Recientemente, el género
de la comedia juvenil ha tenido una bue-na racha que, estoy
seguro, no durará, pero que al menos sirve pa-ra temporalmente
olvidar los profundos abismos en que lo había su-mido la
sobresaturación de la pasada década. Desde luego, las cintas que
comprenden esta buena racha no son obras maestras de la
cinematografía, y estoy seguro de que serían repudiadas
ins-tantáneamente por cualquier crítico que se respete... lo
cual me excluye y me hace parte del grupo objetivo (si no en
edad al menos en nivel de madurez) de este tipo de películas.
"El
Chico Nuevo" podría describirse como una mezcla entre "Ferris
Bu-ller's Day Off" y "Revenge of the Nerds"... veamos por qué:
al principio de la cinta conocemos a Dizzie (DJ
Qualls), un adolescente preparato-riano marcado
irremediablemente co-mo "perdedor" o "nerd". Las mujeres lo
ignoran (en el mejor de los casos), los deportistas lo torturan
y los demás sólo le tienen lástima. Su pequeño grupo de
hermanastros parece ser su única conexión so-cial. Pero un día,
por razones poco precisas, el joven termina en la cárcel, donde
bajo la tutela de Luther (Eddie Griffin),
es alecciona-do sobre cómo puede sobrevivir y destacar en esa
otra cárcel... la preparatoria. De entrada Luther le sugiere a
Dizzie que se cambie a una escuela donde nadie lo conozca, para
así construirse una nueva personalidad, dejando atrás su pasado
nerd e incluso su antiguo nombre. Así llega "Gil Harris", con
nuevo peinado, guar-darropa y actitud a una nueva escuela, donde
gracias a los consejos de Luther el presidiario, consigue todo
lo que quería... pero tal vez sea a costa de sus auténticos
amigos y de su iden-tidad.
Así es; otra película más
que busca torpemente darnos la moraleja de que debemos "ser
nosotros mismos" para ser felices. Aun así "El Chico Nuevo"
se las arregla para divertir con una buena mezcla de humor que
combina inteligentes observaciones sobre la dinámica social en
una escuela con las consabidas inmersiones en la vulgaridad tan
comunes en este tipo de cine. Afortunadamente, el guión y
los actores crean personajes simpáticos, cuya honestidad y
pureza compensan los ocasionales excesos de la historia.
DJ
Qualls aprovecha al máximo su curiosa apariencia física, al
mismo tiempo que su innata benevolencia convierte al personaje
en un ícono que permite la fácil identificación del pú-blico.
Eliza Dushku (¡Faith!) hace
bá-sicamente lo mismo que ha hecho en películas como "Bring It
On" y en el programa televisivo "Buffy The Vampi-re Slayer"; es
decir, interpretar a la chica ruda, pero de buen cora-zón.
Seguro ya se sabe el papel de memoria, pero del mismo mo-do que
el protagonista puede ser a la vez abusivo pero simpático, ella
puede balancear arrogancia con vulnerabilidad, dándole un nivel
adicional a lo que hubiera podido ser una simple caricatura.
Me temo que estoy dándole
más profundidad a la cinta de la que realmente tiene. En
realidad "El Chico Nuevo" es mejor que mu-chas otras películas
del mismo género, pero nadie la acusará de ser obra maestra. Es
graciosa, ciertamente, y sus agradables per-sonajes ayudan mucho
a pasar por alto las inconsistencias y ho-rrible falta de lógica
del guión. Además, para "dorar la píldora" y atraer más al
público adolescente, hay un gran número de cortas pero
divertidas apariciones de músicos como Gene Simmons (¡como un
cura!), Lyle Lovett, Tommy Lee, Kool Moe Dee, Henry Rollins,
Vanilla Ice, Kyle Gass (¡de Tenacious D!) y del mismísimo David
Hasselhoff. Es el tipo de película que no debe
sobre-analizarse porque perderá toda gracia; es, en resumen, una
película tonta hecha por gente lista.
Calificación: 8