PELÍCULAS    CRÓNICAS    PALMARÉS  
LA BUTACA - Revista de Cine

Cobertura de la 54ª edición del Festival de Berlín  
 5 - 15 Febrero 2004   

        


CUANDO MENOS TE LO ESPERAS...
(Something's gotta give)


Dirección y guión: Nancy Meyers.
País:
USA.
Año: 2003.
Duración: 117 min.
Interpretación: Jack Nicholson (Harry Sanborn), Diane Keaton (Erica Barry), Keanu Reeves (Dr. Julian Mercer), Amanda Peet (Marin), Frances McDormand (Zoe), Jon Favreau (Leo), Paul Michael Glaser (David Klein), Rachel Ticotin (Dra. Martinez), Kadee Strickland (Kristen).
Producción: Nancy Meyers y Bruce A. Block.
Música: Hans Zimmer.
Fotografía:
Michael Ballhaus.
Montaje: Joe Hutshing.
Diseño de producción: Jon Hutman.
Dirección artística: Steve Graham y John Warnke.
Vestuario: Suzanne McCabe.
Estreno en USA: 12 Diciembre 2003.
Estreno en España: 13 Febrero 2004.

CÓMO SE HIZO "CUANDO MENOS TE LO ESPERAS..."
Notas de producción
© 2003 Warner Sogefilms

2. El Este viene al Oeste

  El rodaje comenzó, y continuaría durante ocho semanas ininterrumpidas, en lo que se convertiría en un hogar lejos de casa para Nancy Meyers y toda la compañía de Cuando menos te lo esperas … una casa de playa magnífica y de muy buen gusto en los Hamptons, construida en su totalidad en el Plató 26 de los Sony Pictures Studios en Culver City. Éste es el elegante refugio de Erica Barry en los Hamptons, en el que transcurre gran parte de la acción, y ofrecía a los actores un entorno en el que dar vida a sus personajes que parecía absolutamente real.

  Las películas de Meyers son visualmente brillantes tanto en la fotografía como en el diseño, y recurrió a Michael Ballhaus, que ya había dado vida a Nueva York en la pantalla en películas tan distintas como Uno de los nuestros, La edad de la inocencia, Gangs of New York, Armas de mujer y Quiz Show (El dilema).

  “Para mí el aspecto visual de una película es importante en lo que respecta al diseño”, dice Meyers, “porque tiendo a escribir películas que se desarrollan en dormitorios, cocinas y salas de estar en lugar de en paisajes grandiosos. Me resulta divertido continuar definiendo a los personajes a través de los lugares en los que deciden vivir”.

  “Toda la casa se supone que es la casa ideal de Erica”, comenta el diseñador de producción Jon Hutman. La idea es que ésta es la casa que Erica Barry, una autora teatral neoyorquina de mucho éxito, ha construido para ella después de su divorcio – un refugio para escribir. Es básicamente una casa de estilo Shingle de dos dormitorios para Erica y su hija Marin, o un invitado que quiera venir a hacer la escapada ideal desde Manhattan, donde el espacio escasea. No sólo refleja el gusto de Erica y el mío, sino también probablemente el gusto de Nancy, porque la historia surge en gran medida de su corazón y todas sus películas son muy bellas. Nancy se implica mucho con los detalles, y ella y yo discutimos cada color, cada mueble, cada tela. Es en gran medida un reflejo de su estética.

  “Pero una cosa que era muy importante para nosotros”, continúa diciendo Hutman, “era que la casa diera la sensación de que era un fuerte reflejo del carácter de Erica, y que era una casa en la que vivía alguien, que no era genérica ni estéril en ningún sentido”.

  La casa de la playa de Erica estaba inspirada no sólo en una casa real de Southampton – en la que la compañía rodaría exteriores más avanzado el calendario de producción – sino en otras varias que Meyers, Hutman y su equipo vieron cuando visitaron los Hamptons. Todos los detalles de la casa, desde la tela de los sofás, los cuadros, fotografías y objetos enmarcados que había en las paredes, hasta los platos y la vajilla de la despensa de la cocina, parecían reales, porque eran reales.

  “Nancy quería que la casa fuese el reflejo de una mujer que vive sola por primera vez cuando ya ha cumplido los 50”, añade la decoradora Beth Rubino. “Creamos una gran parte de lo que se ve en la casa. Hicimos o ampliamos la mayor parte del mobiliario. Nancy aprecia realmente la pátina y la calidad. Le encantó el hecho de que algunas de las piezas de la cocina fueran originales del siglo XIX procedentes de la Provenza, mientras que otras se compraron en e-Bay por 1,99 dólares. Y aún así quedaban estupendas la unas junto a las otras”.

  Debido a la posición de Erica como una figura importante dentro del mundo teatral de Nueva York, Rubino creó carteles con los títulos ficticios de sus obras teatrales, copias encuadernadas de las obras, cartas enmarcadas de personajes destacados del teatro (como una original de George S. Kaufman) e incluso premios Tony y Drama Desk para su oficina en la casa de la playa. Otro detalle extraordinario es la biblioteca personal de Erica, situada en la enorme sala de estar. “Me apasionan los libros y me apasiona el detalle”, comenta Rubino, “y creo que lo que define a una persona es lo que hay en su biblioteca. Así que me senté e hice un desglose de los temas que creía que serían aplicables a Erica Barry: viajes, teatro, finanzas, divorcio, fotografía, arquitectura y diseño. Luego alquilé unos 90 metros de libros en la Librería Strand de Nueva York, que es el único establecimiento que puede suministrar pedidos de esa magnitud”.

  Todos los días se llevaban montones de flores y verduras frescas al Plató 26 para dar a la casa de la playa aún más verosimilitud. “Cuando se vive en los Hamptons, los jardines muy cuidados y las flores frescas en todo momento puede ser algo típico de esas casas”, dice Rubino. “En cámara hay una sutil diferencia entre las flores frescas y las artificiales. Yo traté de utilizar flores recién cortadas exclusivamente. Además estaba la ventaja añadida de su aroma, que Diane apreciaba y alababa”.

  Hutman añade, “Parece que estemos en una casa real. Es fácil olvidar que estamos de hecho en un decorado, si no fuera por todo el equipo y porque cuando levantas la vista se ve el techo del plató”.

  También se le pidió a Hutman que crease dos deslumbrantes restaurantes de Nueva York en los platós de Sony, ambos elegantemente cosmopolitas pero con ambientes diferentes. Para el primer restaurante, en el que comienza la película y al que vuelve al final, “quiero que los espectadores vean esos restaurantes y tengan la sensación de que es un lugar al que quieren ir”, dice. Este restaurante sin nombre resplandece y evoca a la sofisticada flor y nata de Nueva York. Totalmente actual con toques de art decó y preciosos paneles de madera, una fuente en el centro de la gran sala actuaba casi como un ancla para lo que le rodea. El segundo restaurante es un guiño a la fusión asiática, con un sutil trabajo de carpintería como de encaje y lámparas bajas.

  Durante el rodaje en la famosa Hennessy Street (también conocida como “Annie Street”) en los terrenos de los Estudios Warner Bros., tres calles de Nueva York de tamaño real fueron transformadas por Hutman, Rubino y sus equipos en una ingeniosa fusión del West Village y Tribeca. La recreación se consiguió con más de 25 fachadas, y de repente las calles cobraron vida con tiendas modernas, restaurantes, cafés, un puesto de flores y frutas típicamente neoyorquino, residencias y estaciones de metro. Con la adición de extras adecuadamente vestidos, taxis y farolas y semáforos de Nueva York, resultaba difícil distinguir esta calle de la auténtica. La finalidad de la recreación era una acalorada discusión en la acera entre Harry y Erica, que hubiese sido logísticamente difícil, si no imposible, durante el rodaje en exteriores en Nueva York.

  Rubino comenta, “Como neoyorquina, soy consciente de que las calles de Nueva York tienen una cierta densidad, unas texturas y unos niveles que son muy difíciles de conseguir y reproducir en un estudio. Una de las cosas que más me fastidian es que las películas no representen a Nueva York en su totalidad. Hay un nivel de aspereza que normalmente no aparece. Jon diseñó una calle compleja que nos permitió intentar introducir todos esos niveles. Creo que la dedicación y el trabajo duro del equipo realmente se notan”.

  Hutman creó otros muchos entornos en platós y en exteriores de Los Angeles que hacían perfectamente las veces de Nueva York, entre ellos, una recreación ideal del interior de la famosa tienda de alimentación para gourmets de East Hampton, la Barefoot Contessa, que se creó en un edificio de Hollywood diseñado por la famosa arquitecta Julia Morgan en 1926. Al igual que con la casa de la playa y la Barefoot Contessa, en que los interiores de Los Angeles al final coincidían perfectamente con sus correspondientes exteriores en Nueva York, Hutman y Meyers descubrieron la réplica perfecta para un teatro de Broadway en el interior del Grand Theatre, un extraordinario edificio del centro de Los Angeles construido en 1928. La secuencia rodada allí es un lacónico encuentro entre Harry y Erica que tiene lugar en el escenario durante el ensayo de la nueva obra teatral de Erica. Para los miembros del equipo, observar a Nicholson y a Keaton realizar sus escenas dramáticas y de comedia, fue como tener una entrada gratis para el mejor espectáculo de la ciudad.

3. Jugando a disfrazarse >>


Imágenes y notas de cómo se hizo "Cuando menos te lo esperas..." - Copyright © 2003 Columbia Pictures, Warner Bros. Pictures y Waverly Films. Distribuida en España por Warner Sogefilms. Todos los derechos reservados.

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