Puntuación: 7
/10
Banda Sonora Original:
*****
DreamWorks SKG, la afamada
compañía de Katzenberg y Spiel-berg, sigue plantándole cara a la
Disney en un terreno, el de la animación, que precisamente ha
abierto a otros estudios gracias a su valentía y buen hacer. Si
bien los resultados económicos de semejante riesgo son más que
satisfactorios cuando la infografía y el desparpajo se adueñan
de la historia a desarrollar, no se puede decir lo mismo de
aquellas obras creadas bajo la tutela del pincel y del
clasicismo. Cierto que "La Ruta Hacia El Dorado" era relativa-mente
decepcionante como entretenimiento y que "El Príncipe de Egipto"
no poseía un adecuado equilibrio entre seriedad y comi-cidad,
pero, como de los errores también se aprende, es grato sa-ludar
la rectificación de DreamWorks, plasmada brillantemente en "Spirit. El Corcel Indomable".
No nos encontramos ante
una pelícu-la redonda, pero hay en ella suficien-tes aspectos
positivos como para considerarla un acertado producto familiar
que encandilará a niños y grandes. A través de sus vistosas
imágenes vamos conociendo la vida de un caballo que, aunque
nacido li-bre, pronto verá cómo el ser humano lo aleja de su
manada y de su apreciada independencia. Mezclando con fortuna el
drama y la comedia, la historia se centra en la madurez de
nuestro protago-nista, que se dará cuenta de que no todos los
hombres son tan perversos como su intuición le indica,
entablando una hermosa amistad con un muchacho indio que le
ayudará en sus peripecias. Es aquí, pues, donde se introduce el
elemento más adulto del argu-mento, ya que se nos describe a los
nativos como una raza aman-te de la naturaleza y atacada
injustamente por el colonialismo de los soldados estadounidenses
(atención a las secuencias del ata-que del campamento indio; por
suerte, aquí no hay trompetas que nos indiquen el heroísmo de
los militares ni sus ridículas justifi-caciones).
Por si fuera poco, el
espectador vibrará con aparatosos pasajes de acción que vuelven
a demostrar la portentosa capacidad técnica en el mundo de la
animación del estudio responsable de "Shrek". Las galopadas en
grupo de los corceles son verdaderamente especta-culares,
rodeando la cámara a la manada durante su avance entre praderas
y ríos y demostrando una vez más lo eficaz que resulta la unión
de los usos tradicionales con los modernos. La animación de los
personajes es asombrosa, sobre todo teniendo en cuenta la
dificultad que entraña el darle a un animal un sem-blante humano
(la expresividad de Spirit y sus amigos es incontestable).
El mayor defecto que le
encuentro a la cinta, aparte de las melosas esce-nas en las que
el corcel protagonista y Lluvia se enamoran, es la inclusión de
las canciones de Bryan Adams, a todas luces innecesarias (la
presen-cia del narrador es mucho más acer-tada) e, incluso peor,
de una musica-lidad un tanto discutible (el experi-mento le salió
bastante mejor a Phil Collins en "Tarzan"). Por suer-te,
Hans
Zimmer soluciona semejante despropósito con su magní-fica
partitura, aunque, al igual que sucedía con Elton John en "La
Ruta Hacia El Dorado", poco ha podido hacer para arreglar las
baladas del citado cantante. La banda sonora del alemán es una
nueva muestra de su facilidad melódica, y aunque bien es cierto
que no sabe conjuntar magistralmente su música con las imágenes
de los artistas de DreamWorks (ver el prólogo del águila
surcando los cielos y compararlo con el de "Dinosaurio", donde la
obertura de James Newton Howard se revelaba verdaderamente
apoteósica), exhibe buena muestra de su talento en no pocas
escenas: los instantes dramáticos, las correrías de los caballos
o Spirit empu-jando la locomotora en una interminable cuesta son
buenos ejem-plos de ello.