|
|
Dirección: Saul
Metzstein.
Países: Reino Unido y Alemania.
Año: 2001.
Duración: 84 min.
Interpretación: Luke de
Woolfson (Sean), James Lance (Vincent), Kate
Ashfield (Jody), Enzo Cilenti (Lenny), Heike
Makatsch (Madeline Zozzocolovich), Shauna
Mcdonald (Gail), Sienna Guillory (Susie), Laurie
Ventry (Joe).
Guión: Jack
Lothian.
Producción: Angus
Lamont.
Música: Alex
Heffes.
Fotografía: Brian Tufano.
Montaje: Justine
Wright.
Diseño de producción: Mike
Gunn.
Dirección artística: Rohan
Banyard.
Vestuario: Eleanor
Baker.
Estreno en Reino Unido: 22 Junio 2001.
Estreno en España: 25 Abril 2003. |
CRÍTICA
por
Diego Vázquez
De
charla con los amigos
Continuando con la
inagotable racha de estrenos que nos llegan con dos o tres años
de retraso en estas fechas, le toca el turno ahora a una nueva
co-media británica del 2001, de esas que intentan continuar por
los caminos co-merciales abiertos en la pasada déca-da en ese
país por un buen puñado de títulos refrescantes (hablamos de
“Full Monty” o “Tumba abierta”) y al mismo tiempo lograr también
la proyección internacional que estos títulos tuvieron en su día
(más o menos lo mismo que comentaba hace un par de semanas en el
caso de “Some
voices”, aunque con más li-gereza de tono en este
film que nos ocupa). Este debut de
Saul
Metzstein ha
logrado en parte su propósito al llegar a presentarse en la
sección Panorama del Festival de Berlín de su año y recibir uno
de los premios secundarios que entregan diversas asociacio-nes
en este certamen. Más tarde se llevaría también el Premio del
Jurado Joven a la mejor película en el Festival de Cine de
Gijón, lo que terminaría por confirmar las simpatías que
despierta este pobre producto, insulso, pretencioso y de
mortecinas fórmulas, entre la audiencia a la que va
inevitablemente destinado.
“Café de noche” es una obra divi-dida en dos
partes muy diferencia-das y muy desiguales (tanto en ca-lidad
como en cantidad de tiempo que consumen del producto final), que
tarda más de una hora en en-contrar un rumbo (aunque éste fuera
el único posible) y que cuando por fin se decide a tomar-lo, no
sabe muy bien cómo rema-tar el entuerto.
Así, tenemos a un grupo de jóvenes trabajadores de turnos de
noche en diversos empleos basura, que se encuentran cada noche
en un café de Glasgow y comparten sus problemas, desgracias y
alguna que otra alegría. Entre ellos se encuentran to-dos los
estereotipos imaginables y más vendibles (como si de un grupo
musical de diseño como las “Spice Girls” se tratara): el ligón
irremediable que en el fondo está solo y no comprende el valor
de la amistad; el chico que no se come un rosco, en este caso
por su temor a entablar conversaciones con mujeres a las que
desea fer-vientemente desde el primer momento que las ve; la
única chica del grupo, que sólo busca integrarse a la vez que
olvidarse de sus pro-pios problemas mientras trata de solucionar
los de los otros; y nuestro protagonista (y único personaje con
un conflicto mínimo que permita hacer avanzar al film), que ha
tenido una discusión con su novia con la que vivía en el mismo
apartamento y que al tener turnos de trabajo diferentes no sabe
si aún vive en la casa o si aún le quiere y tampoco se atreve a
intentar hacer algo para arreglar las cosas con ella.
Con este grupo de reflejos oficiosos de la juventud de nuestros
días (es un decir), hemos de compartir dos largos tercios de
película en los que la trama se limita a diversas conversaciones
hacia ninguna parte, alguna que otra pequeña anécdota, algún
giro de guión interesante pero absolutamente desaprovechado
(como la muerte de un amigo cercano a uno de los perso-najes) y
muchos elementos visuales y de montaje próximos a la estética de
videoclip y de vídeo publicitario tan en boga en nuestros días.
Por fin, cuando ya todas las esperanzas parecían perdidas (y ya
se podían empezar a hacer paralelismos entre esta cinta y aquel
bodrio de diálogos en torno a una mesa que supuso el es-treno
inesperado en el pasado año de “Don’s
Plum”), se desenca-denan un par de situaciones que
obligan al personaje central a to-mar el camino de la acción,
acompañado por los demás personajes (que más bien se dejan
arrastrar por los acontecimientos), y a salir de Glasgow, tomar
aire y afrontar decisiones. Es entonces cuando en el film entran
también leves brisas de aire respirable y el espec-tador puede
volver a prestar atención interesada a los sucesos de la trama,
aunque cuando el viaje de esta pandilla a esa otra rea-lidad
llegue a su fin, la cinta volverá a quedarse en punto muerto y a
finalizar igual de mal que comenzó, por lo que ni siquiera ese
breve oasis puede servir para tratar de ser algo
condescendientes con ella.
Calificación:
4 / 10
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Café de noche" - Copyright © 2001 Filmfour,
Glasgow Film Office e Ideal World Film. Distribuidora en España:
Alta Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Café de noche"
Añade "Café de noche" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|