CÓMO SE HIZO "SUCEDIÓ EN
MANHATTAN"
Notas de producción
© 2002
Columbia TriStar
2. La producción
“La logística de un rodaje en Manhattan puede resultar
complicada”, explica el productor Paul Schiff, “pero la energía
de la ciudad, su pulso y los rostros de los extras, justifican
de sobras las razones por las que rodar aquí”. Antes de empezar
a rodar Sucedió en Manhattan, el equipo se dedicó a buscar por
Manhattan docenas de hoteles de lujo hasta encontrar la
apariencia majestuosa que se requería para el Hotel Beresford.
Las escenas del hotel podían haberse rodado en un estudio de
grabación, pero Wayne insistió en emplear localizaciones reales,
“de modo que cuando filmáramos los lugares más recónditos del
lugar, éstos también desprendieran una auténtica sensación de
realidad”.
La diseñadora de producción Jane Musky, guió a los realizadores
hasta el Hotel Waldorf-Astoria en Park Avenue, donde se rodó
gran parte de la película. “El Waldorf es justamente lo que se
espera de un gran hotel de lujo”, comenta. “La planta baja es
mucho más grande y el número de empleados es mayor que el de
cualquier otro hotel en Manhattan”. El Waldorf también era uno
de los pocos hoteles de hoy en día con capacidad para alojar
todo un equipo cinematográfico sin por ello ver alterada su
actividad diaria.
El diseñador de vestuario Albert Wolsky, ganador de dos premios
Oscar®, elaboró con su habitual espíritu meticuloso los
uniformes del personal del hotel, en especial los de las
asistentas. Tras examinar el atavío de los trabajadores en
hoteles como el St. Regis, el Waldorf y el Plaza, dio con la
idea del que sería el uniforme de las sirvientas de
habitaciones, un traje simple y apropiado. Pero no hay que dejar
que esta simplicidad nos confunda, comenta Wolsky, “creo que el
uniforme es el traje más importante de la película. Con él,
Jennifer consigue su mejor interpretación, además de estar
preciosa”.
La escena en la que se prepara para el baile y en la que las
compañeras de Marisa la transforman de sirvienta a princesa, se
planeó meticulosamente. Todas las escenas en las que Marisa
aparece sin el uniforme, y en especial la escena de la fiesta
donde lleva un vestido largo de color melocotón diseñado por Bob
Mackie y un collar Harry Winston, están hechas con la intención
de reflejar la percepción tan distinta que el mundo exterior
puede llegar a tener de ella, según Wolsky. “Christopher ya la
había visto antes, pero sólo con el uniforme, y no reparó ni un
segundo en ella. Cuando entra en la suite del hotel y ella lleva
puesto un Dolce & Gabanna, sigue siendo la misma mujer, pero ha
dejado de ser invisible”.
Una anécdota interesante fue que durante el rodaje en el Waldorf
Astoria, Lopez solía atraer a multitudes de admiradores y
espectadores. En cambio, cada vez que llevaba su traje de
sirvienta puesto, pasaba prácticamente desapercibida.
El prestigioso cinematógrafo Karl Walter Lindenlaub y el
director Wayne Wang, colaboraron para acrecentar el contraste
visual entre los dos mundos tan distintos que cohabitan en el
Hotel Beresford. La “planta baja” del hotel, de estilo parecido
al de los submarinos, está rodada en los bajos del auténtico
Hotel Waldorf Astoria. Un lugar real como la vida misma, con luz
artificial, espacios estrechos, y tubos y cañerías a la vista.
Las suites de lujo de “planta superior” se construyeron en un
plató y se decoraron de modo que aún parecieran más lujosas y
atractivas". Para la planta superior empleamos esta cálida y
bonita luz", explica Wang. “Se trataba de un lugar silencioso y
espacioso, en contraste con las zonas de la planta baja, siempre
ruidosas, con techos bajos y espacios estrechos”.
Para la casa donde vive el personaje de Lopez, Wang buscaba una
zona del Bronx que pareciera pobre pero que mantuviera su
integridad y un toque de buen gusto, un reflejo de la
personalidad de Marisa Ventura. Musky, quien previamente había
trabajado en el Bronx (la última vez en Descubriendo a
Forrester), encontró una fila de casas bifamiliares del barrio
Morris Heights que resultaba perfecta. “Conozco a la gente del
Bronx”, comenta, “y sé que están muy orgullosos de lo que
tienen, no importa lo modesto que sea. Por esto me sentí con la
obligación de rendir homenaje a este modo de afrontar la vida”.
Este barrio del Bronx está además delimitado por la línea
elevada de metro, que Musky vio como la conexión que Marisa se
ve siempre obligada a vivir entre su hogar y el centro de la
ciudad.
Los exteriores de la casa de Marisa se rodaron en Clifford
Place, una calle pequeña que termina en varios tramos de
escalera que conducen hasta la avenida Grand Concourse. “Nos
decidimos por este lugar porque cumplía un doble propósito.
Mientras nos permitía mostrar a Marisa y a su hijo subiendo cada
mañana esas escaleras para ir a trabajar, lo que refleja el
hecho de que todo lo que les rodea en su vida supone un
esfuerzo,” explica Musky, “nos ofrecía también la posibilidad de
mostrar un pequeño y bonito lugar que representara un oasis en
la vida de Marisa y un entorno adecuado para su hijo”.
Los interiores se rodaron en una casa algo más grande situada
justo al doblar la esquina en la avenida Townsend. Los
realizadores decidieron alterar el orden de la casa y dar el
dormitorio a Ty, mientras que Marisa dormía en el comedor, una
práctica habitual entre madres solteras que pudieron observar
durante las tareas de investigación, según Musky.
La producción se trasladó entonces al Borough Hall de Brooklyn,
que ofreció sus instalaciones para los interiores de la oficina
de Christopher Marshall en Albany. Otros de los puntos de
referencia de Nueva York utilizados para la producción incluyen
la Biblioteca Pública de Nueva York en la Quinta Avenida y el
Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, donde se rodó el
baile de gala, una velada romántica llena de magia entre Marisa
y Christopher.
La superficie neutral en la que los personajes de la “planta
superior” y los de la “planta baja” se cruzan y surge el
romance, fue rodada en espacios públicos de Nueva York, donde
este tipo de distinción social se desvanece. Una de estas
localizaciones fue el destacado Central Park (y su zoo), con el
perfil de Manhattan como telón de fondo. “El perfil de Manhattan
era importante para Wayne”, cuenta Musky. “Al enmarcarlos contra
un telón de fondo tan vasto, se consiguió dotar el encuentro de
una atmósfera de intimidad”.
Al preguntarle si la película pretende comunicar algún tipo de
mensaje, Thomas reflexiona un momento. "No, no realmente. O
quizás sí, supongo. Sí… Ahora que lo dices… El mensaje es : si
quieres algo, y lo quieres de verdad, tienes que estar dispuesto
a arriesgar todo lo que tienes para conseguirlo. En esta
película, cada uno de los personajes principales lo arriesga
todo para llegar al siguiente paso. Pero, en realidad, no había
pensado en ello hasta que me lo has preguntado". Y por último,
para todos aquellos que tengan un perro y que deseen saber cómo
se eligió a Rufus, el precioso weimeraner de pelo gris, para el
reparto, Thomas confiesa: "Compartió cama con uno de los
productores". Y esto es todo lo que tiene que decir al respecto.
1.
La
historia y el reparto
2. La
producción
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Sucedió en Manhattan" - Copyright © 2002
Revolution Studios y Red Om Films.
Distribuidora en España: Columbia TriStar. Todos los derechos
reservados.
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