CÓMO SE HIZO "SIN
MOTIVO APARENTE"
Notas de producción
© 2002
Filmax
Para los
productores Peter Hoffman y Maxime Remillard quedó claro desde
un primer momento que aquello no iba a ser otro thriller más.
“Cuando empecé a leer el guión, enseguida me di cuenta que tenía
ante mí un thriller más que competente”, afirma Hoffman, cuya
contribución al cine hasta el momento ha sido financiar un buen
número de películas para los grandes estudios, entre las que se
cuentan Reglas de Compromiso, Johnny Mnemonic y The Believer
(ganadora del Premio del Jurado en la edición de 2001 del
Festival de Cine de Sundance y distribuida en España por Manga
Films). “Pero, a medida que iba leyendo más y más, fui viendo
que teníamos entre manos un gran éxito en potencia, una historia
brillante que a la que podría insuflársele vida con el reparto
adecuado”.
Hoffman
recuerda cómo tiraron adelante con la producción del proyecto,
“Nos reunimos con nuestros socios de Remstar y con Bob Rafelson,
que es poco menos que una leyenda en el mundo del cine, y éste
estaba de acuerdo en la orientación que había que darle al
material. A partir de ahí, empezamos el proceso de casting. Era
vital que los personajes principales, Jack, el protagonista, y
Tyrone, el antagonista, fueran interpretados por dos pesos
pesados, dos veteranos, y en eso tuvimos muchísima suerte ya que
tanto Sam como Stellan estaban disponibles. Casualmente, ambos,
cuyos currículos incluyen proyectos harto diferentes, ya habían
trabajado juntos en Deep Blue Sea. Se tienen mucho respeto el
uno al otro”.
No
obstante, incluso después de haber asegurado la participación de
los dos actores principales, el trabajo de Hoffman no había
acabado, ni mucho menos. Todavía debía encontrar a los actores
adecuados para arropar a los ya seleccionados. “Buscamos una
rica combinación de talentos y acabamos juntando a un grupo de
intérpretes de renombre internacional, quienes aportaron la
química perfecta al conjunto”.
“Cada
actor contribuyó con sus propias vibraciones a su personaje”,
añade Remillard. “Cuando ves desarrollarse la historia, te das
cuenta de lo bueno que es cada uno a la hora de coger esta banda
de deshechos sociales y darle a la historia un punto de cine
negro que la convierte en una pieza única y muy especial”.
“Mirando
las tomas diarias, no podía estar más complacido”, afirma
Remillard. “Desde el punto de vista de un productor satisfecho,
estoy orgulloso de saber que, con un presupuesto limitado, hemos
hecho una película que luce muchísimo en la pantalla. Bob
Rafelson y su reparto estelar han creado para nosotros una obra
de arte. Sin Motivo Aparente es cine clásico hecho con elementos
modernos de producción. La cinematografía de nuestro director de
fotografía, Juan Ruiz-Anchia, es sencillamente sublime; un
placer para la vista y un desafío para los sentidos. Este tipo
de películas es algo que los aficionados no tienen muchas
oportunidades de ver estos días, y me encanta podérselo
ofrecer”.
Otro gran
placer para nosotros es que, como en los thrillers clásicos y en
las obras de teatro, las secuencias más emocionantes transcurren
en una sola localización. Por ejemplo, pienso en Agnes Moorehead
tendida en su lecho en Voces de Muerte o en Boris Karloff en esa
mansión repleta de lunáticos, en El Caserón de Las Sombras. Es
cine negro del mejor. Sin Motivo Aparente está rodada en casi su
totalidad en un estudio construido dentro de una antigua base de
la fuerza aérea canadiense en St. Hubert. En ese sentido, el
diseñador de producción Paul Peters creó a otra de las estrellas
protagonistas del film: la residencia Quarre, donde se
desarrolla casi toda la historia.
Aunque hay
algunas escenas de exteriores en la película, el decorado
interior -la versión particular que Peters hace de El Caserón de
Las Sombras- es el epicentro de esta excitante historia de
suspense. Con una combinación de buenas interpretaciones,
excelente fotografía y el diseño de producción de Peters, el
escenario está dispuesto para representar algunos prodigiosos
momentos de cine.
Peters
tiene un gran fan en el director Bob Rafelson. “Paul es un
genio”, exclama Rafelson. “Hablamos sobre lo que yo andaba
buscando en cuanto a atmósfera se refiere, y entonces le dejé
que jugara con ello. La casa, por ejemplo, no es en realidad la
de la banda, sino que la han alquilado. Pero se debía hacer todo
de modo correcto (para que la historia funcionase) y dejar algo
de espacio abierto para mostrar alguna curiosidad
arquitectónica. La gente debe verse y oírse desde cualquier
habitación de la casa. A mi hijo de dos años y medio le chiflaba
abrir y cerrar las puertas y esconderse por los rincones y las
hendeduras”.
Técnicamente, la película fue a su vez un desafío para Rafelson,
principalmente debido a lo apretado del plan de rodaje. “Hicimos
un primer montaje con la propia cámara, rodando justo lo
esencial. Es una película de cine negro (‘film noir’), pero en
realidad es también un ‘jour film’ (película que transcurre en
un día). Juan Ruiz-Anchia y yo nos decidimos por la cámara fija,
por lo que la energía proviene del reparto, pasando la acción de
un personaje a otro. Esa fue básicamente la pauta de montaje”.
Rafelson
entiende Sin Motivo Aparente más como un thriller o como una
película de cine negro. Para él, también se trata de una
historia de amor. “De hecho, la veo como una historia de amor
dentro del género thriller”, remarca Rafelson.
Rafelson
aceptó el proyecto porque, como él mismo comenta, “Ya había
adaptado a Cain y a Chandler, y soy también un gran admirador de
la obra de Dashiel Hammett. En este caso, el relato corto en el
que se basa la película, es tan sólo un sketch del guión, pero
ya poseía todo ese catálogo de personajes excéntricos:
graciosos, disfuncionales, desesperanzados, ambiciosos y
peligrosos. Trabajé con ese gran escritor y guionista que es
Steve Barancik, y juntos desarrollamos y ampliamos esas
características, añadiendo elementos de nuestra propia cosecha.
Si se tuviera que etiquetar esta película, yo diría que es un
thriller, con grandes dosis de comedia negra, con un romance en
su interior. O un thriller romántico con puntos de comedia,
aunque muy, muy negra”.
Cuando se
le pregunta por qué decidió participar en un proyecto
independiente, Samuel L. Jackson contesta: “Me encantó la
historia, y eso es lo más importante para mí a la hora de
escoger un guión” , asegura Jackson. “Y, aparte de esto, también
estaba el reparto. Los actores (del film) son todos muy
competentes y formaban un buen equipo. Me interesaba
especialmente trabajar de nuevo con Stellan. Habíamos hecho Deep
Blue Sea, pero apenas compartíamos alguna escena, por lo que ha
sido muy gratificante poder enfrentarnos en un tete-a-tete.
Siempre he admirado el trabajo de Stellan”.
Otra razón
por la que Jackson aceptó el papel de Jack fue porque éste le
brindaba la oportunidad de tocar un instrumento musical, algo
que había hecho siendo niño. “Sí, las secuencias en que aparezco
tocando el violonchelo fueron las más complicadas”, asegura
Jackson. “De hecho, tenía que parecer que tocaba en realidad, y
eso fue todo un desafío para mí como actor”.
A tocar el
violonchelo, hubo que añadir en Sin Motivo Aparente otra
actividad, o ‘no-actividad’ mejor dicho, muy difícil y única en
la carrera de Samuel L. Jackson: “Estar atado era otra parte
interesante de este proyecto”, comenta. “Pensar en cómo salir de
allí mientras desarrollo una relación con el personaje de Milla,
oral y visualmente (más que físicamente), fue todo un reto”.
Skarsgard
también vio muchas oportunidades para realizarse como
intérprete. “El guión daba mucha cancha a los actores para
divertirse y construir escenas interesantes”, rememora
Skarsgard. “Recuerdo sobretodo la escena en que Hoop me apunta a
la cabeza con un arma dispuesto a matarme y yo tengo que
convencerle con tan sólo palabras para que no lo haga. Tyrone es
un personaje muy interesante. Queda claro desde el principio que
él es el líder de esa pequeña y extraña banda de delincuentes de
poca monta y que todo está destinado a ir sobre ruedas hasta que
aparece Jack. Tyrone cree que es el tío más listo del planeta y
que puede sobrevivir a cualquier situación; al menos, eso es lo
que cree al principio. Creo que a Jack no le hubiera gustado
Tyrone en ninguna situación porque es un tipo muy arrogante”.
A
Skarsgard le encantó el reparto seleccionado. “Es un equipo muy
bien ensamblado que aportaba diferentes matices a la película”,
afirma. “Se trata de un grupo de personajes muy extraños, donde
ninguno tiene nada que ver con los otros. La historia también es
muy poco usual, con elementos atractivos tanto para los
espectadores jóvenes como para el público más adulto”. Y
Stellan, al igual que Remillard, alaba la labor del director de
fotografía. “He trabajado con Juan anteriormente, y sigue
estando en plena forma. Siempre está muy concentrado en su
trabajo, y es muy rápido y profesional cuando rueda. Ilumina las
escenas de una manera preciosa y cuidando mucho los detalles,
dejando a la vez espacio a los actores para que se desenvuelvan
sin trabas. No nos delimita, lo que cual está muy bien”.
En cuanto
a Rafelson, Skarsgard comenta, “Bob es muy particular en su
tratamiento del material. Te puedo asegurar que nunca hará una
película parecida a cualquier otra. De joven vi Mi Vida Es Mi
Vida, y fue toda una revelación para mí, causándome un gran
impacto. Bob es un profesional muy interesado en la
interpretación y los actores; de hecho, parece más interesado en
la interpretación que en la acción. Le gusta narrar historias
con un gran contenido humano y varios niveles de subtramas que
afecten a los personajes. Probablemente, yo hubiera aceptado
trabajar en esta película sin ni siquiera haber leído el guión,
porque tenía muchas ganas de trabajar con Bob. Una vez lo leí y
vi que era muy bueno, pues mejor que mejor.”
Jovovich
admite que el guión fue lo que la empujó a aceptar el papel, sin
tan sólo saber quién estaba involucrado en el proyecto.
“Sencillamente, me encantó”, recuerda. “Mi personaje me atrajo
sobremanera ya que nunca había interpretado antes a una mujer
normal, sino más bien a personajes extraordinarios en
situaciones insólitas (el mejor ejemplo sería la alienígena a la
que da vida en El Quinto Elemento). Aquí, puedo interpretar a
una mujer sexy, inteligente y de carne y hueso”.
Como
muchos otros de entre los actores de la película, para ella
también representaba una oportunidad para trabajar con un
reparto de profesionales talentosos, y eso fue otro factor
fundamental para que Jovovich se involucrara en el proyecto. “La
guinda vino cuando me dijeron quiénes iban a participar en Sin
Motivo Aparente”.
En lo
concerniente a su personaje, Erin comenta, “Es desde luego un
producto del ambiente en el que se mueve, no muy bueno por
cierto, pero tiene la capacidad de aparecer como una mujer
inteligente y sensible. Su ‘background’ la ha llevado sin
embargo a desarrollar una gran habilidad para mentir y manipular
a los que la rodean, lo que hace al personaje mucho más
interesante de interpretar. Nunca podría irse con Hoop, aunque
le hace creer a éste a pies juntillas que ese es su verdadero
deseo. Ella le engaña y manipula en su propio provecho. Pero con
Jack, la cosa es más auténtica, algo real que Erin no había
experimentado hasta entonces. Hay una gran tensión sexual cuando
ambos están juntos. Jack es un hombre de verdad, una persona
honesta con la que se siente a gusto. Se siente tan bien con él
que no duda en ser, por una vez, ella misma”.
En cuanto
a trabajar con Rafelson, Jovovich asegura que fue algo
espectacular. “Cuando trabajas con él, de algún modo sabes que
darás lo mejor de ti misma. Todos intentamos hacerlo lo mejor
posible para que hiciera de Sin Motivo Aparente una película
formidable. Y si teníamos algún problema, Bob siempre estaba ahí
para escuchar. Da mucha libertad a sus actores”.
Cuando se
le pregunta por su escena favorita, Jovovich destaca, “Bueno,
aunque no tiene mucho diálogo, creo que elegiría la escena del
almuerzo. Es como un desayuno en familia, donde aflora la
verdadera personalidad de cada uno de los personajes y una gran
oportunidad para mostrar la auténtica naturaleza del personaje
de Erin. ¡Son una familia tan dulce y disfuncional! El señor y
la señora Quarre son los abuelos, Tyrone el padre, Erin la
hermana mayor, Hoop el benjamín y Jack el invitado. Fue
fantástico sentarse y ver interactuar a todo el mundo”.
De todos
los actores en la película, es Doug Hutchinson -el rostro al que
todos nos encantó odiar en La Milla Verde y al que todos
odiaremos de nuevo en Sin Motivo Aparente- a quien más le gusta
hablar sobre el reparto. “Me resultó excitante el participar en
un proyecto con Stellan Skarsgard, y ya había trabajado
anteriormente con Sam en Tiempo de Matar. Lo gracioso es que,
aunque trabajamos juntos, mi personaje termina haciéndole cosas
terribles al suyo, y finalmente recibe su merecido. En fin, las
cosas no han cambiado mucho: el personaje de Sam volverá a darle
caña al mío en esta película”.
Hutchinson
encontró que el personaje de Hoop era todo un desafío. “Hoop es
el tercero en discordia de este trío de ladrones, algo así como
el joven protegido”, explica. “Lleva una placa en el cráneo
debido a un accidente del pasado y toma una medicación especial
para prevenir sus violentos ataques de ira. De entrada, era un
capullo unidimensional, por lo que Bob y yo añadimos al
personaje algunos matices para hacerlo más humano. Quisimos
equilibrar la ausencia de buenas acciones por su parte,
aportando un profundo sentimiento de necesidad de cariño y
afecto”.
Al igual
que Skarsgard, Hutchinson disfrutó mucho con la escena en que
Hoop apunta un arma a la cabeza de Tyrone. “Erin y Hoop planean
darle el pasaporte a esa figura paterna que es Tyrone, y llega
el momento en que yo saco el arma y le encañono”, rememora
Hutchinson. “Se aprecia mucha textura en la escena, así como
miedo y dolor. Es como si fueras a dispararle a tu propio padre,
lo que comporta una gran carga de crudas emociones”.
A
Hutchinson le encanta que casi toda la acción transcurra en el
interior de una casa. “Es como una obra de teatro, como las
películas antiguas”, afirma. “Tiene ese regusto dramático, como
una representación, y fue genial formar parte de ella”.
Sobre
Rafelson, Hutchinson comenta, “Bob es una leyenda viviente, uno
de los padrinos del cine independiente. Se ha labrado una
reputación intachable en la historia de Hollywood. Es también
muy radical en su visión de las cosas. Una vez estuve conectado
a su loco universo, me lo pasé en grande. Siento un gran respeto
por él y por su obra.”
Para
completar esta banda de criminales más bien inusual, están los
dos actores más veteranos del grupo, quienes demostraron su
fabulosa pericia como intérpretes dando vida al señor y la
señora Quarre. Este equipo de dos, marido y mujer, se aman tanto
que resultan ser una de las parejas menos convencionales con las
que uno se puede topar.
Joss
Ackland, actor británico de tradición teatral, cuya vida ha
transcurrido alrededor del amor que siente por su profesión,
interpreta al señor Quarre. Ackland, deseoso de formar parte de
un auténtico ‘film noir’, es otro admirador del trabajo de Bob
Rafelson. “Esa era una de las razones principales por las que yo
quise hacer esta película”, asegura el actor. “Bob es también
brillante desde el punto de vista técnico. Me recuerda a
Hitchcock, y, en mi modesta opinión, son los independientes como
Bob los que están salvando la industria del cine. Es casi
imposible ver hoy día una película de estudio en la que el malo
no muera dos veces, o en la que haya una persecución
automovilística que dure eternamente. Las productoras
independientes están haciendo un gran trabajo sacando algunas
películas maravillosas últimamente”.
En cuanto
a Sin Motivo Aparente, Ackland afirma, “Creo que lo que hace a
nuestra película más interesante es que asume ciertos riesgos.
Sin riesgo, no hay gloria. Es una magnífica y acertada
combinación de comedia, drama, terror y tragedia”.
Grace
Zabriskie (la señora Quarre), actriz californiana con más de 70
películas a sus espaldas, quizás más conocida por su papel de
madre de la siniestra novia de George en la célebre serie
televisiva Seinfeld, también se sintió atraída desde un primer
momento por este proyecto. “Nunca he visto una relación en la
pantalla como la que se describe en este guión (refiriéndose al
señor y la señora Quarre)”, sentencia Zabriskie. “Es una extraña
mezcla de ternura y vulgaridad. Creo que es uno de los elementos
más simpáticos de la película y estoy muy contenta de haber
formado parte de ella”.
Una de las
secuencias preferidas de Zabriskie es cuando todos se reúnen
para una especie de almuerzo pseudo-familiar. “Disfruté mucho en
la escena en la que pierdo la razón, cuando anuncio que el
desayuno está servido y Tyrone, unilateralmente, decide
cancelarlo”, recuerda la actriz. “Es un instante fugaz, pero fue
difícil calibrar las dosis de enfado natural y pura locura en mi
reacción emocional”.
En lo
referente al director, Zabriskie también se deshace en elogios
hacia su figura. “Crea un ambiente relajado en el que es muy
grato trabajar”, asegura. “Bob es a su vez extremadamente
accesible, no alguien quien no sabe ni de lo que le estás
hablando cuando preguntas por tu motivación. Él comprende todo
lo que necesitamos, por lo que en ese sentido es un director de
actores”.
Para el
director, el reparto de Sin Motivo Aparente es el punto fuerte
de la película y señala individualmente a cada uno de los
actores: “Samuel L. Jackson aportó dignidad y un toque de
vulnerabilidad a su personaje. Milla es muy guapa y muy
inteligente. Nunca había hecho un tipo de personaje así, y
todavía no ha adquirido los típicos defectos de muchos actores
como la pereza o la obviedad a la hora de enfocar un personaje.
Fue un gran papel para ella. El intelecto natural de Stellan y
sus ganas de experimentar le ayudaron mucho a la hora de arrojar
luz sobre los aspectos más oscuros de su personaje. Joss tiene
una gran voz, una garganta poderosa, y la habilidad para domarla
cuando le conviene. Doug es un actor muy hábil, que comprende
todos los aspectos de la patología de su personaje, incluyendo
su naturaleza solitaria y su faceta ambiciosa. En cuanto a
Grace, su personaje incluía cosas como llevar un arma y ser
extraordinariamente astuta. Ella agranda cualquier papel que se
le asigne mirando en el interior de éste”.
El trabajo
de Rafelson muestra su compromiso a la hora de explicar la
historia de sus personajes, dejando intactas sus ambigüedades y
contradicciones. En el proceso, ha ido forjándose una
filmografía que pocos podrán igualar por su complejidad
intelectual y dramática, o por el visceral placer visual y
emocional que proporciona a los espectadores. Es una prueba de
las duraderas cualidades de su obra el hecho que Rafelson haya
sido objeto constante de retrospectivas en los festivales y
filmotecas más prestigiosos del mundo, y sus films son
analizados por estudiantes de cine deseosos de descubrir los
tesoros que éstos entrañan.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Sin motivo aparente" - Copyright © 2002 Peter
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