CÓMO SE HIZO "DOS POLICÍAS
REBELDES II"
Notas de producción
© 2003
Columbia TriStar
1. La química adecuada
“No había disfrutado tanto
desde Dos Policías Rebeldes, la original”, dice Martin Lawrence,
que vuelve como el gruñón Marcus Burnett en Dos Policías
Rebeldes II. “Trabajar con Will y Jerry y Michael – es
simplemente genial”.
Pasaron ocho años hasta que
el equipo del productor Jerry Bruckheimer se unió al director
Michael Bay y a las estrellas Martin Lawrence y Will Smith, que
hicieron historia con Columbia Pictures con la película más
rentable y de mayores ingresos de 1995, Dos Policías Rebeldes.
Además de ser una sensacional lanzadera para las carreras de
Bay, Lawrence y Smith, Dos Policías Rebeldes ha seguido siendo
una película muy popular en vídeo, DVD y televisión por cable
durante años. Tras la primera película, los servicios de las
estrellas principales han estado tan solicitados que se llegó a
pensar que la secuela estaría en espera para siempre.
Bruckheimer avala la
persistencia del presidente de Columbia Pictures, Amy Pascal por
conseguir unir finalmente todos los elementos para Dos Policías
Rebeldes II. “Amy pisó el acelerador de verdad aquí”, dice.
“Estuvo preparando tan concienzudamente el proceso de desarrollo
que cuando por fin encontramos el momento en que Martin, Will y
Michael estaban disponibles, nos pusimos inmediatamente a ello”.
Volviendo a 1995, Lawrence y
Smith eran estrellas de primer nivel en televisión con una
experiencia cinematográfica limitada y Bay era uno de los
principales directores comerciales en el país buscando dar el
salto a la gran pantalla. Bruckheimer y su último compañero, Don
Simpson pensaron que Bay era el director idóneo para el nuevo
proyecto, Dos Policías Rebeldes, en el que tenían planeado
emparejar a Martin y a Smith.
“Michael había rodado un
vídeo magnífico para nuestra película Días de Trueno”, dice
Bruckheimer. “Martin estaba muy ocupado con una serie de
televisión de éxito y una gira de conciertos y Will, que ya era
muy querido por ‘El Príncipe de Bel Air’, nos impresionó con su
carisma. Era inteligente y estaba increíblemente decidido a
triunfar. Comprendimos inmediatamente que harían un dúo
formidable, capaces de combinar la acción con humor a raudales.
Michael desarrolló una sorprendente película que cautivó al
público. Durante años nos han estado preguntando cuando
volveríamos a juntarlos. El nivel de expectación ha sido tan
alto que sabíamos que teníamos que elevar las cosas en esta
nueva entrega”.
“Todos llegamos a la mayoría
de edad con Dos Policías Rebeldes”, dice Bay de su debut. “Don y
Jerry me enseñaron mucho y mi sociedad con Jerry ha seguido
evolucionando. También aprendí un montón de Martin y Will”.
“Hubo muchos “comienzos” para
Dos Policías Rebeldes”, dice Smith. “Martin y yo estábamos en lo
más alto de nuestro programa de televisión, pero la idea de dos
tíos negros protagonizando una película de un estudio importante
era un concepto absolutamente revolucionario”.
“Es gracioso porque nunca
hubo competencia entre nosotros”, dice Bruckheimer. “Estabamos
buscando talentos frescos que fueran compatibles en pantalla.
Martin y Will se complementan con sus diferentes estilos de
humor. Lo que tienen en común es la ambición y la energía así
como el genuino deseo de agradar al público sea como sea. Sus
contribuciones en ambas películas son inestimables”.
“Improvisamos mucho en la
primera película”, dice Bay. “No teníamos demasiado guión con
que empezar y el presupuesto era tan bajo que no teníamos mucho
tiempo para ensayar. Pero esta vez pasamos mucho tiempo
ensayando y aportando nuevas ideas antes de empezar a rodar”.
Al principio de Dos Policías
Rebeldes II, Marcus Burnett (Lawrence) está ocupado con las
presiones normales de la vida familiar: sus hijos adolescentes,
una hipoteca y otras preocupaciones por su propio futuro
fomentadas por su compañero temerario y burlón de toda la vida,
Mike Lowrey (Smith) que parece que nunca va a crecer ni
asentarse.
“Marcus no es feliz en el
trabajo”, dice Lawrence. “Debería estar haciendo algo más
tranquilo. No es que no tenga el respeto o incluso el cariño de
su compañero, pero quiere que Mike entienda que cuando un hombre
madura quiere relajarse a disfrutar los frutos de su trabajo.
Marcus quiere pasar más tiempo con su familia y quiere ser el
marido y el padre que ellos merecen, pero Mike siempre lo mete
en situaciones peligrosas, y eso le hace enfadar. Y entonces se
da cuenta de que la ira es completamente destructiva para su
vida. Es un círculo vicioso, así que Marcus considera pedir
ayuda profesional para superarlo”.
“La nueva historia empieza
ocho años después”, dice Smith. “Tanto la carrera de Marcus como
la de Mike han avanzado, nuestras vidas han avanzado también,
sólo que mi personaje todavía es un playboy. Marcus está cansado
de tantas carreras, tantos saltos y tantos disparos mientras que
Mike todavía disfruta, aferrado a los 20 años, con las fiestas,
las mujeres, las armas y las peleas. Como resultado, los dos se
están distanciando cada vez más”.
Cuando el Capitán Howard (Joe
Pantoliano) también adopta la nueva filosofía de vida de Marcus,
los problemas crecen. “Tanto el capitán como Marcus van a esa
terapia”, dice Smith. “Intentan estar centrados y sosegados lo
que es chocante para Mike porque su comportamiento parece fuera
de toda norma”.
La situación empeora aun más
si cabe cuando entra en escena la hermana pequeña de Marcus, Syd
(Gabrielle Union). “Marcus es sobreprotector con Syd”, explica
Lawrence, “especialmente cuando se acerca a Mike. Cuando
descubre que Mike y su hermana han quedado en varias ocasiones y
los ve juntos, le resulta muy difícil de digerir porque sabe
como es Mike”.
Marcus no sólo descubre que
su hermana ha estado saliendo con Mike a sus espaldas sino que
también se entera de que trabaja como operativo infiltrado de la
D.E.A., lo que no hace más que aumentar su preocupación por
ella. “Se entera de todo esto durante una gran pelea y una
persecución”, dice Lawrence. “Aunque es un momento serio se
vuelve cómico. Una de las mejores cosas de las dos películas de
Dos Policías Rebeldes es que la comedia aparece cuando menos te
la esperas”.
“En ocasiones es difícil
saber lo que hace a algo divertido”, ríe Bay. “Con Martin y Will
sólo es cuestión de tiempo. La comedia emerge de su forma de
hablar, su cadencia y si cortas la escena incorrectamente, de
repente desaparece la gracia. Todo viene de la forma en que
interactúan el uno con el otro, la forma en que desarrollan la
broma. Y, especialmente con Martin, gran parte de su genio
cómico proviene de esas increíbles expresiones faciales”.
Durante el rodaje, Bay y sus
actores se juntaban a menudo los domingos libres para trabajar
en el tempo y en los bloques. Bay grababa las sesiones y luego
transcribía cualquier nueva improvisación al guión. Al día
siguiente lo distribuía entre el reparto. Las improvisaciones,
dice, aportaron comedia en momentos que se suponía que no debía
haberla y ayudó a sacar nuevos matices a los personajes.
“En la primera Dos Policías
Rebeldes, intenté contar una clásica historia de dos compañeros
policías insuflándole un toque fresco y un nuevo estilo y
utilizando la increíble química entre Martin y Will. Pero al
final, fue simplemente esa química la que elevó la película a
nuevas cotas”.
Bruckheimer ha aprendido de
las incontables películas que ha producido que “cuando juntas a
dos actores con talento, ambos se superan a sí mismos. Y si
tienes suerte y se caen bien y se respetan, como en el caso de
Will y Martin, se crea una gran camaradería. Era alucinante
verlos ensayar. Constantemente aportaban ideas el uno para el
otro. No había egoísmo entre ellos”.
En Dos Policías Rebeldes II,
Bay buscaba un tono diferente al de la primera parte. “La
primera película era más fantástica”, dice Bay. “Traté que ésta
fuera un poco más al límite y más realista. De la misma manera
que rodeé a Sean Connery y a Nicolas Cage con auténticos Navy
S.E.A.L.s, rodeé a Will y a Martin con auténticos policías, lo
que supone una gran diferencia”.
La mayor parte del equipo
táctico de narcóticos que aparece en la película está compuesto
de miembros reales de la Miami-Dade Police Force. Los oficiales,
así como sus socios infiltrados (que no podían ser rodados por
razones obvias), también ayudaron en los ensayos de los actores.
Harry Humphries, al que Bruckheimer y Bay conocieron cuando
rodaban La Roca, trabajaron como consejeros de supervisión
técnica en Dos Policías Rebeldes II, mientras que el teniente
William Erfurth, un ex–oficial de la unidad de narcóticos de
Miami, resultó un elemento importantísimo tanto para los
guionistas como para los actores, asistiendo a cada faceta de la
producción. Erfurth no sólo contribuyó con su experiencia en
términos de diálogo y procedimientos, sino que también
coordinaba los calendarios de sus mejores hombres del equipo de
narcóticos para que los cineastas pudieran utilizar oficiales
reales como parte del equipo altamente cualificado de Marcus y
Will.
“Bill Erfurth tiene una gran
reputación dentro del cuerpo de policía de Miami y más allá”,
dice Bruckheimer. “Al investigar, nos encontramos con que los
arrestos y las condenas se elevaron notablemente durante su
mandato. Él y Harry Humphries se aseguraron que fuéramos todo lo
realistas posibles cuando empezamos a utilizar los equipos
S.W.A.T y de narcóticos. Si nos salíamos de madre nos devolvían
al corral. Así que cada vez que se vea a alguien de uniforme en
esta película, hay muchas posibilidades de que sea un oficial
auténtico de un departamento de la ciudad o del condado”.
Durante la pre-producción, el
arte y la vida convergieron. Pertrechados con chalecos
antibalas, Bruckheimer y Bay pasaron una tarde patrullando con
el teniente Erfurth. Cuando estaba en uno de los programas del
departamento de policía, Bay ayudó de verdad en el arresto de un
delincuente señalando a un, en apariencia, inofensivo pasajero
que se ajustaba a la descripción de un hombre que la policía
estaba tratando de localizar. Ahora lo llaman ‘Capitán Bay’.
Humphries y Erfurth
concibieron en común un breve pero intenso programa para
Lawrence, Smith y el resto de las estrellas, Yul Vázquez, Jason
Manuel Olazábal y Gabrielle Union. Lawrence y Smith pasaron el
primer día con un selecto grupo de especialistas en armas que
ayudaron al dúo a sostener correctamente sus pistolas en la
primera película. “Martin y Will lo cogieron con muchas ganas”,
ríe Erfurth. “Eran grandes deportistas. Esta vez nos aseguramos
que supieran manejar bien las armas. Es simplemente una cuestión
táctica de memoria muscular: coger el arma, sostenerla, estar
cómodo con el pulgar flexionado y con la propia pistola, como la
sientes en la mano. Les enseñamos técnicas de recarga y como
introducir correctamente el cargador en la recámara. Al final se
convierte en rutina por la memoria muscular. Es sólo cuestión de
repetir y repetir para que estuvieran cómodos con el arma y no
tuvieran miedo de ellas. Lo que aprendes en el entrenamiento
debe surgir inconscientemente cuando te encuentras en una
situación peligrosa. Ni siquiera tienes que pensar porque todo
surge automáticamente mediante la memoria muscular”.
Varios miembros del equipo de
narcóticos y del S.W.A.T. pasaron tiempo con ellos enseñándoles
a manejar varias armas, practicando tácticas, entradas y
manejando vehículos de asalto en sesiones mensuales e incluso
bisemanales para que estuvieran completamente cómodos con el
trabajo. Entrenar es la clave. Siguiendo esta filosofía los
actores seleccionaron el arma que les pareció más fácil de
manejar. Los dos actores usaron el mismo arma tanto en el
entrenamiento como durante el rodaje.
El veterano actor, Joe
Pantoliano, que recientemente interpretó a Ralphie en “Los
Soprano”, repitió papel como Capitán Howard. Hablando de la
progresión de su personaje desde la primera película, Pantoliano
dice, “el Capitán Howard trata desesperadamente de cambiar su
metodología. Se ha pasado al lado dulce y tranquilo de la vida y
anima a Marcus a hacer lo mismo. Particularmente me divierte
mucho lo bien que se lo pasaron los guionistas al parodiar esta
tendencia actual hacia la ‘auto-actualización’”.
También alaba el trabajo del
director y del productor. “Realmente querían hacer una película
mucho mejor esta vez”, dice Pantoliano. “Estaban muy abiertos a
colaborar y me dejaron añadir ideas como la sensibilidad
budista, quitándome los zapatos, llevando cristales y
encendiendo incienso para dar a la metamorfosis del Capitán
Howard una vida física. Pensé que podía resultar interesante. Y
accedieron”.
Unión interpreta a la bella
agente de la D.E.A., Syd Burnett. Cuando se estrenó la primera
película de Dos Policías Rebeldes estaba en la universidad.
“Pensé que la toma en que Will corría calle abajo con la camisa
abierta, a pecho descubierto, era muy... bonita”, dice guiñando
un ojo. “Era la primera vez que la gente lo veía como un sex
symbol”. Smith también recuerda el efecto que tuvo esa escena.
“La primera vez que vi que las mujeres reaccionaban así conmigo,
fue en el cine escuchando al público y estaba alucinado cuando
oí decir a una chica, ‘¡Um hmm, cariño – Vamos, Will – Vamos,
corre!’ Me llamó mucho la atención porque yo siempre había sido
el payaso, el comediante. Michael Bay me hizo sexy”, ríe.
Cuando Syd y Mike empiezan a
quedar, desarrollan más que una relación casual. Mike se da
cuenta que no puede tontear con esta chica en particular y quizá
esté finalmente preparado para asentarse. “Marcus piensa que Syd
trabaja detrás de una mesa en la oficina de la D.A., y que
simplemente está de vacaciones en Miami”, explica Union. “Pero
como agente infiltrada de la D.E.A., ha descubierto el anillo de
los contrabandistas de éxtasis. Ella trata de ganarse los
galones pero se lo toma demasiado a pecho”. “Me encantó esa
energía tan directa de Gabrielle”, dice Bay. “Se puede decir que
es muy educada, muy inteligente y es muy creíble como agente de
la D.E.A.”.
Como en la vida real, las
jurisdicciones de las distintas agencias de la ley chocan unas
con otras durante una investigación criminal. Parte de la culpa
es que no coordinan o no quieren coordinar sus actuaciones,
según Bruckheimer. “A veces ese choque pasa desapercibido, que
es lo que ocurre con Syd, que lleva trabajando en una
investigación fuera de Nueva York bastante tiempo. Entonces,
entra en un anillo de la droga de Miami más o menos cuando Mike
y Marcus comienzan a vigilar a este grupo de criminales. Tras
este choque se producen circunstancias inesperadas y bastante
erráticas”.
El productor asociado Don
Ferrarone, (ex inspector jefe de los U.S. Marshal y jefe de
sección de la D.E.A. encargado de vigilar la frontera entre
Estados Unidos y México), aportó información sobre sus largas
investigaciones sobre varios cárteles que utilizan el área de
Miami como zona de operaciones de importación y exportación. A
pesar de los denodados esfuerzos para contener este tráfico de
drogas por parte tanto de las autoridades locales como de las
agencias del gobierno federal, éste sigue siendo un gran
problema en todas las grandes ciudades de Estados Unidos. Aunque
Dos Policías Rebeldes II es ficción, muchas de las
circunstancias que se cuentan en el guión, incluso los momentos
más graciosos, están inspirados en la realidad.
En Dos Policías Rebeldes II,
Tapia, interpretado por Jordi Mollà, dirige el cártel de la
costa este. Hasta que Mollà apareció junto a Johnny Depp en la
potente y controvertida Blow, poca gente conocía su trabajo
fuera de España y de Europa. Es un actor de gran talento con un
amplio rango de papeles a sus espaldas y está considerado la
estrella masculina más popular de España. “Jordi tenía un
personaje muy interesante en Blow”, dice Bay. “Tiene esa
exuberancia juvenil y una personalidad arrolladora. Puedes
sentir la calidad de su interpretación. Es un actor camaleónico,
con mucho talento y muy tranquilo”.
“Tres días antes de empezar a
rodar Michael mencionó la idea de que yo hablase con acento
cubano”, recuerda Mollà. “Pensaba que sería más divertido porque
no estoy familiarizado con ese acento. Me resistí al principio
pero después de pensarlo bien decidí intentarlo. Llamé a Yul
Vázquez (el actor cubano que interpreta al detective Reyes) y le
pedí ayuda. Lo grabamos leyendo mis líneas en inglés y en
español, y todo parecía marchar bien. Hicimos el personaje en
dos días más o menos”, dice.
Aparte del acento,
rápidamente se percató de que “los cubanos gesticulan mucho al
hablar, así que mis manos se movían mucho más, mi voz cambió,
todo cambió un poco. Le pedí a Yul que me enseñara algunos
tacos, pequeñas frases que se usan cuando uno se enfada, aunque
siempre teniendo en mente como el público debía entender lo que
estaba diciendo. Empecé a disfrutar de la experiencia más y más.
Michael tenía razón. El acento cubano realmente lo cambió todo”.
Mollà era consciente de los
estereotipos obvios sobre los magnates de la droga pero pensaba
que esto sería muy bueno para el tono cómico de la película, así
que aprovechaba cualquier oportunidad para desarrollar el humor
en su personaje. “La película es una comedia natural”, dice
Mollà. “Así que aunque yo sea el malo, el chico serio, también
puedo divertirme con él”.
También utilizó el escenario
de fondo de Tapia para añadir dimensión a su papel. “Aunque
Tapia ha construido su imperio con mansiones, aviones privados,
coches caros y mujeres bonitas, lo más importante para él es su
familia”, añade Mollà. “No hay ninguna prioridad mayor que su
hija y su madre. Eso es muy latino. Aunque es increíblemente
peligroso y poderoso, al final, sólo es un hombre de familia que
teme cada día por su vida. Sospecha de todo el mundo”.
Por la misma razón, Tapia no
puede evitar flirtear con el peligro, continúa Mollà. “Aprecia a
Syd, que se ha infiltrado en su organización, porque le gusta la
gente que asume riesgos. Incluso la ofrece trabajo. Es una
relación extraña. Es como si disfrutase jugando con el peligro”.
Tapia tiene un socio que
rápidamente se convierte en su principal competidor y pronto
trata de inmiscuirse en sus negocios. Peter Stormare, que
previamente ha aparecido en producciones de Bruckheimer como
Armagedón y 9 Días, interpreta al mafioso ruso, Alexei.
“No podíamos encontrar la
parte para Peter, pero Michael y yo le prometimos que le
daríamos una”, bromea Bruckheimer. “Eso es lo que hace que
trabajar con Michael sea tan maravilloso. Encontrará un actor
como Peter, que crea que tiene talento de verdad, y lo
convencerá de aceptar un papel de tres líneas, a lo mejor, y
cuando los dos empiecen a trabajarlo, de repente el pequeño
papel se convierte en un personaje importante en la película.
Peter no aparece en muchas escenas, pero su personaje y su
interpretación son memorables”.
Stormare aceptó el papel
porque ya tenía mucha experiencia trabajando con Bay en
Armagedón. “No quería interpretar al ruso como son representados
normalmente”, afirma Stormare. “Fue increíble interpretar a Lev
en Armageddon porque salva a los estadounidenses, lo que es
algo... ¿poco habitual? Todavía recibo más de 1.000 cartas de
fans al año sobre ese papel específico. Así que, aporté a la
venganza que Alexei prepara contra Tapia un toque del salvaje
Oeste”, dice Stormare. “En Miami aún hay mucho de eso. Fue
fantástico interpretar un personaje que da sabor a la bebida,
como el combinado de lima”.
Jason Manuel Olazábal
(Detective Vargas) y Yul Vázquez (Detective Reyes) son dos caras
nuevas en la segunda aventura de Dos Policías Rebeldes. Como
miembros del equipo de narcóticos, Vargas y Reyes compiten
constantemente con Burnett y Lowrey. “Contraté a estos dos
grandes chicos para que fueran el contraste de Marcus y Mike”,
dice Bay. “Muchas veces los actores intentan pasar por encima de
Will y Martin para ser graciosos y eso no funciona. Incluso en
la audición creen que tienen que ser graciosos, pero ese no es
su trabajo. Yul y Jason comprendieron lo que quería de ellos.
Quería rodear a Will y a Martin de personajes serios y que el
humor surgiera de sus peculiares personalidades”.
“En la película nosotros
estamos frustrados con Marcus y Mike”, explica Olazábal. “Aunque
estemos en el mismo equipo, somos muy competitivos y siempre
tratamos de dejarnos fuera unos a otros. Cuanto más nos
fastidiamos más nos gusta”.
“Es una relación amor-odio”,
añade Vázquez. “Reyes y Vargas descienden de cubanos. Si alguien
dice algo malo de los cubanos, se pasa de la raya con mi
personaje. En cuanto el director dice ‘¡Corten!’ Se puede oír
como se ríe toda la plantilla. Es una respuesta instantánea, así
que sabíamos inmediatamente si había sido divertido”.
Uno de los personajes más
prominentes de Dos Policías Rebeldes II es la propia Miami o,
para hablar con más propiedad, las numerosas regiones de Florida
del sur que comprende Miami, incluida Miami Beach, Coral Gables
y Coconut Grove por no mencionar ciudades más al norte como Ft.
Lauderdale, Hallandale y Hollywood.
“Miami es un puerto
internacional”, dice Bruckheimer cuya serie de televisión más
laureada, “C.S.I.: Miami” se rodó en la ciudad. Nuestros
contactos en varias agencias de la ley nos dicen que entra
muchísimo dinero en el área de Florida del Sur, más por vía del
contrabando ilegal que por los negocios de la zona. No creo que
la estadística signifique un indicio sobre la gente o el
gobierno local. Es sólo que las fuerzas de la ley tratan
desesperadamente de detener el tráfico ilegal en la comunidad”.
2.
La
producción >>
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de cómo se hizo "Dos policías rebeldes II" - Copyright © 2003
Columbia Pictures y Don Simpson/Jerry Bruckheimer Films.
Distribuida en España por Columbia TriStar Films. Todos los derechos
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