CÓMO SE
HIZO "LOS REBELDES DE SHANGHAI"
Notas de producción
© 2003
Buena Vista International
4. La
producción
"Quería
darle a la película el típico aspecto 'gris' de Londres y
vincularla a clásicos como 'Young Frankenstein' (El joven
Frankenstein) y las películas de misterio de Sherlock Holmes,
pero también un toque moderno", comenta el director David
Dobkin. Y añade: "El núcleo de la película es la diversión y el
humor, el tipo de largometrajes que los espectadores van a ver
al cine en la sesión del sábado por la mañana".
La persona
encargada de conseguir el enfoque que buscaba el director fue el
director de fotografía Adrian Biddle. Dobkin sólo tiene buenas
palabras para Biddle: "Adrian es un genio, el mejor director de
fotografía que existe hoy en día. Yo quería que la película
combinara la calidad de luz de una producción de época y el
aspecto y el ambiente de un largometraje moderno. Quería
controlar la paleta de color de todas y cada una de las escenas
y que los tonos color carne fueran fantásticos, que los actores
tuvieran el aspecto de estrellas de cine. Sabía que no iba a
resultar nada fácil ya que rodábamos mucho de noche, pero
también que si hay una persona que podía conseguirlo era
Adrian".
Biddle lo
recuerda: "David quería que la película tuviera el aspecto
cálido y espectacular de las películas de 'The Mummy" (La
Momia). Él, Allan (Cameron, con el que Biddle ya ha colaborado
en cuatro ocasiones) y yo hablamos en numerosas ocasiones sobre
los colores y sobre cómo íbamos a incorporar el espacio que
necesitaba el equipo de iluminación en los diseños de
producción. Fue necesario montar aparejos en el techo para
conseguir más espacio en el suelo".
Biddle
rodó "Shanghai Knights" (Los rebeldes de Shanghai) en formato
panorámico anamórfico con el fin de dar un aspecto eminentemente
épico, pero eso significa que hay que añadir más iluminación
porque las lentes no pueden abrirse tanto. Sin embargo, permite
una mayor libertad de movimientos en el fotograma, y eso le
venía a las mil maravillas a Biddle porque no le gusta que la
cámara entorpezca la historia. Prefiere desplazarla sólo cuando
es necesario. El productor ejecutivo Ed McDonnell nos habla de
Biddle: "Adrian Biddle es muy discreto en el plató y trabaja con
un equipo de cámaras al que conoce muy bien. Puede que no le
oigas hablar en todo el día. Pero sí ves lo que hace. Su trabajo
es una auténtica joya".
El
diseñador de producción Allan Cameron se encargó de construir el
plató del Pabellón del Dragón, situado dentro del Palacio
Imperial de la Ciudad Prohibida de China. El palacio, adornado
con magníficas telas y antigüedades chinas de oro, es el
escenario de una tierna escena familiar entre Chon Lin (Fann
Wong) y su padre (Kim Chan) en la que él le recuerda que no debe
mirar el Sello Imperial sagrado. Pero la paz se ve enturbiada
por la violenta invasión de un grupo de Boxeadores liderados por
Lord Rathbone, que deja una estela de muertos y despierta la sed
de venganza de Chon Lin y Chon Wang.
El
Pabellón del Dragón es sólo uno de los 70 escenarios que
construyeron Cameron y su equipo para la película. Necesitaron
más de 300 diseños y unos 200 operarios y pintores. Además de
construir escenarios, Cameron realizó platós y preparó decenas
de localizaciones para la producción, así que tuvo que visitar
castillos y otras edificaciones monumentales por toda la
República Checa. "Cuando me puse a hacer cálculos, me di cuenta
que íbamos a necesitar un plató nuevo cada día de rodaje", nos
cuenta con asombro la productora Stephanie Austin, una veterana
de la industria del cine que ha trabajado en éxitos de taquilla
como "Terminator 2: Judgement Day" (Terminator 2: El juicio
final) y "True Lies" (Mentiras arriesgadas). "Y a eso hay que
añadirle que rodamos la mitad de la película de noche, así que
hazte una idea de lo complicado que fue". Según Cameron, el
carácter cómico y despreocupado de "Shanghai Knights" (Los
rebeldes de Shanghai) les permitió crear diseños sin poner
límites a la imaginación y sin casi ningún condicionamiento
práctico. "Fue muy divertido porque pudimos incluir objetos que
no existían en aquella época", declara. "David quería que la
película tuviera un toque moderno, así que nos pusimos manos a
la obra". La secuencia del Pabellón del Dragón comienza con una
escena exterior que da comienzo a la película. Cameron construyó
el pabellón exterior en el mismo estudio que sirvió de escenario
a otros platós, incluido el enorme exterior del reloj del Big
Ben. Al principio de la película, Chon Lin atraviesa el sereno
paisaje cubierto de nieve que conduce al pabellón. Lleva un
llamativo abrigo rojo, así que su figura destaca entre la
inmaculada nieve.
La
diseñadora de vestuario Anna Sheppard nos lo explica: "El rojo
es el color nupcial en China. Representa la pureza y la
inocencia en que se ha criado Chon en la Ciudad Prohibida".
Aunque Sheppard creó unos 3.000 trajes de época para el reparto
y la enorme cantidad de extras que trabajan en la película, Fann
Wong sólo se cambia de ropa en cuatro ocasiones a lo largo de la
película, al igual que Jackie Chan y Owen Wilson. Sheppard le
puso motes a la ropa de los actores para identificarla con más
facilidad. Por ejemplo, Wilson lleva lo que ella llama un traje
Bob Dylan (estilo cowboy con un toque urbano), un James Bond (un
elegante esmoquin blanco), un Robert Redford (tipo "Memorias de
África") y un Jimi Hendrix (un psicodélico abrigo de terciopelo
de los 60). Chan se viste principalmente de color verde y, por
supuesto, con su típico traje de cowboy que lleva en las
primeras escenas de la película. "Cuando supe que iba a trabajar
en este proyecto casi me da un ataque de nervios: no se había
conservado casi ningún diseño del vestuario de 'Shanghai Noon'
(Shanghai Kid)", reconoce Sheppard. "Menos mal que Jackie había
guardado su traje de cowboy por si se realizaba una secuela".
La escena
que más trabajo dio a Sheppard fue la del baile de gala que se
celebra en la mansión de Lord Rathbone. Los varios cientos de
invitados van vestidos según los dictados de la moda de la época
victoriana, que se caracteriza por los tonos pastel y crema. Por
su parte, Chan lleva un simpático disfraz de marajá indio, con
un medallón de oro que representa un elefante y un sombrero de
plumas de avestruz que parece la cola de un pavo real. "Nos lo
pasamos en grande creando los trajes que llevan los chicos en
esta escena", añade Sheppard. "Son increíbles, al igual que su
plan para desbaratar la fiesta". Sheppard también realizó un
duplicado de los trajes de los actores que participan en escenas
de lucha. "Lo normal es que Jackie destroce unos cuantos trajes
en cada escena. Teníamos que crear dos o tres cada semana. O
cada día". Sheppard no fue el único miembro del equipo de
realización que tuvo que prepararse para el destructivo y
original arte de Jackie. Como se ha dicho anteriormente, el
departamento artístico y de atrezzo se dio cuenta en seguida que
cualquier cosa que estuviera al alcance de Jackie o de su equipo
de especialistas, por muy cara o extraña que fuera, corría
peligro.
"Ojalá
hubieran grabado el momento en que el diseñador de plató Peter
Young dio una vuelta por la mansión de Lord Rathbone con el
equipo de especialistas de Jackie y los oyó decir que iban a
utilizar parte del mobiliario y de los escenarios en sus
peleas", bromea Chris Newman. "La cara de Peter era un poema.
Intentaba explicarles que la mayor parte de los objetos era un
préstamo de Inglaterra y que eran muy caros. Lo miraron como si
fuera un bicho raro y continuaron planificando la destrucción de
la habitación". Otra secuencia que les dio a Cameron, Biddle y
sus equipos la oportunidad de dar rienda suelta a su imaginación
fue la serie de persecuciones en el interior del museo de cera
de Madame Tussaud. El plató del museo Tussaud se componía de una
sala egipcia, una cámara de los horrores, una sala victoriana
(en la que el desagradable Rathbone forma parte de los
personajes reales representados en cera) y una sala del salvaje
oeste, donde Roy no puede evitar ponerse agresivo con uno de los
personajes que representa a uno de sus rivales fuera de la ley.
"Digamos que Roy tiene un asunto pendiente con ese tipo", cuenta
Owen Wilson. "Cree que ha destrozado su elegante estilo cowboy".
Las cuatro
habitaciones temáticas del museo fueron el escenario de varias
desastrosas e hilarantes escenas protagonizadas por Wang, Roy,
el inspector Doyle y el joven Charlie. Cameron lo recuerda así:
"Nos los pasamos en grande construyendo el plató de Madame
Tussaud. Dimos rienda suelta a nuestra imaginación. Y, al mismo
tiempo, diseñamos las estructuras de tal modo que dejaran
espacio para la acción. Tuvimos que combinar la estética con la
funcionalidad, ya que en el plató iban a rodarse muchas escenas
de acción". De hecho, ése fue el modus operandi que utilizaron
en todos los platós. Tanto los diseños de producción de Cameron
como los planes de iluminación de Adrian Biddle tuvieron que
tener en cuenta los cables, los postes de luz y el resto del
equipo de realización que era necesario para rodar las escenas
de acción. Dobkin nos lo cuenta: "Nos aseguramos de construir
platós de 360 grados para poder rodar todo tipo de movimientos.
Instalamos las fuentes de luz en el techo para que no molestaran
a los actores. Teníamos que ahorrar tiempo y espacio".
1.
La
historia
2.
El reparto
3.
Las peleas y los especialistas
4. La producción
Imágenes y notas de cómo se hizo "Los rebeldes de Shanghai" - Copyright ©2003
Touchstone Pictures y Spyglass Entertainment. Distribuidora en
España: Buena Vista International. Fotos por Andrew Bako y
Richard Cartwright. Todos los derechos
reservados.
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