CÓMO SE HIZO "LA
BÚSQUEDA"
Notas de producción
© 2004 BVI
1. Empieza la búsqueda de las
pistas: El guión mezcla las leyendas históricas reales con la
fantasía
Detrás de las aventuras y de
los misterios electrizantes de NATIONAL TREASURE (LA BÚSQUEDA)
se esconde la inspiración de las leyendas de la verdadera
historia de los Estados Unidos. La película es una fuente de
infinitas intrigas que van de los rumores basados en la
verdadera historia del Secreto de los Caballeros Templarios
hasta los códigos secretos que utilizaron en la realidad los
Padres Fundadores de América, pasando por los misteriosos
símbolos masones que se pueden ver en los billetes de dólar
americano.
Aportar ciertas dosis de
realidad a las aventuras de ficción de NATIONAL TREASURE (LA
BÚSQUEDA), era un elemento clave para el productor Jerry
Bruckheimer, que es conocido por su maestría a la hora de
mezclar acción y drama en sus magníficas producciones.
"Cuando haces una película
sobre la búsqueda de un tesoro, las pistas deben ser
consistentes y basarse en la historia real. Y eso es exactamente
lo que hicimos en NATIONAL TREASURE (LA BÚSQUEDA)", afirma
Bruckheimer. Y añade: "Tomamos elementos sencillos, como el
billete de dólar, que es algo que utilizamos todos los días pero
que nunca nos paramos a mirar y que nos revela secretos
escondidos. Después de ver esta película, miras el billete de
dólar de una forma totalmente nueva”.
Jon Turteltaub añade: "Es
cierto que nuestra historia es una ficción, pero incorpora de
forma continua elementos reales. Las pistas de la historia
provienen de los documentos y de los monumentos históricos que
todos conocemos; y lo que hemos inventado está basado en ideas
reales y en cosas que existieron. Esto hace que la historia sea
más divertida para el público ya que los espectadores están en
el ajo del misterio".
La historia de NATIONAL
TREASURE (LA BÚSQUEDA) empezó con una idea de Oren Aviv, que
también es Presidente de Buena Vista Picture Marketing, y de su
socio en el área creativa, Charles Segars.
En un primer momento, crearon
un personaje que se ve forzado a robar la Declaración de
Independencia cuando se da cuenta de que este documento
fundamental de la historia de Estados Unidos, corre grave
peligro después de que se descubra que contiene un mapa de un
tesoro escondido.
"Sería uno de los robos más
ambiciosos de la historia de la humanidad. Y por eso nos dimos
cuenta que sería una base fantástica para crear una película muy
original plagada de acción y aventura", afirma Aviv. Y Segars
añade: "Cuanto más profundizábamos en la idea, más emocionante
nos parecía. No sólo estábamos imaginando cómo se podía robar la
Declaración de Independencia sin destruirla, sino también el
mapa del tesoro que contenía el documento. Empezamos a imaginar
de dónde podía provenir el tesoro, por qué estaba escondido,
cómo podía haber permanecido a buen recaudo durante siglos".
Aviv y Segars presentaron la
idea al director Jon Turteltaub y a su socia de producción
Christina Steinberg de la productora Junction Entertainment.
Después, Jon y Christina contrataron los servicios de Jim Kouf
para que escribiera el guión original basado en la idea que
databa de 1998. Steinberg afirma: "Fue muy emocionante ver cómo
la idea de robar la Declaración de Independencia iba
evolucionando y se convertía en una historia de aventuras cada
vez más atractiva".
Mientras tanto, la
implicación de Turteltaub en este proyecto llamó la atención de
Jerry Bruckheimer que cada vez se involucraba más en la
producción. "Jon Turteltaub es un director con quien hemos
querido trabajar desde hace ya varios años", afirma Bruckheimer.
"Tiene un gran sentido del humor y un toque humano maravilloso.
Pero también sabíamos que esta película tenía mucho de comedia y
de diversión, así que creímos que él era el director perfecto".
La idea no tardó en
entusiasmar a la productora Bruckheimer Films. "Hacía tiempo que
no se hacía una gran película sobre la búsqueda de un misterioso
tesoro", afirma el productor ejecutivo Mike Stenson. Y añade: "Y
comprendimos que esta cinta podría modernizar el género
introduciendo un nuevo arquetipo de cazatesoros, un héroe
romántico y rebelde que debe cometer el robo más grande de la
historia con un buen fin".
El guionista Jim Kouf no dudó
en llevar la historia aún más lejos. "Cuando me entrevisté con
Jon Turteltaub, a él le entusiasmó la idea de un tipo que roba
la Declaración de Independencia y los dilemas morales que
presenta el personaje", recuerda el guionista. Y añade: "Invertí
mucho tiempo en escribir el guión. Pasé nueve o diez meses
realizando un gigantesco trabajo de investigación sobre la
Declaración de Independencia y sobre las leyendas que rodean la
caza del tesoro en América. Nos basamos en un montón de
acontecimientos históricos y los combinamos para imaginar lo que
hubiera podido ocurrir".
También colaboraron los
guionistas Cormac y Marianne Wibberley, con el fin de aportar
más elementos de misterio y aventura al relato, que presenta
además toques de humor y romanticismo muy de nuestra época.
Durante estas investigaciones, los guionistas se toparon con uno
de los tesoros más legendarios y buscados de la historia: El
Tesoro de los Caballeros Templarios. Los Caballeros Templarios
fueron Cruzados del siglo XI y se cree que también constituyeron
una de las sociedades secretas más poderosas de la historia. Su
sede estaba en el Templo de Salomón de Jerusalén, y se dice que
los Caballeros habían amasado una enorme cantidad de tesoros y
objetos religiosos de valor incalculable que se remontaban desde
el Antiguo Egipto hasta los primeros tiempos de la Cristiandad.
Se decía que este grupo de ambiciosos guerreros era tan
inmensamente rico que incluso los más poderosos reyes de Europa
recurrían a ellos en busca de préstamos.
Pero, de repente, en el siglo
XIV, sus riquezas se desvanecieron sin dejar huella. Desde
entonces, el misterio de lo que le ocurrió al Tesoro de los
Caballeros Templarios no ha dejado de inspirar a los cazatesoros
de todo el mundo, . sobre todo en Estados Unidos. "Mucha gente
cree que alguien llevó el tesoro a Estados Unidos", afirma
Cormac. "Lo más intrigante es que se cree que Cristóbal Colón
también fue Templario, así que esa hubiera sido una de las
explicaciones para llegar a esa conclusión".
Si era cierto que este
extraordinario tesoro llegó a las manos de los Padres Fundadores
de América, a los Wibberley les parecía plausible que se hubiera
puesto a salvo en un "arcón de guerra" durante la Guerra de
Independencia, como último recurso para financiar a una nación
que necesitaba desesperadamente dinero (un enorme problema en
aquellos tiempos) y que luchaba por su ansiada libertad.
Si leemos la historia con
detenimiento, también les pareció creíble a los Wibberleys que
los Padres Fundadores se las ingeniaran para esconder el secreto
de este formidable tesoro. Después de todo, en la América de
1776, donde los espías y los enemigos estaban a la orden del
día, guardar secretos era un verdadero arte. Así es como los
guionistas de NATIONAL TREASURE (LA BÚSQUEDA) descubrieron -en
un tiempo en el que muchas de las élites del país pertenecían a
sociedades secretas- que las cartas solían escribirse con
códigos muy difíciles de entender y con tinta invisible. Además
en los edificios también se tallaban símbolos masones
inextricables y se escondían tesoros en lugares camuflados para
garantizar su seguridad. También fue una época en la que muchos
líderes americanos pertenecían a sociedades secretas en las que
se realizaban misteriosos rituales: los Masones.
"Lo más increíble fue
descubrir que los Caballeros Templarios pasaron a ser con el
tiempo los Masones. Y no hay que olvidar que muchos de los
Padres Fundadores eran Masones, entre los que estaban Benjamin
Franklin y George Washington", continúa explicando Marianne.
"Desde luego, no sabemos si los Padres Fundadores conocían la
existencia del Tesoro de los Caballeros Templarios, pero lo que
sí sabemos es que se produjeron muchas búsquedas en
Norteamérica, y que en algunas de ellas estuvo implicado el
joven Franklin Delano Roosevelt, sin olvidar que esa búsqueda
continúa en nuestros días".
A los guionistas también les
fascinó el verdadero Benjamin Franklin, cuya capacidad inventiva
fue de gran utilidad a su tocayo Ben Gates a la hora de
descifrar pistas. No hay que olvidar que Franklin inventó las
primeras gafas bifocales, así que resultaba un salto lógico que
este gran americano fuera el creador de un par de anteojos
tricolores repletos de códigos. Además, las cartas "Silence
Dogood Letters", escritas a un periódico de la naciente América
por una mujer de mediana edad, que los historiadores atribuyen a
un adolescente Ben Franklin, también jugaron un papel
fundamental en la búsqueda del tesoro.
Para incorporar más
verosimilitud al guión, los realizadores también consultaron con
verdaderos buscadores de tesoros, que corren grandes riesgos con
la esperanza de descubrir misterios sin resolver, y para
comprender mejor lo que les empuja a ese tipo de vida. También
acudieron los criptógrafos más prestigiosos para que les
ayudaran a dibujar algunos de los puzzles que Ben Gates debe
resolver.
Para realizar una de las
secuencias más asombrosas, Bruckheimer no dudó en pedir consejo
a los mejores criminólogos especializados en estrategias para
formular un plan realista del robo de la Declaración de
Independencia. El pergamino original de la Declaración está
expuesto en los Archivos Nacionales en Washington D.C., y está
protegido con las medidas de seguridad más avanzadas y
sofisticadas del mundo. "Acudimos a las personas que tienen
profundos conocimientos en la ejecución de robos para averiguar
cuál sería la forma de romper las complejísimas medidas de
seguridad que protegen al edificio. Gracias a sus ideas
diseñamos una secuencia muy real y con mucho suspense", explica
el productor.
Entre los criminalistas
especializados en estrategia que consultaron los realizadores
estaban el legendario agente de la DEA, Don Ferrarone, que
estuvo implicado en el famoso caso "French Connection" y que es
ahora productor de cine, y Harry Humphries, antiguo SEAL de la
Marina americana y que ha sido asesor en muchas películas de
Bruckheimer.
El guión final combinaba
todos estos elementos. Así lo resume Jon Turteltaub: "Lo que más
me gustó del guión definitivo, es que no sólo rebosaba acción
trepidante y toques sorprendentes de humor, sino que también
incluía unos personajes fantásticos. Ben Gates es una persona
que siente un vínculo personal muy fuerte con la historia y esto
es lo que le da valor para emprender la increíble aventura de
robar la Declaración de Independencia para protegerla y para
buscar un tesoro al que la humanidad otorga un valor
incalculable".
Por encima de todo, lo que
más atrajo a Turteltaub fue la mezcla de géneros. "Me gustan
mucho las películas de intriga, los personajes interesantes.
También me gusta la aventura, la comedia romántica. Y esta
película lo tiene todo", afirma el director.
Para Turteltaub, otro gran
incentivo fue la posibilidad de trabajar con Bruckheimer. "Si
Jerry Bruckheimer está implicado en una película, todo el mundo
sabe que es algo realmente grande, divertido y absolutamente
emocionante", comenta el director. Y añade: "Lo que es
fantástico de Jerry es que siempre estaba intentando profundizar
en los personajes, en investigar más profundamente, en realzar
lo que el argumento tenía de real para que fuera más creíble y
al mismo tiempo envolverlo en un aura de misterio y suspense.
Desde un principio concibió la cinta como una película de
aventuras realzada por unos magníficos personajes y por una
imaginación desbordante".
"Al realizar NATIONAL
TREASURE (LA BÚSQUEDA), comprendí que Jerry sigue confiando en
esa forma clásica y algo anticuada de narrar historias", añade
Turteltaub. "Tiene esa sensibilidad tan americana que le hace
creer en héroes puros, de una pieza. Sus héroes pueden parecer
débiles o extravagantes, pero siempre les empuja la idea de
hacer el bien. Y eso es lo que hemos intentando al crear el
personaje de Ben Gates, que logra comprender que -al igual que
nuestros predecesores- para hacer el bien debe convertirse en
delincuente y protagonizar una asombrosa aventura cuyo desenlace
desconoce”.
2.
Un héroe
aficionado a la historia >>
Imágenes y notas
de cómo se hizo "La búsqueda (National treasure)" - Copyright © 2004
Walt Disney Pictures, Jerry Bruckheimer Films, Junction Entertainment y
Saturn Films. Distribuida en España por Buena Vista
International. Todos los derechos
reservados.
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