CRÍTICA
por
David Garrido
Explorando nuevos (viejos) géneros
Existe una cierta tendencia en el ci-ne español de los últimos
años, tan minoritaria como generalmente exito-sa entre el
público (no tanto entre la crítica), en la que un puñado de
reali-zadores han decidido con mayor o menor fortuna combatir al
cine ameri-cano en su propio terreno, adoptando géneros
históricamente vedados a nuestro cine y realizando una amplia
variedad de películas que, siguiendo los códigos y estéticas de
su cine, tratan de aunar calidad, comercialidad y, cuando ello
es posi-ble, destellos de personalidad propia que no hagan
perder de vista las raíces de quien está detrás de dichos
productos. En esta ten-dencia pueden citarse obras como "Intacto",
"Los
Otros", "En
la Ciudad sin Límites" o incluso, estirando el
concepto, "La
Caja 507", películas todas ellas que tienen en común
una factura visual im-pecable y ese deseo no tanto de imitación
del modelo americano como de explorar nuevos caminos para
nuestro cine que aprove-chen las claves del éxito de ciertos
géneros, pero dentro de nues-tra propia producción.
"Utopía" se inscribe plenamente dentro de esa tendencia, cosa
que no es de extrañar si tenemos en cuenta que
María Ripoll,
su directora, formada en Los Ángeles, hace aquí su tercera
película... siendo la primera rodada en castellano y en España,
y que los guionistas de la misma, la pareja
Curro Royo
y Juan Vicente Po-zuelo,
ya se encontraban detrás de una de estas películas, "El Ar-te de
Morir", que tuvo un gran respaldo en taquilla y que, en el
fon-do, aprovechaba el entusiasmo por consumir cine de terror
adoles-cente USA con cierto toque fantástico y de aquí,
resultando en una fórmula comercial perfecta, por encima de sus
evidentes defectos. "Utopía" supone un paso adelante con
respecto a aquélla, pues no hay en este caso un modelo claro a
seguir y sí una serie de pistas de varias películas de éxito
reciente que se mezclan en un pro-ducto
decididamente extraño dentro de nuestro cine, pero que no carece
en absoluto de elementos interesantes.
El arranque de la película es con-tundente y establece de forma
clara por dónde va a discurrir la película: Adrián, un hombre
con el don de ver el futuro por medio de visiones entre-cortadas
y confusas, trata de poner sobre aviso a un policía francés de
un atentado con bomba que otro vidente como él, desquiciado por
el abuso de su poder, va a llevar a cabo... aviso que éste
último ha anticipado, por lo que el atentado se realiza
igualmente delante de los ojos de ambos, impotentes para
evitarlo. La planificación de la secuencia es excelente, con un
dinamismo y un dramatismo que te sumerge de cabeza en la
historia, que co-mienza seis años después de aquel incidente,
con un solitario Adrián desencantado de un don que sólo causa
sufrimiento, aleja-do de la organización que le enseñó a
manejarlo, pero que le busca para un último trabajo.
| |
Un thriller
fantástico con una estética deudora de películas como
"Seven" |
Estamos ante un thriller fan-tástico, con elementos en co-mún
con "Minority
Report" de Steven Spielberg (pero despro-vistos de
toda sofisticación y ambientados en el Salamanca y el Madrid de
hoy mismo) y una estética claramente deudora de películas como
"Seven", por poner un ejemplo, con un director de fotografía al
que Ripoll ha de-jado las manos absolutamente libres para
aplicar cuanto truco, fil-tro o elemento supuestamente ‘moderno’
se le ocurra, con un mon-taje más acelerado de lo habitual en el
cine español y unos efectos visuales bastante brillantes: los
procesos por los que Adrián fuerza sus visiones a través de las
fotografías son, además de un gran re-curso de guión,
excelentemente visualizados en pantalla. Todo es-to desemboca en
un producto cuya factura visual resulta
deci-didamente atractiva, al servicio de una historia
inicialmente muy atrayente y que engancha con facilidad al
espectador mientras se
introduce por los laberintos narrativos de una trama que
transcurre en dos niveles, presente y pasado, durante su
pri-mera hora.
El triangulo que forman Adrián,
que por su don ve mucho más de lo que desearía, Ángela, una
mujer captada por una extraña secta que ha perdido la visión que
la llevó a ser voluntaria en Bolivia y a la que Adrián busca, y
el policía francés, ahora un ciego es-pecialista en
‘desprogramar’ a los captados por dichas sectas, que no puede
ver físicamente (aunque, como los profetas griegos de las
antiguas tragedias, ve mejor que mu-chos que aún tienen vista),
resulta por momentos absolutamente apasionante mientras
observamos los movimientos de todos ellos por separado,
arrastrados los unos hacia los otros hasta un en-cuentro que
adivinamos tan inevitable como posiblemente trágico. Todo ello
aderezado con el toque entre misterioso y fantástico que ofrecen
los poderes de Adrián por un lado y la extraña naturaleza de la
organización que se oculta tras él por otro, cuyos motivos nunca
resultan del todo claros, lo que se traduce en una cierta
inquietud en el espectador.
|
Una buena
historia con un final previsible aunque no falto de
interés |
|
Hay elementos de sobra para una buena historia y, de hecho, ésta
exis-te en la película... pero lamentable-mente a los guionistas
de la misma no se les ocurre, para crear una ame-naza externa a
este mágico triángulo, otra cosa que situar en medio del mismo
un asunto de narcotraficantes acólitos de una extraña religión
santera que cometen asesinatos ri-tuales un tanto caprichosos
para el espectador, que no puede evi-tar preguntarse qué pinta
esta historia en relación con la otra. Tan-to es así que la
película pierde interés irremediablemente cada vez que estos
arquetípicos malosos están en escena haciendo de las suyas, y
uno desea todo el rato que la atención de la realizadora vuelva
otra vez a su eje original mientras se pregunta cómo es posi-ble
que no hayan encontrado un recurso más inteligente, al nivel del
planteamiento de la historia principal, para hacer avanzar la
pe-lícula hacia su conclusión, bastante más previsible que su
original arranque, aunque no falto de interés en ningún momento,
lo cual también es un mérito a destacar.
Evidentemente, "Utopía" es una pe-lícula que se hace simpática
por su –hasta cierto punto– innovadora reali-zación (dentro del
cine español, se entiende) y porque es un film que se arriesga a
explorar caminos poco transitados por nuestra filmografía. La
presencia de Leonardo
Sbaraglia, tan
buena como acostumbra, no pue-de calificarse de casual si
pensamos en que también era el protagonista tanto de "Intacto"
como de "En la Ciudad sin Límites", dos obras que abrieron la
puerta a una pe-lícula de estas características; y sería
deseable que una obra como ésta, con buenas interpretaciones (la
pareja Tchéky Karyo/Emma
Vilasarau está
espléndida, Najwa Nimri
recrea correctamente el papel más complicado de hacer creíble y
Héctor Alterio
y Fele Martínez
no desmerecen de un tono general sólo lastrado por los narcos ya
mencionados) consiguiera un respaldo acorde a lo arries-gado de
su propuesta, aunque sólo fuera porque en el futuro siga-mos
teniendo la oportunidad de ver cómo directores y productores
españoles sigan intentando hacer un cine de entretenimiento tan
inteligente como diferente que no reniega sino que aprovecha en
su propio beneficio las claves de ciertos géneros que ya no
sentimos tan lejos de nuestro alcance, sin que por ello se
pierdan señas de identidad propias tan claras como esa ciudad de
Salamanca, be-llamente retratada, en la que se enmarca gran
parte de la obra.
Calificación:
    
Imágenes
de "Utopía" - Copyright © 2003 Alquimia
Cinema. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Utopía"
Añade "Utopía" a tus películas favoritas
Opina sobre
esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
esta película a un amigo
|