| |
APUNTA TU
CORREO
Cada semana los
últimos estrenos de cine
|
|
SILENCIO
ROTO
|
 
|
Dirección
y guión: Montxo Armendáriz.
País: España.
Año: 2001.
Interpretación: Lucía
Jiménez (Lucía), Juan Diego Botto (Manuel),
Mercedes Sampietro (Teresa), Álvaro de Luna (Don
Hilario), María Botto (Lola), María Vázquez
(Sole), Rubén Ochandiano (Sebas), Joseba
Apaolaza (Teniente), Asunción Balaguer (Juana),
Ramón Barea (Antonio), Gonzalo Baz (Tomás),
Maiken Beitia (Julia), Patxi Bisquert
(guerrillero), Jordi Bosch (Sargento), Joan
Dalmau (Genaro), Andoni Erburu (Juan), Pepo Oliva
(Cosme), Helio Pedregal (Matías), Alicia
Sánchez (Rosario), Kandigo Uranga (guardia
civil).
Producción: Montxo
Armendáriz y Puy Oria.
Música: Pascal
Caigne.
Fotografía: Guillermo Navarro.
Montaje: Rori
Sáinz de Rozas.
Dirección artística: Julio
Esteban.
Vestuario: Pilar
Tavera.
Dirección de producción: Puy
Oria. |
CRÍTICA
Fernando
Bernal
La otra voz de la
historia
Montxo Armendáriz
regresa a su momento histórico predilecto y lo
hace con una historia donde los sentimientos
arrebatados y la introspección llevan el peso de
la película. Silencio roto
es una pieza más en el puzzle que el director
navarro compone con mimo y paciencia sobre la
posguerra española. Tasio y Secretos
del corazón son los antecedentes
inmediatos (también desde el punto de vista
puramente formal) de esta historia de maquis, de
hombres que se tiran al monte para
morir por sus ideas y plantar cara al fascismo.
Armendáriz demuestra sentirse cómodo en esta
geografía emocional con personajes que han
surgido de su propia imaginación y, en gran
parte, del testimonio real de esas personas que
vivieron en la clandestinidad más absoluta y en
pleno estado de guerra, durante muchos años
después de abril de 1939.
Silencio roto comienza
con la llegada de la joven Lucía a un bello
pueblo navarro, en 1944, para vivir con su tía y
huir de las penurias que pasa una familia
numerosa en la ciudad. En esta aldea, Lucía
descubrirá que España continúa estando
dividida en dos (la Guardia Civil y las fuerzas
vivas del pueblo, por un lado, y los maquis y sus
colaboradores, por otro) y también saldrá a su
camino el amor, personificado en Manuel El
Fraguas, al que una delación empuja al
monte con el resto de los antifascistas.
Armendáriz plantea una interesante mirada a la
parte oculta de la historia; los
maquis vivieron en la clandestinidad,
pero más indiferentes han pasado hasta ahora las
vivencias de sus familias, sus amigos y sus
vecinos, aquellos que sufrieron la represión en
sus carnes y aquellos que vivieron aquel momento
con una mezcla de entusiasmo revolucionario y
pesimismo fatídico. Silencio roto
es, por lo tanto, un acercamiento a la
vertiente menos épica y más cotidiana, a la que
ha pasado más desapercibido, de este movimiento
de rebelión contra la dictadura.
La dramática historia de lucha y la
relación imposible de amor entre Lucía y Manuel
se encuentran excelentemente arropadas por la
fotografía de Guillermo Navarro -plagada
de contrastes- y por la partitura de Pascal
Gaigne, que subraya momentos sin arrebatar
protagonismo a la narración visual. Pero donde
Silencio roto cobra su verdadera
fuerza y alcanza sus mejores momentos es en la
parcela interpretativa. Montxo
Armendáriz demuestra que uno de sus grandes
fuertes es la dirección de actores y
gracias a un ejemplar cásting de secundarios
(entre los que destacan los soberbios Álvaro de
Luna y Mercedes Sampietro, y los
jóvenes María Botto y Rubén
Ochandiano) consigue dar a su historia una
dimensión coral, de donde cobra toda su fuerza y
relevancia. Sin embargo, todo el peso del filme
recae en la pareja de enamorados que conforman Juan Diego
Botto y Lucía Jiménez. Él
confirma su talento intermitente para este oficio
y alcanza uno de sus mejores registros; ella se
consolida como una de las mejores actrices
jóvenes de la actualidad y compone un personaje
valiente y lleno de coraje, que sintetiza a la
perfección la voz silenciosa de la historia, la
de aquellos que no se echaron al monte y se
limitaron a luchar, día a día, contra el
enemigo en su propio terreno. Por lo tanto,
Silencio roto constituye una obra
necesaria, que en manos de Montxo Armendáriz
resulta agradable para el espectador, tierna y
emotiva, pero que esconde una profunda reflexión
social y política sobre un momento histórico
que el director navarro intenta desentrañar,
desde hace casi dos décadas, con su cámara sin
perder un ápice de fidelidad a su consolidado y
reconocible estilo y sin dejar de lado su
vocación de compromiso de dar voz a aquéllos
que la historia quiso dejar de lado.
<
Página
principal de Silencio roto
Imágenes
de Silencio roto - Copyright © 2001 Oria Films.
Todos los derechos reservados.
|
estrenos | novedades | críticas | cartelera | preestrenos | vídeo y DVD | de compras
reportaje | especiales | carteles | buscar | afiliación | listas de cine
reseñas de un
butaquero | quiénes somos | contacto

Revista
de Cine online
La Butaca © 1999 Ángel Castillo Moreno. Valencia
(España)
Prohibida su reproducción sin consentimiento expreso.
Todos los derechos reservados.
|
|
Secciones
Estrenos
Críticas
Novedades
Cartelera
Preestrenos
Vídeo y DVD
De compras
Especiales
Reportajes
Carteles
Buscar
Afiliación
Listas de cine
Reseñas de
un Butaquero
Quiénes somos
Contacto
Añadir a Favoritos
|