|
|
Dirección: Jill
Sprecher.
País: USA.
Año: 2001.
Duración: 94 min.
Interpretación: Matthew
McConaughey (Troy), John Turturro (Walker), Clea
DuVall (Beatrice), Amy Irving (Patricia), Alan
Arkin (Gene), David Connolly (Owen), Barbara
Sukowa (Helen), Tia Texada (Dorrie), Frankie
Faison (Dick Lacey), William Wise (Wade Bowman).
Guión: Karen Sprecher y Jill
Sprecher.
Producción: Beni
Atoori y Gina Resnick.
Música: Alex
Wurman.
Fotografía: Dick Pope.
Montaje: Stephen
Mirrione.
Diseño de producción: Mark
Ricker.
Vestuario: Kasia
Walicka-Maimone.
Estreno en USA: 24 Mayo 2002.
Estreno en España: 30 Abril 2003. |
CRÍTICA
por
Julio Rodríguez Chico
Un guión
sin escribir
Estamos
ante una de esas películas corales, con varias historias que se
van trenzando a medida que avanzamos hasta acabar dibu-jando un
mundo cerrado, y dar al espectador una cosmovisión de la vida,
de la felicidad y de cómo afrontar la existencia. Azar, libertad
y destino se entremezclan para cada uno de los personajes, que
van construyendo la vida que desean, aunque no siempre sale
se-gún tienen previsto.
Un joven ayudante fiscal de futuro prometedor que huye tras
haber atro-pellado mortalmente a una chica con su coche, un
profesor que abandona a su mujer por una colega para buscar
nuevos alicientes, un agente de segu-ros divorciado que humilla
a sus em-pleados huyendo de su fracaso como padre, una joven
laboriosa que busca el sentido de una salvación milagrosa siendo
era niña. Todos buscan a ciegas, y pocos encuentran la an-siada
felicidad; todos luchan por apagar su conciencia, pero ésta y la
vida salen continuamente a flote. El futuro no está escrito,
pero tampoco se puede definir al gusto del consumidor; puede que
exis-ta una segunda oportunidad y que no todo sea irreversible,
pero hay que estar ahí para descubrirla. Estos son los
planteamientos exis-tenciales de los personajes y de la
directora, para quien la vida –como el final abierto de la
película– es algo misterioso y lleno de ambigüedad, aunque nada
suceda sin una causa –como el juego de bolas del profesor de
física– y cada uno recoja lo sembrado.
La vida
está para ser vivida, y para eso es preciso saber hacia dónde
quiere uno dirigirse. Unos buscan salirse de la rutina porque
ésta produce como máximo un contento que sabe a poco, otros
aspiran a que la suerte les traiga el dinero suficiente para
mandar a su jefe a tomar vientos, y otros sólo anhelan escalar
en el trabajo hasta encumbrarse en el éxito. Al final, la vida
se encargará de po-ner a cada uno en su sitio, y hacerles ver
que ahí no estaba la feli-cidad. Cada uno a su manera podrá
descubrir que la felicidad está más bien en descubrir una
sonrisa enfrente, en que alguien le pre-pare unas galletas
cuando llega del trabajo, en tener a alguien con quien compartir
la vida.
La puesta en escena es sobria, y el montaje se sirve de
intertítulos que vienen a sintetizar los vaivenes vitales y las
secuencias que seguirán a con-tinuación. Sin alardes ni
artificios, po-co a poco se va componiendo un mo-saico en que
los caminos de unos y otros se van cruzando hasta redon-dear un
círculo, que no por ello queda resuelto. Las interpretaciones
son más que convincentes y están al servicio de un brillante
guión, muy bien construido, donde lo importante es mostrar al
espectador unos retazos de vida media neoyorkina que le ayuden a
reflexionar sobre la suya propia; ciertamente hay mensaje,
pero no es cerrado ni doctrinario porque la directora se
mantiene en suspenso sobre los comportamientos de cada uno, y
sólo busca la penetración psicológica y moral en unos personajes
que buscan –en algunos casos angustiosamente– la felicidad.
Película
que bien podría haber firmado Kieslowski en cuanto a las ideas,
o Mamet en lo que se refiere a su estructura y guión. En ella se
nos dicen cosas trascendentales, y eso es de agradecer, por-que
además de disfrutar con el buen ensamblaje de cada historia y
pasar un rato entretenido, uno sale del cine con la sensación de
haber mirado a la vida y haber vuelto a descubrir que hay unas
co-sas más importantes que otras.
Calificación:
    
Imágenes de "Vidas contadas" - Copyright © 2001 Overseas
Filmgroup, Stonelock Pictures y Echo Lake. Distribuidora en
España: Vértigo Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Vidas contadas"
Añade "Vidas contadas" a tus películas favoritas
Opina sobre
"Vidas contadas" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Vidas contadas" a un amigo
|