La primera película
de "Mini
Espías" resultó una sorpresa por su vistoso di-seño de
producción, sus burdos pero simpáticos efectos especiales y su
sofisticado humor, disfrazado de tra-vesura infantil. Pero sobre
todo sor-prendió gracias a su extraordinario ni-vel de energía,
que exigía que nos de-járamos llevar por los vertiginosos
la-berintos de la historia. El resultado fue una excelente cinta
para ni-ños que respetaba la inteligencia tanto del público
adulto como del infantil, siempre y cuando no se tomaran
demasiado en serio las andanzas de los pequeños espías
protagonistas. Por todo eso me complace decir que, contra toda
lógica, el director Robert Rodri-guez
ha logrado no sólo igualar, sino superar los logros de la
original con la secuela "Mini Espías 2: La Isla de los
Sueños Per-didos". Al igual que la primera, está lejos de ser
perfecta, pero defi-nitivamente es digna sucesora y firme base
para futuras películas que continúen las aventuras de la familia
Cortez.
En "Mini Espías 2",
los niños Carmen (Alexa Vega)
y Juni (Daryl Sabara) están
firmemente establecidos como espías de división infantil. Por
eso cuando Donnagon Giggles (Mike Judge,
famoso por ser creador de "Beavis y Butthead") trata de tomar
ilegalmente el control de la agencia de espionaje a la que ellos
y sus padres pertenecen, deciden investigar, chocando
continuamente con Gerti (Emily Osment)
y Gary (Matthew O'Leary),
sus fieros rivales e hi-jos de Giggles. La pesquisa los lleva
hasta una misteriosa isla don-de se encuentra un aparato que en
las manos equivocadas podría acarrear... ¡el fin del mundo!
Mientras tanto, sus preocupados pa-dres Gregorio (Antonio
Banderas) e Ingrid (Carla
Gugino) tratan de localizar a sus hijos con la ayuda
de los abuelos, desde luego también parte de la dinastía de
espías.
Casi todo lo que
funcionó en la primera película regresa ahora aumentado. Más
efectos especiales, situaciones más extremas y más energía.
Como ya se establecieron previamente las relaciones y dinámicas
entre la familia Cortez, el director, guionista, cinematógrafo y
editor Robert Rodríguez entra de lleno a la acción, desde luego
con el consabido mensaje positivo para que detrás de toda la
emoción haya un respaldo didáctico que beneficie al público
infantil.
Como dije, aunque
dentro de su gé-nero sea una buena película, está le-jos de ser
perfecta. En su esfuerzo por mantener el desenfrenado ritmo no
hay gran oportunidad de desarrollar los personajes, por lo que
su calidad de "héroes" o "villanos" está mera-mente definida por
lo que el guión dic-te. De acuerdo a eso, las actuacio-nes
carecen de refinamiento y se limitan a reaccionar ante las
extravagantes situaciones de la historia. Y particularmente
notorio por su ausencia es la simpática interacción entre los
niños y sus padres. Parecería que Banderas y Gugino filmaron sus
es-cenas totalmente aparte del resto del elenco, pues además del
principio y del final, difícilmente vemos a la familia en
acción, lo cual era uno de los aciertos en la cinta previa.
Es evidente el amor
del director por el género fantástico, y eso confiere adicional
valor de culto a la cinta, con sus múltiples ho-menajes,
parodias y referencias a obras clásicas del cine del género
(como la batalla contra los esqueletos y muchos de los... seres
que pueblan la cinta). Sin embargo es innegable que la his-toria
es tan ligera que no resiste gran análisis; también es
penosa-mente notoria la falta de recursos al realizar esta cinta.
Para algu-nos eso será motivo de desagrado, pero tal vez otros
(yo mismo) lo encuentren refrescante, como recordatorio de la
época en que no se juzgaba una cinta por sus efectos especiales,
sino por el deleite que nos causaba.
Ciertamente tiene
sus fallas, pero aun así "Mini Espías 2" es mucho más
recomendable para el público in-fantil que las decenas de cintas
ca-rentes de imaginación y rebosantes de comercialismo que año
con año buscan meterse en la mente del pú-blico a base de
repetición y bajas es-trategias mercadológicas. Tal vez Ro-drguez
quiso llegar demasiado lejos y se quedó corto en el aspecto
técnico, pero siempre será preferible ver un esfuerzo no
totalmente exitoso que una mediocre ejecución que ni siquiera lo
intenta. Re-comendada con la advertencia de que quienes no
gustaron de la cinta anterior no cambiarán de opinión con ésta.
Calificación: 8
/ 10