CÓMO SE HIZO "EL
AMERICANO IMPASIBLE"
Notas de producción
© 2002
Buena Vista Latino
THE QUIET
AMERICAN fue uno de los tantos libros que el director Phillip
Noyce leyó y dejó de lado en sus días de estudiante en los años
’70. No sabía que el atrapante thriller de Graham Greene
consumiría su existencia creativa dos décadas más tarde. En
1995, Noyce se encontraba en Vietnam en un trabajo de
investigación: acompañaba a ex – militares de inteligencia de
los Estados Unidos a su territorio de entrenamiento de 1945.
Accidentalmente, tomó una edición de THE QUIET AMERICAN del
Museo de Ho Chi Minh. “La novela de Greene era uno de los dos
libros que se vendían en el Museo –el segundo era de poesía de
la prisión de Ho Chi Minh, el que yo intentaba comprar. Pocos
días más tarde, cuando cruzaba Vietman en tren, descubrí que se
habían equivocado y que en la bolsa habían colocado THE QUIET
AMERICAN, así que terminé releyéndolo”.
Esta vez,
la novela de Greene -una compleja historia de misterio político,
asesinato y romance situada en el Vietnam colonial francés de
1952 durante las guerras francesa y americana- adquirió para el
director un nuevo significado. “Había estado con estos veteranos
que estaban llenos de remordimientos por la manera en que se
desarrollaron los acontecimientos luego de sus aventuras en
Vietnam”, recuerda el director. “Entrenaban a los vietnamitas
para luchar contra los japoneses, pero al final terminaron
entrenándolos para que lucharan contra ellos, los
estadounidenses.”
“Todos se
sentían arrepentidos, de modo que al releer THE QUIET AMERICAN
pensé: ‘¡Vaya! Esta es la novela que responde las preguntas que
han desvelado a estos ancianos durante tantos años: ¿Por qué?
¿Por qué ocurrió esta guerra? Al escribirla entre 1952 y 1954,
Greene respondió la pregunta que nadie había aún formulado:
¿Cómo ocurrió todo? Y lo hizo a través del retrato de Alden
Pyle, ‘THE QUIET AMERICAN’. Noyce estaba convencido de haber
tropezado con “la gran película sobre la Guerra de Vietnam que
nadie había realizado. Un film que no tratara sobre las
experiencias de la lucha entre estadounidenses y vietnamitas,
sino que explicara el porqué de la guerra y de la vehemencia y
permanencia de los americanos en ella durante tanto tiempo”.
De regreso
en Ho Chi Minh City (HCMC) Noyce se registró en el Continental
Hotel, en la misma habitación que alguna vez ocupara Greene, y
desde allí llamó a su socia productora en Los Ángeles Kathleen
McLaughlin (Co-Produtora) para que rastreara a quién pertenecían
los derechos de la novela. Descubrieron que le pertenecían a un
productor sueco, Staffan Ahrenberg, asociado con el
Director/Productor Sydney Pollack (Tootsie, Out Of Africa), y
que la compañía productora estaba a 100 yardas de la oficina de
Noyce en Hollywood.
Noyce
también descubrió que el film había estado en proceso de
desarrollo durante siete años. “Staffan Ahrenberg me lo trajo en
1988”, explica Pollack, “pero era un film difícil de realizar.
Estuvimos cerca un par de veces y lo intentamos, pero nunca lo
terminábamos de resolver. Parte de la resistencia provenía del
hecho de que todos decían en principio: ‘Otro film sobre la
Guerra de Vietnam...¡No!’. Pero, en verdad, no se trata de la
Guerra de Vietnam, sino de cómo nos vimos arrastrados en una
situación política imposible, que desestimamos totalmente y que
de muchas maneras no llegamos a entender”.
Tras otra
reunión con Noyce, Pollack y su socio en Mirage, el productor
William Horberg, fueron convencidos de que Noyce dirigiría la
película. “En cuanto lo conocimos a Phil, supimos que era el
tipo para realizarla”, recuerda Horberg. “Había pasado un tiempo
en Vietnam, conocía en profundidad ese mundo y poseía el
espíritu para hacerla. “De todos los directores con los que
trabajé, él es sin dudas el más infatigable. Era tan apasionado
y comprometido, y además le otorgo el crédito de haber estado
con este asunto año tras año: así es como se llegó a hacer”.
Horberg
admite que uno de los mayores desafíos de llevar a la pantalla
THE QUIET AMERICAN fue la escritura del guión: “Tratar de
adaptar este libro requirió de la mano de mucha gente muy
talentosa”, dice Horberg. Entre ellos, se encuentra Robert
Schenkkan (The Kentucky Cycle, Play For a Kingdom) quien fue
convocado para escribir el segundo borrador del guión.
“Fue una
adaptación difícil”, recuerda Pollack “donde uno se debate con
el material de un escritor tan bueno como Graham Greene: ¿Cuánta
libertad se puede uno tomar? Por un lado, uno sabe que los
personajes no se pondrán de pie solos en la película si los
tomamos en forma literal; pero por otra parte, uno desea
permanecer fiel a lo que Greene escribió. Gradualmente fuimos
resolviendo el problema, pero fueron necesarios varios años con
varios escritores, todos los cuales contribuyeron enormemente.”
Agrega
Horberg: “Tanto Phil como Sydney estuvieron de acuerdo en que
para que la película tuviese éxito, no podría recortarse su
argumento y los dos personajes principales, Fowler y Pyle,
debían tener el mismo peso y la misma fuerza: debía haber un
conflicto entre ambos a lo largo de la historia. Y lo que vemos
representado en la historia es si el fin justifica los medios.
De modo que el proceso de escritura se refleja en lo que
finalmente fue filmado”.
Con Noyce
e Intermedia Films en el proyecto, se agregó el escritor
Christopher Hampton (Dangerous Liaisons, Carrington), ganador
del Oscar. Para Hampton, quien había adaptado para Paramount la
novela de Greene The Honorary Consul a principios de los ’80,
escribir el guión de “THE QUIET AMERICAN” le planteó numerosos
desafíos: “Uno de los problemas para adaptar a Graham Greene es
que todo parece tan fácil”, dice Hampton. “Hay que compensar la
voz narrativa; la voz de Greene es tan poderosa que es necesario
ajustar los personajes, darles una cierta independencia de la
que carecen en el libro”.
Trabajando
estrechamente con Noyce, Hampton dice que abordó la adaptación
con la mayor sensibilidad posible. “Creo que muchos de los
filmes previos sobre Vietnam no tocaron temas más amplios”,
opina. “Phillip y yo estábamos ansiosos de que en este film se
respetara a Vietnam y a los vietnamitas, gente notablemente
interesante”.
El
siguiente desafío para a producción fue el de reunir al elenco,
en particular a los tres personajes principales que configuran
el triángulo amoroso: FOWLER, el experimentado y cínico
periodista británico; PHUONG, la joven amante vietnamita de
Fowler; y PYLE, el aparentemente inocente oficial
estadounidense. Para un film que plantea tanto una historia de
amor como el misterio de un asesinato, era importante encontrar
la combinación adecuada de actores donde funcionara una buena
química. El primer hito sería asegurarse la presencia del
veterano actor, ganador dos veces del Premio de la Academia, Sir
Michael Caine, para interpretar el papel de Fowler. “Sonó el
teléfono”, recuerda Caine, “y alguien me dijo: ‘Has nacido para
interpretar a Thomas Fowler’. Yo estoy casado con la misma mujer
desde hace 30 años y este tipo, de 58 años, está en el Lejano
Oriente con una mujer de 22. De modo que pensé: ‘Bueno,
probablemente sea un cumplido’”, ríe el actor.
Para
Noyce, elegir a Caine fue crucial. “Brinda enorme empatía al
personaje de Fowler. Michael posee la capacidad de abrir su
corazón a la audiencia y es muy importante contar con un Fowler
por quien la gente sienta empatía”. Para Caine, la inspiración
para hacer el personaje de Fowler devino del mismo Greene: “Me
reuní con Greene un par de veces y me gusta basarme en él”,
dice. El actor también pasó un tiempo junto a un periodista
inglés que lo visitó en el set y que había sido corresponsal del
London Times en Vietnam durante la guerra.
Otra
elección igualmente importante fue la del personaje de Pyle,
quien le da el título al film. “En Brendan Fraser encontramos a
un actor que ha interpretado papeles creíbles”, afirma Noyce,
“de modo que brinda una cierta expectativa al personaje de Alden
Pyle”. Fraser aceptó el rol porque, según declara, “sabía que al
trabajar con Phil, estaría trabajando con alguien tan apasionado
por el material como yo”. También tenía otros motivos, como
haber leído el libro de Michael Caine Acting on Film: “Al
trabajar junto a Michael cumplí una de mis aspiraciones”.
Una vez
que Fraser fue elegido, se derrumbó cualquier reticencia ante la
realización del film. “THE QUIET AMERICAN” tenía ahora la luz
verde de Intermedia Films, quienes, según Pollack, “tenían las
agallas de realizar el film antes de tener un distribuidor en
los Estados Unidos”. Tras ser sorteados estos desafíos en la
concreción del reparto, faltaba todavía encontrar a quien Noyce
describe como “el espíritu de Vietnam”. Noyce y la directora de
reparto Christine King (Moulin Rouge) se lanzaron a lo que
Horberg llamó “la búsqueda anticuada estilo Hollywood”, a fin de
hallar a la actriz que tuviera su propio peso junto a los dos
increíbles actores, Caine y Fraser. “Era un poco como encontrar
una aguja en un pajar, así que teníamos agentes de reparto en
todo el mundo. Pasamos avisos por televisión y convocatorias
abiertas, mientras Noyce y King recorrían el planeta para hallar
a Phuong.”
Habiendo
comenzado la búsqueda en HCMC, Vietnam, King vio por primera vez
a Do Hai Yen de casualidad cuando ella asistió a una sesión de
prueba de actores junto a su novio Quang Hai, quien terminó
interpretando el papel del General Thé. Sin saber inglés, Hai
Yen parecía ser una candidata poco probable, pero a Noyce le
gustó lo que vio y envió una cinta de la prueba a Los Ángeles,
la cual fue vista por una ronda de gente. Aun cuando la búsqueda
recién había comenzado, Do Hai Yen “se convirtió en un hito, y
volvíamos a ella una y otra vez”, recuerda Horberg.
Para
asegurarse de que habían encontrado “el diamante que estábamos
buscando”, Noyce continuó su búsqueda a nivel mundial,
tomándoles pruebas a 500 jóvenes vietnamitas en Londres, París,
Nueva York, Los Ángeles y Sydney, hasta volver a Saigón. Su
primera impresión estaba confirmada: nadie se podía compara con
Hai Yen. “De alguna manera, todas las demás habían sido
contaminadas, en comparación con Hai Yen”, dice Noyce. “Por
muchos años, después de la liberación, Vietnam estuvo aislado;
rodeado por una especie de cortina de bambú mientras era
reconstruido. Hasta hace muy poco tiempo, Vietnam estuvo
protegido de la contaminación de la televisión y del cine en
inglés. Eso significa que se puede encontrar a alguien como Hai
Yen, que es lo verdadero: una verdadera vietnamita de los años
‘50”. “Posee dignidad, es reservada y, demás está decirlo, es de
un belleza increíble. Había algo en la manera en que se detenía
o se movía, una inocencia natural y una vulnerabilidad que no se
pueden enseñar. Decidimos que, a pesar de que no hablase una
palabra de inglés, era la única persona que podía interpretar el
papel.”
Sin
embargo, incluso la misma Hai Yen tenía dudas: “Había montones
de muchachas jóvenes en mi país que deseaban hacerlo... ¡Yo era
la única que no!”, recuerda la actriz. “Pensaba que como no
hablaba inglés no tenía ninguna chance. Pero Phillip me alentó a
estudiar inglés, de modo que pudiera avanzar en las audiciones”.
Aprender un nuevo idioma fue un desafío para Hai Yen, pero la
motivación era buena: “Vi la oportunidad de conseguir el papel”,
dice directamente, “y por eso intenté estudiar inglés y aprender
el guión. Lo hice palabra por palabra y esto impresionó mucho a
Phillip”.
En febrero
de 2001, luego de dos semanas de ensayos en los Estudios Fox en
Sidney, Australia, reparto y equipo técnico volaron a HCMC para
comenzar con una semana de preparación previa al comienzo del
rodaje de 5 semanas en Vietnam. Mientras el equipo se preparaba
para comenzar con la fotografía principal y se familiarizaba con
los integrantes locales del reparto, su forma de trabajar y las
locaciones, el reparto, junto con Noyce, continuaba ensayando.
Con la
locación principal en la puerta del Continental Hotel, que
sirvió como base a la producción durante dos semanas y media,
los actores pudieron desarrollar sus personajes mientras estaban
inmersos en el verdadero escenario que proponía el guión. La
oportunidad no fue desaprovechada, dado que muchos ensayos se
realizaron en la Plaza de Saigón y en la terraza del Continental
Hotel, recreada minuciosamente por el diseñador de producción
Roger Ford (Rabbit-Proof Fence, Babe I, Babe-Pig In The City).
Luego de
comenzar su investigación sobre el Vietnam colonial de los ’50
en librerías y museos de París, para luego conversar con ex -
residentes vietnamitas de esa majestuosa época, Ford admite que
sentía aprensión de filmar en Vietnam: “En mi primera visita, me
sentí verdaderamente preocupado al ver que dondequiera que
mirara, había más problemas que en los años ’40 ó ‘50”,
recuerda, “pero finalmente resultó que conseguimos todo lo que
deseábamos. No sólo tuvimos esta maravillosa locación
vietnamita, sino que, además, era el lugar donde ocurrieron los
eventos descriptos por Graham Greene en su libro. Retrocedimos
50 años y obtuvimos resultados”.
Cuando
finalmente las cámaras comenzaron a rodar en la Plaza Lam Son
(originalmente Place Garnier) flotaba en el aire la duda sobre
el éxito de la colaboración entre el reparto y el equipo técnico
locales y extranjeros. Cerca de la mitad de los departamentos
estaban formados por vietnamitas y la cuestión de la
comunicación y los métodos de trabajo generó desafíos que la
mayoría de las producciones no suelen enfrentar. Sin embargo, a
los pocos días quedó demostrado que, pese a algunos
inconvenientes, la contribución de talentos locales resultó ser
esencial en el logro de la verosimilitud del film.
“Phil
posee un maravilloso sentido de la compasión y del humanismo”,
opina Horberg. “Creo que haber estado con él en Vietnam y verlo
interactuar con la gente a todo nivel –extras, transeúntes, las
300 personas que trajo para el equipo- muestra su filosofía, muy
inclusiva, sobre cómo realizar una película, y esto se verá
reflejado e el film”.
Desde el
punto de vista de Noyce, “era importante que tratáramos de tener
la mayor cantidad de vietnamitas trabajando con nosotros, porque
aunque pocos de ellos eran jefes de departamento, esperamos que
su sensibilidad suavice las características de los integrantes
europeos del equipo de filmación”.
El momento
más impresionante del rodaje en HCMC fue la filmación de la
explosión en la Plaza de Saigón y sus devastadores resultados.
La cooperación de los oficiales de la ciudad y el talento y
entusiasmo de los extras locales –muchos de los cuales eran
dueños de las tiendas de la zona- tuvieron que ver con el éxito
logrado. Hasta el último minuto, Horberg y la productora de
línea Antonia Barnard trabajaron para asegurar y planificar el
evento. Se temía que la violencia ficticia fuera considerada por
los pobladores locales una verdadera rebelión en pleno centro de
la ciudad y que el Comité de Vecinos de HCMC se mostrara
renuente a otorgar el permiso para filmar.
“Fuimos la
primera producción occidental en filmar en locaciones de Vietnam
y este es un tributo a Phil, a las relaciones que desarrolló en
ese país durante numerosos viajes. Es difícil imaginarlo desde
la perspectiva occidental, pero fue como cerrar Times Square en
Nueva York durante una semana, vestirla de época y colocar allí
grandes explosivos”, explica Horberg.
A pesar de
las prolongadas negociaciones, los vietnamitas,
“sorprendentemente, abrazaron el film”, dice Noyce. “THE QUIET
AMERICAN ha formado parte de la cultura de ese país, desde su
publicación, dado que responde preguntas importantes también
para ellos: ¿Por qué tuvieron que morir 3.500.000 vietnamitas en
esa guerra? Se identifican con la novela... entonces se inclinan
y tratan de asistirnos, y nosotros les estamos agradecidos por
eso”.
Dang Nhat
Minh, vietnamita y director de la 2da. Unidad, desempeñó un rol
fundamental al proporcionar conocimientos locales y aconsejar a
Noyce, desde el más pequeño detalle cultural hasta la elección
de los mejores extras. Dice el director: “Dang Nhat Minh posee
una historia personal que, de muchas maneras, expresa el
sufrimiento experimentado por todos los vietnamitas en esos
años. Su padre, médico, trabajaba para el norte contra los
estadounidenses y fue muerto por una bomba que cayó
silenciosamente del cielo, arrojada por un bombardero B52. Así
que cuando se le pregunta lo que significa para él THE QUIET
AMERICAN, responde: ‘Ese tipo que voló silenciosamente y que
desde el cielo apretó ese botón que soltó la bomba’. Contar con
una persona que fue afectada así por la agonía de las guerras
francesa y americana contra Vietnam contribuyó a lograr la
textura y a visión del film. Decididamente, fue una contribución
importante.
La actitud temeraria de los extras ayudó al equipo de Noyce a
recrear el resultado de la explosión con sorprendente realismo.
Las víctimas sin miembros de Agent Orange o de explosiones de
minas interpretaron un trauma muy similar al sufrido. Muchos
soportaron el agobiante calor durante días, cubiertos por sangre
de utilería o carne cruda, representando víctimas heridas. Y
muchos otros, agrega Fraser, revivieron la historia: “Gente de
70 años o más que decía: ‘Recuerdo ese día’”. No hay nadie que
no tenga un tío, un hermano, un familiar o alguien que no haya
sido afectado o muerto por la guerra. Hay una cierta gravedad
inherente a este proyecto y pienso que debemos ser responsables
de ello. No se puede hacer un film sobre la Guerra de Vietnam
ignorando que afectará a mucha gente de diversas maneras”.
Fue
durante la filmación de esta escena que Noyce decidió realizar
uno de los cambios más grandes del film: el asistente de Fowler
pasó de ser indio a vietnamita; el personaje se llama Sr. Hinh
(Tzi Ma). “El cambio estuvo inspirado en una misteriosa historia
que escuché sobre un famoso patriota vietnamita, el General An.
Como agente especial, trabajó durante 35 años como censor para
los franceses, como agente de inteligencia para los
estadounidenses y finalmente para Reuters y para la revista
Time, pero al mismo tiempo siguió trabajando para los
vietnamitas. Pensé que era un personaje maravilloso: un triple
agente, así que desarrollamos el personaje del Sr. Hinh en torno
al General An”. “El otro día, An me contó que cuando trabajaba
como censor en el Correo General, los franceses le recomendaron:
‘Debe ser muy cuidadoso al leer todo lo que traiga el Sr.
Greene, porque él está en problemas’”, dice Noyce. Tzi Ma, el
actor que interpreta a Hinh, pasó unos días junto al General An
durante la época de la filmación y absorbió su historia,
analizando y desarrollando su personaje.
El
director de fotografía Christopher Doyle (In The Mood For Love,
Chung King Express, Psycho, Rabbit-Proof Fence) disfrutó de
participar de un film al cual los nativos respondieran “ya sea
como evento fílmico, histórico o un encuentro sociocultural.
Para mí, que pertenezco a una comunidad cinematográfica
asiática, es importante compartir cuanto pueda con la gente que
está colaborando”, declara Doyle, quien tien una sensibilidad
especial por los temas asiáticos. El abordaje de Doyle al film
fue “elegir una película que respondiera a una visión neblinosa,
acorde con las condiciones climáticas de humedad en las que
rodamos la mayoría del film. Para mí fue como ver todo a través
de una pantalla de niebla, la pantalla de seda de un bello
vestido vietnamita. Hay algo de textura en este paisaje, en la
forma en que la gente vive, pinta, habla o habita estos
espacios. Creo que esas son las cosas que uno trata de copiar.”
A
comienzos de la filmación, todos tenían una pregunta: ¿Cuán
suavemente se provocaría la transición de la debutante Hai Yen a
la actuación en inglés? Pronto fue respondida: la destreza de la
joven estrella, tanto en el lenguaje como en su oficio, excedió
las esperanzas y expectativas de todos. “Yo la miraba, tan
tímida y callada” recuerda Caine, “y me preguntaba si podría
hacerlo. Pero de pronto, Dios sabe de dónde, floreció esta
estrella de cine, que irrumpe en la pantalla como una tonelada
de ladrillos y que actúa con todas las ganas.” Hai Yen
expresa la misma efusividad por su mentor: “Es como mi mejor
maestro de actuación. Antes de trabajar con él me sentía
nerviosa porque es una gran estrella de Hollywood, pero ahora
que he trabajado con él me siento más confiada porque me ayudó
mucho. Siempre le agradecía después de cada escena, porque me
creó un ambiente muy cómodo para actuar”. La actriz reconoce que
también Noyce la estimuló a madurar: “Me impactó conocer a
Phillip y pensé que, como gran director, me daría miedo. Pero él
me hizo sentir como si fuera la mejor, muy segura para realizar
las escenas”.
Tras el
rodaje en HCMC, la producción mudó su base más al norte, hasta
la bella ciudad histórica de Hoi An, donde Caine se enteró de
cuánto tiempo había soñado Noyce con llevar la novela de Greene
a la pantalla. “Me encontraba en una locación de Hoy An”,
recuerda el actor, “y Phillip me dijo: ‘¿Sabes? Elegí esta casa
hace siete años’. ‘Qué quieres decir con siete años?’ le
pregunté. ‘Bien, hace siete años estuve en este lugar buscando
locaciones, elegí esta casa y finalmente hoy estamos filmando
aquí”. Con su tradicional arquitectura de la época de los
mandarines, tanto Hoi An como la ciudad cercana de Da Nang
ofrecieron las locaciones perfectas para Cholon, el cuartel
chino de la vieja Saigón, y para el río Saigón. Otra locación
importante fue la Casa de las 500 Chicas. La recreación del
burdel, antro del opio de los ’50, es una de las locaciones más
sorprendentes del film, que compite con la asombrosa
arquitectura y el paisaje de Vietnam.
Antes de
llegar a Hanoi, la producción estuvo durante cuatro días en la
remota ciudad de Ninh Binh y en sus alrededores. “Fue la
locación donde el trabajo se hizo más difícil. Hacía un frío
helado, llovía a cántaros y nos la pasamos chapoteando en el
barro”, recuerda Caine. “Parecíamos soldados. Yo fui soldado y
sé cómo es... No me preocupaba”. Para Caine, el rodaje en
Vietnam fue increíblemente gratificante: “Vietnam es mucho más
bello de lo que uno imagina porque nuestras imágenes han sido
sombreadas... Cuando uno dice ‘Vietnam’ piensa en guerra y
muerte, pero la guerra terminó hace mucho tiempo. Es un lugar
muy, muy bello y la gente es extraordinaria”.
Aunque el
clima no había sido anticipado, la atmósfera agregó intensidad y
emoción a la recreación de la masacre de Phat Diem, de la cual
Pyle y Fowler fueron testigos. En un film que apunta a retratar
todos los aspectos de una historia compleja de Imperialismo,
Patriotismo y Comunismo, resulta esencial para el desarrollo de
la historia la dramatización de la batalla de los franceses
contra un enemigo a veces no identificado.
El correo
de la Legión Francesa fue recreado alrededor del una vieja
iglesia católica. En su interior está el búnker donde Pyle le
confiesa a Fowler su amor por Phuong, mientras ambos comparten
el peligro de una noche esperando que la batalla finalice. Con
el clima, el barro hasta las rodillas y 100 soldados
(interpretados por franceses y estadounidenses que estaban de
paso o vivían en Vietnam), el formidable reto que plantea a Pyle
la declaración de su amor es realzado por la atmósfera de la
locación.
Los
últimos diez días de rodaje en Vietnam fueron en Hanoi, donde
subsiste la mayor cantidad de arquitectura tradicional que
recuerda más al Saigón de los ’50 que la misma HCMC. Se filmó
utilizando la mayor cantidad de locaciones: los exteriores del
apartamento de Fowler, su oficina, las calles de Saigón y la
Sureté francesa. Las tierras de cultivo al oeste de Hanoi
sirvieron para la locación del campamento del General Thé. Con
más de 500 extras locales y la mayoría del reparto principal,
Ford recreó la grandeza del campamento de entrenamiento del
carismático general patriota y su ejército. Las cuevas
características del paisaje de montaña de Vietnam fueron el
escenario perfecto para la cueva-base de operaciones del General
Thé, donde se lleva a cabo el intento de entrevista de Fowler.
La escena más importante del General Thé fue en esta locación y
la interpretación de Quang Hai (en la vida real, el novio de Hai
Yen) dio vida a este personaje real, ya fallecido.
La última
noche de rodaje en Vietnam fue frente a la Surété francesa,
donde el Inspector Vigot interroga a Fowler la mañana siguiente
al descubrimiento del cadáver de Pyle. La neblina de opio que
recibe a Fowler fue magistralmente recreada por Doyle y su
equipo. Con la cámara ubicada en una dolly elevada, el punto de
vista de Fowler reprodujo los sentimientos de un hombre que
flota en un estado opiáceo, que mira todo a su alrededor pero
que en realidad no ve.
De vuelta
en Sydney, en los interiores de los Estudios Fox, el equipo
filmó las escenas donde Fowler enfrenta a Vigot, el Inspector de
Policía francés, en la oficina de éste. El misterio de la muerte
de Pyle se revela a través de la investigación de Vigot, así que
su papel es fundamental. Rade Sherbedgia (MI2, Eyes Wide Shut,
The Saint) interpretó el papel de Vigot, que para él tuvo un
significado especial. Sobre la historia de la destrucción de
Vietnam durante la guerra, dice el actor: “Inmediatamente
comencé a pensar en el desastre ocurrido en mi bello país, la ex
Yugoslavia, y en mi gente. Muchos murieron .... ¿Para qué?”.
Noyce
había ya dirigido a Sherbedgia en The Saint y le entusiasmó que
el actor se uniera al elenco. “El personaje de Vigot provoca el
vértigo del misterio, lo que mantiene intrigado al público, y
fue interpretado por Rade con experiencia. Es uno de los actores
más precisos con los que trabajé. Mantiene al público. Brinda
pistas, pero siempre se queda con algo”.
La última
parte del rodaje en Sidney, desarrollada en su mayoría en
interiores, representó algunas de las escenas más cruciales y
emotivas para los tres actores protagonistas, quienes
representan a las tres naciones en conflicto, ocultando
sutilmente sus planes.
Desde el
comienzo, Noyce supo lo difícil que sería llevar a la pantalla
este clásico de la literatura y junto con Pollack y Horberg,
comprendieron que el éxito del film se sustentaría en los tres
actores protagonistas. Para Noyce, “es una historia donde los
personajes centrales son tanto buenos como malos y poseen
aspectos positivos y negativos. Para el público es como un sube
y baja, dado que al principio se piensa negativamente sobre un
personaje y luego se produce un cambio”.
Durante
las últimas semanas de filmación, la química en pantalla entre
la debutante Hai Yen y sus dos mentores fue realmente
convalidada, al interpretar ella sus afaires amorosos. Hai Yen
se las arregló muy bien con Fraser y fue guiada con sutileza por
Caine, a medida que se desentrañan las dos historias de amor.
Para Pollack, uno de los desafíos al realizar este film fue
“crear un potente personaje femenino, de modo que los tres lados
del triángulo estuviesen equilibrados”. Las interpretaciones de
Hai Yen demostraron que en Phuong había un personaje que
representaba con fuerza el mundo de Vietnam en esa época.
“THE QUIET
AMERICAN” es una historia en la cual uno de los protagonistas
masculinos, Fowler, es un asesino de facto, y el otro, Pyle, se
revela como el patrocinador y también un asesino de facto. “Y
sin embargo”, dice Noyce, “esperamos que al final de la
película, el público sienta que a pesar de las acciones extremas
de ambos personajes, es posible compadecerlos y comprender por
qué hicieron lo que hicieron”. “Creo que el film funciona porque
estos dos actores, Michael Caine y Brendan Fraser, nos
entregaron mucho a nosotros, los realizadores, en términos de
darnos libertad en cuanto a qué hacer con la cámara y cómo
realizar el film, invirtiendo mucho en la forma en que está
contada la historia”. “Todos los actores actúan a partir del
miedo: miedo a la cámara, miedo a si podrán hacerlo, miedo a los
requerimientos de la escena. Michael actúa a partir del miedo de
no estar lo suficientemente bien, pero no tiene miedo a la
cámara, así que entiende cuando uno le dice: ‘Necesito que te
desplaces dios grados más a la izquierda ó 90 grados más suave’.
Como sea, siempre está, porque lo ha hecho muchísimas veces”.
“Quizás Fraser sea un actor de método”, observa Noyce, “pero a
veces he llegado a creer que era el ‘quiet American’ (americano
silencioso). Estaba tan involucrado en la historia y en su
personaje que tenía planeado, paso a paso, el recorrido de Alden
Pyle, tanto en cámara como fuera de cámara. Es muy meticuloso,
pero sin embargo, al filmar, es instintivo. Nada está
premeditado; en ese momento se entrega.”
A Fraser
lo hizo feliz que Noyce permitiera que los personajes de la
novela se elevaran y transformaran en personajes
tridimensionales: “Todo el tiempo Pyle puede estar haciendo algo
inapropiado, pero Phil dejó que sea el público el que decida:
¿Es un terrorista, un asesino o un luchador por la libertad?
Dejemos que la audiencia lo juzgue”.
Llegando
al final del film, Horberg describe el rodaje como “levemente
mágico, muy romántico y lleno de peligro”. Para Noyce, “el film
dejará en el público una “’pregunta en el refrigerador’: el
público ve el film, vuelve a su casa, abre el refrigerador y de
pronto dice: ‘¡Dios mío, de eso se trataba!’. Esencialmente, el
film será como el libro: una historia de amor y un misterioso
asesinato ubicados en una época histórica. Pero la pregunta que
plantea es muy profunda y nunca dejará de acecharnos: es la duda
de si se debe o no actuar”.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "El americano impasible" - Copyright © 2002 Miramax Films,
Intermedia Films, Mirage Enterprises, Saga Pictures e IMF
Production. Distribuidora en Latinoamérica: Buena Vista Latino. Distribuidora en
España: Filmax. Fotos por Phil
Bray. Todos los derechos
reservados.
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