CÓMO SE
HIZO "EL ÚLTIMO GOLPE"
Notas de producción
© 2001
Manga Films
1.
La historia
Nadie se lo trabaja tanto
como el veterano ladrón y artista del timo, Joe Moore.
Inalterable e inconmovible, suele poner cara de póquer cuando se
encuentra en situaciones explosivas, bajo intensa presión. Joe
es un verdadero artista del robo y el fraude. Tal y como su
cómplice habitual y compañero de celda, Don Pincus, describe a
Joe en una escena de la película: “Es un tío duro, pero legal.
Cuando se va a dormir, las ovejas le cuentan a él”.
Además de un talento innato
para su oficio y muchos años de experiencia, la clave para el
éxito de Joe es la preparación a conciencia de todos sus
trabajos. “Todo el mundo puede hacerse con el botín”, afirma
Joe. “Lo jodido es que luego no te pillen”.
Y como Joe descubrirá, el
reto no está sólo en librarse de pagar por un crimen, sino en
escabullirse de tener que vivir una vida de criminal. Para ello,
Joe debe desplegar todas sus habilidades y aptitudes, así como
una esforzada tenacidad. Si este último golpe se va al carajo,
Joe necesitará mucho más que un plan B para salir indemne.
“Joe es un tipo muy astuto al
que le gusta tanto el juego como el hecho de estar robando
dinero”, afirma el oscarizado Gene Hackman. “Es la clase de
personaje lleno de vida, del que a todos nos gustaría tener
algo”.
Rebecca Pidgeon, más conocida
por su trabajo en los films de David Mamet State and Main y La
Trama, da vida a Fran, esposa de Joe y única mujer de la banda.
“Joe es el rey, el cerebro, el héroe, el ‘Alma Mater’ de cada
golpe”, aclara Pidgeon. “Es enigmático y muy atractivo”. Y lo
suficientemente inteligente como para haber sabido rodearse de
un grupo de hábiles y astutos ladrones como la propia Fran, un
verdadero camaleón tan sagaz y fiable como inapelable es su
belleza. “Es una chica peligrosa”, nos previene Pidgeon. ¿Por
qué? Pues porque tal y como Joe lo expone, “con su pico de oro
podría vender una nevera a un esquimal”.
Al igual que Joe, Fran es muy
intuitiva y su instinto le permite adelantarse a cualquier
problema que se pueda plantear durante un trabajo... incluso si
ello requiere hacer “trabajitos especiales” con algún cómplice
esporádico y sobre el que se tienen reservas acerca de su
lealtad; para ello, Fran utilizará su “sistema particular” de
vigilancia. Tampoco dudará en plantarse delante de un coche en
marcha, cosa que también acabará haciendo el colega de Joe, Don
Pincus, en aras a ganar algo de tiempo para el equipo que se
halla en plena faena.
“Esta movida es un viejo
truco conocido como ‘el timo del que se deja caer o del
buceador’”, explica Ricky Jay, quien, además de dar vida a
Pincus en EL ÚLTIMO GOLPE, ha aparecido en otros films de Mamet
como La Casa de Juegos, Las Cosas Cambian, Homicidio, La Trama y
State and Main. “Es el viejo truco que hacen los timadores de
baja estafa en el que se dejan atropellar por un coche para
cobrar el seguro”.
Además de Pincus, el equipo
de Joe lo completa su viejo colega Bobby Blane, interpretado por
el reputado actor Delroy Lindo. A Joe no se le ocurriría jamás
dar un golpe sin contar con Blane. “Joe y Bobby tienen una
comunicación especial”, afirma Lindo -conocido mundialmente por
sus inolvidables trabajos en Las Normas de La Casa de La Sidra y
Cómo Conquistar Hollywood-, “lo que refleja una profunda
amistad”.
“Debido a su edad, Joe
empieza a ser un tanto menospreciado, aunque él sigue siendo
perfectamente capaz de ejecutar el golpe”, explica Hackman. “Él
reúne una banda muy competente de cómplices y colaboradores,
gente preparada para cualquier eventualidad y llevar a cabo los
golpes usando la mínima violencia”.
Esto es así, hasta que un
robo planeado al detalle y perfectamente orquestado sale mal.
Joe y su equipo están atracando sibilinamente una joyería a
plena luz del día, en silencio y sin llamar la atención de los
transeúntes. Entonces, una joven dependienta decide no seguir
las instrucciones de los ladrones. Pincus saca un arma, pero
para acercarse a la muchacha sin que ésta monte un escándalo -lo
que les obligaría a dispararle-, Joe aparta a Pincus y toma la
decisión de quitarse la máscara que oculta su identidad. Dejando
a la chica inconsciente, Joe le salva la vida... pero expone su
rostro a la cámara de video-seguridad. El resto del golpe se
acaba desarrollando sin ningún problema, pero ahora que Jack ha
quedado “quemado” al ser grabado en vídeo, cree que ha llegado
el momento de retirarse. Tiene a Fran, posee un bonito velero
que él mismo se construyó y goza de una importante parte del
botín de la joyería, suficiente para navegar tranquilamente
hasta una isla paradisíaca y remota donde instalarse.
Pero entonces entra en escena
Bergman, el misterioso “hombre de negocios”, interpretado por
Danny DeVito, que patrocinó el robo a la joyería. Tiene otro
trabajo en ciernes: el peligroso robo de un cargamento de oro
suizo, basándose en una información del propio Joe. Éste,
agobiado, no quiere saber nada del último “encarguito” de
Bergman. Es demasiado arriesgado, especialmente ahora que su
cara está grabada en vídeo.
Pero tendrá que resignarse.
Bergman insiste en que Joe y compañía deben llevar a cabo el
robo del oro antes de deshacer la banda, y se niega a
entregarles su parte del botín de las joyas hasta que no se
hagan con el oro suizo.
“Hay mucho en juego”, dice
Danny DeVito, el prolífico actor, productor y director que
protagonizó entre otras Hoffa: Un Pulso al Poder, basada en un
guión de David Mamet. “Todo lo que Bergman posee y todo lo que
Moore posee está en juego. De hecho, todos los miembros de la
banda tienen asuntos que están pendientes, al límite, justo
entre fastidiarse o solucionarse. Un solo paso en falso puede
mandar una vida al carajo”.
Entre la espada y la pared -y
desesperado por conseguir la pasta que cimentará su retiro
dorado-, Joe acaba cediendo a desgana a las exigencias de
Bergman. Para asegurarse, Bergman mete a su presuntuoso e
inexperto sobrino Jimmy Silk en la operación del oro suizo para
que éste vele por sus intereses. Silk es la garantía de Bergman
de que Joe no se largará de la ciudad antes de dar el golpe y,
mucho más importante aún, asegurarse que Joe se presentará en
‘la reunión’: eufemismo que da nombre al encuentro post-atraco,
dónde se decide la parte que le corresponde a cada uno.
“Silk se cree un ‘crack’,
fino como la seda (‘silk’ es seda en inglés)”, opina Sam
Rockwell, el versátil actor que dio vida al villano de la nueva
versión de Los Ángeles de Charlie. “Sabe cómo entrometerse. No
es realmente un tipo duro, sino más bien un listillo”.
Pero Silk roza con Moore,
Blane y Pincus -el joven es inexperto, impulsivo, de gatillo
fácil y se asusta ante la presencia policial-, y encima parece
interesarse un poco demasiado por la salud y la seguridad de la
mujer de Joe.
Para proteger también sus
propios intereses, Joe pide a Fran que controle de cerca a Silk,
usando sus ‘habilidades’. A Fran no parece importarle en
absoluto el encargo de Moore, ya que como ella le dice a menudo:
“Si tú lo dices, seguro que es lo correcto”.
Entonces, en constante
peligro de ser reconocido por la policía y con Jimmy Silk
escrutando cada uno de sus movimientos, Joe y sus colegas
elaboran un plan para robar millones de dólares en lingotes de
oro de un avión de mercancías suizo. ¡No es precisamente un
golpe contra un objetivo desatendido! No sólo tendrán Joe y
compañía que estar al loro de la seguridad del aeropuerto, la
policía, el FBI y los gendarmes de aduanas; también tendrán que
estar pendientes del que cada uno tiene a su lado... porque,
como Joe irá descubriendo para su desesperación, hay más de un
plan al tiempo para hacerse con el oro y desaparecer.
“Esta gente son a fin de
cuentas ladrones”, apunta Danny DeVito. “No importa el tiempo
que hayan estado juntos trabajando en equipo. Es un negocio en
el que el hombre es un lobo para el hombre”.
Pero el corazón de la
historia de EL ÚLTIMO GOLPE es el compañerismo y la amistad
entre Joe, Blane y Pincus. “La relación entre estos tres es
fascinante”, observa Hackman. “Tienen un pacto de silencio, una
especie de compromiso. Han trabajado juntos tantas veces que
saben cómo actúa cada uno. Hay algo parecido a eso que se llama
honor entre ladrones”.
Con todos los disfraces,
pistas falsas y planes de huída y apoyo preparados ante
cualquier imprevisto, el gran golpe de Joe para hacerse con el
oro parece ir como un reloj, hasta que alguien -o mejor dicho
todos y cada uno- son traicionados. “Uno de los aspectos más
interesantes de la película es que nunca tienes claro qué es lo
que está ocurriendo, quien tiene el botín y quien no”, explica
Hackman. “Lo que acaba pasando es totalmente inesperado”. “La
película es como una de esas cajas chinas”, añade Delroy Lindo.
“Es un truco, dentro de un truco, dentro de un truco”.
“EL ÚLTIMO GOLPE trata sobre
la lealtad y la gente que se apoya para llevar a cabo una
empresa”, explica Danny DeVito. “Es una mirada divertida y dura
a la vez sobre el mundo de este tipo de criminales. Tienes que
estar ‘ojo avizor’ a cada vuelta de la esquina de la vida,
porque si una sola cosa falla, alguien estará esperando para
arrebatarte lo que es tuyo. Toda esa pasta no te espera hasta
que arregles tus problemas personales. Tienes que solventar tus
problemas sobre la marcha”.
1.
La historia
2.
La producción
Imágenes y notas de cómo se hizo "El último golpe" - Copyright ©
2001 Franchise Pictures e Indelible Pictures. Distribuidora en
España: Manga Films. Todos los derechos
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