Antes de meterme a
"Fijación", quie-ro explicar algo sobre el fenómeno "PG-13". Para
quien no lo sepa, la clasificación de películas en los Esta-dos
Unidos es como sigue: "G" (Ge-neral) se asigna a películas para
todo público, usualmente infantiles. "PG" (Parental Guidance)
indica cintas que pueden ver los niños, pero que podría contener
cosas que sólo los más mojigatos podrían considerar
"inapropiadas". "PG-13" sube un poco más el nivel de contenido
inapropiado y se recomiendan para mayores de 13 años; "R"
(Res-tricted) son cintas para mayores de 17 años, y por lo
general muestran violencia, tal vez sexo o desnudez y abundancia
de malas palabras. Finalmente "NC-17", están prohibidas para
meno-res de 17 años.
El gran esfuerzo
que la mercadotecnia moderna hace por atraer al público
adolescente ha hecho que sea más seguro, hablando
eco-nómicamente, producir películas para adolescentes que para
adul-tos. Para ello en muchas ocasiones se tiene que "censurar"
un guión hasta dejarlo apropiado para obtener la preciada
clasificación "PG-13". No culpo a los estudios... finalmente su
trabajo es hacer dinero, y si producen películas que
automáticamente excluyen a uno de los más fuertes segmentos del
mercado, no van a lograr su propósito. Pero el paradójico efecto
de esta política es que el "PG- 13" ya no funciona tanto para
proteger al público adolescente, sino para ver qué tanto pueden
mostrar... cuánto sexo, violencia y malas palabras logran
colarse entre líneas para atraer al preciado público.
¿Qué tiene que ver
esto con "Fija-ción"? Hace algunos años, gracias a la película
"Fatal Attraction" y al cre-ciente mercado del vídeo, vimos una
avalancha de cintas del subgénero "mujer psicótica", películas para adul-tos como "The Crush" (chica adoles-cente
obsesionada por un adulto), "The Temp" (secretaria obsesionada
por su jefe) y "Hush" (madre obsesionada por su hijo), entre
mu-chas otras, terminaron por convertirse en parodias. Entonces,
co-mo se había agotado el gusto del mercado adulto... el
siguiente paso lógico es atacar el público adolescente.
Ahí es donde entra
"Fijación", un pobre refrito de "Fatal Attraction" llevado al
mundillo del 'high school' norteame-ricano. Ben (Jesse Bradford)
es un exitoso miembro del equipo de natación, con una guapa y
muy afectuosa novia. Entonces llega Madison (Erika Christensen),
quien comienza a seducir a Ben y termina obsesionándose con él
de tal forma que no se detendrá ante nada para que sea suyo. Bla, bla, bla... música de
suspenso, pequeños "accidentes", confrontación final. Lo mismo
de siempre.
Supongo que trabajo es
trabajo, pero Jesse Bradford y Erika Christiansen son realmente
buenos actores y merecen mejor material que esta tediosa y
predecible cinta. El gran actor de carácter
Dan Hedaya también
cobra su cheque y trata de no verse muy apenado.
Shiri Appleby
(del programa televisivo "Roswell") cumple su parte de adorable
y fiel novia, y listo.
No hay absolutamente nada
nuevo en "Fijación". El suspenso es inexis-tente, el guión
horriblemente tri-llado y las actuaciones meramen-te funcionales.
Y su éxito económi-co en Estados Unidos (no enorme, pero
razonablemente atractivo) sólo servirá para que los estudios de
Ho-llywood sigan castrando géneros para consumo masivo del
público adolescente. Tal vez el año que entra veamos una especie
de "Silencio de los Corderos" para "teena-gers", con Dawson como
Hannibal, el malandrín estudiantil y Sa-brina la Bruja
Adolescente como Clarice, la simpática jefa de clase que quiere
corregirlo. Y en vez de comerse a sus víctimas, el villano las
obliga a comer chocolate para que les salgan barros...
¡Cleara-sil puede coproducir la película!
Calificación: 4
/10