CRÍTICA
por Tònia
Pallejà
Canalcine.net, Barcelona
Vuelve el
hombre
Disponerse
a ver una película de la saga James Bond exige realizar
pre-viamente un voto de fe, tales son los extremos hasta los que
se fuerza la credulidad del espectador. Los films
protagonizados por el agente 007 podrían ser el paradigma de
aque-llo que se conoce como “la fan-tasmada”, de manera que más
que dentro del género de acción, deberían incluirse en el de
ciencia-ficción o en el fantástico, porque todo es posible.
"Muere otro día", la última entrega hasta la fecha del (¡súper!)
agente secreto, no ofrece variaciones en este sentido y continúa
la fórmula de los anteriores títulos –es lo que se espera y es
lo que sus responsables dispensan al público, aquí no hay vuelta
de hoja–, aunque como requieren los tiempos que corren y la
concurrida competencia, se perciba una cierta puesta al día y
mayor espectacularidad en sus imágenes –tradúzcase por cabrio-las
todavía más imposibles y situaciones absurdas a más no po-der–.
La
película llega precisamente en un momento de auge de las grandes
producciones edificadas para el lucimiento de nuevos agentes
secretos, hermanos pequeños de aquél, ya sea desde la
descabellada parodia ("Austin
Powers en Miembro de Oro", "Un-dercover
Brother"...) o desde planteamientos más gamberros y
me-nos refinados con pestazo a gasolina ("XXX"),
tal vez para recordar-nos que él fue el único, el primero, el
irrepetible, y que todavía no le ha llegado la hora de retirarse
(mi gozo en un pozo). Señoras y se-ñores, como reza la
publicidad, “Vuelve el hombre”. Y lo hace de la mano de un
director últimamente tan poco rescatable como
Lee Tamahori (a fin de cuentas, ¿qué más da quién se
encuentre tras las cámaras, si cuanto menos se note su presencia
mejor?) y de un actor tan de anuncio de Andros como
Pierce Brosnan, que re-pite
papel en esta aventura una vez más.
Brosnan se
ve rodeado para la oca-sión de dos mujeres tocadas por el Oscar:
Halle Berry, que tras ese
pa-réntesis de "Monster’s
Ball", retoma –esperemos que sólo momentánea-mente– la
senda del cine más comer-cial y palomitero ("Los Picapiedra", "Operación
Swordfish", "X-Men"...), ejerciendo los honores de
'chica Bond”, incluido un pequeño homenaje a aquella Ursula
Andress que salía del agua con un coralino bikini en "El agente
007 contra el Doctor No"; y Judi Dench,
que después de cose-char éxitos con "Iris",
regresa para in-terpretar a M, un discreto rol que tam-poco pasará
a los anales. La tercera presencia femenina relevante es la de
Rosamund Pike, debutante en
el largometraje que encar-na a la señorita Frost, una joven que,
como dicta su apellido, tiene el temperamento de un cubito de
hielo. Entre otras intervenciones estelares nos encontramos con
los rostros de John Cleese
–el po-pular miembro de los Monty Python–,
Michael Madsen ("Reservoir
Dogs") o Madonna, autora también de un tema de la banda sonora
(haciendo sacrílega compañía al genial clásico London Calling de
The Clash).
"Muere
otro día" aporta, si cabe, más acción, más explosiones, más
persecuciones, más disparos y más peleas que sus antece-soras.
Pura adrenalina –torpe eufemismo con el que se denomina ahora a
las altas concentraciones de testosterona en el organis-mo–.
En cuanto al sexo, no se hagan muchas ilusiones, ape-nas hay
progresión. Si acuden atraídos por el trailer promocional,
en el que lo que en principio parecía un paisaje de suaves dunas
se acababa convirtiendo en las nalgas de decenas mujeres
desnudas en movimiento, quítenselo de la cabeza. Las dos o tres
escenitas de cama son de lo más pudoroso. Y el único higo que
aparece en pantalla es de ésos de “verde por fuera, rojo por
dentro”, y antes de que se lo comiera Halle Berry colgaba de un
árbol.
La
elaborada dimensión dramática del film nos presenta a un Bond
cuya lealtad a la causa que defiende es puesta en entredicho por
sus supe-riores tras ser capturado por los co-reanos durante una
de sus misiones, y después de ser liberado deberá des-cubrir
quién fue la persona que le trai-cionó. Para ello se paseará por
Co-rea, Cuba, Londres e Islandia –países estos retratados con el
fiel costumbrismo del cine de Hollywood...– haciendo uso de sus
parti-culares gadgets, y desenmascarará una trama en la que están
im-plicados unos diamantes, una clínica en la que se manipula el
ADN y un láser instalado en un satélite, por obra y gracia de un
guión de los de Premio Nobel de Literatura. Por más que Bond
tenga pasa-porte británico, como la producción corre también a
cargo de los norteamericanos, y a éstos les sobran enemigos y no
están por la labor de inventarse uno más, volvemos al gran
clásico de todos los tiempos, porque la cinta es todo tópico
y tampoco es plan de ponerse a cavilar alternativas más
originales.
Bond
disputará contra los malos –siempre feos, siempre crueles,
siempre extranjeros–, sorteará mil peligros de los que siempre
re-sultará ileso, espectaculares mujeres caerán rendidas a sus
pies –vaya, como Woody Allen pero sin el aura de intelectual– y
al final será el vencedor. Y como si no se moviera de un tiovivo
de feria, saltará del avión al helicóptero, del coche al camión,
del trineo a la tabla de surf, sin sufrir daños personales.
Todo ello salpicado por las usuales notas de humor. Sin novedad
en el frente. Es de
destacar la presentación de los títulos de crédito, en los que
las chicas-burbuja de Freixenet se dan cita con las de
Whirlpool, y nos ofrecen una salerosa demostración del espíritu
del fuego y el espí-ritu del frío, elementos en contraste con los
que se juega a lo largo del film, no me pregunten el porqué,
será por aquello de la pasión versus la frialdad, y además, con
lo lucidas que quedan siempre las explosiones en la nieve, pues
como para desaprovecharlo.
A mí
sinceramente todo este cir-co macho-macho-man me provoca una
terrible pereza. Si algún día quieren torturarme, oblíguenme
a ver una película de James Bond de cabo a rabo. Es la primera
vez que cumplo con tal tarea –mis esfuerzos me ha costado– y me
ha hecho recordar por qué nunca antes había visto ninguna de
estas cintas enteras. Pero como el agente 007 tiene su público,
probablemente éste vaya a disfrutar a lo grande con "Muere otro
día", como lo ha venido haciendo hasta ahora con todos los
produc-tos de la franquicia.
Valoración: 3
/ 10

Imágenes
de "Muere otro día" - Copyright © 2002 Danjaq
Productions y United Artists. Distribuidora en
España: Hispano Foxfilm. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Muere otro día"
Añade "Muere otro dia" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|