|
|
Dirección y
guión: Gus Van Sant.
País: USA.
Año: 2003.
Duración: 81 min.
Interpretación: Alex Frost (Alex), Eric
Duelen (Eric), John Robinson (John McFarland), Elias McConnell
(Elias), Jordan Taylor (Jordan), Carrie Finklea (Carrie), Nicole
George (Nicole), Brittany Mountain (Brittany), Alicia Miles
(Acadia), Kristen Hicks (Michelle), Jason Seitz (Nate).
Producción: Dany Wolf.
Fotografía: Harris Savides.
Montaje: Gus Van Sant.
Dirección artística: Benjamin Hayden.
Estreno en USA: 24 Octubre 2003.
Estreno en España: 28 Noviembre 2003. |
CRÍTICA
por
Julio Rodríguez
Chico
Frío retrato de una cruda realidad
Como ya hiciera Michael Moore
en "Bowling
for Columbine", Gus Van Sant
("Descubriendo
a Forrester") vuelve sobre la tragedia del instituto
americano tristemente célebre tras la matanza perpetrada por dos
de sus alumnos. Si la primera hacía hincapié en el sinsen-tido
de la política armamentística del gobierno y en la facilidad con
la que cualquiera puede disponer de un rifle, ahora se nos
ofrece una nueva óptica, más centrada en las causas que pudieron
empu-jar a esos jóvenes a tan salvaje acción.
Para ello, Van Sant se extiende en los prolegómenos de la
masacre, con una cámara que sigue a los protagonistas –asesinos
y asesina-dos– a través de los pasillos y au-las del centro
educativo, con lar-gos planos secuencia de impeca-ble factura.
Como si se tratase de una película coral, nos va presentando a
unos adolescentes que viven aisla-dos y perdidos en un mundo que
se les presenta como una selva en que la única diversión es
comprar un arma por internet –entregada a domicilio por un
repartidor de encargos– y buscar nuevas sensaciones al planear
su venganza sobre quienes les han humillado. Son personas
pudientes, entresacadas de la más pura cotidianeidad americana,
con sus problemas de adapta-ción en una sociedad que no les ha
ofrecido ninguna muestra de afectividad –llama la atención la
ausencia de lazos familiares o su fugaz presentación en un
entorno de borrachera o de indiferencia y tosquedad–; tampoco la
educación recibida en las escuelas parece formar un espíritu
ejemplar en unos jóvenes que se conforman con relaciones
frívolas, cuando no responden a actitudes egocéntricas o
acomplejadas.
Los personajes no están
especialmente trabajados, pero basta con unos ligeros brochazos
para generar el clima des-crito y explicar –que no justificar–
el porqué de sus reaccio-nes. Desde los primeros planos, la
figura del futuro asesino surge con mayor dramatismo que el
resto, causando pavor la escena en que el espectador, gracias a
un inteligente empleo del sonido, se percata de la tensión
interior que sufre su fina sensibilidad humilla-da, acallada por
una voluntad de hierro que tarde o temprano tendrá que estallar;
igualmente destaca la magnífica escena en que se li-bera tocando
el Para Elisa de Beethoven mientras su compañero de aventura se
entrena con un juego de ordenador.
Su puesta en escena la sitúa no só-lo en el cine de ficción sino
también en el documental, pues no en vano nació como tal. Se le
ha criticado su excesiva asepsia y frialdad, pero lo que Van
Sant pretende y consigue es que la mirada del espectador se pose
sobre esas almas vacías de ideales y de cariño –o llenas de
humillaciones y con una vida mal orientada–, y reflexione
acer-ca de la sociedad que estamos construyendo. Lo hace
sirviéndose de un montaje perfecto, con un mis-mo suceso visto
desde distintos ángulos, según la cámara siga a uno u otro
personaje; una música que llega a lo más profundo; y una
fotografía que aísla a los protagonistas en su mundo, pues
anu-la la profundidad de campo con desenfoques o utiliza el gran
angu-lar para potenciar la sensación de vacío existencial –un
inmenso gimnasio o una sala de estar con un tresillo actúan de
metáforas de unas vidas en soledad– y de una sociedad donde la
vida no pa-rece tener mucho más sentido que el del mero
disfrute, o donde el máximo ideal se sitúa en experimentar
nuevas sensaciones conse-guidas a través de la mera posesión
material.
Con todo, estamos ante una
película muy bien construida, re-alista y ponderada, que no
se regodea en la tragedia ni alberga el aire combativo de la de
Moore. Sin duda, merecedora de la Palma de Oro de Cannes 2003 a
la mejor película y el premio al mejor di-rector, aunque dicho
galardón bien podría habérselo llevado igual-mente "Dogville"
(Lars von Trier) o "Mystic
River" (Clint Eastwood), cintas también con temáticas
en torno a la violencia. Da que pen-sar sobre la juventud que
estamos forjando, más que sobre el in-quietante acontecimiento
que en sí retrata.
Calificación:
    
Imágenes de "Elephant" - Copyright © 2003 HBO Films, Fine Line
Features, Blue Relief Productions, Fearmakers Studios, Meno
Films y Pie Films. Distribuida en España por Vértigo Films. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Elephant"
Añade "Elephant" a tus películas favoritas
Opina sobre
"Elephant" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda
"Elephant" a un amigo
|