Desgraciadamente,
es muy frecuente ver películas cuyo tema central parece
prometedor, pero cuya ejecución dista mucho de alcanzar el
potencial contenido en su argumento. "Tiempo Conge-lado" sufre
de esto, y ni su gran energía ni sus vistosos efectos
especiales compensan el hecho de haber desperdiciado un
fascinante concepto en una boba película dirigida al público
pre-púber con desvergonzada condescendencia y simplicidad.
En la película conocemos al Prof. Dopler (French
Stewart), un científi-co renegado que ha inventado un
apa-rato que acelera al portador a tal ex-tremo que desde su
punto de vista parece que el mundo real se haya detenido, aunque
en realidad está avanzando con extrema lentitud en relación al
sujeto que activó el mágico mecanismo, que convenientemente está
construido en forma de re-loj. Desde luego, una siniestra
agencia gubernamental está tras la pista de este sorprendente
invento, y cuando accidentalmente cae en manos de un grupo de
adolescentes, se desata una persecu-ción en la que los jóvenes
tendrán que mostrar gran ingenio para salvarse a sí mismos y
para evitar que el aparato caiga en manos enemigas.
El concepto
subyacente de detener el tiempo ha sido explorado en incontables
obras de ciencia ficción, tanto literarias como fílmi-cas, por
lo que no podría decir que se trata de un argumento ori-ginal.
Sin embargo, toda consideración cuasi-científica se tira por la
borda a favor de chistoretes insulsos y boberías juveniles, que
no estoy seguro de que siquiera complazcan al público infantil.
Va-mos, por supuesto no esperaba una cinta de ciencia ficción
seria como "2001"
o "Gattaca", pero tampoco sospeché que se infantili-zara así una
trama que podría haber sido creíble (no digo "real") y a la vez
que mantendría divertidos a los peques con los competentes
efectos especiales, la energía de los personajes y la pegajosa
ban-da sonora (compuesta, desde luego, de populares canciones de
rock).
Los actores no
buscan brillantes desempeños. Hacen su trabajo y listo.
Jesse Bradford es creíble y
simpático como el héroe; la gua-písima
Paula Garcés es un interés romántico más que
adecuado. Los actores adultos también se limitan a cobrar su
cheque, aunque me da gusto ver trabajar al gran
Michael Biehn.
No puedo pasar por alto la notorie-dad del director de "Tiempo
Congela-do". Jonathan Frakes
ha interpreta-do durante quince años al Comandan-te William T.
Riker en la famosa serie de televisión (y películas
subsecuen-tes) "Star Trek: The Next Generation". Previamente
había estado a cargo de la filmación de "Star Trek: First
Con-tact", además de varios episodios de la serie (incluyendo
"Cause and Effect", uno de mis favoritos). Por eso me extraña
que la direc-ción sea tan plana en "Tiempo Congelado". Frakes no
es ningún David Lynch, desde luego, pero ha mostrado previamente
mayor control de cámara y de aspectos narrativos. Pero pase,
pues, co-mo ejercicio o entrenamiento, en el proceso de realizar
cosas me-jores. Tal vez en este caso le ataron las manos los
requerimientos mercadológicos de la película.
En resumen, esta
cinta podrá divertir a niños y pre-púberes sim-plones. Pero los
que busquen buen cine infantil de acción, mejor renten "Spy
Kids" o esperen la inminente secuela. Había gran
po-tencial en el tema de "Tiempo Congelado", pero no se logró
llegar más allá del mero divertimiento pasajero y vacío.
Mejor suerte para la próxima, Número Uno.
Calificación: 6
/ 10