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SIMONE


Dirección y guión: Andrew Niccol.
País:
USA.
Año: 2002.
Interpretación: Al Pacino (Viktor Taransky), Catherine Keener (Elaine Christian), Evan Rachel Wood (Lainey), Rachel Roberts (Simone), Jay Mohr (Hal Sinclair), Elias Koteas (Hank Aleno), Pruitt Taylor Vince (Max Sayer), Tony Crane (Lenny), Susan Chuang (Lotus), Robert Musgrave (Mac), Jeffrey Pierce (Kent), Rebecca Romijn-Stamos (Faith), Winona Ryder (Nicola Anders).
Producción: Andrew Niccol.
Música: Carter Burwell.
Fotografía:
Edward Lachman.
Montaje: Paul Rubell.
Diseño de producción: Jan Roelfs.
Dirección artística: Sarah Knowles.
Vestuario: Elisabetta Beraldo.
Estreno en USA: 23 Agosto 2002.
Estreno en España: 20 Septiembre 2002.

 

CÓMO SE HIZO SE HIZO "SIMONE"
© 2002 Aurum

1. Introducción

«La realidad está muy sobrevalorada»
                               Andrew Niccol

En la cultura de la fama, no hay axioma más fácil de perdonar. Que se lo pregunten si no a Viktor Taransky, alter ego del guionista, director y productor Andrew Niccol: «Es más fácil hacer creer algo a cien mil personas que a una sola». Y eso es lo que hacen Taransky y Niccol con SIMONE, paradigma de la estrella pluriempleada: actriz, directora, cantante, poeta, filántropa... y dueña de su propio perfume: SIMONE The Cologne. Ella es la chispa que sigue conquistando a un público que se niega a no creer.

Esta irónica parodia de Hollywood expone la idolatría de que son objeto las estrellas de cine contemporáneas, una práctica fomentada por los propios interesados y cuya existencia nadie puede negar, ni aquellos que están delante de la cámara, ni los que están detrás, ni el público admirador.

«¿Qué importa si los famosos son reales o no?», se pregunta el neozelandés Niccol, guionista nominado al Oscar por "El show de Truman" y guionista y director de "Gattaca". «De todas formas, nuestra cultura de la fama es incapaz de percibir la diferencia. Nuestra capacidad para fabricar fraudes es superior a nuestra capacidad para detectarlos».

De la reflexión sobre dicha incapacidad nació la historia de Viktor Taransky, un hombre al que Niccol describe como un director desengañado que sólo piensa en terminar una película hasta que el "Santo Grial del Software" cae en sus manos. Su regalo le permite crear «el primer actor sintético absolutamente creíble, indeferenciable de los de carne y hueso. Por supuesto», añade, «tamaño invento lleva en sí la posibilidad de destruirle a uno».

Más que la creación en sí, lo que interesaba a Niccol eran las consecuencias de esa creación. «¿Y si uno creara una persona artificial y no explicara que es artificial? ¿Cómo podría mantenerse el engaño? ¿Y si la estafa te sale tan bien que cuando descubres la verdad nadie te cree?», se pregunta Niccol. «Para el mundo la mentira es más creíble que la verdad».

En opinión de Niccol, Al Pacino era el único actor capaz de hacer creíble esta mentira. «Al aporta un algo subversivo al papel de un hombre que es el abogado de las personas artificiales», explica Niccol. «Cuando un actor tan respetado como él dice: '¿quién necesita a los actores?', uno escucha. Si lo dijera un actor de comedia, no tendría la misma gravedad».

Para el modesto Pacino, la razón aducida por Niccol para ofrecerle el papel de Taransky fue «un halago y una lección de humildad». El actor describe a su personaje como «un hombrecillo interesante, gracioso y raro». Para él, sin embargo, el mérito del personaje corresponde a Niccol, a quien considera «un gran visionario».

Del personaje le atrajo su «excentricidad, su forma de tomarse la vida y el trabajo, y sobre todo, su pinta de ser una persona que ha tenido que luchar por todo lo que tiene».

Según Pacino, aunque su criatura le lleva al éxito, cuando todo está dicho y hecho «Viktor no quiere estar solo. Quiere sentir el consuelo, el apoyo y el aliento de la familia, y el amor de otras personas reales». Para Pacino, «la gran pregunta que la película no responde es cómo se perpetua el secreto, eso es lo interesante. Eso es algo que permite cierta ambivalencia, y eso para los espectadores siempre es divertido».

Aunque Taransky es un hombre que siempre ha destacado por su honradez, el éxito le empuja a pervertir las reglas en beneficio de su mutable verdad personal. Como dice Niccol: «Para Viktor, intentar convencer al mundo de que SIMONE existe significa intentar convencerle de que él mismo existe». En opinión de Pacino, Taransky «necesita que le reconozcan por haber dedicado su vida a la consecución de algo que él considera valioso». Pero lo que al final le lleva al éxito «es su talento intuitivo como actor», expresado a través de SIMONE. Esto hace que el público se «identifique con ella y se sienta humanizado por la relación, que se sientan representados en este idealizado mundo del espectáculo, de la gloria y de la fama», añade.

En cuanto al personaje de SIMONE, Pacino dice que la encontró «fascinante. Tiene muchos ideales, vive para su trabajo y su necesidad de hacerlo todo a la perfección. Por eso dedica todo su tiempo a ese ideal, a hacerse agradable a la gente y a conseguir que la gente se identifique con ella, siempre en la esperanza de obrar en beneficio del proyecto y del juego. Es un comportamiento muy poco habitual. No tiene vanidad, pero al mismo tiempo se sirve de todos los aspectos de la técnica de la representación, y los utiliza sin complicarse la vida».

Aunque hacía tiempo que no hacía una comedia, en esta ocasión Pacino se sintió atraído por la «visión del mundo» que ofrecía el guión. «La relación [que tiene Taransky] con el éxito es a la vez interesante e irónica. También resultaba divertida, tenía un toque liviano, pero detrás de esa liviandad había una idea más profunda».

A Catherine Keener (Elaine) le interesó el hecho de trabajar con Pacino y Niccol en una película donde Hollywood se ríe de sí mismo. «Aunque dirige un estudio, no es una gran lumbrera», explica Keener de su personaje. «Es elegante, frívola, la típica aduladora, pero de una forma simpática. Creo que sus mejores momentos son los que comparte con su hija Lainey (Evan Rachel Wood). Elaine es inmadura, pero su hija tiene la cabeza en su sitio». En opinión de Keener, Elaine mantiene con Viktor una relación torturada, pero también es una relación de largo respeto y, en el fondo, de amor. Su relación con SIMONE está marcada por la frustración. «Toda una presidenta de Hollywood, incapaz de controlar a una actriz desconocida, y todo por el poder que da la fama». La escalada a ese poder es resbaladiza para todo el mundo, salvo para Taransky.

Evan Rachel Wood, una actriz de catorce años que lleva nueve trabajando en el mundo del espectáculo, opina lo siguiente de Elaine, su madre en la ficción: «Elaine simboliza bastante bien este mundo. Lainey, mi personaje, es quien hace de madre en realidad. Maneja a todo el mundo. Se pasa la película deseando que sus padres vuelvan juntos. Quiere a su padre porque es honrado y se mantiene fiel a sus principios. Pero entonces el padre hace una película para intentar recuperarlo todo y tiene que empezar a mentir. Lo mejor hubiera sido no entrar en ese jardín, pero entonces las cosas no hubieran salido como han salido. No hay una respuesta fácil». Wood también percibe un un mensaje más profundo y personal que espera los espectadores se lleven con ellos: «Sé fiel a ti mismo, persigue tus sueños y no tires la toalla».

Para Jay Mohr, dar vida a Hal, un frívolo galán de cine, fue la ocasión de cumplir uno de sus sueños. «Hal es un egocéntrico y está mal iluminado. Pero yo hubiera dado cualquier cosa por hacer una película con Al Pacino», explica el actor. «Me encantó el guión, diría que es la mejor sátira de Hollywood que se ha hecho nunca. Andrew no podría haber elegido a un actor mejor para el papel de Viktor, un hombre que ansía desesperadamente reaparecer en el mapa y que lo tomen en cuenta como antes».

Max Sayer es el hombre que no ceja en su empeño de descubrir la verdad que se oculta tras Taransky y su actriz. En su interpretación, Pruitt Taylor Vince intentó «combinar el periodismo a lo "National Enquirer" [un diario sensacionalista] con un personaje que quiere ser Woodward y Bernstein en "Todos los hombres del presidente", como si fuera un perro que hincara el diente en un hueso y se negara a soltarlo». Para Sayer, Max simboliza la «difuminación de fronteras» que se ha operado entre el periodismo serio y el amarillismo, «porque el periodismo del famoseo ha asumido el tono del auténtico periodismo», afirma Vince. «Cuando se cuentan noticias que no son noticias, sino un híbrido entre sensacionalismo y otra cosa, lo que se hace conlleva autoimplicación, proyección. La verdad se ha convertido en un concepto: una opción. En otros tiempos, creo que Max hubiera sido un buen periodista, pero en este mundo sólo es lo que el mundo le hace ser: un representante del periodismo del famoseo y lo que ello conlleva».

En SIMONE, Niccol y su equipo crearon la esencia de cierta clase de Hollywood. «Es una historia moderna filmada con un clasicismo que recuerda a la Era Dorada de Hollywood», explica Edward Lachman, director de fotografía. «Aunque la rodamos de una forma que recuerda a otros tiempos, intentamos darle un aura de intemporalidad, una cualidad que es lo mejor del cine europeo, pero trasplantado a Hollywood: un estilo en la frontera de lo comercial».

SIMONE se rodó en Los Angeles y zonas aledañas, en los decorados exteriores de los estudios Burbank de la Warner Brothers, en platós de Sunset Gower Studios y en la puerta principal de los renovados estudios de Paramount Pictures. Todo ello en representación de los ficticios Amalgamated Film Studios. «Cubrimos la verja antigua de la Paramount con una fachada y hasta los de la Paramount se sorprendieron del cambio de aspecto», explica Jan Roelfs, diseñador de producción. «Muchos exteriores se rodaron en los decorados exteriores de la Warner. Aunque lo que realmente queríamos era recrear la atmósfera del Hollywood de los bungalós, el de los años treinta. Se trataba de aprovechar las cosas bonitas del pasado, pero de forma que parecieran reales en el futuro».

1. Introducción
2. Así se fabrica una estrella
3. El reparto
4. El equipo técnico


Imágenes y notas de producción de "Simone" - Copyright © 2002 New Line Cinema, Niccol Films y Jersey Films. Distribuidora en España: Aurum. Todos los derechos reservados.

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