CÓMO SE HIZO "EL SECRETO
DE LOS McCANN"
Notas de producción
© 2003
TriPictures
Al igual que otros
escritores, Tim McCanlies reconoce que muchos de los personajes
de Secondhand Lions proceden de su pasado: “Cuando era niño
pasaba muchos veranos con mi abuelo, que era tan áspero como los
tíos de la película. Pero aunque mi abuelo era muy brusco
también tenía un lado tierno oculto bajo muchas capas de dureza.
Jugó un papel muy importante en mi infancia y crecer con una
fuerte figura masculina influye mucho en la educación de un
niño. Uno de los objetivos de la película era intentar
comprender qué es lo que los hombres enseñan a los chicos”.
Secondhand Lions sigue las
cómicas aventuras de un chico introvertido llamado Walter (Haley
Joel Osment) cuya madre, Mae (Kyra Sedgwick), le obliga a pasar
el verano con sus malhumorados y excéntricos tíos, fallándole de
nuevo tras una vida de promesas incumplidas.
Dos de los actores más
aclamados del cine – Michael Caine y Robert Duvall – dan vida a
Garth y Hub McCann, los dos tíos que se encuentran con la
sorpresa de tener que cuidar a un niño durante un largo verano
en los años sesenta. Tim McCanlies comenta que Hub –
interpretado por Duvall – es una de esas personas mayores cuyas
aventuras de juventud sorprenden: “Una vez terminada esa parte
de su vida, Hub regresa a la casa donde él y su hermano habían
crecido y se prepara para morir. Garth, encarnado por Michael
Caine, vuelve para cuidar a su hermano mayor porque realmente no
tiene otra cosa que hacer”.
Para Hub, hacerse viejo le
incomoda. “No es el hecho de hacerse mayor”, explica Robert
Duvall, “sino que ya no se siente útil. A los dos hermanos les
gustaría sentirse útiles. Les gustaría descubrir cosas nuevas.
Hablan de la muerte y de llegar a viejos pero intentan
mantenerse activos. Garth hace que todo tipo de vendedores
vengan a verles pero cuando llegan se pone a dispararles con una
escopeta. No para matarles, sino para darles un susto. Los
vendedores se convierten en un deporte y rompen con el tedio de
la vida diaria”.
Aunque el comportamiento
brusco de sus tíos le pone nervioso al principio, Walter
comienza a encajar en su vida, ayudándoles a cuidar el jardín,
los cinco perros sarnosos y el cerdo y les anima a gastar algo
de los millones que tienen escondidos, según los rumores, antes
de que sea demasiado tarde. Desgraciadamente, no son unos
compradores muy astutos y cuando adquieren un león para cazar
resulta ser de “segunda mano” – cansado, enfermo e inútil.
Walter ve en el león algo que
no advierten los demás, al igual que ve en sus tíos algo más que
su dinero. Cuando encuentra una vieja fotografía de una hermosa
mujer se propone descubrir quiénes eran realmente sus tíos.
Según los rumores, fueron ladrones de banco, asesinos a sueldo
de la mafia o nazis y su pasado se convierte en un misterio que
Walter tiene que desentrañar.
El chico interroga a su tío
Garth sobre la mujer de la foto y descubre que se llamaba
Jasmine y era la princesa de la que Hub se enamoró cuando los
dos hermanos servían en la Legión Francesa en el norte de
África. “Imágenes de la juventud de los tíos, vistas a través de
la imaginación de Walter, se entrelazan con el tiempo real de la
película”, señala la productora Corey Sienaga. “Estas secuencias
de aventuras tienen el estilo de las viejas series y películas
como El ladrón de Bagdad, con un toque de Indiana Jones. Son
historias de grandes aventureros. Walter no es muy aventurero
pero los cuentos de sus tíos le descubren esa faceta”.
Michael Caine describe a
Garth como “una persona que no para de hablar. Siempre le está
contando a Walter la historia de la vida de Hub y Walter no sabe
si miento o no. Pero el chico tiene su propia imaginación y ve y
aprende”.
Haley Joel Osment lo
corrobora y añade que “Walter es una de esas personas que
observa todo. Nunca ha tenido la confianza de hacer otra cosa
pero la experiencia con sus tíos cambia su vida y se convierte
en un hombre con convicciones”.
La historia de amor entre Hub
y Jasmine llega a significar para él mucho más de lo que
imaginan los tíos y Walter se queda fascinado con sus cuentos
exóticos. “Son cuentos muy exagerados”, señala Tim McCanlies.
“En la imaginación de Walter son del tipo Mil y una noches,
influidos por los cómics y las películas de los años cuarenta y
cincuenta. Pero estas secuencias también representan algunas de
las cosas que los tíos intentan enseñarle a Walter – qué es lo
que hace un hombre y cómo un hombre se consuela -”.
Kyra Sedgwick califica a su
personaje – Mae – como ambiguo. “Creo que tiene buenas
intenciones pero no deja de cometer errores. Es difícil estar
sin marido en el año 1962 a la edad en que la belleza empieza a
desvanecerse. Es muy triste y patética pero muy, muy graciosa”.
La madre de Walter le ha
contado innumerables mentiras y llega a la casa de los tíos
totalmente confundido. Hub le dice que el hecho de que algo no
sea verdadero no significa que no se deba creer. Según Robert
Duvall, esto definiría la lógica particular de su personaje:
“Para él las cosas que la gente considera verdaderas no son las
mejores cosas de la vida. El dinero y el poder no significan
nada, mientras que el valor, el honor y la virtud lo son todo.
No hay que copiar las acciones de los demás sino creer en
valores más altos. Y las cosas que pueden o no ser verdaderas
son las cosas en las que más necesitas creer”.
Todo ello queda ilustrado
cuando Hub da una paliza a algunos jóvenes que se burlan de él y
después les lleva a casa, cura sus heridas, les da de comer y
les larga un discurso sobre cómo hacerse un hombre.
Michael Caine apunta que
después de 40 años viviendo en el mismo sitio, Hub y Garth se
han convencido de que son inútiles, pero cuando le dan a Walter
algo en qué creer, él también les da esperanza: “La película
trata de dos viejos que regresan a Texas para morir. Sin
embargo, hacen un esfuerzo increíble por el chico. Le cambian y
él les cambia a ellos, persuadiéndoles de que aún sirven para
algo en la vida. Eso es lo maravilloso de la historia”.
Cuando el director y
guionista Tim McCanlies vio a Haley Joel Osment en El sexto
sentido, supo que era perfecto para el papel de Walter. La
productora ejecutiva Karen Loop, del equipo de David Kirschner,
presentó el proyecto al agente de Osment, que a su vez se lo
pasó al padre del actor. Padre e hijo leyeron el guión y
decidieron firmar.
Para McCanlies, Osment es un
actor que comprende rápidamente todos las matices: “Cree que el
único que conoce el guión mejor que yo es Haley. Se sabe los
diálogos de los otros actores y está familiarizado con todos los
detalles. Es impresionante”.
El director recuerda la
transmisión de la gala de los Oscars donde vio a Michael Caine y
Haley hablando en la famosa alfombra roja. Fue el año en que
competían por el premio al mejor actor de reparto (Caine por Las
normas de la casa de la sidra y Osment por El sexto sentido).
“Acababa de terminar el guión de Secondhand Lions y allí veía a
Michael Caine - tan grande - y al joven Haley - tan pequeño – y
tuve la premonición de que iba a ser mi reparto”.
El productor David Kirschner
también vio la gala el mismo año y se fijó en el momento en que
Michael Caine aceptó el premio y en su discurso mencionó el
increíble talento de Haley Joel Osment. “Fuimos muy afortunados
en poder contar con los dos para la película”, comenta
Kirschner.
Caine leyó el guión cuando lo
vio a la cabeza de una lista de “Los diez mejores guiones nunca
rodados”. “Es un guión maravilloso”, afirma el actor. “Cuando
hablé con Tim por primera vez acerca de la película su mayor
preocupación era que Haley se hiciera mayor antes de que
consiguiera financiar la película”.
Cuando Caine y Osment ya
estaban a bordo del proyecto, los productores enviaron el guión
a Robert Duvall. McCanlies señala que Duvall siempre había sido
uno de sus actores preferidos: “Es una especie de patrón del
estado de Texas, con películas como Gracias y favores,
Apocalipsis now, El padrino y Matar a un ruiseñor. Siempre ha
encabezado mi lista particular. Llamó el lunes después de
recibir el guión y me dijo ‘cuenta conmigo’. Poco después
fijamos la fecha para iniciar el rodaje”.
Scott Ross - fundador y
consejero delegado de Digital Domain - David Kirschner y Corey
Sienaga llevaban años hablando de colaborar en el proyecto. A
Kirschner le gustan las películas para toda la familia,
especialmente las que tienen toques de fantasía, aunque
Secondhand Lions tiene muy pocos trucos visuales.
Aunque Scott Ross y Kevin
Cooper – responsable de desarrollo de largometrajes en Digital
Domain – forman parte de una gran empresa de efectos visuales,
invirtieron en el proyecto porque simplemente se enamoraron de
él. “Como productores”, explica Ross, “pensábamos que
espectadores de todo el mundo estarían encantados de ver una
película como ésta, con capacidad para tocarles en el alma”.
Tim McCanlies cree que
Secondhand Lions no encaja en una sola categoría. Mientras que
los espectadores de la edad de Walter se identificarán con él,
la película también tiene muchos atractivos para los adultos:
“Parece que cuando un joven protagoniza una película ambientada
en el pasado los adultos reconocen su propia infancia en ese
periodo. En ese aspecto se parece un poco a Cuenta conmigo, una
de las grandes películas sobre jóvenes al borde de la madurez.
Comprendemos las lecciones que aprenden los chicos porque se
desarrollan es una época más temprana y quizás más inocente y
sencilla”.
El director explica que el
filme exigía tres distintos aspectos visuales: “Tenía que
rodarse en Texas porque está ambientado en ese estado; la parte
central de la película transmite una imagen cálida y nostálgica
de las granjas y llanuras del centro de Texas. El principio y el
final son casi como el tiempo actual y tienen un aspecto
moderno, de color azul. Y cuando Garth cuenta las historias de
la juventud de los tíos las imágenes relucen con el technicolor
de las Mil y una noches y tienen grandiosos movimientos de
cámara”.
El director de fotografía
Jack N. Green, cuyos trabajos anteriores incluyen Sin perdón, de
Clint Eastwood, atribuye la exitosa fusión de ideas al tiempo
que pasó con McCanlies antes de empezar la producción:
“Hablábamos del aspecto emocional del rodaje en lugar del
aspecto visual. Cuando comenzamos a filmar ya tenía fijados los
distintos niveles de emoción de cada escena, lo cual facilitó
enormemente la creación visual. Partimos de la confianza mutua y
para mí fue un honor ayudar a plasmar la maravillosa y
conmovedora historia de Tim”.
El rodaje, de 53 días, se
desarrollo principalmente en el condado de Pflugerville, una
zona rural al norte de Austin (Texas). La pelea entre Hub y una
pandilla de “duros” se rodó en la Cele General Store, a poca
distancia en coche de la vieja granja que servía de casa de
Garth y Hub, mientras que el molino de Coupland hizo las veces
del almacén de pienso. Las secuencias de los recuerdos, que dan
la impresión de desarrollarse en el norte de África, fueron
filmadas en Austin y otros lugares cercanos en localizaciones
encontradas por el jefe de localizaciones Robbie Friedmann con
la ayuda de la Comisión de Cine de Texas. La escena del mercado
fue rodada en la Symphony Square, del centro de Austin, mientras
que la secuencia de la Legión se filmó en una cantera
semiabandonada en las afueras de la ciudad. Algunas secuencias
de interiores fueron rodadas en hangares convertidos en platós
en el aeropuerto de Austin.
Uno de los elementos más
entretenidos de la producción fue la gran cantidad de animales
implicados. Las empresas Gary Gero’s Birds y Animals Unlimited
se dedicaron a cuidarlos y amaestrarlos bajo la supervisión de
la coordinadora de animales Stacy Gunderson. La empresa de
Gunderson – Birds and Animals Unlimited (B.A.U.) lleva más de
treinta años proporcionando animales para producciones de cine,
televisión y publicidad, y siempre ha estado a la vanguardia en
lo que concierne a la seguridad y cuidado de los animales
utilizados en la industria del entretenimiento. Gunderson fue
amaestradora jefe en Aventuras en Alaska y Zeus & Roxanne y ha
participado como adiestradora en producciones como Inspector
Gadget, Dr. Dolittle, El libro de la selva II y De vuelta a casa
II. Estudió adiestramiento y gestión de animales exóticos en el
Moorpark College y después trabajó en el espectáculo de animales
de los Estudios Universal.
Lo primero fue reunir a los
perros de distintas razas y tamaños que viven con Hub y Garth.
Según el director, estos perros tenían que actuar como los tíos,
en el sentido de que reciben a Walter como un extraño pero
después le dejan entrar en su mundo. Durante el rodaje
utilizaron cinco perros callejeros y otros cinco amaestrados que
han trabajado en películas como Sweet Home Alabama, O Brother,
Zeus & Roxanne y Dr. Dolittle 2.
Los cuatro cerdos pesaban
alrededor de 100 kilos y cada uno tenía un talento especial como
tumbarse o ponerse a correr según las órdenes del amaestrador.
Sin embargo, Kyra Sedgwick recuerda una escena en que el cerdo
no quería obedecer: “Se levantaba cuando no tenía que hacerlo y
después de seis o siete tomas trajeron a otro. El nuevo lo hizo
perfectamente y a partir de ese momento sólo trabajé con él”.
Los leones son propiedad de
Brian McMillan, que dejó su Inglaterra natal para ir a Estados
Unidos como componente del Circo Ringling. En Hollywood encontró
otra carrera y decidió establecerse allí. Una escena de la
película exigía que el león se comportara de forma agresiva con
uno de los personajes. McMillan sustituyó al actor en esta
secuencia en la que el león le derriba y empieza a pelear con
él. “A los leones les encanta luchar”, explica McMillan. “Si te
conocen son capaces de sujetarte con la boca sin hacerte daño
porque saben que estás jugando. Sin embargo, las garras te
rasgan la ropa, estén jugando o no. Mientras rodábamos la escena
estuve pensando en cuántos cambios de ropa tendría que hacer
porque casi toda se quedó hecha trizas”.
Tres leones africanos de
entre 80 y 100 kilos fueron utilizados para el papel de la leona
Jasmine. La leona principal era Pasha, de dos años y medio, y
tuvo el apoyo de Torig, de la misma edad, y de un macho llamado
Kenya, de tres años. Los leones, que viven actualmente en
California, hicieron su debut en Secondhand Lions.
“Elegimos leones jóvenes
porque aún es posible amaestrarlos y están más dispuestos a
jugar”, explica Tim McCanlies. “Como la leona de la película fue
rechazada por el zoo, los tíos la consideran como ‘de segunda
mano’. En eso se parece a los dos hermanos, que están bastante
‘gastados’”.
McMillan comenta que los
leones ya estaban acostumbrados al ambiente de un rodaje: “En
California hicimos un entrenamiento especial para que se
acostumbraran al equipo y al ruido que puede haber. También
trabajamos con perros y otros animales que aparecen en el
rodaje. Sin embargo, no recomiendo que te acerques sin ser
presentado. Si trabajan con un actor en particular siempre
ensayamos un tiempo con él y los leones para que se
acostumbren”.
El único animal de la
película que no es residente en California es la jirafa Kelsey,
procedente de Texas. Fue su primera película y celebró el
exitoso rodaje de su escena con un festín de zanahorias.
Tim McCanlies colaboró con el
diseñador de producción David Bomba (Clan Ya-Ya) a fin de
plasmar su visión en las localizaciones y decorados. Bomba
empezó estableciendo puntos de referencia para la granja de 1962
y para las secuencias de los recuerdos. Para estas escenas
fantásticas se inspiró en los dibujos de Maxwell Parrish para
libros infantiles y en el cuadro de John Singer Sargent “Fume de
Ambergris” en el que se ve a una mujer debajo de un arco árabe.
Para la casa de los hermanos
se puso a buscar un edificio aislado que pareciera “un viejo
dinosaurio en medio de un paisaje árido” con el fin de expresar
el deseo de los hermanos de volver a casa para morir. Encontró
una casa en una colina con vistas a unas lejanas llanuras y a un
lago más cercano. La familia que vivía en esta casa permitió al
equipo ocupar su propiedad con la condición de que al terminar
lo dejaron como estaba. “Fui con el director de arte John Jensen
y hablamos de porches y puertas y cómo debería ser presentada en
general”, recuerda Bomba. “Tardamos seis semanas en transformar
la casa. Añadimos un porche y una torre y cambiamos de lugar la
entrada. Después, con la ayuda del decorador Jim Ferrell,
deterioramos todos los materiales nuevos que habíamos usado”.
Secondhand Lions es la
segunda película en la que Bomba trabaja con el diseñador de
vestuario Gary Jones, siendo la primera de ellas Clan Ya-Ya.
“Creo que tenemos una sensibilidad parecida con respecto al
diseño”, señala Bomba. “Intercambiamos descubrimientos e ideas,
hablamos de color y creo que nos complementamos”.
Tim McCanlies animó al
diseñador del vestuario a consultar cuadros y cuentos clásicos,
sin sentirse obligado a aferrarse al cien por cien a la realidad
histórica. Las decisiones acerca de cómo vestir a los actores
principales procedieron directamente del guión al que Jones
califica de “maravilloso”. El vestuario de los dos hermanos se
basó en las indicaciones del guión y en la ropa que podrían
haber conservado de sus aventuras, según la imaginaba Gary
Jones. Robert Duvall lleva en una escena lleva una camisa de
dormir de estilo árabe y para Jones el pasado de los hermanos
les hizo muy interesantes en términos del vestuario.
El vestuario del joven Walter
demuestra, según Jones, que “por muy inepta que sea su madre,
quiere que su hijo tenga la mejor imagen posible. Pero a veces
no le sale bien así que tiene ropa muy variada. A veces le queda
bien y otras veces casi ni le entra. Durante el verano con sus
tíos vemos cómo crece y cómo la ropa se le queda pequeña. En
general, el vestuario es el resultado de la colaboración del
diseñador, el director, el diseñador de producción y el actor.
No es cuestión de una elección fija sino de sugerir algo, en
este caso la inocencia del personaje de Haley”.
Kyra Sedgwick opina que
Secondhand Lions es una película clásica. “Mientras que para
Walter es un proceso de maduración, para el público supone un
mensaje universal de lo que significa ser humano y dejar que
alguien entre en tu vida y que le abras el corazón”.
Nicky Katt, que interpreta al
grosero novio de Mae, ya era un admirador del trabajo de Tim
McCanlies tras haber visto Dancer, Texas población 81 y El
gigante de hierro y reconoció “la mano única” del cineasta en el
guión de Secondhand Lions. “No intenta impresionar con escenas
muy obvias”, explica el actor. “Más bien crea una historia
conmovedora sobre lo que significa convertirse en hombre que
quedará grabada en la mente del espectador”.
El productor David Kirschner
cree que Secondhand Lions es una película con la que se
identificarán espectadores de todas las edades: “Lo que me
atrajo del guión fue el tema de la necesidad de los jóvenes de
tener un modelo de conducta. Walter no tiene ningún modelo a
seguir en su vida pero de repente entran en su vida estos dos
hombres que tienen tanto honor y virtud que parecen pertenecer a
otra época”.
Este tema central es
reiterado por la productora Corey Sienaga, que opina que el
corazón de la película se encuentra en lo que los tíos enseñan a
Walter sobre la vida y lo que ellos a su vez reciben de su
sobrino: “Le dan las mismas cosas que te da cualquier persona
que te quiere, sean tus padres, tíos, amigos o abuelos. Alguien
que cree en ti y te recuerda que eres una persona especial, que
vales la pena. Al final la película trata de creer en uno mismo
y nos recuerda que tenemos que creer en las buenas cualidades de
los demás, incluso en tiempos difíciles”.
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