CRÍTICA
por Joaquín
R. Fernández
Puntuación:
6
Banda Sonora Original: ***
No es
normal que, una vez pasados casi dos años desde
su estreno estadounidense, una película acabe
llegando finalmente con tanto retraso a las
pantallas españolas. Lo lógico es que,
transcurrido ese tiempo, hubiera aparecido
directamente en las estanterías de nuestros
videoclubs. Por suerte, el insospechado éxito de
Tigre y
Dragón, la última película del taiwanés
Ang Lee, ha hecho que Cabalga con
el Diablo pueda ser vista por los espectadores
españoles en una pantalla grande, donde de
verdad se disfruta el cine. La razón de tan
inmerecido abandono no tiene nada que ver con la
calidad de la película; el filme recaudó unos
pírricos 600.000 dólares en Estados Unidos,
motivo suficiente como para no esforzarse mucho
en exportar el producto al resto del mundo y
darle algún tipo de publicidad.
El caso es
que Cabalga con el Diablo es una película
curiosa; en ningún momento se puede decir que
nos encontremos ante una producción que
permanecerá imborrable en nuestra memoria, pero
al menos la decencia es incontestable y el
esfuerzo del realizador por hacer realidad una
historia en la que cree, admirable. No obstante,
me incomoda la irregularidad de la trama,
que deambula de un lado para otro, confundiendo
al espectador y generando durante el visionado de
la película unos detestables altibajos.
Así, tan
pronto todo es espectacular (los sudistas
ensañándose con sus enemigos del norte) como
intimista (la parte final, cuando Jake y Holt se
recuperan de sus heridas), siendo mucho más
interesante la historia en este último momento,
a pesar de que uno tiene la sensación de
que está viendo un simple y bonito telefilme.
Por otra parte, mientras que la evolución de los
personajes está bastante lograda en los cuarenta
minutos finales (el carácter despiadado de Jake
se va mitigando a lo largo de este tiempo), no
ocurre lo mismo al inicio de la cinta: el
director omite mostrarnos, con un vulgar «Un
Año Después», cómo Jake y Jack se adentran en
el mundo de violencia en el que viven. Tampoco
hay mucha profundidad en aspectos tan
interesantes como el de la situación de los
negros por esa época o, peor aún, el instante
en el que Jake y los suyos invaden una ciudad
enemiga, momento que el realizador podría haber
utilizado para marcar nítidamente el profundo
cambio que luego se produce en el muchacho.
En todo
caso, Cabalga con el Diablo se deja ver, y aunque
tiene momentos aburridos durante su primera hora,
la calidad de la realización de Ang Lee
(sólo en las secuencias de masas y en aquéllas
en las que los personajes desenmascaran sus
sentimientos) y el buen hacer de los
actores (todos ellos correctos, aunque Tobey
Maguire no tiene el carisma necesario como
para llevar el peso de la película), merecen
abrirse paso frente a la discreción de algunos
de sus elementos.
La música
de Mychael Danna, que
combina la orquesta (espectacular y eficaz en los
momentos de acción) con la típica música de la
América del Sur, aporta momentos destacables y
ayuda a realzar algunas de las escenas cumbre de
la película (la huida de la cabaña o el ataque
al pueblo enemigo, por ejemplo).
<
Página
principal de Cabalga con el diablo
Imágenes
de Cabalga con el Diablo - Copyright © 1999 Good
Machine International Inc. Todos los derechos
reservados.
|