CRÍTICA
Miguel
Á. Refoyo
El conformismo y la
pretensión del telefilme
Premonición
mantiene los rasgos distintivos de su realizador,
pero agota sus pocas virtudes en una
previsibilidad argumental que desmontan su
aparente interés
Sam Raimi se
caracterizó en sus raíces cinematográficas,
allá por los años 80, por la imposición de una
trasgresión visual iconoclasta que
revolucionaría el concepto genérico del cine de
terror en su vertiente más gore,
explorando terrenos de diligencia narrativa que
le convirtieron en el más fructífero de los
nuevos talentos de entonces. La saga de Evil
Dead, la apoteósica comedia junto a los
hermanos Coen Ola de crímenes, ola
de risas o Darkman pusieron
de manifiesto su sediciosa noción visual
respecto a modelos anteriores. Con un nuevo,
armónico y a la vez magistral utilización de la
quietud turbulenta volvió tras la insípida Rápida
y mortal con Un
plan sencillo', una obra que despliega
todo el portentoso talento que se vio empañado
con el absurdo drama romántico Entre
el amor y el juego.
Ahora Sam
Raimi regresa al género que le convirtió en un
mito juvenil, en la promesa que nunca se
cumplió. Premonición se
mueve en una línea en la que la elegancia y
efectividad de Raimi siguen siendo la perfecta
excusa para ocultar las deficiencias tanto
argumentales como formales. La nueva
película de este irregular cineasta se configura
desde sus planteamientos como un
thriller de suspense paranormal que
responde a conceptos claves en el cine de Raimi,
siguiendo una extraña ambivalencia entre su
pasado más incendiario, con las potentes
imágenes confinadas en un ritmo flemático e
inquietante, y una renovada indagación en la
belleza estética de unas imágenes que
encuentran su sentido en los instantes más
melifluos del filme que acaban por eclosionar en
un happy end que desmorona cualquier
expectativa de lo que había sido, por mínimos
atisbos, el mejor regreso de Raimi. La historia
de Premonición cuenta la vida de una
joven viuda y vidente dedicada a echar las cartas
a los vecinos de un pueblo rural en el que se
comete un terrible asesinato y en el que ella
decidirá el futuro de cada uno de los
implicados. La trama, muy bien sostenida durante
la primera mitad del filme, mantiene en todo
momento un ritmo intenso, un bastidor narrativo
que deja ver demasiado pronto los entresijos de
lo que será un posterior desarrollo previsible y
letárgico. Raimi juega a camuflar su talento
visual (exultante de fuerza en las secuencias
oníricas y de terror) con cierta exquisitez,
haciendo hincapié en su particular recreación
de la América profunda, en personajes
extrapolados cargados de una psicología interior
abrumante (también estereotipada) o en el terror
cotidiano, pero dejándose llevar por la
comercialidad de lo que, en el fondo, es un
débil libreto escrito por Billy Bob
Thornton y Tom Epperson. Tanto
es el conformismo y la pretensión de la trama
que muchas veces el espectador se ve sometido
más a un cuidado y lúcido telefilme de
sobremesa que a una gran producción de Hollywood,
como es el caso.
Sam Raimi tropieza, por ende, en una
languidez de fondo unida a su persistente afán
por encontrar el intimismo oscuro y lóbrego que
tan buenos resultados le dieron en Un plan
sencillo, pero que en
Premonición dejan de funcionar
pasada media hora del comienzo. Por otra parte,
el elemento más destacable de esta extraña y
anodina obra es la australiana Cate
Blanchett que logra, más allá del filme,
identificar su belleza fría y cercana a una
creación insuperable, portentosa en cada plano
que comparte flanqueada por grandes secundarios
como Keanu Reeves, Hilary
Swank, Giovanni Ribisi o Greg
Kinnear. Intérpretes, todos ellos, que
superan la media de un filme que, en definitiva,
se deja ver. El gran Raimi corrobora con
Premonición una desconcertante
desproporción entre su enorme e intacto talento
como director y creador de contextos sombríos y
la incomprensible selección de unos guiones
austeros y baladíes que trastornan cualquier
expectativas puesta en este filmaker
destinado a componer una odisea personal llena de
éxitos.
Miguel
Á. Refoyo © 2001
<
Página
principal de Premonición
Imágenes
de Premonición - Copyright © 2000 Alphaville
Entertainment y Lakeshore Entertainment. Todos
los derechos reservados.
|