CÓMO SE HIZO "SIN
ALIENTO (HIGHWAYMEN)"
Notas de producción
© 2003
TriPictures
El director Robert Harmon,
cuyo preciso montaje de impresionantes escenas peligrosas
convirtió el thriller Carretera al infierno (1986) en una
película clásica, aporta al largometraje Highwaymen el alma y la
sustancia y nos recuerda el estilo de rodaje de los años
sesenta. Ambienta este thriller íntimo en las enormes llanuras y
silencios de las carreteras americanas sin interrumpir su visión
con demasiado diálogo. “Rennie y Fargo dicen aproximadamente 700
palabras cada uno”, señala el director. “Buscaba crear grandes
contrastes en un mundo no sólo real sino hiperreal, con el
sonido de los motores que rompen el silencio natural donde sólo
se oye el ruido del viento en los campos de maíz, los grillos y
los pájaros”.
Jim Caviezel acababa de
completar su vuelta de entrenamiento número 140 en el circuito
Indy 500 cuando Harmon se puso en contacto con él para hablar
del proyecto: “Se trata de algo más que coches”, comenta
Caviezel, protagonista de La pasión de Cristo. “La película
tiene además una ética muy profunda. Explora las imperfecciones
del hombre y la posibilidad de su redención”.
Como estudiante de ética y
dueño de un Lamborghini, Caviezel no sólo aporta conocimientos
útiles para el personaje del atormentado Rennie Cray sino
también un gran respeto por los coches y por la habilidad de
esos especialistas que son capaces de conducir de forma segura a
gran velocidad.
Rennie Cray es un héroe
clásico que busca venganza, al estilo de las películas del
Oeste. Ha decidido tomarse la justicia por su mano y ha dedicado
cinco años de su vida a la búsqueda del asesino de su mujer.
Para él es una situación muy clara.
Colm Feore es la inquietante
voz del asesino Fargo, al que escuchamos por la radio burlándose
de Rennie o dando ultimátums a su cautiva Molly. Fargo disfruta
jugando con la mente de Rennie, es inteligente y sabe
expresarse, lo cual le hace aún más aterrador. Para Colm Feore –
actor de teatro y en realidad una persona muy amable – su
personaje representa “el lado oscuro de la naturaleza humana.
Vive en su propio mundo y cree que sus acciones están
justificadas. Tiene una maldad tranquila y obtiene una enorme
satisfacción en la caza y eliminación de sus víctimas. Fargo y
Rennie se odian pero a la vez se respetan: ambos entienden que
los que a hierro matan, a hierro mueren”.
El ciclo del dolor y el
progreso hacia la curación se personifican en Molly Poole,
encarnada por Rhona Mitra (de la serie “El abogado”). “Molly
sufrió la terrible tragedia de perder a toda su familia en un
accidente de coche”, explica la actriz. “Como consecuencia tiene
muchas fobias y debe armarse de valor para enfrentarse a ellas”.
Añade que su personaje también le recuerda a Rennie de su
ocupación anterior porque cuando está herida él la ayuda: “Antes
era médico y se dedicaba a curar a los demás con cariño”.
Al sobrevivir al ataque de
Fargo en el túnel, Molly, sin saberlo, se convierte en presa y
peón en el peligroso juego entre Rennie y Fargo. El Inspector
Will Macklin es el que la encuentra escondida entre las vigas
del techo. Macklin está interpretado por Frankie Faison,
conocido por su papel de Barney en Hannibal, El silencio de los
corderos y Hunter. A lo largo de su carrera ha retratado a
numerosos tipos de agente de policía y, riéndose, declara que
debería tener derecho a una pensión de la policía cuando se
jubile.
Para Faison, el personaje de
Macklin representa el equilibrio entre el bien y el mal y sirve
para recordar a Rennie que cruzar esa línea para vengarse tendrá
un alto precio: “La película muestra una clara yuxtaposición
entre el bien y el mal. Algunos personajes cruzan esa línea,
dando rienda suelta al mal, pero el bien debe prevalecer
siempre”.
El director de fotografía de
la unidad principal (Rene Ohashi), el director de la unidad de
acción (Andy Armstrong) y el director de fotografía de la unidad
de acción (João Fernandes) han creado un mundo de paisajes
grandes e hiperreales. La dicotomía entre el carácter humano y
la máquina humana se explora en una historia sencilla con un
estilo de rodaje elemental que obliga a los espectadores a
seguir a los personajes y los coches con una fascinación
morbosa.
Los equipos de la unidad
principal y de la unidad de acción fueron socios a partes
iguales durante el agotador rodaje en el que coches, jaulas,
arneses, equipos hidráulicos, explosivos, actores, especialistas
y decorados hechos a medida fueron utilizados para crear un caos
controlado y escenas de persecución de coches increíblemente
realistas.
Cada miembro del reparto
poseía su homólogo mecánico: Rennie tenía su Plymouth Barracuda
del 68 de color naranja oscuro, Fargo tenía su remodelado
Cadillac Eldorado del 72 de color verde, a Boone le correspondió
un Saab y a Macklin un Sedan. En opinión de Rhona Mitra, “los
coches tenían personalidad propia. El Eldorado era amenazante y
depredador: esperando a Molly delante de la sala de ensayos,
empujándola en el patio del Motel Towers...”
Con respecto a las escenas
peligrosas, el productor ejecutivo Tim Van Rellim explica que
los miembros del reparto también participaron en la creación de
las escenas de persecución y choques, algunas de las cuales de
una espectacularidad nunca antes vista en la gran pantalla:
“Afortunadamente, Jim Caviezel es un fanático de las carreras de
coches. Rhona estaba dispuesta a todo y encantada de hacer sus
propias escenas peligrosas. Colm y Frankie también llevaron sus
escenas con auténtica profesionalidad”.
Para Frankie Faison su
coprotagonista Jim Caviezel es “como un cowboy. La primera vez
que subí a un coche con él arrancó a cien por hora. Se le da muy
bien conducir a gran velocidad y está muy a gusto con los
arranques y frenazos rápidos”.
Detrás del volante del
Eldorado, Fargo hace unas paradas muy precisas y una perfecta
maniobra marcha atrás para coger a Molly en sus garras. Por otra
parte, en su Sedan, Macklin traspasa una verja de madera y un
abandonado parque de niños, pasando por encima de piedras y
arena.
Para asegurar un perfecto
rodaje tanto para la unidad principal como para la unidad de
acción, hicieron falta varios modelos del mismo coche: se
utilizaron seis Barracuda (tres para el protagonista y tres para
los especialistas), cinco Eldorado (uno para el protagonista y
cuatro para los especialistas), tres Saab (para los
especialistas), un Mazda y un Sedan.
Este “reparto” de coches vino
acompañado de un equipo especial de técnicos de carreras que
velaron por el cumplimiento de las normas de seguridad.
Utilizaron repuestos originales o usados para los Barracuda y
Eldorado a fin de garantizar la autenticidad. En cada coche
reemplazaron la transmisión automática por una manual y quitaron
los depósitos de gasolina. En los coches de los especialistas
colocaron jaulas de protección, células de alimentación
(pequeños recipientes de plástico que contienen una pequeña y
específica cantidad de gasolina) y sistemas de suspensión de
alto rendimiento. Colocaron la batería en el maletero.
Equiparon los Barracuda con
arneses de cinco puntos (que se utilizan en las carreras),
remplazaron los frenos y la palanca de cambios y pusieron una
radio de banda local en los coches del protagonista.
Prestaron la misma atención
al Eldorado con modificaciones como un volante e hidráulica
especiales y una radio de banda local.
El planteamiento unificado
del rodaje se aplicó también en el departamento de arte, donde
el diseñador de producción (Paul Austerberry) y el director
artístico (Nigel Churcher) crearon decorados que reflejaron la
visión de Robert Harmon. Construyeron maquetas de cada decorado
para ayudar al director a planear y ejecutar las complejas
persecuciones de los coches. Asimismo, Harmon y el director de
fotografía de la unidad principal, Rene Ohashi, visualizaron las
ambiciosas escenas de persecuciones y choques utilizando dos
mini coches.
Construyeron en un terreno
del ferrocarril un túnel de 250 por 15 metros con una recta de
300 metros y una curva de 65. Un equipo de construcción de 80
personas trabajó durante ocho semanas para crear cuatro carriles
de carretera asfaltada, una pared de separación interna, aceras
y 18 columnas. Utilizaron 12.000 toneladas de hormigón. En el
diseño y la construcción prestaron especial atención no sólo a
la forma sino a la seguridad. Emplearon columnas de acero para
que aguantaran el impacto de los coches, remolques y autobuses
durante la escena del accidente y las aceras fueron diseñadas
para proporcionar un amortiguador entre la carretera y las
paredes. Las columnas y las vigas fueron desarrolladas con el
fin de apoyar las complejas secuencias del rodaje.
El Motel Towers, con su
puesto de frutas y verduras, fue construido en un campo de maíz
al lado de la carretera para que diera la imagen de una remota
carretera del Medio Oeste. Se componía de un edificio de
oficinas y diez habitaciones, todas ellas con sus señales
respectivas, y además plantaron árboles grandes. Fue tan
convincente que la compañía telefónica local repartió guías de
teléfono y un inspector llegó para examinar las instalaciones de
agua y gas. Emplearon los colores verde y rosa específicamente
para crear un contraste con el campo de maíz y el enorme cielo.
Tras la escena del flashback
en la que es asesinada la mujer de Rennie (Olivia), el equipo de
arte “envejeció” el motel: rompieron algunas ventanas y
mamparas, añadieron toques de óxido y descascarillaron la
pintura.
Las escenas en el cementerio
de coches fueron rodadas en una de las mayores plantas de
reciclaje de América del Norte. Además de los que ya esperaban
el desguace, típicos de una planta de reciclaje, el departamento
de arte trajo otros 400 vehículos para construir el pasillo de
100 metros necesario para las escenas de la persecución entre
Fargo, Rennie y Macklin.
Para crear la gasolinera y el
taller de Fargo colocaron cuatro viejos surtidores en una base
de hormigón y añadieron un techo de metal para dar sombra y un
cobertizo de madera. Tomaron las máximas precauciones y
utilizaron únicamente materiales no contaminantes en esta
construcción porque estaba situada cerca de una reserva de aves.
João Fernandes, director de
fotografía de la segunda unidad, explica que uno de los mayores
retos del rodaje fueron los movimientos opuestos de los actores,
los coches y las cámaras: “Todo se movía – cámaras, coches y
personas – y cubrirlo desde distintos ángulos fue todo un reto”.
Tras una semana dedicada a la
planificación, despejaron la pista de aterrizaje del aeropuerto,
llegaron todos los vehículos de los servicios de emergencia y
dispusieron todas las medidas de seguridad para el rodaje de la
escena más espectacular de la película. El Eldorado iba a chocar
contra la parte trasera del Saab, lanzándolo al aire y
haciéndole dar vueltas, una escena de alto peligro que nadie
había intentado antes. Era cuestión de todo o nada e hicieron
falta cinco cámaras con objetivos de 200, 300 y 400 para
cubrirlo todo. El potencial problema de un enfoque corto y la
necesidad de compensar la película de alta velocidad y las tomas
a distancia, requirieron un nivel máximo de iluminación con dos
focos de 140.000 vatios. Con los cámaras entre los coches en
movimiento y en llamas, el equipo consiguió captar la acción con
aparatos como el MotoCam, el Race Cam, el Coche Cam y grúas y
camiones.
La misma cuidadosa
planificación y ejecución se ve reflejada en escenas como el
accidente de Molly en el túnel, el choque de Fargo con el
autobús y las vueltas de campana del Barracuda de Rennie.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Sin aliento (Highwaymen)" - Copyright © 2003 New Line Cinema,
Millennium Films y Cornice Entertainment.
Distribuida en España por Tripictures. Todos los derechos
reservados.
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