En ocasiones he
comentado que cuando una película se adapta a cine, lo primero
que se pierde es el sabor mismo de la narrativa, que comúnmente
fue lo primero que hizo atractivo el libro para sus lectores.
Luego, sólo queda la historia misma para sostener la pe-lícula,
auxiliada por la dirección y por la labor de los actores.
Algu-nas veces esto funciona, otras no. En el caso de "Divinos
Secre-tos" el resultado es irregular.
La trama examina, a lo largo de dos generaciones, las relaciones
entre un grupo de mujeres nativas del sur de los Estados Unidos,
quienes han for-mado una especie de club/culto lla-mado "La
Hermandad Ya-Ya". El mo-tor de la trama es el inmediato
con-flicto entre Sidda (Sandra Bullock)
y su madre Vivi (Ellen Burstyn),
miem-bro original de la Hermandad. La niñez de la hija no fue
muy dicho-sa bajo el cuidado de la inestable Vivi, y ahora en su
edad adulta Sidda teme repetir los errores de su madre. Para
prevenir esto y mejorar la relación entre madre e hija, el resto
de la Hermandad planea un modo de hacer que ambas mujeres se
conozcan mejor para que comprendan sus mutuas actitudes e
inseguridades.
Evidentemente, la
historia de conflicto generacional no es nueva; los personajes
mismos son caricaturas del estereotipo sureño: mu-jeres
adineradas, educadas en las mejores escuelas, pero víctimas de
su propia comodidad, bordeando en el alcoholismo y con
sufi-ciente egoísmo para considerar sus problemas como lo más
impor-tante del mundo. Creo que desde "Lo que el Viento se
Llevó" he-mos visto a este tipo de personajes.
Callie Khouri (escritora de ese
puntal de cine feminista "Thelma & Louise") hace su debut como
directora, y a pesar de que el estilo visual y la estructura de
la cinta podrían mejorarse (vamos, un flashback más y sería
ridículo), el manejo de su excelente elen-co fue muy
acertado, aprovechando al máximo la fuerza de cada una de sus
actrices. Y ahí reside la principal virtud de "Divi-nos
Secretos", al menos en mi opinión... en las actuaciones. Sin que
suene a lista de nominaciones, puedo decir que Ellen Burstyn,
Maggie Smith,
Shirley Knight y
Fionnula Flanagan son razón
suficiente para ver la película. Si a eso agregamos la
participación de la talentosa Ashley
Judd, el resultado es muy prometedor... siempre que
no busquemos gran originalidad.
Tengo sentimientos encontrados respecto al término "cine
feminista". Por un lado simplifica cualquier expli-cación, pues
su connotación es per-fectamente clara para casi cualquier
persona; pero por otro lado, su uso inmediatamente sugiere
confrontación y antagonismo. Pero bueno... con esas reservas
diré que "Divinos Se-cretos" es cine feminista que no sólo
toma prestados elementos del nuevo realismo mágico, sino que
agrega todos los clichés imaginables utilizados en cintas
que muestran los superficiales conflictos y profundo
enten-dimiento entre mujeres de diversas generaciones. Pero
cuando tales clichés están interpretados por brillantes
actrices, tiendo a disculpar cualquier falla narrativa a cambio
de ver en acción a estos talentos.
Tal vez para el
público femenino haya superiores razones para ver esta cinta.
Como pobre miembro del bando opuesto me limito a mi pobre visión
del mundo para recomendar esta película. Estoy se-guro que habrá
muchas otras personas para quien la cinta tenga adicional
resonancia emocional... por mi parte me conformo con las
excelentes actuaciones.