CRÍTICA
por Mateo
Sancho Cardiel
Aunque
"Memento" es uno de los productos más
estimulantes que uno puede encontrar en la
cartelera española, uno no puede dejar de pensar
mientras la ve que, en unas manos más
habilidosas, podría haberse conseguido una de la
películas más brillantes del género negro.
Elementos no le faltan, pero sí una batuta que
supiera aunarlos hasta formar un conjunto
ecléctico y sobresaliente.
La
propuesta es arriesgada: contar una historia a
base de rocambolescas piezas que nos componen un
relato contado al revés, como nos puede resumir
la primera y sugestiva escena. Varios
puntos inconexos como una llamada telefónica, un
asesinato y un hombre que sufre una pérdida de
la memoria reciente, forman este cóctel en el
que nada es lo que parece. Desde el
primer instante, "Memento" nos atrapa
en su diabólico juego de engaños y ambiciones
cruzadas. Tanto es así que la película a veces
es demasiado exigente con la atención y la
inteligencia del espectador y llega a apabullarle
y aturdirle. Sin embargo, la construcción de los
hechos es matemáticamente perfecta, ningún
aspecto queda sin aclarar finalmente.
Acorde
con la complejidad de la trama, el estilo visual
es impecable. Combinando el color y el
blanco y negro y con cierta influencia del
videoclip, su director, Christopher
Nolan, nos sumerge en el retorcido
laberinto que es la mente del Leonard, el
protagonista. Para este personaje resulta
reconfortante recuperar a un Guy Pierce del que no
sabíamos nada desde "L.A.
Confiential" y que regresa como absoluto
protagonista, mientras tanto Kevin
Spacey y Russell Crowe, sus
compañeros en la cinta de Curtis
Hanson, ya son dos rutilantes y
multipremiadas estrellas. Junto a Crowe, tenemos
a la enigmática Carrie-Anne Moss,
desprendida de esa magia que la acompañaba en "Matrix", y Joe
Pantoliano en un simpático y no menos ambiguo
personaje.
Pero hay
algo que falla en esta película. Por un lado, el
director y guionista explota demasiado el
recurso de la memoria perdida hasta
hacer el desarrollo algo repetitivo e incluso a
ratos tramposo, que no previsible. Y por otro
lado, si las piezas acaban encajando a la
perfección, el desenlace no está a la altura de
las circunstancias, pues nos ofrece una solución
facilona e inverosímil que le quita toda la
filosofía a los personajes. La intencionada
reinterpretación de cada pasaje al estilo de "El sexto
sentido" desvirtúa toda la
interesante composición -sobre todo de los
personajes- que se ha realizado con anterioridad.
La faceta de parábola del mito de Aquiles, esta
vez con el punto débil en la memoria, de
desvanece y queda en un amasijo de ideas que no
conviene destapar, pero que quien haya visto la
película ya sabrá a lo que me estoy refiriendo.
Sin
embargo, hay que decir a favor de
"Memento" que a pesar de este su gran
fallo, sigue siendo un producto original, que
realmente aporta algo a la manida industria
norteamericana. Realizada con corrección e
interpretada con naturalidad, es, en definitiva,
una apuesta ganada a medias por sus creadores,
pero a destacar de entre la avalancha de
thrillers al uso que se nos acumulan en la
cartelera. Una obra muy eficaz que va
camino de convertirse en una película de culto.
Imágenes
de Memento - Copyright © 2000 Team Todd, I
Remember Productions y Newmarket Capital Group.
Todos los derechos reservados.
< Página principal de Memento
|