CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Después del buen sabor de boca que nos dejó "Cuando
menos te lo esperas...", y aun aceptando sus
imperfecciones, nos llega aho-ra la triste realidad del
verdadero estado de salud en el que se en-cuentra la comedia
americana. Los guiones ágiles y ácidos de an-taño hace tiempo
que han dado paso a los diálogos insustanciales y a personajes
sin profundidad alguna que se pelean entre ellos pa-ra ver quién
dice o hace la mayor chocarrería de la función. Eso es
precisamente lo que sucede en "Y entonces llegó ella", cinta
escri-ta y dirigida por
John Hamburg,
el mismo que en su día se ocupó del libreto de la decente "Los
padres de ella", película que al me-nos nos deparaba
algún que otro buen momento de diversión.
De hecho,
Hamburg se decanta aquí por imitar el humor más vul-gar de los
hermanos Farrelly,
algo que parece triunfar en la taquilla, al menos a tenor de los
casi noventa mi-llones de dólares que terminará recau-dando este
filme sólo en los Estados Unidos de América (una cantidad na-da
despreciable, puesto que su presu-puesto supera levemente los
cuarenta millones, más otros veinticinco en concepto de
publicidad). Se abusa, pues, de los típicos gags de caídas y
traspiés, aparte de los imprescindibles elementos escatológicos
que normalmente pueblan el contenido de todo este tipo de
produc-ciones (ver la escena de Reuben y Stan cuando se hallan
en los re-tretes de la empresa o el embrollo en el que se mete
el primero en el baño de Polly, todo a causa de sus problemas
estomacales).
"Y entonces llegó ella" no convencerá ni a los que buscan reírse
con un guión repleto de equívocos bien trabajados ni a aquellos
que acudan al cine esperando encontrar un convincente romance en
la pantalla. Es otro de esos múltiples productos hollywoodienses
que muestran sin rubor alguno una estructura arquetípica y
predecible en la que lo más afortunado que nos encontramos es la
escasa du-ración de la cinta. Los actores tampoco es que ayuden
a que nos congraciemos con la historia, puesto que todos ellos
caen en la exageración en prácticamente todas sus
intervenciones.
Ben Sti-ller
no para de hacer muecas y de realizar desmedidos movimien-tos
con su cuerpo. A su lado,
Jennifer Aniston
parece querer es-pecializarse en comedias de este tipo, pues
hace poco la vimos en "Como
Dios" junto a Jim Carrey. ¿Dónde está la actriz que
nos sor-prendió con su adecuada interpretación en "The
good girl"?
Philip Seymour Hoffman
también cae en la desmesura, siendo su per-sonaje el del típico
amigo del protago-nista que acumula en su carácter to-das las
excentricidades habidas y por haber.
Hank Azaria
vuelve a expla-yarse con su habitual retahíla de acentos y
cambios de voz (no olvide-mos que da vida a varios de los
perso-najes principales de la serie de ani-mación "Los Simpson"
en su versión original), mientras que
Alec Baldwin,
que últimamente le está cogiendo el gusto a este género
cinemato-gráfico, cumple con su cometido sin demasiados
esfuerzos. Final-mente, la música de
Theodore Shapiro
es la habitual en este tipo de películas, pues se adecúa a lo
que sucede en la pantalla y tan pronto se vuelve tropical (la
luna de miel de los Feffer) como suave y melosa en los instantes
en los que Reuben intenta alcanzar a Polly para que no se marche
de la ciudad.
Calificación película:
    
Calificación
banda sonora original:
    
Imágenes de "Y entonces llegó ella" - Copyright © 2004 Universal Pictures, Jersey Films
y Loofah Productions. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos
reservados.
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