Con una horrible
traducción de su título original (que hace parecer que esta
comedia se trata de un mal "thriller erótico"), llega
"No-vocaine" luego de recibir tan buena respuesta crítica en los
Esta-dos Unidos. En mi opinión, tales aplausos son marginalmente
me-recidos y ciertamente exagerados. Aunque se trata de una
sofisti-cada comedia "noir", ni es tan graciosa ni tan
inteligente como pretende.
La trama muestra a Frank Sangster (Steve
Martin), un inofensivo dentis-ta, viviendo una vida
cómoda y apa-rentemente perfecta; su consultorio va muy bien,
tiene buena clientela y su prometida Jean (Laura
Dern) es muy afectuosa, aunque demasiado ordena-da y
meticulosa. Pero un día llega Su-san (Helena
Bonham Carter) como paciente al consultorio de Frank,
tan sólo para tratar de sacarle una receta de medicinas
controladas. Él se da cuenta, pero como la muchacha es muy
atractiva, decide darle el beneficio de la duda, y extiende la
receta que ella quiere. Esta simple acción desata una avalancha
de hechos violentos que ponen de cabeza la vida de Frank y que
le muestran que gran parte de aquello en lo que creía era una
mentira, cambiando el rumbo de su vida para siempre.
Éste es el tipo
de película cuyo éxito dramático descansa en giros sorpresivos y
eventos inesperados que hacen avan-zar la trama a saltos,
manteniendo al espectador en suspenso pues literalmente
cualquier cosa puede pasar. Y en ese aspecto la película
funciona bien. Hasta cierto punto es prácticamente impre-decible
en sus detalles, pero no ha sabido ocultar sus intenciones
iniciales, así que aunque no sepamos qué ocurrirá de una escena
a otra, es fácil darse cuenta del tono general y del rumbo que
lleva la narrativa. Además, el humor pretende ser tan elevado y
seco que en ocasiones se siente afectado y arrogante.
Ésa es tal vez la principal falla de la cinta, y podría
atribuírsela al director, quien, buscando un sofisticado tono,
olvidó crear esa inefable atmósfera de humor negro que disfrutan
cintas de trama más pobre pero con mejor desarrollo, como "The
Whole Nine Yards" o "Snatch". Por su lado, los actores realizan
una maravillosa labor; Steve Martin
está logrando reconocimiento como actor "serio" lue-go de probar
su destreza como comediante. El tipo es un genio (basta leer
alguno de sus libros), y me da gusto que extienda su gran
talento a otras áreas. Helena Bonham
Carter es buena ac-triz, pero para bien o para mal
está repitiendo en "La Seducción" el papel que hizo (con gran
éxito) en "Fight Club": mujer inestable e impredecible, pero de
buenas intenciones. El elenco secundario ha-ce también un gran
trabajo: Keith David como el
Detective Lunt tiene una corta pero hilarante participación; y
el gran Kevin Bacon es
sencillamente brillante en el papel de un actor que se prepara
de insual forma para su próxima película... es de lo mejor de la
cinta. Pero quien, en mi opinión, realmente se debe llevar las
palmas es Laura Dern como
Jean, la sonriente y entusiasta prometida del dentista. Su
actuación tiene tal desarrollo en la historia que parece
imposible la facilidad con la que la actriz cambia de tono y
actitud de un momento a otro. Desde "Wild At Heart" no había
visto tan bien empleada a Dern, y ojalá así muestre su enorme
rango para conseguir mejor papeles en el futuro.
Aunque "La Seducción" se da dema-siadas ínfulas y pretende ser
más in-teligente de lo que es, resulta muy entretenida, y sus
fallas no bastan para opacar su ingeniosa trama ni el brillante
trabajo de los actores. Sin duda es una buena muestra del
potencial del director y escritor David Atkins, y en una
temporada de pelícu-las vacías y argumentos reciclados resulta
un refrescante cambio. Tal vez se pudo haber balanceado mejor el
humor con el dramatis-mo, pero aun así podría recomendarla como
una agradecida varian-te de la comedia contemporánea.
Calificación: 8
/ 10