicionaba el tono general de la película.
Pero entre más lo pienso (y este es el tipo de cinta que se queda dentro de la cabeza, dando
vueltas), más estoy convencido de que es apropia-do, pues aunque su mecánica sea algo torpe, sirve como
perfecta culminación del viaje emocional que los personajes experimentan a lo largo de la
historia. Cada quien tendrá su propia opinión; sólo sugiero que lo vean en el contexto de la trama
emocional y no como si fuera el final de una tradicional película de suspenso.
"Señales" es, en resumen,
una fantástica película de ciencia
ficción, que aprovecha al máximo todos sus elementos para crear un aura de amenaza y suspenso que
desearían muchas películas del mismo género. La mezcla de actuaciones, guión y dirección dan como
resultado una cinta enormemente satisfactoria y artísticamente innovadora, que cualquier
persona puede disfrutar, si logra salvar el aparente obstáculo de un desconcertante, pero lógico
final. Con esta van tres películas en hilera en las que M. Night Shyamalan redefine el género
fantástico con su precisa y valerosa visión, por lo que realmente espero con ansia sus obras
futuras. Muy recomendada.
Calificación: 10
