CRÍTICA
Pablo
del Moral (CinEncanto)
"Triunfos
Robados" (título en México de "Bring
it on") es la mejor comedia
romántica juvenil que he visto desde "No Puedo Esperar"
(Can't Hardly Wait). Con esta cinta me
parece notar un patrón temático que puede
iluminar las razones por las que tantas de estas
cintas fallan mientras unas pocas sobresalen.
Este patrón consiste en poner en segundo plano
la trama romántica y sólamente usarla como
respaldo emocional para darle preponderancia a
algún otro asunto que el guión ofrezca como
tema principal.
En el caso
de la venerable "Clueless", por
ejemplo, la relación romántica se da cerca del
final, como un detalle que sólo existe para atar
cabos sueltos; en la reciente "El
Precio del Éxito" (Center
Stage) las luchas de voluntades entre los
bailarines de ballet forman el nudo temático, al
que sólo oblicuamente se relaciona el romance
entre los protagonistas.
 "Triunfos
Robados" se apega a esta fórmula, pero la
lleva muy exitosamente al terreno de las
competencias profesionales de porristas. Hace
varios años, por accidente, presencié un
fragmento de uno de estos torneos en algún canal
de deportes y me sorprendió el nivel de
complejidad y desempeño físico de una actividad
que yo consideraba como irrelevante y absurda.
Pero como esta película lo menciona, los equipos
de porras formales van mucho más allá de los
brincos y los gritos desorganizados. Casi se
acepta al final que esta actividad constituye un
deporte por sí misma, de igual o mayor
dificultad que el football al que comúnmente se
asocia.
Pero antes
de que se interprete otra cosa debo aclarar que
"Triunfos Robados" no es una solemne
cinta deportiva, como tal vez lo son "Un Domingo
Cualquiera" o "Space
Jam" (¡Ja! Es broma esta última, desde
luego). En cambio, es una comedia ligera,
excelentemente desarrollada, que tiene como fondo
el submundo del "porrismo" semi
profesional, cuyas interioridades e
idiosincracias adornan un sencillo argumento de
rivalidad deportiva y lucha por el triunfo,
aderezado con un leve toque de romance.
Dicho
argumento sigue la trayectoria del equipo de
porristas de un pésimo equipo de football
preparatorio, desde la institución de su nueva
capitana hasta su llegada al torneo nacional,
donde se exhiben complicadísimas coreografías,
con derroche de acrobacia e incluso de desempeño
artístico. No suena como gran cosa, y tal vez no
lo sea, pues se tocan las consabidas bases de
innumerables cintas de tema similar: el deseo de
triunfar, el fracaso para producir suspenso, la
novata talentosa pero rechazada por las
veteranas, la inseguridad de unas, la arrogancia
de otras, las luchas de poder, rivalidades
internas, y el final... bueno, podrá ser un poco
distinto a lo convencional, pero aún así dista
mucho de ser sorpresivo.
Sin
embargo, lo que hace sobresalir a esta película
es su tono amable y travieso, con el más sutil
toque de sarcasmo y subversión. Desde su
arrogante y desafiante porra inicial hasta los
"outtakes" que se exhiben sobre los
créditos, se hace evidente que el equipo
creativo está conciente de las múltiples
críticas y contradicciones a las que se exponen
los miembros de estos grupillos elitistas en el
entorno estudiantil. En ocasiones estas críticas
se transforman en detalles humorísticos: los
integrantes masculinos de la porra, siempre
vícitimas de insultos; las porristas de mente
vacía y la que, para compensar, usa términos
muy rimbombantes (por favor notar el correcto
plural de "ignoramus"... algo tan fuera
de contexto respecto a quien lo dice que funciona
como un chiste tan sutil y gracioso como el de
cualquier cinta de Woody Allen), así
como la constante obsesión por la belleza
física sobre el avance académico.
Los
actores representan otro punto a favor de la
cinta: con las películas "Drop
Dead Gorgeous" (de tema similar), "Dick" y ahora
esta, Kirsten Dunst se perfila
como una talentosa comediante luego de su súper
serio debut en "Entrevista con el
Vampiro". Su correcto balance de
personalidad y emotividad le agregan dimensión a
sus personajes, que de otro modo podrían ser
planos y sin chiste. Eliza Dushku, como la
porrista novata, tiene un gran papel, y lo
aprovecha plenamente con su gran presencia
física y buen humor, pero manteniendo el filo
con el que se ha hecho notar en el programa
televisivo "Buffy, The Vampire
Slayer".
Lo único
que podría criticarle a esta cinta es que el
director Peyton Reed (director
de cabecera de la ferozmente satírica serie
televisiva "Grosse Pointe") hubiera
hecho bien en auxiliarse de los directores de
cámara especializados en torneos de porristas.
Los emplazamientos y movimientos de cámara en la
película no explotan plenamente las
impresionantes coreografías desarrolladas.
Hubiera hecho mejor en limitar un poco las tomas
típicas de cine a cambio de una dinámica menos
rica pero más lucidora de los esfuerzos de los
equipos de porristas.
Bueno, quiero que quede
bien claro: "Triunfos Robados" no es
una buena película en el sentido
"artístico", pero me gustó mucho y
creo que puedo recomendarla plenamente a quienes
gusten de las comedias ligeras y a quienes
quieran ver una cinta honesta, graciosa y
ligeramente satírica de un mundillo pocas veces
percibido. Buenas actuaciones, buen
sentido del humor, excelente musicalización y un
tono a la vez amable y subversivo hacen de esta
una cinta muy disfrutable, muy por encima de las
recientes películas orientadas al público
adolescente.
Calificación:
10

MÁS
RECURSOS
-Ficha
en la IMDB
-Web oficial: www.bringitonmovie.com
-Comprar DVD
Imágenes
de Bring it on - Copyright © 2000 Beacon
Pictures. Todos los derechos reservados.
|