CRÍTICA
Josep
Alemany
GIRO MACABRO
Los
cineastas suelen depararnos sorpresas. A veces
positivas. También negativas. Las última
películas de Oliver Stone (Giro
al infierno) y de Quentin
Tarantino (Jackie
Brown), estrenadas por las
mismas fechas, nos ofrecen un ejemplo de cada
caso.
Platoon, la
primera obra de Oliver Stone que llegó a
nuestras pantallas, constituye, a mi juicio, la
mejor película sobre la guerra de Vietnam, junto
con La chaqueta metálica de Stanley
Kubrick.
Una primera
y excelente muestra de su
personalidad inconformista, que se reflejaría en
las obras posteriores. Casi todas centradas en la
experiencia de voluntario en Vietnam, donde se le
cayó la venda de los ojos. Incluso se puede
hablar de deformación autobiográfica, porque
todo lo hace girar en torno a la guerra de
Vietnam. De ahí procede, precisamente, la parte
más discutible de JFK: presentar
al presidente Kennedy como un pacifista dispuesto
a salir del sureste asiático.
¿Tenía
Kennedy tan buenas intenciones? ¿La
conspiración para asesinarlo ocurrió
exactamente tal como nos cuenta Oliver Stone, que
en lo esencial sigue las tesis de Jim
Garrison? De hecho, se trata de cuestiones
secundarias, porque JFK funciona, sobre
todo, en el plano simbólico, como una gigantesca
metáfora: las instituciones de la democracia
«modelo» socavadas por los servicios secretos,
en connivencia con gánsteres y políticos. El
poder real oculto tras la fachada institucional.
Tan real que elimina sin contemplaciones a
quienes le estorban (John Kennedy, Martin
Luther King, Robert Kennedy) y lleva a
cabo un sinfín de actividades delictivas. El
libro de Anthony Summers sobre J. Edgar
Hoover (Oficial y confidencial, Anagrama)
da una idea del alcance de los poderes ocultos.
JFK
constituye un compendio del talento narrativo,
muy clásico, de Stone. Tras el paréntesis de Asesinos
natos, volvió a las biografías
políticas con Nixon. Ahora,
sin embargo, tal como indica el título original,
Stone ha decidido dar un cambio de sentido (U-Turn,
en inglés) y rodar una película rupturista: Giro
al infierno.
PERDIDO
EN MEDIO DEL DESIERTO...
El
protagonista, Bobby Cooper (Sean Penn), por
culpa de una avería en el coche, va a parar a un
pueblo de mala muerte perdido en medio del
desierto de Arizona (Superior). Acto seguido
tropieza con una mestiza medio india, Grace
McKenna (Jennifer López). Resulta
que es la mujer del terrateniente local. A partir
de aquí al protagonista le ocurre una desgracia
tras otra. La arrebatadora y tórrida Grace le
hace perder el caletre y, si bien en algún
momento lo recobra, al final espera hallar la
felicidad en sus brazos.
La
situación no es nada original: al llegar un
forastero, se desencadena el drama latente (el
pueblo chico se convierte en un infierno grande).
El estilo, en cambio, quiere ser original. Stone
somete los estereotipos del género negro y del western
a un tratamiento provocador, busca la
exasperación y el exceso. El tono quiere ser
lúdico e irónico. Y ahí es donde falla la
película. En las situaciones macabras,
Stone busca el humor negro y obtiene un efecto
tosco, patético. No acierta a ir más allá de
la acumulación. La cantidad no se convierte en
calidad. La narración se hace pesada, como la
música estridente de Morricone. Pesada y
repetitiva. A pesar de los esfuerzos de Stone, la
intensificación del paroxismo no se trueca en
invención. Las intenciones del director,
totalmente legítimas, no llegan a tomar cuerpo
en la pantalla. Stone parece negado para el humor
y el espíritu lúdico. Al hablar de Wall
Street, Norman Mailer ya
observaba que, con esa película, el director
«daba muestras de no ser un hombre con vocación
para la ironía». No se pueden pedir peras al
olmo.
...
Y DE LAS REFERENCIAS CINÉFILAS
En cuanto a
las referencias cinematográficas, dejemos que
nos las explique el propio director: «He querido
entrar en el territorio de Alfred
Hitchcock, homenajear los westerns
de Sergio Leone a través
de la música de Ennio Morricone, intentar el
nihilismo y el absurdo de una situación
sartriana al igual que hizo Sam
Peckinpah con Quiero la cabeza de
Alfredo García, exponer las razones del
personaje femenino libertad y dinero, en
este caso como hizo King Vidor en Duelo
bajo el sol y mostrar la claustrofobia
de un pequeño pueblo como hizo John
Sturges en Conspiración de
silencio» (El Mundo, 20 de enero de
1998). Tal vez otro director sabría hacer un uso
creativo de semejante delirio de referencias,
pero lo cierto es que Oliver Stone no lo ha
logrado.
Mientras
que con Jackie Brown Tarantino nos ha
deparado una grata sorpresa, Oliver Stone
ha dado un giro infructuoso. Esperemos
que en sus próximas películas, tanto si se
inclina por la narración clásica como por la
rupturista, consiga mejores resultados.
MÁS
RECURSOS
-Ficha
en la IMDB
-Web oficial: www.spe.sony.com/movies/uturn
-Comprar DVD
Imágenes
de Giro al infierno - Copyright © 1997 Phoenix
Pictures, Canal+ Droits Audiovisuels, Clyde Is
Hungry Films e Illusion Entertainment Group.
Todos los derechos reservados.
|