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GENERACIÓN ROBADA
(Rabbit-proof fence)


Dirección: Phillip Noyce.
País:
Australia.
Año: 2002.
Duración: 94 min.
Interpretación: Everlyn Sampi (Molly Craig), Tianna Sansbury (Daisy), Laura Managhan (Gracie), David Gulpilil (Moodoo), Ningali Lawford (Madre de Molly), Myarn Lawford (Abuela de Molly), Deborah Mailman (Mavis), kenneth Branagh (Sr. Neville), Garry McDonald (Sr. Neal), Jason Clarke (Oficial Riggs), Nathasha Wanganeen (Nina).
Guión: Christine Olsen; basado en el libro 'Follow the rabbit-proof fence' de Doris Pilkington Garimara, hija de Molly.
Producción: Phillip Noyce, Christine Olsen y John Winter.
Música: Peter Gabriel.
Fotografía:
Christopher Doyle.
Montaje: Veronika Jenet y John Scott.
Diseño de producción: Roger Ford.
Dirección artística: Laurie Faen.
Vestuario: Roger Ford.
Estreno en Australia: 21 Febrero 2002.
Estreno en España: 25 Abril 2003.

 

CÓMO SE HIZO SE HIZO "GENERACIÓN ROBADA"
Notas de producción
© 2002 Lauren Films

3. Sobre la producción

  Cuando el teléfono sonó en la casa de Los Ángeles de PHILLIP NOYCE a las tres de la madrugada de cierto día del mes de julio de 1999, creyó que se trataba de una emergencia y descolgó. No se era nada de eso. Era la guionista CHRISTINE OLSEN. Noyce recuerda: «Su extraña voz femenina de acento australiano sonó al otro extremo del teléfono anunciándome que tenía el guión perfecto para que yo lo dirigiera. Y yo le respondí que conocía poca gente que me llamara para decirme eso cada semana, pero que esos pocos solían comunicármelo durante el día. Le dije que volviera a llamarme por la mañana a mi oficina.» Noyce dudó que lo hiciera. Pero volvió a llamar, y le envió el guión.

  Cinco años antes, una crítica de un libro publicada en un periódico atrajo la atención de Olsen. El comentario era acerca del libro «Follow The Generación robada», que narra la verdadera historia de tres niñas aborígenes que escaparon de una misión sita al oeste de Australia tratando de regresar a casa a pie a lo largo de 2.400 kilómetros de desierto, resiguiendo la alambrada a prueba de conejos hasta el final.

  «Follow The Generación robada» la escribió DORIS PILKINGTON GARIMARA, la hija de MOLLY CRAIG, quien con 14 años era la mayor de las tres niñas. Olsen archivó la noticia como posible idea para un largometraje. Durante los seis meses siguientes, acostumbraba a extraer la noticia, releerla y llorar con la historia. «Una mañana, me desperté pensando que debía conseguir los derechos del libro» —nos explica.

  Había otros que rivalizaban por obtener esos derechos; en consecuencia, Olsen dispuso un encuentro con Pilkington. «Creí que era verdaderamente importante que me viera en persona y supiera que era la persona adecuada a quien confiar la historia» —recuerda Olsen. El encuentro no fue posible, pero persistió, llegando a ofrecerse para llevarla en coche al aeropuesto. Y fue durante ese trayecto que Pilkingtong estuvo de acuerdo en confiar a Olsen los derechos del libro. Más tarde, la escritora devino asesora del guión.

  Lo que siguió a este encuentro fueron casi cinco años de investigaciones y escritura. Olsen explica que haber viajado a Jigalong —de donde proceden las tres niñas—, al oeste de Australia, se convirtió en la principal fuente de información para la historia. Jigalong fue un pequeño enclave situado justo al lado de donde pasaba la alambrada a prueba de conejos; los padres de las niñas habían trabajado en la construcción de ésta. La cerca discurría desde el extremo sur de la Australia occidental hasta el extremo septentrional, y las fugitivas infantiles intuyeron que si daban con la alambrada y la reseguían, las retornaría a casa. Olsen efectuó varios viajes a Jigalong; en uno de éstos, vivió con Molly en el villorrio durante tres semanas. «Fue tras aquella particular visita que regresé y me puse a escribir verdaderamente el guión. Así es como fueron las cosas» —nos comenta.

  Con respecto al simbolismo que encierra el cercado y el título de la película, Olsen cree que «ese tendido ha sido siempre un símbolo muy sorprendente referido al intento de los europeos por dominar la tierra: Trazar una línea en ella para mantener fuera a los roedores, esos animales domésticos que ellos mismos introdujeron, se revela como un símbolo espléndido para muchísimas de las cosas que ocurrieron en Australia.»

  Olsen dijo que Phillip Noyce era el director de sus sueños debido a su largometraje australiano BACKROADS (1974) que ella describió como «rebosante de exuberancia y energía. La cinta trata la gente nativa como seres humanos, nada más y nada menos.» Olsen sabía también que si Noyce iba a dirigir GENERACIÓN ROBADA, la película conseguiría un público internacional, y estaba convencida de que se trataba de una historia universal, que realmente tenía potencial para llegar a ser eso.

  Noyce postergó cierto tiempo la lectura del guión pues estaba ocupado preparándose para el estreno de THE BONE COLLECTORS (EL COLECCIONISTA DE HUESOS, 1999), y tenía toda su mente dedicada a ello. A estas alturas, todo el mundo de la oficina del director se había leído el guión de Olsen, y animaban a Noyce a que hiciera lo mismo. «Pero aún fueron necesarios dos meses más antes de que abriera de verdad el guión para comprobar de qué iba todo aquel alboroto; y cuando lo hice, no pude dejarlo» —recuerda el director.

  «Cuando empecé a leer el guión, me di cuenta de que se trataba de una historia verdaderamente especial, y hacia el desenlace de la misma, estaba con los ojos humedecidos» —Lo que atrajo a Noyce en primer lugar era lo universal de la historia—. «Pese a que cuando empecé la lectura era perfectamente consciente de la condición aborigen de los niños, cuando estaba a medio camino, dejaron de ser blancas o negras; eran simplemente unas niñas angustiadas, desvalidas, que se defendían y finalmente triunfaban. Para cuando llegué al desenlace, la sensación era que se trataba de algo increíblemente edificante, y creí que ésta era una película que debía hacerse» —dice Noyce.

  «Había también un sentido de misión que cumplir» —añade—. «En cierto modo, igual que con todas mis anteriores cintas, me preocupaba mucho hacerme con el público y conmoverlos, llegar a sus resortes emocionales. Con esta película, hay un valor añadido: nos está hablando de una parte de la historia australiana tremendamente significativa que generalmente nos ha sido negada.»

  Noyce ha subido a bordo de este proyecto como Director y Productor, retornando a su Australia natal para realizar su primera película allí en 12 años. «Empecé haciendo largometrajes en Australia [BACKROADS (1974); HEATWAVE (1982); NEWSFRONT (1978)], no costando ninguna de ellos más de medio millón de dólares. Entonces, con DEAD CALM (CALMA TOTAL, 1989), me inicié en otro viaje, el de los thrillers, y ello me llevó a Hollywood. Tras diez años allí realizando blockbusters de enorme presupuesto, ahora he regresado a donde había empezado» —reflexiona.

  Noyce se dirigió a Perth, al oeste de Australia, para encontrarse con Pilkington. Ambos visitaron los restos del Asentamiento Nativo de Moore River, adonde las niñas fueron trasladadas, para percibir y absorber la atmósfera del lugar, para sentir los fantasmas que allí reposan de toda la gente que fue enviada a aquel enclave. Noyce creyó que encontrándose con la autora del libro original y visitando la institución de la que las niñas huyeron, estaría en disposición de responder la pregunta ¿Por qué Molly logró convencer a las otras dos niñas para afrontar todo aquel recorrido? Intentando responderse, procuró comprender las emociones que alimentaron tan horrible trayecto a través del campo australiano.

  Entonces, Noyce resiguió todo el camino hasta Jigalong, pegado a la alambrada, para encontrarse con las auténticas MOLLY CRAIG y DAISY KADIBIL, quienes ya cuentan más de 80 años. Fue en Jigalong donde muchas de las preguntas que se hacía hallaron respuesta.

  «Molly dijo algunas cosas realmente importantes. Entre ellas, que “los otros niños que fueron substraídos no conocían a sus madres porque eran mucho más pequeños; sin embargo yo era mayor, por tanto, conocía mi madre y quería regresar a casa junto a ella.”» Moly también le explicó a Noyce que la tierra del Asentamiento de Moore River le hacía sentirse enferma. «No era su sitio; la perturbaba emocional, psicológica y, en cierto modo, físicamente, por lo que tenía que irse de allí porque era nocivo para ella» —argumenta el director.

  Según Noyce, «Junto con esa sensación que provocaba la institución, la distancia tan tremenda del viaje, y finalmente el arribo al oasis de donde fueron arrancadas, y adonde tenían que regresar, también me parecía interesante todas esas emociones que presiden la historia.» Con gran énfasis añade que «también tuve la oportunidad de observar algo del lenguaje corporal, de los modos de hablar, de interactuar, propios del “gentío de Jigalong”, como son denominados: el grupo de personas que actualmente viven en el asentamiento, a siete kilómetros de donde la historia tiene su comienzo.» Ultimada esa parte de la investigación, Noyce afrontaba ahora su máximo reto: dar con las tres niñas aborígenes que encarnarían los personajes principales de Molly, Gracie, y Daisy.

  La directora de reparto CHRISTINE KING [MOULIN ROUGE (MOULIN ROUGE, 2001); TWO HANDS (TWO HANDS, 1999)] se unió al Director en una búsqueda exhaustiva por toda Australia con miras a dar con las tres niñas aborígenes. Junto con ocho subdirectores de reparto, entre los que se contaban profesores, padres, y jefes de comunidades, todos pertrechados con cámaras de mano, afrontaron un mínimo de 1200 entrevistas, buscando lo que Noyce describía como tres pequeñas agujas en un enorme pajar”.

  Noyce estaba firmemente convencido de que, dado que la cultura aborigen hace de la representación algo fundamental, acabaría por hallar las niñas adecuadas. Con sólo un margen de tres semanas para encontrar a sus protagonistas, King y Noyce tuvieron que moverse rápidamente. Se eligieron 16 niñas de entre centenares de cintas registradas en audiciones procedentes de algunas de las regiones más remotas de Australia. La sesión para el reparto final se celebraría en Broome, al oeste de Australia, y hacia allí volaron las aspirantes. Tras dos días de intensos diálogos y clases de improvisación, se eligió a tres protagonistas infantiles. EVERLYN SAMPI, de 11 años; LAURA MONAGHAN, de 9; y CAITLYN LAWFORD, de 6, tanto por la química que desprendían como trío, como por su capacidad individual. En el espacio de una semana, las tres niñas y sus respectivas familias fueron enviadas en avión a Adelaide para empezar los ensayos.

  Entonces, Noyce encaró otro reto. Justo antes de que empezara a rodar la primera unidad, empezó a temer que una de las tres escogidas no iba finalmente a participar. Caitlyn Lawford, de sólo 6 años y procedente de Fitzroy Crossing, al oeste de Australia, daba muestras de que le resultaba demasiado difícil estar en la ciudad y trabajar bajo un clima tan tenso. Sólo cuatro días antes de que diera comienzo el rodaje, como estaba previsto, Noyce y King tuvieron que buscar una substituta para el papel de Daisy.

  TIANA SANSBURY, atrajo por primera vez la atención de Noyce durante una sesión de reparto de grupo para intérpretes con papeles pequeños. Igual que a otros 60 actores, se le dijo que entrara en una habitación y que tratara de convencer al director de que alguien tenía problemas. «Unos 35 actores que la precedieron, entraron y no me convencieron en absoluto. Pero cuando fue el turno de Tiana, y ésta se puso ante mí, olvidé que se trataba de un juego. Estaba realmente interesado por lo que fuera que estuviera pasando al otro lado de la puerta. Lo hizo con gran naturalidad. Y la puntué con un 9 sobre 10» —recuerda. Cuando Noyce se dio cuenta de que Caitlyn seguía teniendo dificultades de adaptación, consultó sus notas y llamó a Tiana para que volviera a efectuar una prueba ante las cámaras. Tianna regresó, y tras impresionar al equipo técnico con su habilidad natural, se la incorporó inmediatamente al reparto como Daisy.

  Cuando finalmente dio comienzo el rodaje, todavía flotaba el temor de que las tres actrices inexpertas pudieran no ser capaces de actuar adecuadamente ante las cámaras. Aunque la fe en la entrega de Laura nunca se cuestionó, el hecho de incorporar en el último minuto a Tianna, y las dificultades para ajustarse a una disciplina percibidas en Evelyn durante los ensayos, dejaba muchas cuestiones pendientes durante los primeros días de rodaje. Sin embargo, lo que sorprendió al equipo cuando vieron el rodaje de la primera semana, fue que la nueva dinámica de grupo era perfecta para las necesidades de la película.

  Noyce se dio cuenta que durante el proceso de forjar el reparto «me sentía como un buscador de oro. Se está allí, en la montaña, rebajando terreno, y sin ningún resultado día tras día, y sin embargo, igual que un buscador, seguía alimentado por la convicción —quizá el falso optimismo—, de que en algún lugar daría con aquella pepita. De hecho, lo hice mejor, pues encontré tres diamantes perfectamente tallados.»

  A medida que transcurrían los días de rodaje, más se percibía como una ventaja su falta de experiencia como actrices. Noyce nos explica: «Nunca buscamos una depuración técnica profesional en aquellas crías, y preferíamos que no fueran conscientes de ello.» En su lugar, el director había estado buscando sus rasgos de personalidad característicos que aportar a sus papeles. Con gran énfasis, Noyce subraya: «que quería que fueran niñas: Inocentes, indefensas, tratando de afrontar una situación muy difícil.»

  Para el director, la experiencia de dirigir a tres actrices sin práctica se asemeja al “infierno que deviene todo proceso de aprendizaje”. Su técnica consistía en no conducirlas excesivamente. Y nos explica que «a menudo, algunas de las mejores cosas que lograban surgían sin decirles nada en absoluto. Y eso es lo que esperábamos que sucediera, pues por eso se las contrató, por su naturalidad.» Noyce aplaude la entrega y determinación de las tres niñas. Siempre supo que la película dependería de las interpretaciones y de la empatía que alcanzaran las tres jóvenes e inexpertas actrices.

  «De todas las niñas, Tianna es la más lista. Posee cierto espíritu que aporta al personaje de Daisy. Laura tiene esa cualidad cinematográfica que hace que el público arda en deseos de ayudarla» —añade. Con respecto a la protagonista de la película, Everlyn Sampi, más tarde reflexiona: «En Everlyn veo esa cualidad de protagonista que he visto dos veces en mi carrera; una en Nicole Kidman [DEAD CALM (CALMA TOTAL, 1989)], otra vez en Angelina Jolie [THE BONE COLLECTOR (EL COLECCIONISTA DE HUESOS, 1999)], y ahora, por tercera ocasión, lo he visto en Everlyn.»

  Noyce se muestra firme cuando afirma que no hubiera llegado tan lejos como lo hizo con las tres niñas sin la ayuda y asesoramiento de la célebre actriz australiana RACHAEL MAZA. El director sabía que necesitaría que las pequeñas actrices trabajaran con una instructora de interpretación, y tuvo suerte de encontrar a Maza, que también es aborigen. Trabajó como instructora dramática con las tres pequeñas en GENERACIÓN ROBADA y comprobó que la película se había convertido en una experiencia sorprendente para ellas.» Maza recuerda que Everlyn llegaba a los ensayos con sus cabellos arreglados en pequeñas trenzas a la moda a las que había colgado en los extremos abalorios aborígenes coloreados. «En aquel momento me di cuenta de que creyó que la íbamos a vestir con glamour. Entonces, el primer día, vieron las prendas de tela de saco que tendrían que ponerse, y sus rostros mostraron abatimiento. Les enseñamos fotografías de la época (1931), y les explicamos que esto era lo que la gente vestía, y entonces comprendieron el contexto histórico.»

  Maza dijo que las niñas poseían una comprensión innata de la historia. «Eso fue algo que no hubo necesidad de enseñarles. No creo que sea posible dar con un solo aborigen en este país que no comprenda esta historia. Si no lo vivieron ellos, puede que los padres o la familia próxima. Es algo que todos compartimos.» El trabajo de Maza consistió en preparar a las niñas la noche antes del rodaje diario, camino al plató, y durante el desayuno, explicándoles las escenas del día y qué implicaban. Entonces, a la hora de rodar, Noyce solía esperar la respuesta: cómo reaccionarían ante determinada escena, cómo se moverían, etc... sin necesidad de dirigirles excesivamente.

  KENNETH BRANAGH (A.O. Neville) respondió casi al instante ante el guión, y describió la oportunidad de trabajar con Noyce como de “raro privilegio”. Branagh encarna a A.O. Neville, el burócrata inglés que ejerció como Oficial Protector de los Aborígenes al oeste de Australia durante casi 40 años. Acerca de Branagh, DAVID ELFICK, Productor ejecutivo, observa que «en manos del actor equivocado, Neville hubiera parecido un estereotipo. Un actor que ha afrontado todos los grandes y complejos personajes shakesperianos, que posee tal experiencia, esta en disposición de hacerse con este papel y moldearlo de manera que resulte algo multidimensional.»

  Mientras Branagh se preparaba para la película, leyó varios libros acerca de A.O. Neville como parte de su investigación, y consideró que se trataba de alguien interesante. «Parecía que admiraba la raza aborigen y, sin embargo, era el hombre que estaba detrás de un programa cuyos efectos eran a un tiempo negativos y de hondo calado.» Branagh comentó que «la película salía airosa al no tratar de juzgar a Neville, pero tampoco lo excusa, y eso era lo que hacía el papel atractivo: Retratar a un hombre que mucha gente de este país (Australia) puede ver como un monstruo, pero también como un ser humano.»

  Noyce habla de Branagh como unos de los grandes actores internacionales. «Ken abre muchas puertas, y también aporta algo especial a la caracterización de Neville. Su retrato del hombre excedió todas nuestras expectativas en cuanto a que aportaba una humanidad compleja a un personaje que fácilmente hubiera podido devenir una caricatura del Mal.»

  El director subraya que «la justificación moral que se construye Neville para sus acciones racistas se hubiera podido perder en la interpretación de un actor menor. Se trataba de un equilibrio de matices que nos interesaba particularmente que se reflejara en la pantalla. Pero incluso nuestras más esforzadas intenciones hubieran sido en vano si se hubiera ofrecido al actor equivocado la responsabilidad de dar vida al personaje.» Esta dimensión añadida, transforma Neville en un villano incluso más amenazante. «No hay nada que pueda ser más terrorífico que un hombre que realmente se cree que lo que hace es correcto, que mata con su amabilidad» —continúa.

  Branagh empleó tres días en el plató junto a las pequeñas actrices, en el escenario del Asentamiento de Moore River. Las escenas rodadas en esta localización son las más complejas de la producción, pues en ellas aparece la mayoría del reparto, incluyendo a DAVID GULPILIL (Moodoo), quien encarna al rastreador, GARRY McDONALD (dando vida al superintendente del asentamiento) y más de 40 niños aborígenes procedentes de Adelaide como extras. Dos miembros del reparto local resultaron ser particularmente impresionantes; NATASHA WANGANEEN (Nina), la jefa de dormitorios, y TAMARA FLANAGAN, (Olive), la interna que acaba encerrada en el «agujero de los errores estúpidos», tras su intento de fuga.

  Una de las escenas en Moore River presentan un personaje nuevo hasta ese momento: la hija de Moodoo, bien interpretado por la hermana de Laura, TRACY MONAGHAN. Este papel se añadió para reforzar la implicación emocional del público para con el rastreador. El personaje de Gulpilil muestra la otra cara de la moneda: Cómo los aborígenes fueron obligados a coexistir dentro del sistema. Inicialmente, no se había pensado en revelar las razones de Moodoo para ejercer como cazador de su propia gente —otra realidad de la narración acerca de la Generación Robada—. Gulpilil aporta un inesperado matiz servil al personaje de Moodoo convirtiendo al rastreador que persigue a las niñas en un adversario incluso más temible de lo que primeramente se concibió.

  Un guión emocionante, y una amistad de hace mucho tiempo con Noyce fueron los elementos que interesaron al Productor ejecutivo JEREMY THOMAS. Con esos dos valores, Thomas sabía que no sería difícil consolidar el proyecto, y saboreó la experiencia. Y nos confiesa: «Las oportunidades para realizar una historia verídica tan incisiva son muy escasas.»

  Thomas, quien dirige Hanway Films, nos dice que cuando leyó el guión pensó: «Éste es exactamente el tipo de film que me hubiera gustado producir y realizar yo mismo.» Él y Noyce son amigos desde hace muchos años pero ésta es la primera ocasión en que han trabajado juntos. Nos describe a Noyce «como un realizador cinematográfico tan importante como inusual, porque es un director con una espléndida carrera jalonada por algunos espléndidos largometrajes personales y también por algunos enormes blockbusters. Haber sabido combinar esos dos campos de acción es algo muy singular.»

  Thomas añade que lo que aportó al largometraje tan enorme potencial es la propia fuerza de la historia. «La aventura de estas tres niñas perseguidas es increíble. Resultan arrancadas de su entorno y luego acosadas a lo largo de un extenso paisaje. La historia y compasión por esos personajes que vemos, y el criterio equivocado de los otros personajes, hacen que la película sea internacionalmente atractiva.»

  Elfick también estaba ansioso por incorporarse en calidad de Productor Ejecutivo a GENERACIÓN ROBADA. Produjo la película de Noyce NEWSFRONT (1978), hace ya 23 años, cuando el director acababa de graduarse en la escuela cinematográfica. Elfick le describe como «alguien de enorme talento, con una gran capacidad para la vida, y de inquisitiva naturaleza que le empuja a interesarse en todo y toda la gente.»

  Elfick destaca que GENERACIÓN ROBADA es una película que posee un valor de entretenimiento inherente para funcionar comercialmente, sin embargo, también tiene algo realmente significativo que comunicar. Hay aventura y un contenido altamente visual, pero además es una historia fuertemente emocional, que es auténtica, lo que la hace incluso más extraordinaria.»

  CHRISTOPHER DOYLE, el director de fotografía, mejor conocido por su abundante trabajo en el cine asiático, también hace mucho tiempo que es amigo de Noyce, sin embargo, ésta es la primera vez que ambos han trabajado juntos. El director pensó que contratar a Chris aportaría a la película cierto perfil. «Chris adora la cámara al hombro, y deviene algo así como una grúa humana. Sin embargo, todavía más importante, sus actitudes con respecto a cómo deberían rodarse las películas resultan totalmente anárquicas.»

  El director nos explica que «hay una especie de tradición rural en las películas australianas de época en las que el remoto campo interior es protagonista. Imágenes preciosas, grandes composiciones, y gran precisión para captar aquella especie de mundo constreñido del pasado. Concluí que “ése no era el estilo que queríamos para esta película.” Sabía que Chris sería un gran antídoto y un perfecto colaborador para todo lo que quería hacer y todo lo que yo podría aportar a la película.»

  Doyle describe GENERACIÓN ROBADA como una «road movie a pie» y opina que el aspecto del film es el apropiado. Con respecto a su técnica, Doyle explica que «estaba buscando algo que sugiriera el tormento, la crueldad del viaje, la soledad, el aislamiento, y la extensión del territorio. Lo que nosotros hemos creado resulta muy distinto de esas tradicionales pinturas e imágenes del interior rural de Australia. En nuestra película, no queremos cielos azules porque esos cielos no son muy azules. Son ásperos y crueles. Ante ellas, la desolación se extiende, y logramos eso desaturando los colores, con ciertas exposiciones, y en el modo en que procesamos el largometraje.»

  Las principales localizaciones de GENERACIÓN ROBADA se eligieron en el sur de Australia. A poca distancia de Adelaide se construyó los escenarios para el asentamiento Moore River, que el Diseñador de producción ROGER FORD describe como «extraordinariamente precisos.» Ford también ha sido el responsable del Diseño de Vestuario de la película. «Ello te posibilita el verdadero control de los colores de la cinta: los edificios, las fábricas, todo.» —nos explica.

  Ford subraya que usó el paisaje australiano como una paleta de colores. «Los colores se van manifestando poco a poco, para que la gente y los hechos vayan calando en el paisaje.» El escenario para Jigalong se localizó al este de Leigh Creek, en el interior del sur de Australia. Aquí, los cuarteles de los esquiladores de la estación de ovejas de Moolooloo se convirtieron en el villorrio de Jigalong, con la alambrada a prueba de conejos recorriendo uno de los lados. Ford estaba muy preocupado por el hecho de que se tendría que rehacer una extensa parte del cercado, sin embargo, todavía había largas porciones de éste en magníficos paisajes. De hecho, el tramo más largo que tuvieron que rehacer sólo medía 600 metros.

  Durante el rodaje, se tuvo que tener presente el respeto a la cultura aborigen. Maza les explicó que se debía obtener el permiso de los ancianos de la tribu para explicar una historia de la Australia occidental en la región de la cadena montañosa de las Flinders, y también que en el film se debía hablar el dialecto de aquella peculiar zona. Maza nos dice que «esta historia es una historia de negros, y Phillip es un amigo blanco. Ha habido que cumplir con cierto protocolo; y para mayor reconocimiento del director, éste preguntó a la gente adecuada cómo tenía que afrontar todo aquello para hacerlo como era debido.»

  Las escenas rodadas en las Flinders Rangers que implicaban celebraciones tradicionales, aportaron tanto a los actores como al equipo técnico una nueva percepción del peso de la narración, su lado lúdico. El “Asunto de Mujeres” que se rodó con las niñas y un grupo de mujeres que no eran actrices, la mayoría procedente de Alice Springs, resultó ser toda una experiencia para las pequeñas intérpretes. Flotaba en el plató un profundo sentimiento de orgullo cultural, y la presencia de las mujeres, junto a Maza y NINGALI LAWFORD (Maude), SHERRYL CARTER (Lily), y las niñas, hizo que el ambiente del escenario les perteneciera por completo.

  La mayoría del reparto y del equipo técnico está personalmente afectada por la «Generación Robada», y ello tuvo una influencia decisiva en el plató, particularmente en las escenas de carácter más emotivo. Lawford, quien encarna a la madre de Molly, se presentó al rodaje con una profunda comprensión del personaje: Su propio padre había sido llevado a Moore River cuando tenía cuatro años. Lawford nos confiesa que haber interpretado la horrorosa escena en la que les arrebatan las tres niñas le hizo ser muy consciente de lo que tuvo que afrontar su abuela.

  Noyce observa: «Creo que el momento más grande del rodaje tuvo que ser cuando rodamos “la escena del secuestro,” el momento en que el Oficial Riggs (JASON CLARKE) arranca las niñas de los brazos de sus madres. Era emotivo por muchas razones, no sólo por la intensidad que embargaba a los actores, y en particular a las dos mujeres que encarnaban a las madres, sino también porque, todos, reparto y equipo técnico, penetramos súbitamente en la dimensión de una extraña máquina del tiempo que nos transportó al pasado, y entonces nos dejó en pleno ojo del huracán, que no es otro que el tema de la “Generación Robada.”

  Noyce aclara que «ello evidenció con total claridad el tema para todos nosotros, porque ya no se trataba de la madre aborigen, o de la niña aborigen —la cuestión del blanco y del negro se acabó, desapareció por completo—. Se trataba de una niña, nuestra niña; es más, nosotros éramos las niñas, las madres, y los padres a un tiempo. Y creo que para la gente blanca o negra del equipo técnico, todo cobró sentido súbitamente. La gente se vio abrumada por esa toma de conciencia acerca de que ya no sería un concepto nunca más, sino algo muy esencial: La madre que quiere proteger a su hija; la niña que sigue queriendo estar con su madre.»

  Acerca del rodaje de esta escena en concreto, el director concluye: «Fueron dos horas muy extrañas las que empleamos en la filmación de esta escena. Con frecuencia, suceden cosas mágicas en los platós de un rodaje, sin embargo, no muchas de mis películas han logrado contener plenamente el significado oculto que ésta sí tiene.»

1. Sinopsis amplia
2.
Contexto histórico
3. Sobre la producción


Imágenes y notas de cómo se hizo "Generación robada" - Copyright © 2002 Hanway, Australian Film Finance Corporation y Rumbalara Films & Olsen Levy. Distribuidora en España: Lauren Films. Todos los derechos reservados.

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