CÓMO SE HIZO "PONTE EN
MI LUGAR"
Notas de producción
© 2003 Buena Vista
International
Esta nueva adaptación de
“Freaky Friday” (¡Qué desmadre de hija!) comenzó a fraguarse en
2000, cuando Andrew Gunn firmó un contrato de producción con The
Walt Disney Studios. En ese momento se inició un proceso de
"tormenta de ideas" junto a los ejecutivos de la productora
sobre los proyectos que deseaba realizar. “Había dos clásicos de
Disney que me apetecía rescatar”, recuerda Gunn. “Uno era
‘Escape to Witch Mountain’ (Poderes extraños) y la otra, ‘Freaky
Friday’ (¡Qué desmadre de hija!).
Creo que la relación
madre/hija es universal”, prosigue. “En mi opinión, este tipo de
relaciones es diferente a la relación padre/hijo”. El productor
ejecutivo, Mario Iscovich, comparte esta opinión. “Tengo una
hija de siete años y a veces mi mujer y ella no parecen estar en
la misma onda. Lo que me atrajo del proyecto fue esa vena
familiar. Es un problema que viene de lejos. Las madres siempre
dicen: 'Mis hijos no me comprenden' y los hijos siempre dicen:
'Mi madre no me entiende'”.
Gunn, junto con la ejecutiva
de Disney, Kristin Burr, acababan de descubrir a una joven
guionista del programa de colaboración entre Disney y ABC y en
ese preciso momento necesitaban un colaborador para el guión de
la película. Adeptos incondicionales del estilo de Heather Hach,
Gunn y Burr convencieron a la directora de Disney Studios, Nina
Jacobson, para que le ofreciese a Hach su primer trabajo
remunerado.
“Heather estaba escribiendo
un segundo borrador cuando se estrenó ‘Princess Diaries’
(Princesa por sorpresa). Además de tener un éxito sorprendente,
esta película demostró que a las chicas les encanta ir al cine.
Y fue precisamente ese éxito abrumador lo que nos animó a
pedirle a Heather que escribiera el guión rápidamente”, bromea
Gunn.
Hach quiso mantener la idea
de la película de 1976, protagonizada por Barbara Harris y una
jovencísima Jodie Foster, en la que una madre y una hija
intercambian cuerpos y aprenden de las experiencias de la otra.
“El intercambio de cuerpo es un tema fantástico para crear
comedia física, pero hay que darle un toque de frescura.
Era una oportunidad
fantástica para modernizarlo. El papel de la mujer ha cambiado
mucho. Me gusta mucho la película original pero una de las
claves de una gran comedia es la locura”, comenta Hach entre
risas. Y añade: “Ofrece la oportunidad de profundizar, de
investigar cómo es en realidad la vida de los adolescentes de
hoy en día y lo que significa empezar una nueva familia”.
“El material que teníamos era
divertido y un poco excéntrico, así que teníamos que empezar de
esa forma. Creo que la historia es muy actual”, comenta
Iscovich. “No es el ‘Freaky Friday’ de los tiempos de tu madre".
“Creo que la historia tiene
mucho más significado ahora que en los años 70,” añade Iscovich,
“porque el ritmo actual es frenético. Ahora, en las familias,
trabajan los dos padres. A veces te encuentras con gente que
siempre está de un lado para otro. Cada vez es más difícil la
comunicación con los demás, a pesar de que hay muchas nuevas
formas de comunicarse en la actualidad”.
“Los elementos que se han
actualizado reflejan la situación de hoy en día”, añade Gunn.
“El mundo es mucho más complicado para ambas personas. Hasta que
no eres adulto no te das cuenta de todo lo que han hecho tus
padres por ti. Y queríamos profundizar en esa idea. Por otra
parte, los adolescentes de hoy no tienen nada que ver con los de
hace 10 años. Hemos intentado profundizar en esa idea y por eso
hemos creado una familia monoparental con una madre viuda.
Después nos preguntamos: '¿qué es lo peor que podría pasarte si
fueses una hija de 15 años?'. La respuesta fue 'que tu madre se
volviera a casar'".
Una vez que el guión se puso
en marcha, tuvimos que buscar un director. Los productores se
entrevistaron con unos 20 candidatos en busca del que pudiera
encontrar el equilibrio perfecto entre humor y un gran corazón.
Al final un joven director llamado Mark Waters fue el elegido.
“Cuando me enteré de que iban
a hacer una nueva versión de 'Freaky Friday' (¡Qué desmadre de
hija!) recordé que me había encantado la película original. Pero
pensé que no iba a funcionar”, afirma Waters. “Así que volví a
ver el original y me di cuenta de que el tema era muy actual y
que sí que podría funcionar una nueva versión”.
“Mark Waters dirigió una
película independiente que me encanta 'The House of Yes' (Almas
gemelas), protagonizada por Parker Posey y Freddie Prinze Jr.
así que estaba deseando conocerlo”, comenta Gunn. “En cuanto
entró, Mark sacó un montón de hojas con ideas para la película y
en ese preciso momento estableció las bases. Pensamos, 'Vaya,
este chico es fantástico'”.
“La idea me gustó desde el
principio, pero en la reunión comenté que quería que Anna tocase
en un grupo de rock. Además, quería que al final de la película
el grupo tuviera que actuar en el House of Blues y la madre
tuviera que tocar por ella. Creí que no volverían a llamarme”,
comenta Waters.
Se equivocó. “Mark era el
único que podía sacarle todo el jugo a la historia”, afirma
Gunn. “Tenía muchas ideas. Estaba a punto de tener una hija y
creo que eso ha influido en algunas de sus decisiones a la hora
de dirigir la película. Creo que ha tenido presente la idea de
que su mujer estaba a punto de convertirse en madre de una hija.
Así que le llevamos al estudio y lo contratamos en esa reunión.
Después hicimos cambios en el guión e introdujimos sus ideas”.
Encontrar a las actrices
perfectas para interpretar los papeles de madre e hija era una
tarea de vital importancia.
Los realizadores deseaban ver
a Jamie Lee Curtis en el papel de la doctora Tess Coleman. “Es
perfecta para ese papel”, afirma la guionista, Heather Hach. “Es
una mujer encantadora y con mucho talento. Jamie Lee Curtis es
una actriz de comedia física excepcional, ideal para interpretar
ese personaje. Además es muy inteligente –ella es Tess”.
“Esta película llegó como
caída del cielo”, comenta Curtis. “Estaba en medio de la gira de
promoción de mi libro cuando me llamaron. Eso fue un jueves y
recuerdo que empecé a trabajar el lunes siguiente”, prosigue.
“Salté sobre ella, algo que en el caso de la comedia, es el modo
perfecto de entrar. Hay que dejarse llevar por el instinto”.
A Curtis le encantaron las
ideas del guión. “Creo que es divertido y, como tengo una hija
adolescente, estoy acostumbrada a tratar con jóvenes de esa
edad. En cuanto leí el guión vi los momentos dramáticos y
cómicos”.
Además de encontrar el guión
perfecto, el equipo de producción tuvo la oportunidad de conocer
la opinión de Curtis sobre este proyecto. “La película se rodó
totalmente en Los Ángeles, así que podía ir a dormir a casa por
la noche. Además, era una película familiar y me apetecía mucho
hacerla porque aborda temas que tienen una gran importancia para
mí. Cuando eres madre empiezas a utilizar otras cosas para
construir los personajes. Me gusta la película. Estoy convencida
de que llevaría a mis hijos a verla”.
Curtis estaba de acuerdo con
Mark Waters en que había que darle un trasfondo de realidad a la
historia. “La película es una comedia alocada, una farsa”,
señala Curtis. “No obstante, hay una fricción real entre madre e
hija. Hay un problema real –a la hija no le gusta la idea de que
su madre se vuelva a casar y a la madre no le gusta que su hija
se dedique a la música.
“No es ese tipo de comedias
en la que exista un verdadero enfrentamiento entre madre e
hija”, continúa Curtis. “Simplemente, no se entienden. El regalo
del que habla la película es el de ponerse en la piel de la otra
persona y ver qué es lo que falta para ser feliz. En medio de la
comedia ocurre algo maravilloso: "madre e hija encuentran la
forma de entenderse", explica Curtis.
Waters, el director, está de
acuerdo con esta afirmación. “Ninguna de las dos tiene ni idea
de lo dura que es la vida de la otra”, concluye. “El tema
principal de la película es que ambas piensan que la vida de la
otra es un camino de rosas… hasta que pasan un día en el cuerpo
de esa persona”.
Pero lo más irónico de la
película es que Tess, incapaz de comprender a su propia hija, es
psicóloga. “Ella cree que conoce el comportamiento humano a la
perfección”, añade Hach, “por eso pensé que funcionaría muy bien
en clave de humor el hecho de que no tiene ni idea de lo que le
pasa a su hija. Era una forma muy divertida de mostrar lo
equivocada que está”.
Curtis señala alguna de las
cosas que pasan por la cabeza de Tess, desde el punto de vista
de madre –razones por las que su relación con Anna está tan
deteriorada. “Como madre, cuando tienes un hijo de 15 o 16 años,
piensas que sólo faltan dos años para que acabe el instituto y
empiezas a imaginar el futuro que le espera”, comenta Curtis.
“Te preocupa que no madure con los años, a pesar de que ya son
casi adultos, y te das cuenta de que no puedes hacer nada para
cambiarlos en ese momento. Cuando tienes un hijo siempre te
preguntas con preocupación '¿lo habré hecho bien?' Y, al mismo
tiempo, ves cómo tu hijo se atrinchera en su punto de vista con
muchísima fuerza.
“Al comienzo de esta historia
vemos a Tess intentando ver los problemas desde el punto de
vista de Anna”, apunta Curtis.
Pero Anna tiene sus propias
lagunas. “Anna no ve las circunstancias sociales o emocionales
que afectan a los padres… las preocupaciones por el dinero y la
salud, pagar la hipoteca de la casa... En esta historia, aunque
los niños hayan sufrido o no la muerte de su padre, intentamos
reflejar esa actitud que se empeña en decir que 'todo va a salir
bien'”, comenta Curtis.
Aunque parezca mentira, para
Curtis fue más difícil interpretar el papel de Tess que el de
Anna atrapada en el cuerpo de Tess.
“Le dije a Jamie que le iba a
costar más interpretar el papel de psicóloga”, comenta Waters.
“De hecho, Jamie tuvo que ser más disciplinada para interpretar
ese personaje. Cuando se suelta y se transforma en una
adolescente, se siente más cómoda”.
Curtis comprendió que la
clave para interpretar a una adolescente era ser ella misma. “Mi
hija fue mi mayor fuente de inspiración. Un día íbamos en coche
de camino a casa y dijo, 'Mami, no te esfuerces tanto por ser
una jovencita. Tú ya lo eres. Eres el adulto más parecido a un
adolescente que conozco".
“Y tiene razón”, afirma
Curtis. “Habían encontrado a la mujer de 43 años más inmadura
del mundo capaz de protagonizar una película. Pero es halagador,
porque lo que mi hija quería decir, en ese lenguaje adolescente,
es que 'Tu comportamiento refleja tu estado emocional'”. A mitad
de la producción, Curtis celebró su 44 cumpleaños en el plató.
Alquiló la mesa de ping-pong y comenzó un torneo muy
competitivo. También colgó la foto firmada de Justin Timberlake
en su caravana.
“Me sigo sintiendo como una
adolescente. Soy inmadura y cambio constantemente de estado de
ánimo”, prosigue Curtis. “Me gusta hacer tonterías. Cada día me
tengo que recordar a mí misma que soy una persona adulta. No
estoy acostumbrada a comportarme como tal, así que estoy segura
de que nunca llegaré a ser una persona mayor con todas las
letras, pero lo intento, de verdad”.
Lindsay Lohan, de 16 años,
aceptó el reto de interpretar un doble papel donde daba vida a
una adolescente –y a la adolescente atrapada en el cuerpo de una
adulta.
Pero Lindsay ya estaba
acostumbrada a este tipo de papeles, ya que hizo un excelente
trabajo interpretando a las gemelas Annie y Hallie Parker en la
famosa comedia de Walt Disney “The Parent Trap” (Tú a Londres y
yo a California). Lohan estaba encantada de poder participar en
esta nueva versión de “Freaky Friday” (Ponte en mi lugar) e
interpretar un personaje tan distinto a ella.
“Anna es muy diferente a mí”,
afirma Lohan. “Es más cabezota y no piensa las cosas antes de
decirlas. Es como la mayoría de los adolescentes –aún se busca a
sí misma y por eso se pone una coraza que no deja ver
determinados aspectos de su personalidad”.
“Para hacer que la hija fuese
más real, quisimos que tocase en un grupo; eso el daría un toque
rebelde y más alocado”, explica la guionista Heather Hach.
“Aunque es una buena chica, queríamos que tuviese un poco de
temperamento”.
“Aquí no vais a ver a la
Lindsay Lohan de 'The Parent Trap' (Tú a Londres y yo a
California). Esa chiquilla se ha hecho mayor”, bromea el
productor. “Está espléndida en este tipo de personajes rebeldes.
Sabíamos que lo iba a hacer bien, pero su interpretación nos
dejó sin habla. Tiene muchísimo talento y la queremos mucho”.
El director, Mark Waters, no
podía estar más de acuerdo: “Lindsay Lohan no se parece en nada
al personaje de Anna. Anna es negativa y un poco punk... es una
chica dura… un poco marimacho. Lindsay no es así, pero ha sido
capaz de meterse en ese papel y hacerlo muy bien.
“Además, también se ha metido
en la piel de la madre”, continúa Waters. “Su versatilidad se
hizo patente en 'The Parent Trap' (Tú a Londres y yo a
California); era una actriz muy sutil en ambos papeles. Y no ha
tenido problemas al tener que estar cambiando de madre a hija
todo el tiempo. Es impresionante. Además, en las escenas en las
que tiene que tocar la guitarra está realmente convincente”.
“La música es muy importante
en la vida de Anna”, comenta Lohan. “El rock and roll es su modo
de liberarse de la presión y de la angustia. Pero tiene
problemas con su madre porque no lo comprende”.
A Lohan le entusiasmó la idea
de trabajar con Curtis. “Tiene tanta energía”, afirma Lohan. “Me
pareció una persona estupenda y conectamos muy bien. Creo que el
hecho de que tenga una hija de mi edad ha sido de gran ayuda”.
“Cuando Lindsay y yo nos
quedamos solas me convierto inmediatamente en una adolescente”,
afirma Curtis.
“La química entre Jamie y
Lindsay fue inmediata”, recuerda Gunn. “Sabíamos que iba a
funcionar desde que nos vimos por primera vez en los ensayos”.
Para que fuese más fácil
construir el personaje de la otra, Mark Waters quiso que Curtis
y Lohan comprendieran bien los aspectos más característicos de
cada una, las inflexiones de voz y los movimientos de las manos.
Utilizó una táctica durante los ensayos para superar el reto que
supone interpretar un doble papel.
“Utilicé dos cámaras de
vídeo; grabé a Jamie y a Lindsay interpretando todo el guión con
su propio personaje, como si la madre y la hija no hubieran
intercambiado los cuerpos. De esa forma, podían ver el modo en
que actuaría la otra actriz si tuviera que hacer esa escena. Al
final, acabamos todos un poco esquizofrénicos”, comenta Waters
entre risas. “Les bastó ver cómo lo hacía su compañera; ambas
fueron muy precisas en su interpretación, parecía que no eran
ellas”.
Durante el proceso de
producción, antes de rodar algunas escenas, los actores
necesitaron unos "cursos de puesta al día". “Nos ayudó mucho a
las dos”, comenta Curtis. “Por ejemplo, Lindsay utiliza un tono
muy particular cuando dice 'cállate'. Por supuesto, en el mundo
adolescente 'cállate' es la respuesta a cualquier pregunta.
'¿Lloverá hoy?' '´Cállate', 'Me han dado el papel protagonista
en una película' 'Cállate'.
”Había otras diferencias que
había que tener en cuenta. “En el caso de Jamie y Lindsay era
más bien una cuestión de movimientos y dicción”, explica Gunn.
“Cuando Lindsay interpreta a Anna, habla muy deprisa y tiene un
aire más pasota”.
“Esa referencia de Jamie Lee
haciendo de Lindsay, y viceversa, ha funcionado bastante bien”,
comenta Waters. “El público será capaz de apreciar la diferencia
que existe entre los personajes que están interpretando”.
Los hombres de las chicas
Coleman son Mark Harmon (en el papel de Ryan, el prometido de
Tess), Harold Gould (en el papel de abuelo), Chad Michael Murray
(que da vida a Jake, el noviete del instituto), y Ryan Malgarini
(que interpreta a Harry, el hermano pequeño).
“La comicidad de la película
reside en el modo en que reaccionan estos hombres tan serios a
los extraños cambios de humor de estas dos chifladas”, comenta
el director, Mark Waters.
“Creo que para el resto de
los actores, lo más difícil ha sido dar la réplica sin poner
cara de lelo”, explica Curtis. “Y de ahí surge el humor. Creo
que la idea del intercambio de cuerpos es divertida y gusta a la
gente”.
“Cuando leí el guión, me
encantó y quise participar en el proyecto”, comenta Mark Harmon.
“Y mucho más cuando me enteré de quiénes iban a ser mis
compañeros. Jamie es una de las pocas mujeres con espíritu de
adolescente. “Así que lo fundamental estaba ahí”, continúa.
“Mis hijos vieron la película
original conmigo y les encantó la idea. La versión original se
rodó a principios de los 70, así que es bastante antigua, pero
aún así les gustó. Compraron al idea. Esta historia es diferente
pero la esencia es la misma”, explica Harmon.
“Mark Waters ve a mi personaje como uno de esos tipo totalmente
previsibles; en cierto modo mis reacciones son las mismas que
las del público”, añade.
La forma de ser de Harmon es
muy parecida a la de Ryan y ésa fue la clave para que
consiguiera interpretar tan bien el papel. “Haga lo que haga, a
Anna no le gusta el prometido de Tess”, comenta Gunn. “No le da
ninguna oportunidad. Queríamos que el público dijese '¿pero cómo
no te va a gustar?' Y Mark Harmon es así. No hay nada de
padrastro malvado en Mark Harmon”.
“Mark Harmon es un hombre
fascinante y encantador”, señala Lindsay Lohan. “Creo que cuando
me convierto en Tess, se nota la admiración que siento por él.
Es mucho más difícil hacer el papel de Anna y tener que fingir
que lo odias, porque él es fantástico”.
Harmon y Curtis se conocieron
hace 25 años. “Éramos dos actores jóvenes y nos invitaron a
participar en un telemaratón y, no sé a ella, pero a mí me hizo
mucha ilusión que me invitaran”, recuerda Harmon. “La idea que
yo tenía era que iba a pedirle dinero a la gente, pero para el
programa mi cometido era atender las llamadas desde las tres de
la madrugada hasta las cinco y media”.
El veterano actor, Harold
Gould, interpreta al sorprendente abuelo. “Mi papel es el que le
da un poco de peso a la historia; es la alternativa al conflicto
madre-hija. Pero yo sólo soy un ingrediente más en este guiso”,
apunta Gould. “Las reacciones de los hombres de la familia sólo
sirven para multiplicar la vis cómica de la película”.
Ryan Malgarini interpreta a
Harry, el hermano pequeño de Anna, todo un torbellino. “Ryan es
un niño consentido y caprichoso”, comenta el actor de 10 años.
“Ryan Malgarini es el rey de
la película”, afirma Gunn. “Su personaje siempre está chinchando
a la hermana, pero es un angelito ante los ojos de los demás,
así que nadie se cree que Anna diga la verdad y que el pequeñín
sea el que empiece todas las peleas”.
Chad Michael Murray fue el
elegido para dar vida al noviete de Anna. “Jake es un chico
normal que va al instituto. Es la versión más parecida a un
chico malo –conduce una Ducati y lleva una chupa de cuero. Como
madre, es normal que no lo quieras como novio para tu hija”,
bromea Murray. “Pero al mismo tiempo, es muy inteligente y le
encanta la música que toca Anna. Es muy sincero. Y además es un
caballero. Pero esas virtudes no están a simple vista.
“Él va detrás de Anna y,
cuando Anna y Tess se intercambian los cuerpos, se deja llevar
por la personalidad de Anna en el cuerpo de su madre y se
enamora de ella. Al final acaba flirteando con las dos. Estaba
un poco confundido pero conseguí encontrar el camino”, recuerda
Murray.
La química que surgió entre
Murray y Lohan durante el rodaje fue de gran ayuda para que la
joven actriz hiciese frente a este reto cinematográfico. "Era la
primera vez que me besaban en la gran pantalla”, explica Lohan.
Murray, que ya ha besado a
las protagonistas femeninas de algunas de las series de mayor
éxito, como “Gilmore Girls” (Las chicas Gilmore) y “Dawson’s
Creek”, era el compañero perfecto para Lohan. “Me encanta hacer
esas cosas”, comenta Murray. “Lo he hecho muchas veces… soy un
especialista”.
“Es un beso inocente, pero es
un beso”, sonríe Lohan. “Estoy segura de que mi padre se saldrá
del cine; va a ser muy duro para él ver la escena del beso”,
reconoce Lohan.
Christina Vidal y Haley
Hudson son las mejores amigas de Anna y sus compañeras en el
grupo de rock.
“Nos hemos hecho muy amigas
las tres”, afirma Lohan. “Me gusta trabajar con gente de mi
edad. Christina tiene una voz impresionante y es una persona
excepcional. Y Haley es encantadora. Es difícil encontrar a tres
chicas tan diferentes y que se lleven tan bien”.
“Conectamos inmediatamente”,
asegura Vidal, “sobre todo cuando empezamos a ensayar las
escenas del grupo. Cuando llegamos al plató ya habíamos pasado
tanto tiempo juntas que nos habíamos hecho amigas de verdad. Nos
llevábamos muy bien y eso se nota cuando estás ante la cámara”.
Las chicas fueron una fuente
de información ingente para los guionistas, los productores y el
director –que pasaban de los 30. “Cada vez que había algo que no
me parecía real, lo consultaba con una de ellas”, comenta
Waters. “Una de las cosas más vergonzosas que hace la gente
mayor es intentar emplear palabras coloquiales que ya no se
usan. Por eso sonamos tan bien”.
“Tener a tres jovencitas en
la producción fue todo un acontecimiento”, apunta el productor,
Andrew Gunn. “Opinaban sobre todo… en especial sobre ropa y
peluquería. Mark tiene una hija y no hacíamos más que bromear
con él diciéndole –espera a que tenga 15 años' y él contestaba,
'Pero si yo ya tengo tres'.
“No hubo dramas de
superestrella… hubo drama juvenil de verdad. Cosas como 'he roto
con mi novio' o 'me ha salido un grano'. Pero son unas chicas
increíbles. Ha sido un rodaje sensacional”, añade Gunn.
Jamie Lee Curtis se convirtió
en la cuarta componente del grupo. “Es una líder para las otras
tres Girl Scouts”, señala Waters. “Ella supervisaba todo lo que
hacían las demás y se lo pasaron en grande. Al final del rodaje,
todas estaban un poco tristes y decían 'Vaya, se ha acabado el
campamento de verano'.
”El rodaje de “Freaky Friday”
(Ponte en mi lugar) comenzó el 5 de octubre de 2002 en un
instituto de Los Ángeles (California), cerca de la costa del
Pacífico. Los pueblos costeros de Pacific Palisades, Santa
Mónica y Malibú fueron los lugares elegidos para rodar muchas
escenas de la película. Incluso se utilizó una residencia
privada para el exterior del hogar de los Coleman, y se filmaron
muchas escenas con coche en numerosas calles y zonas colindantes
de la autopista de la Costa del Pacífico.
El Third Street Promenade de
Santa Mónica fue el lugar elegido para la consulta de Tess
Coleman y la zona de las compras. Además, se utilizaron otras
zonas de Santa Mónica como el Supermercado The Farms y la
cafetería de la Calle 19. La última escena, la boda de Tess y
Ryan, se rodó en el Gulls Way Estate de Malibú.
La escena en el Restaurante
House of Chiang, donde sucede el “terremoto” que causa el
intercambio de cuerpos entre madre e hija, se rodó en el antiguo
restaurante Fung Lum de Universal City, y los exteriores
pertenecen al viejo Hong Kong Low Restaurant en el barrio chino
de Los Ángeles.
Hubo un elemento sobre el que
el director Mark Waters hizo mucho hincapié: el grupo de las
chicas debía tener una escena con una gran actuación en el House
of Blues de Sunset Strip, en West Hollywood.
Además, se utilizaron otros
lugares de Los Ángeles, como Glendale Studios, Griffith Park y
la escuela Dorris Place. Aunque los realizadores grabaron
algunas escenas en el exterior del hermoso Argyle Hotel de
Sunset Boulevard, hubo que construir el sorprendente patio para
fiestas ya que es allí donde transcurre la escena del
“terremoto”.
Durante la producción, los
realizadores hicieron un gran esfuerzo para que la actitud, el
vestuario y la música ayudasen a que la historia fuese más
actual. Estos elementos también ayudaron a Curtis y a Lohan a
diferenciar el momento en que estaban interpretando los
personajes cambiados. “El vestuario es importante en esta
película porque ayuda a distinguir nuestros personajes”, explica
Lindsay Lohan.
La diseñadora de vestuario,
Genevieve Tyrrell, trabajó con Waters, Gunn y el resto del
reparto para definir el estilo personal de cada personaje.
“Fue todo un reto porque esta
película no es como 'Big', donde el protagonista se encuentra de
repente con que es un niño con el cuerpo de un adulto; sólo
tiene que actuar como un niño todo el tiempo”, explica Gunn.
“Éste es el vestuario de la madre, pero no podemos hacer una
cambio radical de ropa, ya que toda la acción transcurre en un
día. Así, que sólo puede haber diferencias muy sutiles aunque lo
suficientemente evidentes para que la gente se dé cuenta”.
Cuando la hija ocupa el
cuerpo de la madre, decide que es hora de que su madre muestre
algunos de sus encantos ocultos. Descarta todos los trajes tan
austeros que su madre lleva para el trabajo y los cambia por un
vestido muy sexy de Diane Von Furstenberg que le permite lucir
las piernas. Además, se corta el pelo muy cortito para que
resalten los ojos. “Cuando Anna se transforma en su madre, logra
sacar esa parte de Tess que ésta última siempre está ocultando
porque le asusta”, explica Lohan.
Anna es una chica con estilo
propio. De eso no hay ninguna duda. Anna suele llevar unos
pantalones Dickie de talle bajo, que deja ver el elástico de la
ropa interior. “Mi estilo es muy parecido al de Avril Lavigne”,
añade Lohan. “He seguido su trayectoria y me encanta su música.
Creo que Anna y Avril tienen muchas cosas en común en cuanto a
manera de ser y de vestir”.
“Creo que es muy difícil ser
el padre de una chica así, que no quiere parecerse a nadie”,
explica Gunn, “porque las cosas serían mucho más fáciles si los
niños quisieran vestirse con la ropa de un catálogo de grandes
almacenes y no tocaran en un grupo de rock. Pero Tess se da
cuenta al final de que su hija está tomando las decisiones
acertadas en su vida”.
Lohan tuvo que hacer algunos
retoques en la imagen de Anna. “Esa imagen no tiene nada que ver
con la mía. Normalmente llevo el pelo teñido con un tono caoba
muy oscuro. Para interpretar a Anna, lo mezclaron con rubio y
cortaron varios centímetros. ¡Fue una experiencia muy dura para
mí! Pero al personaje de Anna le iba como anillo al dedo”,
afirma Lohan.
“Freaky Friday” (Ponte en mi
lugar) incluye numerosas escenas musicales realizadas por los
miembros del reparto, y la música es la que hace avanzar la
historia en muchas ocasiones.
“Debo ser un rockero
frustrado”, bromea Andrew Gunn, el productor, “porque parece que
siempre hago películas con escenas de música original. Pero para
el personaje de Anna era importante que estuviera metida en algo
que la madre no comprendiese. ¿Y qué mejor que un grupo de
rock?'
Uno de los retos más
importantes de la película fue crear un grupo de pop/rock que
pareciese auténtico y verosímil. La supervisora musical, Lisa
Brown, fue la encargada de buscar las canciones adecuadas para
la película y convertir a las tres actrices en chicas "quiero
ser una estrella del rock".
“La música es un personaje
más de la película”, explica Brown. “Marca el tono y forma parte
de la experiencia que vive el espectador. El público disfruta de
grandes escenas musicales, tararean las canciones y recuerdan el
momento de la película".
Para encontrar las canciones
de “Pink Slip”, el grupo de las chicas, Brown puso un ultimátum
a los compositores; les dio dos semanas de plazo y les pidió
canciones originales que tuviesen que ver con la historia. Se
propusieron 64 canciones originales y a los realizadores les
gustaron 8. La canción Ultimate fue el producto de este proceso
y se convirtió en la canción que el personaje de Lindsay Lohan
canta al final de la película en la boda de su madre. La segunda
canción, Take Me Away, la canta el personaje de Christina Vidal
en dos escenas diferentes de la película –en el House of Blues y
en uno de los ensayos en el garaje.
El productor musical, Mike
“Dust Brothers” Simpson (Beck, Beastie Boys, Santana, The
Rolling Stones), fue el encargado de producir las dos canciones.
Las chicas tuvieron que ir al estudio de grabación antes de que
comenzara el rodaje de la película. Como en Take Me Away hay
varios solos de guitarra que Lindsay y Jamie tenían que aprender
a interpretar delante de la cámara, Brown llevó a Amir Derakh,
el guitarrista principal de Orgy, para trabajar las habilidades
con la guitarra de estas actrices.
Anna y sus dos mejores
amigas, Maddie y Peg, formaban el alma de “Pink Slip.” Para
parecer auténticas y creíbles, las tres actrices –Lindsay Lohan,
Christina Vidal y Haley Hudson– tuvieron que ensayar mucho. Se
contrató a dos músicos profesionales para ayudar a la chicas
durante el rodaje: el batería, Chris Carlberg, y el bajista,
Danny Rubin, que toca en un grupo de San Diego llamado “F.o.N.”
Durante el mes previo al
rodaje, las chicas ensayaron con los instrumentos. Cuando
comenzó el rodaje, si no estaban en el colegio o en el plató,
siempre podías encontrarlas ensayando con la supervisora
musical, Lisa Brown, con el profesor de guitarra, Amir Derakh, o
con la coreógrafa, Peggy Holmes, para parecer unas
profesionales.
“Haley aprendió a tocar el
bajo en dos semanas”, comenta Gunn. “Lindsay aprendió a tocar
solos de guitarra y fue fantástico”.
“Me encantó aprender a tocar
la guitarra y me apasiona cantar”, afirma Lohan, que también
cantará en su próxima película, “Confessions of a Teenage Drama
Queen”. “Esta película ha sido una gran oportunidad para mí
porque me ha permitido hacer las dos cosas. La práctica hace la
perfección, y una vez que el grupo se sintió cómodo y empezamos
a tocar, estábamos deseando ponernos delante del público”.
Como Jamie Lee Curtis, en el
papel de hija, toca el solo de guitarra fuera del escenario
(algo parecido a las escenas de Cyrano de Bergerac), así que
también tuvo que perfeccionar sus habilidades con la guitarra.
Curtis tocaba el bajo de joven, pero no lo había dejado por
completo.
Al principio del rodaje, cada
vez que había un rato libre, Curtis se reunía con Derakh y
trabajaban los dedos. Cuando llegó el momento de rodar la escena
del cambio en el House of Blues, Curtis se preparó para la
ocasión.
“Jamie estaba muy preocupada
de no hacerlo bien y quiso que le doblaran las manos”, explica
el productor, Andrew Gunn. “Así que contratamos un doble. Jamie
apareció el primer día de los 3 que duró el rodaje en el House
of Blues y estuvo fantástica; dio todo un espectáculo.
“A la mañana siguiente llegó
al plató y Mark Waters le dijo, 'Jamie, grabamos la escena con
tu doble cuando te fuiste. No la vamos a utilizar'. La doble no
tenía ni un ápice de la energía que Jamie había mostrado,
parecía un vídeo instrumental”, comenta Gunn.
“Tess descubre la fuerza y la
belleza de la música que hace su hija cuando está en el
escenario delante de una multitud. Es un momento genial”, añade
Curtis.
Además de ser una película
muy divertida y amena, los realizadores están seguros de que el
público se emocionará con la historia.
“El tema principal de la
película es ponerse en la piel de otra persona”, asegura Lindsay
Lohan. “Se lo he oído decir muchas veces a Jamie; y la verdad es
que hay muchos adolescentes que no respetan las opiniones de los
padres. No nos paramos a pensar en ello.
“Sin embargo, la película
principalmente trata sobre una madre y una hija que no se
comprenden y que son totalmente diferentes”, añade Lohan. “Han
pasado muchas cosas juntas, como una familia, pero nunca han
hablado de ello. Anna tiene que vivir la vida de su madre para
ver todo lo que le pasa –y ver que su hija no es una chica fácil
de llevar.
“Al tener la oportunidad de
vivir las cosas que pasan en la vida de la otra persona, los
personajes tienen la oportunidad de descubrir lo que es la
comprensión y el afecto”, añade Jamie Lee Curtis. “Eso ha sido
algo muy emocionante y fantástico para mí. Ambas se daban las
gracias por haberle abierto los ojos y dejarle ver lo
maravillosas que son."
“Tanto la madre como la hija
experimentan una catarsis en este extraño viaje, y acaban en un
punto en el que se comprenden una a otra por primera vez en sus
vidas”, apunta Waters.
“Para mí el momento en que se
encuentran estas dos personas es perfecto”, concluye Curtis. “Al
fin y al cabo, todas las historias sobre el amor entre una madre
y una hija son increíbles”.
Imágenes
y notas de cómo se hizo "Ponte en mi lugar" - Copyright © 2003 Walt Disney
Pictures y Gunnfilms. Distribuida en España por Buena Vista
International. Fotos por Ron Batzdorff. Todos los derechos
reservados.
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