CÓMO SE HIZO "LOVE
ACTUALLY"
Notas de producción
© 2003
UIP
La producción
Es una suerte para los
aficionados a la comedia que Richard Curtis no sea un buen
actor. El guionista de series de TV como “Blackadder” y “Mr.
Bean” y de películas tan populares como Cuatro bodas y un
funeral, Notting Hill y El diario de Bridget Jones, que debuta
como realizador con esta comedia coral que enhebra varias
historias románticas, decidió abandonar su vocación inicial de
periodista cuando entró a estudiar en Oxford y quiso probar
suerte con la interpretación.
Así fue como empezó a
escribir sketches cómicos: “Resultó que era un actor mediocre,
sin ningún talento, y la única forma de que me aceptaran en un
escenario era escribirme yo mismo las piezas para
interpretarlas”.
En esta etapa de actor cómico
conoció a Rowan Atkinson, para el que empezó a escribir también.
Su asociación continuó después de que ambos terminaran sus
estudios en Oxford y dieran sus primeros pasos en el “show
business”. Crearon primero “Not the Nine O’Clock News” (el
primer trabajo de Curtis como guionista de televisión), un
programa cómico que duró cuatro temporadas, y luego la popular
serie “Blackadder”, que duró otras cuatro temporadas.
Entonces Curtis decidió
tomarse su carrera “un poco más en serio. Decidí escribir una
película como las que a mí me gustan: una pequeña película
íntima con un tema amoroso”. Su primer guión se convirtió en Un
tipo de altura, la historia de un actor americano que se busca
la vida en el teatro inglés, harto de ir de segundón de un
cómico que interpretaba Atkinson. La pelicula supuso el debut de
Emma Thompson y la produjo Tim Bevan, que dice de Curtis:
“Richard sabe crear mejor que nadie esos momentos que mezclan lo
divertido y lo embarazoso. Su cine se nutre de todo lo que
aprendió en esos años de escribir sketches cómicos y series de
humor televisivo. Tiene un sutil toque propio que combina el
humor y la emoción sin que ninguno de los dos elementos
predomine demasiado sobre el otro”.
Curtis añade: “He escrito
muchas historias de amor. Si se fija uno, la vida está llena de
amor y de cariño, pero las obras de arte suelen preferir pintar
el lado oscuro de la humanidad. Si me fijo en el mundo a mi
alrededor, lo que veo es muchas cosas hermosas y mucha gente de
buen corazón”.
Tras seguir colaborando con
Atkinson en la mítica serie de Mr. Bean, Curtis escribió otra
pequeña película con un tema amoroso, sobre un grupo de amigos
que se encuentran repetidamente en una serie de ceremonias
públicas. Le mandó una copia del guión al productor Duncan
Kenworthy, que recuerda: “Richard me dio a leer una copia de
Cuatro bodas y un funeral. Le dije que era lo mejor que había
escrito nunca. También le dije que no podía producirla porque
entonces trabajaba para la Henson Company, pero que me
encantaría ayudarle en el proyecto”.
Kenworth acabó pidiendo un
permiso y se convirtió en productor de la película, siendo sus
productores ejecutivos los presidentes de Working Title, Tim
Bevan y Eric Fellner. Cuatro bodas recaudó 250 millones de
dólares y fue nominada para el Oscar a la mejor película y al
mejor guión. Dice Fellner: “Parece un cliché decir de una
película que es de las que te hacen “sentir bien”. Pero eso fue
lo que pasó con Cuatro bodas y un funeral: era una peliculita
inglesa que empezó a tener cada vez más éxito y al final se
convirtió en un enorme suceso que puso de moda la comedia
romántica de las que te hacen sentir bien”.
Tras el éxito de Cuatro bodas
la jerga del cine se enriqueció con una categoría nueva, las
“comedias de Richard Curtis”. Dice Kenworthy: “En una comedia lo
más difícil de hacer es algo que Richard consigue sin esfuerzo
aparente: hacer que te rías y te emociones al mismo tiempo. Su
humor no se basa en el ridículo. Esa cualidad hace que la gente
no se de cuenta de lo crudos que son algunos de sus chistes. Las
primeras siete palabras de Cuatro bodas eran un mismo taco
repetido siete veces. Ese tipo de crudeza era bastante radical
para una comedia romántica pero seguía siendo una película que
uno podía ir a ver con su abuela”.
La idea original de LOVE
ACTUALLY surgió mientras el grupo preparaba una película
(escrita por Richard, producida por Duncan y cuyos productores
ejecutivos eran Tim, Eric y Richard) sobre el amor y la fama
titulada Notting Hill. Dice Kenworthy: “Richard dijo que tenía
una idea para una película coral, que hablara de la vida de
muchas personas a la vez. Le había prometido a su familia que
harían algo especial en el año 2000 y se fue con todos a pasar
seis meses en Bali: su idea de algo especial es no trabajar.
Pero mientras paseaba por la playa para ejercitar su espalda
lesionada, estaba urdiendo ideas para la película”.
Curtis comenta: “LOVE
ACTUALLY es un capricho mío. He quitado las escenas de relleno y
he hecho que el argumento vaya directamente de la A a la F. Es
como ver un montaje de los puntos álgidos de diversas historias,
pero todos juntos se combinan en una especie de historia global.
Hay muchos ingredientes distintos pero forman un solo sabor. No
recuerdo cómo empezó el proyecto. Creo que pensé que cada
película que hago me lleva mucho tiempo –unos tres años- y que
me iba a pasar la vida escribiendo comedias románticas. Así que
se me ocurrió escribir nueve o diez a la vez. Me tomé unas
largas vacaciones con la familia y cada día, durante mi paseo,
me puse la meta de inventar una historia. Me inspiré en el mundo
que conozco, en pequeños incidentes de mi pasado y de las vidas
de mis conocidos. Y poco a poco el argumento de LOVE ACTUALLY se
fue quedando formado”.
Tim Bevan observa: “La
compañía Working Title ha triunfado gracias a las relaciones que
hemos ido creando y manteniendo con la gente; es algo de lo que
nos sentimos orgullosos. Empezamos trabajando con Richard desde
el principio y hemos continuado hasta ahora: es una situación de
lo más satisfactoria. LOVE ACTUALLY es el resultado natural de
ese proceso, tanto para Richard como para nosotros”.
Durante el proceso de
preparación de la película surgió la idea de que la dirigiera el
propio Curtis. Dice Kenworth: “No me sorprende que un guionista
quiera dirigir su propia historia. Es muy duro para un escritor
entregar su guión a un director para que éste lo interprete a su
manera. Por eso considero que mi trabajo como productor es
convertirme en el guardián del guión, asegurarme de que todos
los que participan vean la película de la misma forma e
interpreten igualmente la historia porque en general el escritor
no está presente en el proceso”.
Excepto en las películas de
Curtis: “Soy un escritor atípico en el sentido de que siempre se
me ha permitido estar en el plató durante cada minuto del rodaje
de todas mis películas. Otros directores han encontrado difícil
trabajar conmigo. Decidí, en este caso, que el director que iba
a tener que lidiar conmigo como guionista entrometido iba a
ser... yo mismo”.
La amplia experiencia
conjunta de Curtis, Kenworthy y Bevan y Fellner resultó
especialmente útil cuando llegó el momento de reunir el
amplísimo reparto de la película. Algunos de ellos son viejos
cómplices del equipo (como Grant y Thompson, entre otros) pero
hay muchos nombres nuevos también. Curtis había pensado en
algunos actores concretos pero todos ellos debieron someterse a
una audición.
Dice Kenworthy: “Una cosa que
Richard y yo aprendimos de Mike Newell con Cuatro bodas es que
hay que hacer muchas pruebas y hay que seguir buscando hasta el
último minuto, hasta encontrar la combinación de actores
perfecta. Y en el caso de LOVE ACTUALLY, que tiene un reparto
tan grande, esto era mucho más necesario”.
Curtis añade: “Hacer este
reparto ha sido muy divertido porque usualmente no hay
suficientes papeles: si tienes a este actor, no puedes tener a
este otro, y cosas así. Pero LOVE ACTUALLY tiene una veintena de
papeles protagonistas y todas las historias son importantes. Así
que reunir el reparto fue una delicia”.
El primer ministro y la
secretaria
Curtis concibió la idea de
escribir una historia con un primer ministro hace más de veinte
años, durante la administración del conservador Edward Heath
(1970-74). Le divertía imaginar a un primer ministro que se
enamoraba de alguien inadecuado, como por ejemplo una chica
rubia de 22 años. A Curtis le interesaba el lado humano del
político, “verle como un tipo normal. ¿Por qué no puede sentir
el vértigo del amor el hombre responsable de la salud, la
educación y el transporte? Quería contrastar la seriedad de su
trabajo con la pasión ciega del amor”.
Curtis pensó que Hugh Grant
disfrutaría con el papel, “dado que hasta ahora ha hecho de
incompetente en todas mis películas”. El protagonista de Cuatro
bodas y Notting Hill admite que a primera vista no se vio en el
papel que le hizo famoso en la primera de ellas: “Lei el guión y
pensé que no podría hacerlo, no podía “oir” la voz del
personaje. Luego durante los ensayos escuché hablar a Richard y
me di cuenta de que esa voz era la suya, una curiosa combinación
de chulería londinense y de una actitud positiva ante las cosas.
La comedia juega un gran papel en el éxito de todo lo que
escribe Richard, pero también es muy importante la rara cualidad
que tiene de amar y disfrutar la vida. En esta película
despliega a fondo esa cualidad y no le importa exhibir su
optimismo ante todo el mundo. Y creo que eso le gusta a la
gente. Si se para uno a pensarlo un momento, es una actitud tan
buena ante el mundo como la del vaso medio vacío”.
Grant aceptó encantado tanto
el papel del primer ministro como el hecho de participar en una
película “con un reparto de miles de actores. De hecho, no
conozco a ningún actor que no trabaje en esta película...”
Para el papel del objeto de
deseo del ministro se eligió a Martine McCutcheon, una “gran
heroína televisiva” según Curtis, gracias a su trabajo en el
drama “East Enders”. Dice la actriz: “Esta es una película sobre
diferentes clases de amor, con sus distintos retos y
tentaciones. La idea es que el amor está en todas partes, lo que
es una noción romántica pero también realista. El guión es muy
real. Describe momentos en los que el amor te hace sentir
embarazo y otros en los que todo te da igual. Richard consigue
hacerte reir cuando estabas a punto de echarte a llorar, creo
que ese es su sello personal”.
El viudo y su hijastro de 11 años
La historia de un viudo,
Daniel, y su hijastro huérfano, Sam, desafía la noción de que
las historias de amor tratan exclusivamente del amor romántico.
Curtis quería contar una historia que no hablase de “dos
personas que se enamoran por primera vez, sino del proceso del
amor. Me inspiré en mi nueva condición de padre para contar la
relación entre Daniel y Sam, dos tipos que empiezan muy
separados el uno del otro y que acaban muy unidos”.
Para Liam Neeson, el papel de
Daniel le permitió tantear un personaje más ligero de los que
suele hacer: “Siempre he admirado lo que escribe Richard y me
encantó que me llamara para esta película. El papel de Daniel
tiene cierta gravedad, cosa que me atrae, pero también me daba
la oportunidad de desplegar cierta ligereza, incluso de hacer un
poco el tonto, cosa que me encantó. Richard ha captado muy bien
esa cosa tan humana de estar muy triste en determinado momento y
poder de repente sonreir y ser “feliz”. De cosas así está hecha
la vida”.
Al morir su madre, Sam se
encierra en su cuarto y Daniel se siente culpable por no poder
animarle pero acaba descubriendo que no es la pena sino el amor
(o más bien la pena del amor) lo que tiene deprimido a su
hijastro. Interpreta el papel el joven actor Thomas Sangster,
que hace aquí su sexto trabajo desde que empezó en el oficio
hace un par de años. Sangster disfrutó con el rodaje,
especialmente cuando debió aprender a tocar la batería: le
enseñó su padre en la vida real, que es músico.
El escritor y el ama de llaves
Colin Firth interpreta el
papel de Jamie, que es escritor como el propio Curtis. Esta
historia describe el poder rejuvenecedor del amor: Jamie rompe
con una novia infiel y se refugia en el sur de Francia con el
ánimo de superar su pena y escribir una novela. Contrata a
Aurelia (la cantante Lucia Moniz), una joven portuguesa, para
limpiar la villa en la que reside y los dos empiezan a
conocerse... pese a que Aurelia no habla inglés y Jamie hace el
ridículo en diversos lenguajes, ninguno de ellos el portugués.
Firth, conocido por haber
hecho de Mr. Darcy en dos variantes distintas (en Orgullo y
prejuicio y en El diario de Bridget Jones), comenta: “El guión
es un ejercicio muy ambicioso que cuenta una serie de historias
de amor muy distintas. También es ambiciosa la idea de utilizar
como punto de partida las llamadas telefónicas del 11 de
septiembre, observando que todas ellas tenían que ver con el
amor: la idea es que si tienes ocasión de hablar con alguien
cuando vas a morir, no importa el tipo de persona que seas ni el
tipo de vida que hayas llevado ni lo malo que hayas sido, lo
cierto es que lo que vas a querer comunicar es algún mensaje de
amor. Es una idea muy provocativa y es un proyecto ambicioso
intentar ilustrarla de alguna manera”.
La soñadora y el hombre soñado
Richard Curtis se había
fijado en la actriz Laura Linney gracias a su trabajo en
películas como Puedes contar conmigo y se sintió entusiasmado de
poder contar con ella para el papel de Sarah, la empleada de
oficina que siente un nada secreto amor por un compañero de
trabajo (Rodrigo Santoro).
Dice Curtis: “Mientras
hacíamos las pruebas de reparto no hacía más que decir,
Necesitamos a alguien como Laura Linney para este papel. Hasta
que el director de reparto explotó y dijo, ¿Pues entonces por
qué no se lo preguntamos a Laura Linney?... Está perfecta en el
papel. Me parece una persona radiante y maravillosa que
transmite una sensación de equilibrada bondad a quienes la
rodean. Es la cualidad que define al personaje de Sarah, una
mujer enamorada de un compañero de trabajo pero que tiene una
situación familiar que le impide llegar a comprometerse de
verdad con alguien”.
Linney supo conectar
enseguida con la esencia emocional de Sarah: “Pienso que el amor
puede venir como resultado de una elección pero también puede
llegar de forma inesperada. Es algo que deseas y es algo a lo
que te entregas dejando a un lado el egoismo. Me consuelo mucho
pensando que el amor tiene un poder propio y que puede aparecer
en tu vida cuando menos te lo esperas, o cuando más lo
necesitas, y transformar tu existencia hasta un extremo que
hubieras sido incapaz de imaginar. Uno sabe que el amor está ahí
fuera, y es reconfortante pensar que te puede tocar a ti”.
El marido, la esposa y la otra
mujer
Karen y Harry son una de las
parejas centrales de LOVE ACTUALLY: un matrimonio casado, con
dos hijos, y cómodamente acostumbrados al amor que sienten el
uno por el otro. Con esta historia Curtis quería investigar “lo
que ocurre cuando se produce una interferencia en la
domesticidad”. A tal fin buscó un par de actores que pudieran
encarnar de forma convincente a una pareja que lleva largo
tiempo unida: Emma Thompson y Alan Rickman, que han trabajado
juntos en proyectos como Sentido y sensibilidad, fueron los
escogidos.
Dice Rickman: “Es bueno
trabajar con alguien que ya conoces, alguien que te gusta y en
quien puedes confiar. Hacer de marido de Emma significa que, en
cierto sentido, casi no tuvimos que ensayar para establecer una
relación entre nuestros dos personajes; no es que estemos
casados, pero nos conocemos bien y ya hemos trabajado juntos en
más de una ocasión. Karen y Harry llevan una vida muy ajetreada
y eso produce algunos roces en su relación... y a través de uno
de esos momentos entra en escena una mujer joven llamada Mia que
trabaja con Harry. Es sólo un instante en el tiempo –te distraes
un momento y ocurre algo, miras para otro lado y ocurre una cosa
distinta- pero como le pasa a tantos hombres, ese momento de
debilidad basta para caer”.
Thompson se declara encantada
de volver a trabajar con tantos colegas conocidos: “Richard es
un maestro a la hora de escribir este material de apariencia
ligera que esconde una profundidad inesperada. Las historias son
una muestra cruzada de diferentes vidas que acaban convergiendo
ya sea temática o tangencialmente. Ha sido fabuloso volver a
trabajar con Richard, con Hugh, con Alan y con todos los demás”.
La estrella de rock y el manager
El versátil y respetado actor
de cine y teatro Bill Nighy interpreta el papel de la veterana
estrella de rock Billy Mack, un superviviente de adicciones
varias que sigue intentando recuperar la fama que una vez tuvo.
Billy y su antiguo y sufrido manager Joe (Gregor Fisher) han
recorrido juntos la tormentosa trayectoria artística del músico.
Ahora Joe coordina el desesperado intento de Billy de tener un
éxito de ventas en la temporada navideña con una versión de un
viejo hit titulado “Christmas Is All Around” (se trata en
realidad del tema del grupo Wet Wet Wet “Love Is All Around”,
que sonaba en Cuatro bodas y un funeral).
Como sus otros compañeros de
reparto, Nighy confiesa su admiración por Curtis y su condición
de romántico incurable: “El romanticismo me desarma, como creo
que le sucede a la mayoría de la gente. Y al que no le pase, es
que debe tener algún tipo de problema”.
La historia de Billy no es la
típica love story pues evidencia otro tipo de amor, platónico y
no romántico, como explica Richard Curtis: “Cuando estábamos
haciendo la serie “Blackadder” se me ocurrió una idea curiosa:
si trabajas con alguien, es posible que sin darte cuenta acabes
pasando la vida con alguien que no es quien hubieras elegido
para compartir tu existencia. Me apetecía explorar ese curioso
aspecto de las relaciones profesionales, que a menudo hacen que
pases más tiempo con tu compañero de trabajo que con tu esposa”.
Uno de los rasgos más
encantadores de Billy es su falta de soberbia, típica de quien
realmente ha vivido una vida intensa. Curtis dice que se inspiró
“en John McEnroe, cuando le entrevistó Bob Geldof. Hablaban de
política y lo que decían me pareció de repente muy auténtico,
sin venir filtrado por la idea de conveniencia o corrección
política. Billy no tiene interés en vender muchos discos, lo
único que quiere es seguir pasándoselo lo mejor posible”.
El padrino de boda y la feliz
pareja
Curtis explora los temas de
la verdad y el equilibrio doméstico a través del triángulo que
forman la pareja de recién casados Juliet (Keira Knightley) y
Peter (Chiwetel Ejiofor) y Mark (Andrew Lincoln), el mejor amigo
y padrino de Peter. Mark lleva tanto tiempo disimulando lo que
siente por la esposa de su amigo, que la pareja de recién
casados creen que en realidad Mark detesta a Juliet. Curtis
adopta un enfoque puntillista que le permite desarrollar todo el
arco de la historia en unas cuantas escenas: una relación
cariñosa, divertida y conmovedora descrita en unos pocos y
elocuentes trazos.
Knightley disfrutó la
oportunidad que se le ofrecía de redondear un personaje de una
manera tan económica: “Es una pieza escrita de una forma muy
hermosa, Richard está muy orgulloso de ella. Es todo un reto
contar una historia completa en sólo unas pocas escenas, nunca
he visto un intento semejante a éste. Ha sido un placer
interpretar esta pieza”.
El hombre patético, los dobles de
cine y los demás
Richard Curtis incorpora
otras variaciones sobre las relaciones amorosas. Colin (Kris
Marshall) es un alocado vendedor de sandwiches que cree que la
mujer de sus sueños la encontrará en América, y seguramente en
Milwaukee. Se establece una relación entre dos dobles de cine
(Martin Freeman y Joanna Page) que dudan en confesarse su
creciente atracción mutua pese al hecho de que les toca trabajar
juntos en un estado de completa desnudez. Una figura misteriosa
(Rowan Atkinson) tiene la facultad de inmiscuirse en las vidas
de quienes le rodean.
Un ayudante de dirección
frustrado (Abdul Salis) trata en vano de hacer entrar en razón a
su demasiado optimista amigo. Hay también un presidente
estadounidense (Billy Bob Thornton) que hace lo que se le
antoja; una secretaria de voz sexy (Heike Makatsch) que también
va directa al grano cuando quiere conseguir algo; una niña de
diez años que trabaja en un desfile navideño (Olivia Nelson) y
que tiene una voz angelical... estos son algunos de los
personajes adicionales que aparecen en el mundo panorámico
creado por Curtis.
El escritor y cineasta sitúa
la acción de LOVE ACTUALLY en la ciudad que ha sido su hogar más
o menos fijo durante las dos últimas décadas: Londres. Pero hay
también escenas ambientadas en Marsella (el aeropuerto, un
restaurante, la casa de Aurelia) y en una villa francesa de
Vidauban, que es en donde se refugia Jamie.
Dice Curtis: “A lo largo de
toda mi carrera puedo decir con orgullo que no he rodado un solo
día fuera de Londres. Nunca he sacado a ninguno de mis
personajes fuera de la ciudad, y creía que había hecho bien.
Pero después de haber rodado durante una semana en Marsella, en
escenarios bellísimos, y haber comido cenas suculentas, me he
dado cuenta de que había estado terriblemente equivocado en
limitar mi radio de acción. A partir de ahora la acción de mis
historias va a tener lugar en lugares como Marruecos, como
mínimo...”.
El rodaje de la película
comenzó el 2 de septiembre de 2002 y se prolongó durante trece
semanas en escenarios del área londinense. Las escenas inicial y
final tienen lugar en un escenario significativo: la sala de
llegada del aeropuerto de Heathrow. Dice Curtis: “Una vez
estábamos rodando una película en Los Angeles y tuve que pasar
una hora en el aeropuerto esperando un paquete. Presencié un
espectáculo inolvidable: gente de cara aburrida que estaba
esperando también y que de repente se llenaban de amor y afecto.
Uno podía ver la complejidad de sus relaciones escrita en sus
rostros, y esa misma es la clase de verdad que trato de mostrar
en esta película”. Al enmarcar la película de
esta manera entre esas dos escenas del aeropuerto, Kenworth
espera que se produzca el efecto de que el público que se ha
asomado a las vidas de los personajes regrese al contexto del
mundo real y piense que “cada rostro en la multitud esconde una
historia especial, una historia de amor”.
Curtis concluye: “Me preocupa
mucho lo que se entiende por realismo; para mí, una película
como Sonrisas y lágrimas es una obra bastante realista. Suele
acusársele de ser pura sacarina, pero dice dos cosas: que la
buena gente odiaba a los nazis, cosa que es cierta, y que mucha
gente se enamora y quiere a sus hijos, cosa que también es
cierta. Y todo eso me parece más verdadero que lo que pueda
contar un duro drama realista, porque a lo largo y a lo ancho
del mundo, a cada minuto que pasa, hay gente que se enamora.
Pienso que por muy negras que se pongan las cosas, la textura
real de la vida tiene mucho que ver con el amor”.
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