SOBRE LA PRODUCCIÓN
©
2002 Warner Sogefilms
1. El equipo creativo
“Asesinato 1, 2,
3 (Murder by Numbers)” fue concebida inicialmente por el
productor Richard Crystal. A Crystal siempre le había fascinado
el histórico caso Leopold y Loeb de 1924. En el caso estuvieron
implicados dos jóvenes inteligentes, que tramaron un plan de
secuestro y asesinato, como un juego elaborado para conseguir el
crimen “perfecto”.
Se comenzó a
desarrollar la película con el guionista Tony Gayton encargado
de escribir el guión. Gayton había escrito anteriormente el
guión de la película de Castle Rock “The Salton Sea”, de próximo
estreno. El guionista le dio un enfoque preciso a la película al
introducir a Cassie Mayweather, la tenaz detective de
homicidios, como el personaje central. Esto aportó un elemento
moderno y un punto de vista para la narración de la historia.
“A medida que se
desarrollaba el proyecto, los diferentes niveles de la historia
comenzaron a encajar”, dice Crystal. “Se convierte en un
auténtico juego del gato y el ratón entre Cassie y los jóvenes.
Es como ver una partida de ajedrez”.
Se contrató al
director Barbet Schroeder, nominado para los Premios de la
Academia, y a su veterana socia en la producción Susan Hoffman.
Schroeder estaba rodando “La virgen de los sicarios” en
Medellín, Colombia. Hoffman estaba trabajando en “The Believer”,
dirigida y escrita por Henry Bean, y protagonizada por Ryan
Gosling, cuando leyó el guión de “Asesinato 1, 2, 3 (Murder by
Numbers)”.
“Hay muchos
guiones ‘bastante aceptables’ en Hollywood”, explica Hoffman,
“pero dado que le tienes que dedicar al menos un año de tu vida,
buscamos un proyecto poco corriente y que suponga un reto.
‘Asesinato 1, 2, 3 (Murder by Numbers)’ era poco corriente. Nos
gustaba la idea básica y la posibilidad de desarrollar la parte
psicológica de la historia”.
“Como a mucha
gente, me intriga la historia de Leopold y Loeb”, dice
Schroeder, “pero me interesaba más desarrollar el aspecto de
actualidad de la historia de Richard y Justin. El contar con una
protagonista femenina compleja, que es también una experta en el
tipo de ciencia policial que no existía en la época de Leopold y
Loeb, aporta un nuevo nivel de juegos mentales, al tiempo que
hace que la historia sea indudablemente actual”.
Hoffman dice,
“Nuestras referencias sobre la inspiración eran más
contemporáneas, A sangre fría de Truman Capote y los asesinatos
de Dartmouth de 2000, en que dos jóvenes asesinaron a dos
profesores de universidad básicamente por la emoción”.
“Creo que a
Barbet le gusta hacer películas que respeten a todos los
personajes de la película”, dice Hoffman. “Y estos chicos son
unas figuras bastante trágicas. Son como los chicos malos de la
película, pero de algún modo te dan lástima. Y también le
encantan las protagonistas femeninas. Es más feliz cuando la
persona que sirve de motor a la película es una mujer. La
película tenía todo lo que le gusta, chicos malos y muy
atractivos, una protagonista femenina imponente, y material
psicológico”.
A Sandra Bullock,
que acababa de producir y protagonizar la comedia de éxito de
Castle Rock “Miss agente especial”, le interesaba trabajar en un
thriller psicológico que suponía un gran rompecabezas.
Bullock describe
a su personaje como “una detective, que hasta este momento ha
desempeñado su trabajo sin complicaciones, se encuentra
emocionalmente implicada con este nuevo caso y con la mujer que
ha sido asesinada, lo cual es causa de preocupación en el
departamento y pone en peligro al propio caso”.
Para Schroeder,
Sandra Bullock era la elección perfecta para Cassie Mayweather.
“Me entusiasmaba ofrecer a Sandra Bullock un papel que reviviera
la tradición de las damas duras y complejas de los años 40,
haciendo que el lado vulnerable de Cassie resultara mucho más
conmovedor”.
“Barbet
comprende, y está muy cómodo con lo incómodo”, dice Sandra
Bullock. “Un thriller psicológico es tanto lo que no dices como
lo que no muestras, y el modo en que colocas la cámara y lo que
le permites mostrar al actor. Barbet fue muy concreto sobre cómo
quería que se interpretaran las cosas. Tiene un sentido de lo
sombrío que creo que se presta a una historia como ésta”.
A Cassie le
imponen un nuevo compañero, un detective de homicidios
interpretado por el actor británico Ben Chaplin. “Interpreto el
papel de su nuevo compañero, que acaba de ser trasladado de la
brigada anti-vicio a homicidios”, explica Chaplin. “Es un buen
hombre, pero como policía no es especialmente astuto. Le han
pasado a homicidios porque es bueno, pero está un poco fuera de
lugar”.
Además del
argumento humano de la película, a Chaplin le atraía la medicina
forense, que tiene un papel tan relevante. “Por muy perfecto que
sea el crimen, o asesinato, que puedas cometer, cometerás
errores, dejarás rastros”, dice. “Eso me pareció fascinante en
un sentido tranquilizador”.
Sam reconoce que
Cassie es brillante, pero también ve a través de su dura
apariencia. El hecho de que no esté dispuesta a que nadie la
conozca no va a funcionar con Sam. Richard Crystal explica, “Sam
es muy inteligente y es una persona de trato fácil. Supone un
agradable contrapunto al tipo de energía que tiene Cassie”.
“Sam se ve
obligado a trabajar conmigo, y es como el aceite y el vinagre”,
dice Bullock. “Él es muy franco. Todo lo que hace lo hace
ciñéndose tan estrictamente a las normas que me vuelve loca. No
me importa. Siento que puedo dominarle y lo hago. Al principio
no le trato con mucho respeto porque está verde. Pero con el
tiempo ves que aparece algo más. Ésa es una de las cosas
agradables de esta película, el hecho de que nadie es realmente
lo que parece”.
Al centrarse en
Richard y Justin como sospechosos, Cassie confía en sus
instintos más que en cualquier prueba incriminatoria. “Es un
presentimiento”, explica Bullock. “Cuando empezamos a aclarar
las cosas, me doy cuenta de que existe una pauta, y que nadie
más parece darse cuenta de que la pauta es correcta. Presto una
especial atención a esos dos jóvenes que viven en barrios buenos
y respetables, pero no hay pruebas reales de que tuvieran algo
que ver con ello. Es algo completamente personal. Todo parece
demasiado perfecto con ellos y sus coartadas. Poco a poco las
cosas comienzan a salir a la superficie para ayudarme a
sustentar mi caso”.
Ryan Gosling
(Richard Haywood) cautivó a los espectadores del Festival de
Cine de Sundance de 2001 con su tremenda interpretación de un
“cabeza rapada” judío en “The Believer” de Henry Bean, que
posteriormente obtuvo el prestigioso Gran Premio del Jurado.
Además de recibir el máximo premio en Sundance, Ryan recibió una
prestigiosa nominación al Independent Feature Project Spirit
como Mejor Actor y fue también nominado como Mejor Actor por el
Círculo de la Crítica Cinematográfica de Londres.
Este actor de 19
años aporta la misma intensidad y el mismo carisma a su papel de
Richard Haywood, un joven con problemas que manipula a su amigo
Justin para que se asocie con él para cometer el asesinato
perfecto.
Gosling, que leyó
numerosos guiones después de intervenir en “The Believer”, pensó
que “Asesinato 1, 2, 3 (Murder by Numbers)” era diferente de
cualquier otra cosa que hubiera leído. “En muchas películas de
este tipo hay una muerte cada cinco páginas”, dice. “En ésta,
eso no sucede. Pensé que era una oportunidad interesante para
tratar las ramificaciones del asesinato. Y me hizo darme cuenta
de que uno sólo tiene control de su vida hasta cierto punto,
hasta que tomas esa decisión que cambia tu vida para siempre”.
Gosling explica
que, para Richard y Justin, el asesinato va más allá de la
emoción y la satisfacción de llevarlo a cabo impunemente.
“Quieren sentir algo”, dice. “Quieren tener algún tipo de
intimidad que no pueden encontrar en ninguna otra parte. No
tienen relación con sus padres ni con sus amigos. Quieren hacer
algo grande. Y creo que en la mente de Richard ésa es una manera
de sellarles a él y a Justin para siempre”.
La productora de
“Asesinato 1, 2, 3 (Murder by Numbers)”, Susan Hoffman, que
también produjo “The Believer”, estaba deseosa de volver a
trabajar con el joven y excelente actor. “Ryan es un actor con
un talento ilimitado, de los que apenas se encuentran”, dice
Hoffman. “Ryan es bueno porque es agradable. Incluso en ‘The
Believer’, cuando interpretaba a un nazi judío, los espectadores
estaban con él. Cuando vi el efecto que su presencia en la
pantalla tenía sobre el público, supe que Ryan podría hacer
cualquier cosa”.
“Ryan está a años
luz por delante de su edad”, afirma Bullock con entusiasmo. “Es
emocionante observarlo porque puede decir las cosas con una
sonrisa, pero lo que la sonrisa está diciendo es, ‘Te voy a
matar’”.
Michael Pitt, que
vive en Nueva York, es el inquietante e introspectivo Justin
Pendleton, el joven brillante pero tímido, buen conocedor de los
métodos de investigación criminal y de las pruebas forenses.
Pitt ha intervenido recientemente en películas tan diversas como
“Descubriendo a Forrester” de Gus Van Sant, “Bully” de Larry
Clark y “Hedwig y the Angry Inch” de John Cameron Mitchell.
“Durante el
casting”, recuerda Schroeder, “me encontré con algunos actores
que podrían haber interpretado a Richard en caso de que Ryan
Gosling no estuviese disponible, pero para Justin, Michael Pitt
era el único. No tenía sustituto para él”.
Pitt dice
entusiasmado que no había interpretado nunca antes un personaje
como Justin. “Justin es tremendamente inteligente, pero está
equivocado”, afirma Pitt. “Es reservado y hace todo
ordenadamente, como si estuviera pensando todo el tiempo, y
luego explota, lo cual es divertido de interpretar. Tanto él
como Richard son un poco raros y morbosos, y se aferran uno al
otro porque sienten que el mundo está fastidiado para ellos”.
Pitt explica que
Justin considera el asesinato como un experimento científico o
como un problema de matemáticas. “Lo concibe lentamente,
básicamente por aburrimiento, porque no tiene otra cosa que
hacer y quiere sentirse desafiado”. La conciencia de Justin
entra finalmente en juego durante el asesinato, cuando empieza a
sentir la culpa y el remordimiento en los que no había pensado
de antemano.
“Justin es muy
complejo”, dice Bullock. “Para ese papel se necesitaba a alguien
que pareciera débil, pero que en el fondo tuviera un carácter
complejo. Y simplemente sin decir nada y mirándole a la cara, te
pudieras preguntar que está pasando ahí. Y Michael consigue eso.
Es realmente intenso y muy profundo”.
“La interpretación de Michael surge de un lugar tan profundo que
ni siquiera te das cuenta de que está actuando. Pero cuando lo
ves en la pantalla hay un nivel de humanidad que es
indiscutiblemente conmovedora y real. Es un naturalista”, dice
Hoffman.
En “Asesinato 1,
2, 3 (Murder by Numbers)” también interviene Chris Penn
(“Reservoir Dogs”) que interpreta a Ray, el conserje del
instituto al que Richard y Justin intentan tender una trampa
para acusarle del asesinato. “Durante más de 10 años hemos
intentado trabajar juntos y me encantó cuando aceptó el papel.
Sabía que aportaría tensión y humanidad al papel de Ray, que al
principio parece muy peligroso y malvado pero que al final es
una víctima inocente e inofensiva”, afirma Schroeder. La joven
actriz Agnes Bruckner interpreta a Lisa Mills, una atractiva
compañera de clase de Richard y Justin que se convierte en
fuente de rivalidad entre los dos amigos. “Cuando Agnes vino a
hacer la prueba para el papel supimos inmediatamente que su
mezcla de seguridad, frescura y sensualidad se convertiría en
una de las principales armas secretas de la película”, dice
Schroeder. R.D. Call es Rod, un policía de homicidios del Cuerpo
de Policía de San Benito.
1. El equipo creativo
2.
La producción
3.
El reparto
4.
Los realizadores
Imágenes
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Entertainment y Schroeder / Hoffman. Distribuidora en España:
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