CRÍTICA
por
Tònia Pallejà
Una historia verdadera
No es muy habitual que los
docu-mentales sobre Naturaleza abando-nen su acotado espacio de
consola-ción dentro de la televisión —fatídica-mente programados a
la hora de la siesta o durante las insomnes madru-gadas— y
accedan directamente al cine. Si el documental es una
cate-goría de consumo minoritario, a pesar de que en los últimos
años haya ido conquistando una mayor presencia en nuestras salas,
el subgénero dedica-do al mundo natural cuenta con un
público todavía más reducido que esté dispuesto a pagar una entrada por
ver algo sin ningún valor añadido aparente, mientras que en el
panorama general se le otorga una consideración insuficiente si
sopesamos los muchos años inverti-dos en su realización y la
impagable aportación colectiva que repre-senta. Por eso, cuando
algún largometraje de este tipo ha sido confeccionado con la
intención expresa de exhibirse en la gran pantalla y logra, muy
de vez en cuando, ganarse un rincón en la cartelera, busca
sentar precedencia a través de unos contenidos que escapan de la media por
su espectacularidad, con escenas nunca vistas antes o rodadas
de forma diferente a la habitual, y con una concepción narrativa más
cinematográfica que descarga su pe-so en la fuerza dramática de
lo visual, donde la
banda sonora arrin-cona
a la voz en off, y que, por su ingenioso abordaje, se hallan más
próximos a la fábula naturalista o al viaje de
aventuras que a una sobria y rutinaria exposición instructiva.
En esa línea innovado-ra se sitúan dos muestras recientes,
diría que imprescindibles para los aficionados: la multipremiada
producción francesa
"Nómadas del viento" y la británica "Deep blue",
dos hermosas experiencias audiovisuales en torno a las aves
migratorias y a la vida en los océanos, respectivamente, que de
manera excepcional alcanzaron una notable repercusión.
Los trabajos para el cine de
Claude Nuridsany y
Marie Péren-nou
no difieren de lo expuesto con
anterioridad. Su planteamiento también se aleja del
típico documental que desgrana la forma de vida de los animales
en su hábitat haciendo uso de un discurso di-recto, austero y
prosaico, sino que persiguen tejer algún tipo de fic-ción que
vertebre los hechos que les ofrece la realidad manteniendo un
equilibrio entre el rigor científico y esa pequeña licencia para la fabulación. Nuridsany
y Pérennou
habían cosechado un gran éxito con
su anterior propuesta,
"Microcosmos", un original documento que se centraba en los
insectos y otros animales de pequeña en-vergadura que habitaban
en un trozo de césped, empleando de for-ma particular las
técnicas fotográficas para sobredimensionar ese diminuto
universo paralelo y buscar los puntos de contacto entre su
dinámica y la conducta humana.
Como ellos mismos han manifesta-do, ahora, en
"Génesis",
le han dado la vuelta a los prismáticos para abor-dar los grandes
misterios de la Natu-raleza, es decir, el origen y evolución de
la vida sobre la Tierra, y cómo nuestra existencia se posiciona
en relación al Universo y al resto de se-res vivos. Los animales
siguen siendo los protagonistas, una vez más, para ilustrar los ciclos
que arrastran inexo-rablemente a todas las criaturas des-de el nacimiento hasta la
muerte, po-niendo especial atención en todos aquellos
comportamientos que desembocarán en la concepción de una nueva
vida: el establecimiento y la defensa de un territorio, el
cortejo y apareamiento, y la reproducción. El hilo conductor de
este recorrido apoyado en la magia de la materia es un griot, un
cuenta-cuentos africano al que pone voz y carnadura el actor
Sotigui Kou-yaté, quien a
medio camino entre la leyenda y la realidad narra esa génesis del Planeta que se
reproduce a pequeña escala en la gé-nesis de cada nuevo ser. Sus explicaciones
tienen una voluntad
poética, que abrazan la inocencia y la sabiduría del mito, pero al mismo tiempo
resultan muy didácticas para que cualquier especta-dor
acceda a nociones complejas sin dificultad mediante gráficas
comparaciones.
Técnicamente, "Génesis" es una
película
irreprochable, y contiene escenas muy llamativas, asombrosas y
simpáticas de animales anfibios, acuáticos y terrestres que no
pertenecen al grupo de los grandes mamíferos. Medusas que evolucionan como volutas de humo
dentro del agua, vistosas ranitas de goma saltari-nas, arañas que
pellizcan
los hilos de su tela como si tocaran un violín, cangrejos
de porcelana azul que emulan a un espadachín,
camaleones que visten la piel de un tiempo que se arrastra
pausa-do por las concurridas ramas de un árbol, caballitos de mar
enreda-dos en un hipnótico "bailar pegados", cotorras
multicolores que se dispensan arrumacos, peces que pescan
literalmente a sus presas o serpientes que multiplican sus
fauces como un abanico... Son los propios
animales, con su comportamiento individual o social, los que
marcan el tono emocional que atraviesa la película, desde
el humor a la ira, el misterio o la ternura; registros que se
encarga de subrayar la lograda partitura musical de
Bruno Colais —galar-donado autor
por "Los chicos del coro" o la mencionada "Nómadas del viento"—,
y que traspasan a un espectador que reconoce con asombro y
complicidad cómo seres tan diferentes a él replican las mismas conductas
y motivos que se dan en el hombre. Pero junto a la intimidad
y magnetismo de estos
instantes privados, "Génesis" también recoge otras
manifestaciones más sonoras de la
belleza y el poder inabarcable de la Naturaleza —volcanes, cataratas, ríos, océanos...—,
que invitan a la admiración y la humildad.
"Génesis" no sólo dispone de
una buena calidad como documental, sino que inyecta un válido
mensaje de fon-do, sobre lo universal y lo relativo, que eleva el conjunto.
Pero personalmente no
pude evitar sentirme algo decep-cionada con el resultado final,
que de-saprovecha buena parte del material que tenía entre manos,
compilado a lo largo de seis años de rodaje.
Su enfo-que llano e ingenuo de cuento en tor-no a la hoguera lo hace muy apropia-do para introducir
a los niños o a cier-tos adultos profanos en determinados conceptos
científicos básicos de for-ma amena, así como para seducirlos con
los "milagros" que nos rodean y fomentar su amor y respeto por
la Naturaleza, pero para la
mayoría del público avanzado su espíritu puede percibirse algo
infantil y
menos satisfactorio por cómo rebaja las posibi-lidades que se le
presentaban. Esto
viene determinado sobre todo por las intervenciones del narrador
dentro del estudio,
algo excesivas, que en ocasiones te arrancan de una historia que
no precisa palabras, y que podrían haber cedido un mayor peso a las
imágenes de los animales en su entorno natural, verdadera fuente de interés y suficientes
por sí solas para mantener el flujo narrativo, ya que finalmente ocupan
menos espacio del deseable en sus ochenta minutos de metraje. De todas formas, aunque sólo sea una
propuesta moderadamente lograda, resulta harto exuberan-te,
entretenida y creativa como para
que merezca la pena descu-brirla.
Calificación:
    
Imágenes
de "Génesis" - Copyright © 2004 Les Films Alain
Sarde, Les Films de la Véranda y R.T.I. Distribuida en España
por Nirvana. Todos los derechos
reservados.
Página
principal de "Génesis"
Añade "Génesis" a tus películas favoritas
Opina sobre "Génesis" en nuestra Lista de Cine
Suscríbete
a la Lista de Cine si todavía no eres miembro
Recomienda "Génesis" a un amigo
|