LA BUTACA
Revista de Cine
Películas
Tráilers
Imágenes
 
   
    APUNTA TU CORREO

Cada semana los
últimos estrenos de cine
 
 

Compras de cineFnac

Comprar libro "Una serie de catastróficas desdichas" de Lemony Snicket
LIBRO

Comprar videojuego para PS2 de "Una serie de catastróficas desdichas de de Lemony Snicket"
VIDEOJUEGO
 

 
 
 


 

ARCHIVO DE PELÍCULAS

A B C D E F G H I J
K L M N Ñ O P Q R
S T U V W X Y Z 0-9

 

UNA SERIE DE CATASTRÓFICAS DESDICHAS DE LEMONY SNICKET
(Lemony Snicket's A series of unfortunate events)


Dirección: Brad Silberling.
País:
USA.
Año: 2004.
Duración: 113 min.
Género: Aventura, comedia, fantasía.
Interpretación: Jim Carrey (Conde Olaf), Meryl Streep (Tía Josephine), Emily Browning (Violet Baudelaire), Liam Aiken (Klaus Baudelaire), Timothy Spall (Sr. Poe), Catherine O'Hara (Juez Strauss), Billy Connolly (Tío Monty), Cedric The Entertainer (Condestable), Luis Guzmán (Hombre calvo), Jennifer Coolidge (Mujer de cara blanca), Kara y Shelby Hoffman (Sunny Baudelaire).
Guión: Robert Gordon; basado en los libros de Lemony Snicket.
Producción: Laurie MacDonald, Walter F. Parkes y Jim Van Wyck.
Música: Thomas Newman.
Fotografía:
Emmanuel Lubezki.
Montaje: Michael Kahn.
Diseño de producción: Rick Heinrichs.
Dirección artística: John Dexter.
Vestuario: Colleen Atwood.
Estreno en USA: 17 Diciembre 2004.
Estreno en España: 22 Diciembre 2004.

 

CRÍTICA
por Miguel Á. Refoyo

Una fábula de niños perdidos

Excelente alternativa a Harry Potter; estamos ante una extrañeza de creación visual estilizada y su entendimiento del sentido de es-pectáculo cinematográfico para consumo de todos los públicos.

  Es casi inevitable no citar al fenóme-no de masas Harry Potter al comen-zar a hablar de una película tan extra-ña e insólita, oscura y fascinante, co-mo es "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket". Dos propuestas muy dispares, casi análo-gas sobre la ficción de aventuras in-fantiles, asentadas en un niño mago de J. K. Rowling, y en los tristes y sombríos huérfanos de Daniel Handler (más conocido por su pseudónimo Lemony Snicket), dos variantes de un didactismo pedagógico afincado en obras literarias que han sido un fenómeno de masas antes de ser llevadas a la gran pantalla. Y es que, después de tres entregas con dispar suerte de las aventuras del mago de Hogwarts, ya iba siendo hora de una disyuntiva, un necesario cambio que tuviera la calidad suficiente para arrebatarle la hegemonía al mago Potter. Alternati-vas para críos con imaginación que, más allá de los píxeles de las consolas y la gilipollez de la televisión actual, encuentran el placer de la lectura como esparcimiento y no como exigencia. Y eso, en los tiempos que corren, es todo un logro.

  El filme de Brad Silberling ha condensado los tres primeros li-bros de la serie ("Un mal principio", "La habitación de los reptiles" y "El ventanal") para narrar la funesta historia de Violet, Klaus y Sun-ny, los desdichados hermanos Baudelaire. La fábula, con claros in-dicios artísticos de un mundo de aristas ojivales y oscuridad tene-brosa, comienza con la noticia de la muerte de sus padres, pasan-do su tutela al malvado Conde Olaf, un excéntrico aficionado a los disfraces que buscará por todos los medios la manera de hacerse con la cuantiosa herencia que les ha quedado a los huérfanos. Sil-berling, partiendo de una atenuada adaptación de Robert Gordon, presenta la acción en un "off" particular, hablando directamente al público, por medio de un narrador de cuentos (en la versión original con la voz Jude Law) que imbuye al espectador en una umbro-sa crónica llena de infortunios, de enfrentamientos con el te-nebroso Olaf, con un tétrico modo de ver la vida de unos per-sonajes que viven su colosal aventura atribulados ante sus penosas circunstancias.

  Así, los dos hermanos mayores, Klaus y Violet, destilan con evidente circunspección y melancolía una ex-traña precocidad, la ruptura de una ni-ñez afligida, aquella que ni el bebé ha encontrado perceptible en su lenguaje intencional, cuando intenta pronunciar ininteligibles palabras. Las situacio-nes que se plantean no son ama-bles ni edulcoradas, sino realmen-te terribles, como en los cuentos de corte psíquico de los Hermanos Grimm, las fábulas victorianas de Dickens o las historias de Roald Dahl. Por lo tanto, estamos ante una cinta de propósitos que van más allá de ofrendar un producto dife-rente, consecuencia del respeto por parte de los autores para con la obra de Snicket. En su principio se habla de que si se espera un elfo feliz, ya podemos abandonar la sala, pues en vez de es-to, comprobamos, de entrada, que la familia queda destruida con la muerte de los padres y el brutal viaje iniciático de los tres Baudelai-re en su confrontación con la realidad. Cierto es que no son niños normales, ya que su capacidad intelectual está por encima de lo que un infante suele mostrar, pero el vestigio premeditado que resi-de en su finalidad fabulesca sigue siendo tan clásico como maca-bra. Y no es otro que el enfrentamiento a una infancia lacrada por la orfandad en un mundo de adultos, cruel y despiadado, algo que re-cuerda por momentos a la línea argumental de "La noche del caza-dor", la obra maestra de Charles Laughton, en insólita mezcla con una cosmología de magia oscura procedente del mejor Terry Gi-lliam.

  En el terreno de lo sutil y de los dobles sentidos, "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket" podría percibirse co-mo una excelente alegoría de todas aquellas películas infantiles (y de adultos) que se inclinan hacia la excesiva condescendencia res-pecto al espectador, gravitando su eficacia en un despego delibera-do de cualquier atisbo almibarado del cine infantil actual, sustitu-yéndolo por un humor negro y bilioso que, a veces, no tiene ningu-na gracia debido a la excesiva crueldad con que se muestran algu-nas acciones. Tal vez ahí resida la única barrera que impide que la película de Silberling se pueda convertir en un clásico del cuento gótico, en la excesiva frialdad y atrocidad de mu-chos de sus pasajes, y porque quizás no se llega a empatizar lo suficiente con los niños como para meterse de lleno en sus desventuras con el Conde Olaf. Es en este personaje donde reside también otro sutil inconveniente, debido a la interpretación de un Jim Carrey que, como es habitual en algunas de sus películas, no se adapta al personaje, sino que acaba dándole vida haciendo eso que tanto se le reprocha, es decir, caer en el histrionismo más des-acertado con sus habituales aspavientos y contorsiones físicas y faciales. Un error, porque el Conde Olaf acaba siendo un referente cómico, nunca terrorífico y amenazante. Lastre que no se percibe en los tres intérpretes infantiles, Emily Browning (perturbador nue-vo rostro), Liam Aiken, y las gemelas Kara y Shelby Hoffman, que, ayudados con sus exóticas facciones, y pese al distancia-miento de sus personajes, recrean con éxito y ternura la triste his-toria de los Baudelaire.

  "Una serie de catastróficas desdi-chas de Lemony Snicket" es un cuen-to de hadas triste y oscuro, un forma-to narrativo ideal para explorar una re-alidad alternativa no necesariamente realista, como en los cuentos de Ed-ward Gorey, donde el espíritu misce-láneo está atmosféricamente más cerca del expresionismo lúgubre que de cualquier fábula colorista. Un as-pecto cuidado hasta el milímetro, cua-jado de opulenta imaginería, de grada-ción nebulosa, con un impresionante diseño de producción de Rick Hein-richs (los decorados, el vestuario, el atrezzo, esa mezcla entre am-biente victoriano) y de la esplendorosa fotografía de Emmanuel Lu-bezki (que da una lección abrumadora de una excelente sobriedad en el uso de las ópticas y contraluces), ambos habituales del cine de Tim Burton, con el que tanto tiene que ver un universo de Sni-cket donde existe un extraño tono lóbrego y onírico, donde la belleza anida en todo aquello que hace volver la mirada del alma a las formas oscuras de la realidad. Donde la muerte, em-pezando por los padres Baudelerie y tutores posteriores, va dando forma y sentido a la vida de unos niños abocados a sufrir, pero, pa-radójicamente, eso es lo que les mantiene unidos ante cualquier adversidad. Los niños pueden estar esclavizados en una casa sór-dida, privados de afecto y bienestar, pero aún así encuentran refu-gio entre sí mismos.

  Resulta curioso, citando a Tim Burton, las coincidencias que tiene "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket" con "Bi-telchus", cuyo parecido entre el surreal personaje de Burton y el Conde Olaf se extrema no sólo al antedicho excentricismo histrióni-co, sino al vestuario, la capacidad de caracterización de ambos, una boda con una menor, su humor negro, serpientes gigantes… Y es que, como sucedía en aquélla, y en toda la obra del director de "Sleepy Hollow", la mezcla de dosis de aventura, fantasía fabulesca y comedia negra, se mantiene gracias a un perfecto equilibrio de todas sus disposiciones narrativas y estéticas. Por eso, el mane-jo del ritmo narrativo de Silberling para la creación visual es-tilizada, y su entendimiento del sentido de espectáculo cine-matográfico para consumo de todos los públicos, le otorgan un territorio propio y de gran brillantez.

  Un cuento no moralista de personajes en busca de su destino in-mersos en una niñez terrorífica, con paisajes agrios y umbrosos, desde el abismo emocional de la pérdida de los padres hasta la nostalgia de la lejanía del hogar, que convoca lo mejor de la palabra escrita en una entidad cinematográfica de personalidad y factura impresionante, reflejada, ejemplarmente, en unos créditos finales que son una pequeña joya. Una cinta destinada a ávidos lectores, futuros creativos, mentes inquietas e incluso enajenados amantes de las delicias visuales. "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket" es, ante todo, una pequeña gran sorpresa.

Calificación:


Imágenes de "Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket" - Copyright © 2004 DreamWorks Pictures, Paramount Pictures, Scott Rudin Productions y Nickelodeon Movies. Distribuida en España por UIP. Todos los derechos reservados.

Página principal de la película
Añade esta película a tus favoritas
Opina sobre esta película en nuestra Lista de Cine
Suscríbete a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda esta película a un amigo
 


OTRAS PELÍCULAS

El espantatiburones (Shark tale)     Hellboy     Garfield: La película (Garfield: The movie)     El secreto del talismán (The touch)     Spy kids 3-D: Game over

estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
sorteos | reportajes | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un butaquero | quiénes somos | contacto | publicidad

LA BUTACA
Revista de Cine online
Copyright © 2004 LaButaca.net. Valencia (España).
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso. Todos los derechos reservados.
 

 

Estrenos
Novedades
Críticas
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Sorteos
Especiales
Reportajes
Clásicos
Carteles
Libros
Videojuegos
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero

La ventana indiscreta
Top10
Opinión
Quiénes somos
Contacto

Publicidad
Añadir a Favoritos