CÓMO SE HIZO "LOS
CHICOS DEL CORO"
Comentarios del director Christophe Barratier
© 2004
Alta Films
Inspiración cinematográfica
«Después de mi cortometraje,
Les Tombales, estaba buscando algún tema para largometraje. Me
di cuenta de que las notas que tomaba se referían sobre todo a
mi primera infancia, a las emociones que experimenté entre los
cuatro y los ocho años. Por otro lado, debido a mi formación
musical, yo tenía muchas ganas de contar una historia
relacionada con la música. Así que esos dos temas, la infancia y
la música, son los que me llevaron lógicamente a recordar La
cage aux rossignols (Jean Dréville, 1945), una película que vi a
los siete u ocho años, en 1970-1971, en una de las dos cadenas
de televisión de la época, y que me emocionó profundamente. Casi
olvidada, la película ha conservado sin embargo su encanto y,
además, no ha sido sacralizada como una ‘obra maestra del cine
francés’, lo que hacía que su adaptación fuera menos peligrosa.
He mantenido sobre todo dos cosas: la emoción que despiertan las
voces de los niños y el personaje del músico fracasado que a
pesar de todo se esfuerza por cambiar el mundo de los que le
rodean. Esto es lo que más me gusta del cine, y lo que tienen en
común mis películas preferidas: ¿cómo puede contribuir un
individuo a mejorar el mundo? Sé que el cine no puede cambiar
las cosas, pero puede despertar las ganas de intentarlo. Me
gusta salir de ver una película con ganas de identificarme con
el personaje principal. La enseñanza de Clément Mathieu no se
limita a unas simples lecciones de música sino que es una
lección de vida. En LOS CHICOS DEL CORO hay tres temas: la
primera infancia, la música y la enseñanza».
1949
«Situar la película en esa
fecha no es casual. Después de la guerra se constituyeron los
famosos centros de reinserción llamados comúnmente
correccionales. En esa misma época se creó la Protección
Judicial de la Juventud (PJJ), que confirió a los niños de un
estatuto jurídico distinto del de los adultos. Eran los
comienzos de una especie de psiquiatría infantil oficial, con
todos los errores que eso lleva consigo. Por ejemplo, se
definían perfiles psicológicos con una preocupación, que se
pretendía loable, de observación; métodos que evoco en la
película y que ahora nos parecen lamentables. El final de los
años cuarenta es una época traumatizada: se acababa de salir de
la guerra y, como en todos los períodos de crisis, los padres
tenían otras prioridades que la educación de los hijos. En
ningún momento se nos ocurrió adaptar la historia a nuestra
época: en primer lugar habría que abordar el universo de las
ciudades, de la reinserción, de la integración, de la
delincuencia, y además hoy Clément Mathieu sería un educador con
otras prioridades: no tendría nada en común con un profesor de
música de los años cincuenta».
Infancia
«El tema de la infancia es el
más universal. Proyectarse en el pasado permite escapar de las
contingencias de la actualidad para concentrarse en lo más
universal: el sentimiento de injusticia y de abandono en un niño
cuyos padres están austentes o han desaparecido, y la rebelión o
la inhibición que genera. Con independencia del origen social de
los niños que he elegido para la película, desde el momento en
que se vistieron con la ropa de la época ya no fueron nada más
que niños con los mismos miedos, los mismos deseos y las mismas
penas».
Gérard Jugnot
«Desde el primer momento
pensé en Gérard Jugnot para el papel de Clément Mathieu. También
es coproductor de la película. Confío plenamente en su juicio:
es un excelente lector. Leyó las tres versiones del guión y en
cada momento me dio consejos muy útiles: tiene las ideas muy
claras acerca de los problemas de guión y sabe anticiparse a la
atención del público en el buen sentido del término, es decir,
ofreciéndole obras que podría amar y no sólo las que ya ama. Su
intervención siempre ha sido muy oportuna. Él me puso en
contacto con Philippe Lopes-Curval, con el que Jugnot acababa de
escribir Monsieur Batignole. Philippe aportó ideas muy buenas,
desarrollando notablamente la psicología de los personajes,
tanto del director que interpreta François Berléand, para el que
los niños son el símbolo de una vida profesional fracasada, como
de Chabert, interpretado por Kad Merad».
Los niños
«Desde el principio tuve
claro que el papel del solista fuera para un verdadero cantante.
Sabía que sería muy difícil encontrarlo, pero tuve una suerte
enorme: en nuestro viaje por Francia buscando a los mejores
coros para elegir al que tenía que grabar la banda sonora
original de la película, descubrimos al joven Jean-Baptiste
Maunier, solista de los Petits Chanteurs de Saint Marc en Lyón.
Su voz es excepcional y muy conmovedora, y como sus pruebas para
el papel fueron concluyentes, ni lo dudé. Para el resto del
coro, yo no quería a jóvenes actores ‘profesionales’ porque me
gusta la parte de juego que hay en los niños y que se escapa de
la sistematización. Buscamos a los niños en los mismos lugares
de rodaje de Auvernia. Tras la audición de más de dos mil niños,
pude distribuir los papeles y descubrí entre ellos auténticos
actores. Tan sólo los parisienses Théodule Carré Cassaigne y
Thomas Blumenthal tenían alguna experiencia como actores y logré
que se integraran sin problemas con los chicos de la zona. En
cuanto a Maxence Perrin, el hijo de Jacques, su papel de Pépinot
es su primera experiencia interpretativa».
Decorados y elecciones visuales
«Quería conseguir un ambiente
que fuera austero y casi amenazador, que la emoción prevaleciera
sobre el realismo. En los documentos de la época se ven a menudo
construcciones con aspecto familiar y tranquilizador, pero yo
quería mostrar un edificio exageradamente grande, inhóspito,
porque esa sensación podían despertar en un niño para el que
todo es más grande, más impresionante que la realidad. La
elección de este tipo de decorados se vio reforzada, además,
visualmente por la elección de filmar en Scope para resaltar el
aislamiento y la sensación de aplastamiento de las pequeñas
siluetas infantiles en medio de este decorado. Hacía falta
prever cierta amplitud de plano panorámico para poder filmar el
decorado principal, el aula, en su integridad. Se pierde un poco
de realidad, de verosimilitud, ya no se está sólo en una simple
aula sino en un universo poblado de personajes particulares. Por
otra parte, me gusta mucho un estilo procedente del lenguaje
musical, el legato, es decir, ligado, fluido, más que un estilo
fragmentado. De ahí que haya relativamente pocos planos pero con
travellings, panorámicas, fundidos encadenados y fondos a negro.
Además, quería que los enlaces entre cada escena fueran
elegantes, sobre todo en los pasajes cantados, que funcionan con
una serie de imágenes que se suceden según un cierto ritmo
musical. En las mezclas, hemos trabajado la evolución de las
voces del coro jugando con la calidad sonora y la calidad
musical. Había que dar al espectador el sentido del paso del
tiempo gracias a la evolución musical del coro».
La música
«Empezamos a trabajar la
música con Bruno Coulais en septiembre de 2002, nueve meses
antes de empezar el rodaje. Queríamos huir de la imagen de niños
de coro asociada con canciones de navidad y veladas junto al
fuego. Había que fortalecer la música y no utilizar
prácticamente el repertorio existente. Se supone que la música
está compuesta por Clément Mathieu, un buen músico pero que
ciertamente no se cuenta en la vanguardia de las corrientes
musicales. La música era muy importante en la película y había
que mostrar los progresos del coro y componer una música
sencilla y sin pretensiones jugando más con la emoción que con
la investigación estilística.»
«Tengo la sensación de que he
llevado en mí inconscientemente el guión de LOS CHICOS DEL CORO
desde hace mucho tiempo. He podido exorcizar algunos episodios
de mi infancia y he podido hablar de la música, que sigue siendo
una de mis grandes pasiones. Como el personaje de Clément
Mathieu, nunca he llegado a concretar mi carrera musical: un
día, de la noche a la mañana, decidí dejarlo, y sabía que algún
día debería evocarla para saber si ese abandono fue un acto de
valentía o de cobardía. Creo que se puede descifrar lo que soy a
través de cada uno de los personajes... ¡sin excluir al
director!»
Imágenes y notas
de cómo se hizo "Los chicos del coro" - Copyright © 2004 Galatée Films, Pathé Renn
Production, France 2 Cinéma, Novo Arturo Films y Vega Films.
Distribuida en España por Alta Films. Todos los derechos
reservados.
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