LA BUTACA
Revista de Cine
 
   
    APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine

 


Compras de cine

DVD
DVD
2 discos

BSO
BANDA SONORA
John Williams

Libro
LIBRO
Frank W. Abagnale
y Stand Redding

 Fnac

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

ATRÁPAME SI PUEDES
(Catch me if you can)


Dirección: Steven Spielberg.
País:
USA.
Año: 2002.
Duración: 141 min.
Interpretación: Leonardo DiCaprio (Frank Abagnale, Jr.), Tom Hanks (Carl Hanratty), Christopher Walken (Frank Abagnale, Señor), Nathalie Baye (Paula Abagnale), Martin Sheen (Padre de Brenda), Amy Adams (Brenda), Frank John Hughes (Tom Fox), Brian Howe (Earl Amdursky), Shane Edelman (Harris), Mike Baldridge (Terry), Jamie Anderson (Ailene), Jessica Collins (Peggy).
Guión: Jeff Nathanson; basado en el libro de Frank W. Abagnale y Stand Redding.
Producción: Steven Spielberg y Walter F. Parkes.
Música: John Williams.
Fotografía:
Janusz Kaminski.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de producción: Jeannine Claudia Oppewall.
Dirección artística: Sarah Knowles, Michele Laliberte y Peter Rogness.
Vestuario: Mary Zophres.
Estreno en España: 24 Enero 2003.

CÓMO SE HIZO "ATRÁPAME SI PUEDES"
Notas de producción
© 2002 UIP

2. Momentos de locura

  El título ATRÁPAME SI PUEDES puede valer tanto para el guión como para el plan de rodaje de la película. Se rodó en 56 días de locura, con más de 140 decorados en exteriores en Los Angeles, Nueva York, Montreal y Quebec. Spielberg dice: “Nos movíamos mucho, a veces hacíamos tres decorados en un solo día. Nunca había trabajado tan deprisa, pero creo que en este caso, el ir deprisa ayudó a mantener el impulso para actores y técnicos”.

  Leonardo DiCaprio confirma esa impresión: “Fue la película más rápida en la que he trabajado, no parábamos de movernos, pero eso era lo bueno. Éramos como una tropa de actores de teatro, siempre creando cosas nuevas y yendo a otro decorado. Creo que el ritmo frenético dio vida y energía a la producción”.

  La velocidad con la que se rodó también refleja el periodo de los sesenta en el que transcurre la película. “Fue la era de la jet set”, recuerda Tom Hanks. “Era posible subirse a un avión y llegar al otro lado del mundo en cuestión de horas. Para mi generación era el colmo del glamour, los colores eran más brillantes, todo era más atrevido, más elegante”.

  Para capturar el estilo atrevido y lleno de colores de la época, Spielberg reunió a un equipo creativo que incluía a colaboradores de siempre: Janusz Kaminski, director de fotografía; Michael Kahn, montador; y John Williams, compositor. Jeannine Oppewall, diseñadora de producción, y Mary Zophres, vestuario, trabajaban con Spielberg por primera vez.

  Dado el ritmo del rodaje, Parkes comenta que la comunicación que desarrollaron Spielberg y Kaminski fue crucial. “Janusz es muy rápido, muy intuitivo; Spielberg y él no necesitan hablar, nunca he visto nada igual”.

  “Janusz y yo tenemos una genial relación de trabajo”, afirma Spielberg. “Coloco la cámara, encuadro las escenas, pero Janusz pinta cada toma. Es un maestro de la luz. ATRÁPAME SI PUEDES es una película muy optimista, no queríamos penumbras ni luces tenues. Es muy brillante, está llena de colores y eso representa un enorme cambio en nuestro estilo cuando trabajamos juntos”.

  Kaminski añade: “La aproximación visual fue realmente muy simple: Vamos a pasarlo bien, vamos a crear un mundo con un toque de idealismo, pero tampoco muy serio. La luz refleja esas intenciones. Es como una copa de champán”.

  A pesar de esta idea, la cantidad de decorados, tanto exteriores como interiores, y la velocidad a la que el equipo pasaba de uno a otro no ayudó para que la iluminación fuera una tarea fácil. Kaminski nos dice: “No teníamos decorados creados especialmente. Rodábamos en calles, en edificios, y eso nos imponía ciertas limitaciones. No teníamos la posibilidad de quitar o añadir paredes ni ventanas, ni colocar las luces y la cámara donde hubiera querido. A veces, teníamos que transigir, pero tampoco está tan mal, nos obligaba a ser más innovadores. Algunos lo verían como una desventaja, otros, como un reto. Personalmente, me gustan los retos”.

  Los múltiples decorados, todos en el estilo de la época, se convirtieron en un verdadero reto para Jeannine Oppewall, directora de producción, y su equipo. Oppewall dice: “L.A. Confidential me había parecido difícil porque conté 93 decorados en unos 40 ó 50 lugares diferentes. La primera vez que analicé el guión de ATRÁPAME SI PUEDES, cuando alcancé los cien decorados, dejé de contar porque me entró un ataque de pánico”.

  De todos los decorados, lo mejor fue conseguir rodar en la histórica terminal de la TWA en el aeropuerto Kennedy de Nueva York. La terminal se inauguró en 1962 y muchos no tardaron en bautizarla “El edificio pájaros”. El famoso edificio, ahora está vacío, fue diseñado por Eero Saarinen, lo que le confería un significado muy especial para Oppewall. “Trabajé con Charles Eames; Eero Saarinen y Eames eran grandes amigos”, nos dice.

  Es curioso que la conexión de Oppewall con Charles Eames fue lo que le permitió entrar en contacto con Spielberg. “Jeannine es una diseñadora maravillosa, ha hecho trabajos extraordinarios, pero me enteré de que había trabajado para Charles Eames. Cuando era niño, tenía una silla de Eames. Hacía todos mis deberes sentado en esa silla. Me parece uno de los mejores diseñadores del mundo, por eso me quedé boquiabierto ante Jeannine”, nos confiesa Spielberg.

  En la otra costa, el viejo aeropuerto Notario, en California, hizo las veces del de Miami en el que Frank escapa del FBI rodeándose de una multitud de preciosas azafatas. En Canadá, una cárcel abandonada en Montreal se convirtió en la prisión francesa a la que Carl Hanratty acude para extraditar a Frank a EE UU. Una plaza en la ciudad de Quebec pasa por ser el pueblo francés de Montrichard donde Frank es acorralado en una escena en la que aparece el auténtico Frank Abagnale. Otros decorados, todos muy diversos, incluyen una casa victoriana en Altadena, California, que es la casa de los Strong en Nueva Orleans; una vieja fábrica Boeing en Downey, California, que sirve para las oficinas del FBI; y el hotel Ambassador y la estación Union, ambos en Los Angeles.

  Logísticamente, el decorado más complicado era la fachada del famoso Hotel Waldorf Astoria en la ajetreada Park Avenue, en el centro de Nueva York. Hubo que cortar el constante tráfico, sustituirlo por coches y taxis típicos de los años sesenta. Todo y todos debían ser exactamente como hace 40 años.

  “Fue una verdadera operación tipo guerrilla”, recuerda Spielberg riéndose. “Jeannine tenía un equipo, un comando más bien, que se lanzaba a la calle para hacerse con todo lo necesario para que pareciese realmente sacado de los sesenta”.

  “Los sesenta tenían un sabor muy particular”, comenta Oppewall: “Fue una época en la que la gente se sentía más frívola, más inclinada a usar colores llamativos”.

  La diseñadora de producción nos dice que tanto Mary Zophres, vestuario, y ella, no se sirvieron de los colores sólo para delimitar la época. También los usaron para subrayar las emociones dentro del relato. Cuando se ve a Frank por primera vez, tiene una vida normal, bastante monótona y su entorno también es monótono y monocromático. Sin embargo, añade Oppewall: “Según va mejorando, los colores son cada vez más locos. Cuando alcanza la cima del fraude, pudimos jugar con colores vibrantes como el naranja y el amarillo, el rojo y el rosa. Luego, hacia el final, cuando se interna en la burocracia, todo vuelve a ser relativamente monocromático. Es fascinante seguir la evolución del personaje”.

  “Fue muy interesante diseñar todos los trajes para Leo”, dice Zophres. “Al principio, pensé que se pasaba gran parte del tiempo con su uniforme de piloto de la Pan Am. Luego, volví a leer el guión y me di cuenta de que había unos cien cambios de vestuario”.

  Según Parkes: “Si uno lo piensa, Frank es capaz de hacerse pasar por otros y entrar en mundos que no son los suyos gracias a la ropa que se pone. En este caso, el vestuario era una parte esencial de la historia. Mary Zophres, además de enfrentarse a los retos logísticos que surgen a diario en una producción, también tuvo que diseñar un vestuario que correspondiese a la exteriorización del personaje a un nivel mucho mayor que en otras películas”.

  Contrastando con el siempre cambiante vestuario de DiCaprio, Tom Hanks se pone el mismo traje cada día. Zophres dice: “Aunque Tom cambie veinte veces de traje en esta película, el público nunca se dará cuenta porque es siempre el mismo estilo de traje. Nos esforzamos en diseñar trajes con detalles idénticos, el mismo corte, las mismas hombreras, los mismos botones. Sólo la tela cambia, uno es azul marino, otro, marino un poco más claro, otro es marrón, pero básicamente, son idénticos. Siempre lleva el mismo estilo de camisa con una corbata a rayas diagonales. Puede decirse que era el “uniforme” del FBI en aquella época. El estilo se liberó algo en los setenta, pero en los sesenta eran muy estrictos”.

  Zophres pudo dar rienda suelta a su creatividad con el vestuario de algunos de los secundarios e incluso de los extras, sobre todo con los uniformes de las azafatas, que van de ser recatados y correctos a coloridos y kitsch. Por muy extravagantes que parezcan, todos se basan en modelos de auténticos uniformes que Zophres encontró en sus investigaciones.

  Cuando se trata de moda, ya se sabe lo que se dice: “Todo lo viejo vuelve a ser novedad”. Sin embargo, una de las cosas que quizá más defina a una época es la música. Cosa poco habitual en una película de Steven Spielberg, ATRÁPAME SI PUEDES presenta unas cuantas canciones comerciales típicas de esos años, como la versión del clásico de Frank Sinatra “Come Fly With Me”, una de las favoritas de Spielberg.

  Las canciones aparecen entre la partitura compuesta por John Williams. ATRÁPAME SI PUEDES es la vigésima película en la que el compositor colabora con Spielberg, pero en esta ocasión, se apartó de los criterios habituales. “John hizo algo que nunca había hecho antes”, nos explica Spielberg. “Compuso en el idioma del jazz progresivo, algo muy popular en los cincuenta y en los sesenta”.

  “Siempre que he trabajado con Spielberg hemos tenido grandes orquestas y temas muy amplios”, nos dice Williams, “pero en esta película, no queríamos eso. Es más complicado. Es una historia ligera, divertida y, a la vez, muy seria, la música debía estar muy matizada. Se pasa de lo cómico a la tensión, por ejemplo, cuando el FBI arrincona a Frank”.

  Para componer la partitura de ATRÁPAME SI PUEDES, Williams se basó en una de sus primeras inspiraciones. “Creo que la persona que más dominó musicalmente las películas de los sesenta fue Henry Mancini”, afirma. “Representa lo mejor de esa música con toques de jazz, un estilo estupendo que asociamos con la nostalgia de ese periodo. Fui pianista en la orquesta de Henry Mancini cuando los dos empezábamos. Toqué en las sesiones de grabación de Peter Gunn y Desayuno con diamantes; estábamos muy unidos musical y personalmente. ATRÁPAME SI PUEDES ha sido una oportunidad maravillosa para sacar a la luz esa parte de mí que llevaba décadas durmiendo. Fue una especie de regresión, y disfruté mucho”.

  Cerrar el círculo es un tema recurrente para muchos de los que han participado en la realización de ATRÁPAME SI PUEDES, sobre todo para el auténtico Frank W. Abagnale. “No se trata de un chico joven que se salió con la suya. Me pillaron y acabé en la cárcel. Pero he pagado mi deuda con la sociedad y llevo 25 años trabajando para el gobierno. También tengo una asesoría que funciona muy bien. Siempre me preguntan qué fue lo más increíble que conseguí colar. Para mí, lo más sensacional que he hecho es haber usado esas experiencias para montar el negocio que tengo hoy en día”.

  “En cierto modo, la vida de Frank fue su universidad”, dice Walter Parkes. “Lo más irónico es que, después de tantos intentos de reinventarse a sí mismo, por fin consiguió ser él. Hay un toque redentor al final de la película que sugiere que uno siempre puede empezar de nuevo”.

  Spielberg añade: “Parte de lo que me inspiró en ATRÁPAME SI PUEDES es que demuestra que uno puede cambiar de vida e ir a mejor; además, es una historia con la que uno se lo pasa bien. Contiene una tremenda dosis de alegría de vivir y eso, en mi opinión, demuestra quién es el auténtico Frank Abagnale”.

  El director añade: “También teníamos un punto en común. Cuando aún intentaba ser director de cine, me convertí en un ejecutivo de 16 años. Me vestí con traje y corbata, y pasé por delante de Scotty en la puerta principal de la Universal durante todo el verano. Cinco días a la semana durante tres meses entré y salí como quise; en esos momentos, era Frank Abagnale”.

1. Unos personajes pintorescos
2. Momentos de locura


Imágenes y notas de cómo se hizo "Atrápame si puedes" - Copyright © 2002 Dreamworks Pictures, Kemp Company y Splendio Pictures. Distribuidora en España: UIP. Fotos por Andrew Cooper. Todos los derechos reservados.

Página principal de "Atrápame si puedes"
Añade "Atrápame si puedes" a tus películas favoritas
Opina sobre "Atrápame si puedes" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Atrápame si puedes" a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

El furgón     Un diploma muy caro (Stealing Harvard)     La verdad sobre Charlie (The truth about Charlie)     Taxi 3     Sin motivo aparente (No good deed)

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
reportaje | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto

LA BUTACA
Revista de Cine online
La Butaca © 1999 Ángel Castillo Moreno. Valencia (España)
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportaje
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

Quiénes somos
Contacto

Añadir a Favoritos