CRÍTICA
por
Joaquín R. Fernández
Discúlpenme la grosería, pero precisamente hay que tener
una de las palabras del título de esta película para aguantarla
de principio a fin sin al menos lanzar un ligero bostezo. Por
alucinante que pa-rezca, el público norteamericano no opina lo
mismo, de ahí que "Cuestión de pelotas" se haya convertido en
uno de los éxitos sor-presa del verano de 2004. Con un
presupuesto de cincuenta millo-nes de dólares, publicidad
incluida, ha ingresado en la taquilla de los Estados Unidos la
increíble cantidad de más de ciento diez mi-llones de dólares,
algo que asegurará que en el futuro los grandes estudios de
Hollywood nos sigan "deleitando" con este tipo de fil-mes.
Con un
argumento de lo más ramplón y que debemos agradecer a la
"excelsa" imaginación de Rawson
Marshall Thurber, también realizador de la cinta, la
historia se centra en un grupo de perdedo-res que deben
participar en una estrafalaria competición que otorga a sus
ganadores un suculento premio, algo que les ayudaría a evi-tar
que el peculiar gimnasio al que acuden habitualmente cierre sus
puertas a causa de la competencia que representan los lujosos
lo-cales del vanidoso White Goodman. Como habrá podido adivinar
el lector, la excusa es perfecta, puesto que el evento al que
deben acudir nuestros protagonistas está repleto de caídas y
porrazos, aunque antes tendremos que conocer a este grupo de
«freaks» y "reírnos" de su manera de ser y de su llamativa
personalidad.
Por supuesto, el guionista desco-noce el significado de lo
que es el humor inteligente, por lo que sus gags están
dirigidos a aquel sector del público que tan sólo busca pasar un
rato con sus amiguetes en el cine y al que no le importa con
ello destro-zar aún más sus neuronas. Nos halla-mos, en
definitiva, ante un auténtico aburrimiento que, como mucho, tan
sólo nos proporciona alguna sonrisita en un par de ocasiones. Y,
claro está, si a los europeos ya nos resulta difícil soportar
las películas estadouniden-ses que versan sobre alguno de los
deportes que más éxito tienen allí, imagínense lo que es
aguantar un filme en el que la mayor parte de su metraje
observamos un de-lirante campeonato de balón prisionero que
parece sacado de algu-na de las estupideces que se les ocurren a
los creadores de "Ja-ckass".
En cuanto
al reparto, Vince Vaughn ya
no es aquella joven pro-mesa que muchos quisieron ver tras el
estreno de "Swingers", de ahí que ahora prefiera el dinero fácil
que le reportan comedietas co-mo "Starsky
& Hutch" o "Aquellas
juergas universitarias". Por su parte,
Ben Stiller no cesa de dar vida
a personajes histriónicos o a otorgarle a sus interpretaciones
unos exagerados ademanes que le restan credibilidad como actor.
Atención a las breves apariciones de
Hank Azaria, William Shatner,
David Hasselhoff (a quien no
parece importarle burlarse de sí mismo),
Chuck Norris y...
Lance Armstrong. Finalmente,
comentar que la banda sonora de
Theo-dore Shapiro es realmente discreta, aunque al
menos presenta al-guna buena pieza musical rimbombante y
paródica durante alguno de los partidos que se suceden en la
segunda mitad de la cinta.
Calificación película:
    
Calificación banda sonora
original:
    
Imágenes de "Cuestión de pelotas" - Copyright © 2004 20th
Century Fox y Red Hour Films. Distribuida en España por Hispano
Foxfilm. Todos los derechos
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