CÓMO SE HIZO "LAS
MUJERES PERFECTAS"
Notas de producción
© 2004
UIP
2. La producción
No existe ninguna ciudad de
Stepford en el Estado de Connecticut, pero hay indicios de que
Ira Levin, el autor de la novela, se inspiró en los pueblos de
Fairfield County, una serie de bellas comunidades suburbanas con
enormes mansiones y cuidados jardines. Para recrear esta ciudad
ficticia el director Frank Oz reunió a algunos colaboradores
habituales como el director de fotografía Rob Hahn, el director
artístico Jackson De Govia y la oscarizada diseñadora de
vestuario Ann Roth.
De Govia entendió enseguida
lo que quería el equipo de la película, un lujoso suburbio de
Nueva York cuyos habitantes buscan el relax y el disfrute de sus
bienes: “Los residentes de Stepford viven en un mundo de estilo
lujoso y no piden disculpas por su ostentación. Nadie cuestiona
si se merecen tanta opulencia. Simplemente son ricos y quieren
disfrutar de sus privilegios”.
Para establecer un contraste
entre Stepford y el “mundo real” el director Oz quiso que la
película empezara en Nueva York, en un mundo de acero, cristal y
cemento: “Todo tiene un aspecto de dureza y eso es algo
deliberado. Así al trasladar la acción a Stepford todo, hasta
las mismas mujeres, parece mucho más suave y hermoso. Buscamos
en docenas de ciudades de Connecticut y New Jersey el aspecto de
comunidad ideal que demanda el guión. El aspecto de Stepford lo
define lo que podemos llamar dinero nuevo, fortunas amasadas por
gente del mundo de la informática, la electrónica y los
punto.com. Sus casas son nuevas y relucientes, y es una ciudad
que carece de historia y de textura”.
Paul Rudnick observa: “El
estilo de vida de Stepford es el de Martha Stewart y Ralph
Lauren. Es una visión sentimental del mundo como la del
dibujante Norman Rockwell, un estilo de vida que no se puede
mantener sin contar con un numeroso equipo de empleados y
sirvientes. La mujer ideal de Stepford se distingue por la
atención que presta a la cocina y por adornar la mesa con
servilletas y manteles muy complicados de planchar. Los hombres,
por su parte, llevan tejidos de ante y les gustan los muebles de
caoba que su casa tenga un cierto aire de pos-fraternidad
universitaria”.
Ann Roth añade: “El ambiente
masculino favorece colores saturados y muy pigmentados y el
ambiente femenino prefiere los colores florales. Los colores de
Martha Stewart proceden de la naturaleza y la primavera. Uno
acaba haciéndose una pregunta: ¿Cómo puede un hombre como éste
haber conseguido una mujer así? La respuesta es que las han
fabricado: todas son muy bellas, tienen una línea del busto alta
y perfecta, una cintura diminuta y son pizpiretas hasta decir
basta...”
El rodaje, que tuvo lugar en
los estudios Kaufman Astoria, comenzó con las escenas de
interiores que tienen lugar en la espaciosa y moderna cocina de
Bobbie Markowitz (Bette Midler), amueblada como el resto de los
hogares de Stepford por la decoradora Debra Schutt y el florista
Christopher Bassett, quien observa que “un perfecto arreglo
floral es una forma muy efectiva de transformar una casa en un
hogar ideal”. Por su parte Schutt se lo pasó en grande creando
la casa de Bobbie: “Al principio es un vertedero de revistas y
periódicos, cajas de comida congelada y ropa sucia; pero se
convierte en una suntuosa mansión como las que uno se encuentra
en las páginas de “Architectural Digest”. Es una especie de
metáfora de las esposas de Stepford, que también se transforman
hasta conseguir una perfección arquitectónica”.
También en los estudios
Kaufman se rodó la escena del baile en un pintoresco granero. La
coreógrafa Patricia Birch enseñó a los miembros del reparto y a
casi cien extras los secretos de un antiguo baile llamado square
dance. Los estudios albergaron otros dos complejos decorados: la
Sala Hunt, un elegante salón de paredes de madera que acoge al
club masculino de Stepford; y un enorme salón de baile
ajardinado en donde se celebra la Cena-Baile de Verano y que el
director artístico Jackson De Govia describe como “el ala de una
imaginaria mansión del siglo XIX y como el resultado de lo que
se puede conseguir cuando se tiene mucho dinero y muy, muy buen
gusto”.
La Cena-Baile de Verano se ve
realzada por literalmente miles de flores; las columnas clásicas
y la vajilla de cristal en las mesas hacen que el ambiente sea
tan chic como el champán que fluye a lo largo de toda la noche.
Dice De Govia: “El decorado del baile es el símbolo perfecto del
mundo de Stepford. Y es también un buen símbolo de las propias
esposas de Stepford: son hermosas, huelen bien, saben bien y
resultan muy caras. Pero sólo son vegetales”.
La secuencia del baile hizo
que la coreógrafa Pat Birch tuviera que volver al plató, esta
vez para enseñar a bailar el vals al reparto principal y a
cincuenta parejas de Stepford dispuestas a deslizarse sobre la
pista resplandecientes con sus vestidos de noche y sus
esmoquins.
Una de las esposas
“remodeladas” es Bobbie Markowitz. Bette Midler comenta: “Me
encanta la secuencia del baile porque la primera película que vi
de niña fue La viuda alegre, con Lana Turner y Fernando Lamas.
Le dije a Scott Rudin que hacía cuarenta años que no veía una
buena escena de vals en una película y me dijo que volviera a
ver La viuda alegre. Me hice con una copia y era igual que ésta,
comprobé que hasta la iluminación es similar...”
Rudnick también disfrutó
mucho con la secuencia del baile: “¿Cuántas veces se pueden ver
juntos en un mismo cuarto a un grupo de actores de este calibre?
Chris Walken, Matthew Broderick, Faith Hill, Glenn Close, Nicole
Kidman, Bette Midler… Iría a verlos aunque salieran en un
anuncio de coches”.
Además de permitirle a
Christopher Walken demostrar su envidiable destreza como
bailarín, la secuencia del baile es una de las más
espectaculares de la película porque es la ocasión elegida por
las esposas de Stepford para exhibir sus mejores galas.
Dispuesta a tirar la casa por la ventana en una escena que
demuestra el carácter irreal y decadente de Stepford, la
diseñadora de vestuario Ann Roth decidió vestir a Nicole Kidman
con un vestido de gasa que le da a su personaje de Joanna un
aspecto a mitad de camino entre Cenicienta y una muñeca Barbie.
“Quería que Joanna resultara
etérea, como si no fuera de este mundo. El color marfil del
vestido se funde con el de su piel, dándole un aspecto mucho más
irreal”, dice Roth. Kidman comenta: “El diseño de los vestidos
es genial. Tuvimos suerte de contar con Ann Roth porque tiene un
enfoque muy atrevido. Sus vestidos están en el límite de lo
excesivo y por lo que a mí respecta, rodaría todas mis películas
con ella”.
El equipo de la película
encontró varias casas en Connecticut que resultaron perfectas,
nunca mejor dicho, para el rodaje. Una mansión de Darien que
estaba en venta sirvió de fondo al interior de la casa de Herb y
Sarah Sunderson (Matt Malloy y Faith Hill) y una casa de muchos
millones situada en la exclusiva comunidad de New Canaan se
convirtió en el nuevo hogar de Joanna y Walter (Nicole Kidman y
Matthew Broderick) en Stepford. El ayuntamiento de New Canaan,
construido en 1909, sirvió de fondo a la escena del mitín
político.
El Lockwood-Mathews Mansion
Museum de Norwalk, Connecticut, se convirtió en el epicentro de
la actividad de las esposas de Stepford. El museo había
albergado ya el club masculino de Stepford en la primera versión
fílmica de la novela, siendo el único de los escenarios
originales utilizado en la nueva versión. Construida hacia 1860
por el empresario LeGrand Lockwood, esta mansión de 62
habitaciones es una de las mejores muestras que se conservan de
casa de campo estilo segundo imperio; la ciudad de Norwalk
compró la casa en 1941 y en 1971 pasó a ser considerada
monumento histórico nacional. Como parte del acuerdo negociado
para poder cerrar el museo y filmar dentro, el equipo de
producción se comprometió a hacer una amplia renovación del
edificio. Dice De Govia: “Durante los meses previos al comienzo
del rodaje nuestro departamento de arte restauró y renovó la
suntuosa entrada y la rotonda de la mansión. También se
repararon los suelos de madera, se rellenaron grietas, se
restauró el artesonado de la magnífica escalera y se pintaron
las paredes con colores de la época. Incluso se pintaron
réplicas de los enormes cuadros de la escuela del río Hudson que
una vez estuvieron colgados en la casa, con lo cual lo que se ve
en la película es una versión muy aproximada del aspecto
original de la mansión”.
De Govia supervisó también el
diseño y la construcción de la lujosa casa de Joanna y Walter en
los estudios Hudson River Stages de Yonkers, Nueva York. En ese
mismo estudio se construyó después el laboratorio secreto del
club masculino de Stepford. Una vez acabado el rodaje entró en
acción el equipo de efectos visuales que supervisan Scott Souter
y Frank Petzold y que se encargó de “visualizar” a las esposas
de Stepford.
Souter, que trabaja con el
Tippett Studio en Berkeley, California, discutió con el director
Frank Oz la forma de subrayar los elementos cómicos de la
película por medio de un imaginativo empleo de los efectos
visuales. Faith Hill, que hace el papel de la esposa de Stepford
Sarah Sunderson, recibió un curso intensivo de tecnología de
efectos visuales por parte del equipo de Tippett. Dice Souter:
“Durante la secuencia del baile, Sarah sufre un cortocircuito y
empieza a girar... Faith colaboró con nosotros trabajando
delante de una pantalla verde para mejorar el efecto, que al
final quedó perfecto”.
En otra escena Sarah baja las
escaleras de su casa al mismo tiempo que Roger Bannister (Roger
Bart) toma un mando a distancia que tiene escrito el nombre de
Sarah y empieza a apretar botones para probar las diversas
funciones de la robot. “Para conseguir el efecto deseado,
proyectamos la imagen de Faith Hill contra una pantalla verde y
le añadimos ciertos efectos robóticos que corresponden a cada
botón de los que va apretando Roger: una vez más sus funciones y
sus disfunciones nos quedaron perfectas”, dice Souter.
Souter concluye: “LAS MUJERES
PERFECTAS ha sido un gran proyecto para trabajar en él, porque
crear efectos especiales para una comedia es un reto muy
delicado. Crear aliens y monstruos es una cosa, pero hacer
efectos divertidos es un asunto muy distinto”.
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Las mujeres perfectas" - Copyright © 2004
Paramount Pictures, Scott Rudin Productions, De Line Pictures y
DreamWors. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos
reservados.
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