CRÍTICA
por Pablo
del Moral
Cinencanto.com, México
En algún
momento durante los pasados meses leí en internet que los
creadores de "El Barco Fantasma" estaban preocupados acer-ca del
parecido temático de su cinta con otras previas de similar
trama, como "Deep
Rising" y "Virus". Desde luego, en pleno modo
preestreno, el director Steve Beck
y los muy vocales productores Joel
Silver y Robert Zemeckis
alegaban que "El Barco Fantas-ma" ciertamente compartía raíces
temáticas con las otras pelícu-las, pero que el desarrollo era
muy distinto y, según ellos, mejor. Bendito optimismo.
De "Virus"
no puedo decir casi nada bueno, pero "Deep Rising" logró con
mucho mayor éxito lo que "El Barco Fantasma" pretendía, pero que
ni si-quiera se acercó a conseguir. Y no es de extrañar,
considerando el pedigree de esta última: hace varios años, un
grupo de poderosas figuras hollywoo-denses (entre ellos los
mencionados Silver y Zemeckis) decidieron fundar la compañía
cinematográfica "Dark Castle" para realizar "remakes" o
versiones nuevas de cintas clásicas de horror y ciencia ficción
creadas por el legendario William Castle, quien en los
cincuentas y sesentas produjo un buen número de películas de
bajo presupuesto que eran promovidas con mucha más imaginación
de la que se había empleado en su elaboración. Así, esta nueva
compañía nos regaló con "The House on Haunted Hill", en el 2000
y "13
Ghosts" en 2001. Pero este año decidieron romper la
tradición y en vez de hacer un remake, se filmó "El Barco
Fantasma", una película "ori-ginal" que aunque no está basada en
una cinta previa de William Castle, conserva su espíritu y
humor. Al menos ése era el plan.
En
realidad se trata de una pelícu-la tremendamente tediosa, sin
un ápice de originalidad y tan prede-cible que aun el
"inesperado" final re-sulta aburrido por la mezcolanza de clichés
que ya tuvimos que soportar en escasa hora y media que se siente
como mucho más tiempo. El argu-mento sigue al pie de la letra la
clá-sica estructura de "casa embrujada". Un grupo de rudos
expertos en rescate marítimo de bienes ("pepe-nadores"
mercenarios, digamos) es alertado sobre la presencia de un
legendario crucero que años atrás se perdió en alta mar. Ahora,
20 años después se ha avistado aún flotando en el Estrecho de
Bering, y quien logre rescatarlo ganará millones. La ambición
es demasiada y deciden tomar el trabajo, a pesar de que no están
bien preparados para ello. Al principio todo va bien...
localizan el barco, y aunque está en mal estado, es obvio que
les producirá grandes ganancias el remolcarlo a puerto. Pero una
serie de extra-ños eventos les hace pensar que tal vez no están
solos en el bar-co. Después de todo, tal vez la prometida riqueza
no vale el riesgo de continuar la misión. Pero ¿son
alucinaciones? ¿o realmente per-sisten fuerzas extrañas a bordo
de la siniestra embarcación?
Blah,
blah, blah. Como dije, típico argumento de un grupo de gente
aislada en un lugar perturbador, con una invisible amenaza
ace-chando a cada paso. No importa si se trata de la casa de
"The House on Haunted Hill" o la nave espacial en "Alien". Hemos
visto muchas veces la misma historia, y es muy fácil prede-cir lo
que ocurrirá, por lo que el sus-penso y emoción son los primeros
en saltar por la borda. Eso nos deja con los actores y los
efectos especiales, que muchas veces buscan ser los elementos
redentores en una cinta tan cansada co-mo ésta. Mala suerte. Si
bien el brillantemente sangriento comien-zo de la película
promete horroríficos placeres para los fanáticos del "gore", se
vuelve rápidamente obvio que no habrá tal cosa. Al igual que las
baratas cintas de horror que se producen para el mer-cado del
video, parecería que el presupuesto de efectos especiales se
agotó durante los primeros cinco minutos, y ya que se tiene la
atención del público, no hace falta esfuerzo alguno durante el
resto de la obra. ¿Y las actuaciones? A pesar de contar con
buenos ac-tores como Gabriel Byrne,
Julianna "Boom Boom" Margulies, Isaiah
Washington y Karl Urban
(a quien fans de Xena recor-darán como Julio César), ninguno
realiza un trabajo notable; sólo los vemos haciendo el mínimo
para cobrar sus cheques y listo. No los culpo. El dinero fácil
en una costosa producción hollywoodense debe de ser difícil de
resistir, a pesar de las obvias deficiencias en el guión y en la
dirección.
No puedo
recomendar "El Barco Fantasma" cuando hay muchas mejo-res cintas
de tema similar esperando en el videoclub. Por ejemplo, la muy
menospreciada "Deep Rising" tiene mucho más acción, horror y
emoción, además de que su travieso sentido del humor subraya el
terror y lo hace mucho más disfrutable. Pero quien in-sista en
ver "El Barco Fantasma" pre-senciará un excelente principio que
nunca es superado y que, de hecho, destruye la película por
atreverse a crear expectativas que no son satisfechas.
Considerando el talento y dinero detrás de las cámaras (bueno,
exceptuando al director a sueldo Steve Beck), es doblemente
penoso este fracaso... como ocurre con tanta frecuen-cia, se
invierte mucho en la apariencia de la cinta, pero no lo
su-ficiente en la creación de su argumento. Y el resultado es tan
pre-decible como la película misma.
Calificación:
3 / 10

Imágenes
de "Ghost ship" - Copyright © 2002 Warner Bros.,
Village Roadshow Productions, NPV Entertainment, Dark Castle
Entertainment y Ghost Ship Films. Distribuidora en España:
Warner Sogefilms. Fotos por Vince Valitutti. Todos los derechos
reservados.
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