Como aficionado al
cine fantástico me es imposible resistir el encanto del concepto
en el que se basa "El Reinado del Fuego"... ¡dragones en el
futuro luchando contra equipo bélico humano! A al-gunos les
parecerá absurdo, pero la simpleza, fuerza e ingenio de tal
concepto lo hacen irresistible. Ojalá la película hubiera
cumpli-do con todas las expectativas.
La historia muestra
a una sociedad futura viviendo entre las rui-nas de Inglaterra,
luego de que el resurgimiento de los dragones acabó con la
sociedad como la conocemos. Así es... los dragones son animales
reales, cuya existencia permaneció oculta durante millones de
años, hasta que súbitamente comenzaron a reprodu-cirse a tal
grado que la humanidad se ve reducida a pequeñas co-munidades
que apenas sobreviven, protegiéndose como pueden de los ígneos
ataques. Entonces, a una de esas comunidades ingle-sas llega un
grupo de militares norteamericanos, que con superior equipo
militar y técnica han logrado cierta ventaja sobre los fero-ces
animales y tienen la intención de elevar el nivel de la lucha
pa-ra retomar el planeta.
"El Reinado del
Fuego" es tal vez la mejor película sobre drago-nes que se ha
hecho, aunque eso no la hace una cinta perfecta. Con competencia
como "Dragonheart", "Dungeons
and Dragons" y la clásica "Dragonslayer" no es tan
difícil ser la mejor, sobre todo con las nuevas técnicas de
efectos especiales.
Pero antes de que esto suene como algo negativo, debo decir que
por sí misma "El Reinado del Fuego" es una compacta y muy
entretenida cinta de acción, llena de brillantes detalles, tanto
técnicos como ar-tísticos. La creación de un mundo
post-apocalíptico es totalmente creíble. A pesar de ser un
concepto tan trillado, el director Rob
Bowman ha logrado una sociedad funcional que trata de
salir adelante del mejor modo posible ante la continua amenaza
de los dragones, que son retratados más como una catástrofe
natural que como monstruos malignos. Esto le da a la cinta un
realismo inesperado, ya que su estructura es más similar a la
de, por ejemplo, "Tornado" que a la de "Aliens". Sin embargo la
publicidad de la película prometía (al menos en mi
interpretación) batallas épicas entre dragones y humanos, y
esce-nas de destrucción a gran escala en las que veríamos la
caída de la sociedad humana por el casi incomprensible ataque de
estas míticas bestias. No hay tal cosa. En algún momento vemos
foto-grafías viejas que muestran la catástrofe, pero
generalmente la pe-lícula sólo trata de la lucha de una aislada
comunidad contra uno o dos dragones. Ciertamente este error de
percepción es culpa del aparato mercadológico del estudio
Spyglass Entertainment, pero podría afectar la respuesta del
público, que espera una cosa y re-cibe otra.
Pero quien logre
superar esta inicial desilusión verá que "El Rei-nado del Fuego"
es una muy competente cinta de acción, magnífi-camente dirigida
y actuada, lo cual es de aplaudir cuando conside-ramos que en el
resto de las películas del género esos elementos son ignorados a
favor de los efectos especiales.
Matthew McCo-naughey y
Christian Bale son perfectos en sus papeles de rudo
soldado y compasivo líder, respectivamente, y su interacción es
perfecta; ambos tienen enfoques muy distintos sobre la
situación, y ambos están en lo cierto, a su modo. Esto enriquece
la trama, que podría fácilmente haber sido en exceso simple,
apoyándose sólo en los dragones.
Y desde luego debo hacer lugar para hablar de los efectos
especiales... la compañía Secret Labs (antes Dream Quest
Images), responsables de los increíbles efectos de "El Reinado
del Fuego" (entre muchas otras cintas), consiguieron inusitado
realismo, no sólo con los espectaculares anima-les, sino con
elementos físicos como nubes, humo y particularmente fuego.
El fuego digital de esta película sería notorio por sí mismo. Y
junto con la fantástica animación y acabado de los dragones, lo
haría candidato imperativo al Oscar por mejores efectos
especiales. Claro que no ocurrirá, pero así debería ser.
Desafortunadamente, la incontro-lable ambición económica del
estudio Disney, dueños de esta com-pañía de efectos, ha logrado
que el estudio Secret Labs cesara de funcionar. Algo más por lo
que les tengo rencor.
Para cerrar esta
obtusa crítica sólo diré que "El Reinado del Fue-go" es una
película bien hecha y enormemente entretenida. Advier-to, desde
luego, que no hay que esperar la épica historia que la
publicidad promete. En vez de eso se trata de un fragmento de
esa historia épica; una narración más íntima que auténticamente
se preocupa por la credibilidad de sus personajes y por las
emo-ciones que sus acciones desatan. Y finalmente es un
increíble tes-tamento de la maestría técnica del desaparecido
estudio Secret Labs.
Calificación: 8
/10